La cara oculta de Medjugorje (III). ¡Qué pronto empezaron los problemas!

Si no creen al Moisés y a los profetas…

Empezamos con la documentación respecto a los mensajes en los cuales se aconsejaba a los franciscanos fra Ivica Vego y fra Ivan Prusina, a desobedecer a su obispo, mons. Pave Zanic. Pero como esto es un auténtico ovillo, cuando tiras del hilo, llegas enseguida a una situación que no entiendes si no se explica adecuadamente. Por eso, es necesario escribir aunque sea unas líneas sobre el famoso (para nosotros por lo menos) caso de Herzegovina.

Caso de Herzegovina, sucintamente

La orden franciscana custodia la fe de los católicos durante cuatro siglos de la ocupación del Imperio Otomano. No pocos franciscanos murieron empalados, desollado, quemados vivos. (El Nóbel croata de literatura, Ivo Andric, ampliamente investigaba estos casos en los archivos de los conventos franciscanos. Por eso este gran novelista es ninguneado hoy por los dirigentes musulmanes actuales.) Gracias a estas personas heroicas se mantuvo la fe católica en Bosnia-Herzegovina. Ese reconocimiento no se lo niega nadie, y menos el obispo actual, mons. Ratko Peric. Debido a ese periodo largo en el que el pueblo únicamente tenía a su servicio a los franciscanos, se produjo una compenetración cultural entre el pueblo y los religiosos franciscanos. Se puede decir que forman parte de la identidad cultural especialmente de los católicos de Herzegovina.

Pero, esa situación no se puede mantener eternamente. Ya dos obispos franciscanos del siglo XIX piden al Papa que prepare el terreno para el clero diocesano. La Santa Sede pide al Obispo Buconjic (obispo franciscano de la Diócesis Mostar-Duvno a finales del siglo XIX) que entregue a la Santa Sede, con el fin de su aprobación, el listado de parroquias para encomendarlas al clero secular. Al cabo de 18 años llega a un acuerdo con los franciscanos sobre el particular, en el sentido qué parroquias actuales y futuras, podrían pertenecer al clero secular. Ese acuerdo fue presentado a la Santa Sede. Lo ha ratificado el Papa Leon XIII el día 17 de julio de 1899. El obispo Buconjic publica esa aprobación en croata ya en 1908. Esa aprobación fundamental no se ha podido realizar todavía hoy. Esta aprobación fue desarrollada aún más en la misma dirección por el Decreto Romanis Pontificibus del Papa Pablo VI.

¿Intentaron los obispos cumplir la voluntad de la Santa Sede? El obispo anterior a Zanic fue a la parroquia de Grude (en el límite con Croacia) con el intento de entregar la parroquia al clero secular. Fue devuelto a Mostar por los fieles de Grude en el maletero del coche.

Finalmente, fra Ivica Vego y fra Ivan Prusina se oponen frontalmente, en las homilías inclusive, a la constitución y funcionamiento de la recién creada parroquia, cuya sede era la catedral de Mostar, entregada al clero secular (en el territorio donde antes estaba la parroquia regida por los franciscanos, como toda Mostar). Por ese motivo el obispo Zanic les ordena formalmente que abandonen Mostar y se vayan a otra parroquia de Herzegovina. Estos no quieren, por lo cual el obispo les quita las licencias eclesiásticas para celebrar la misa y confesar.

En eso, empiezan las apariciones en el verano del 1981. Ya en diciembre del mismo año, fra Ivica Vego tiene la feliz idea de pedir a la vidente Vicka que pregunte a la “Virgen” si debe irse o no. Esa pregunta es repetida varias veces durante los primeros años de la aparición. Reproducimos al final las respuestas. Previamente, reproduzco una entrevista a la vidente Vicka que grabó en el 1983 el jesuita esloveno, Radogost Grafenauer. La entrevista fue publicada posteriormente, en el 1990.

Grafenauer (en adelante G): El Obispo tiene misión para juzgar si se trata de la Virgen, o no.
Vicka (en adelante V): Él que juzgue, pero yo sé que es la Virgen.
G: La Iglesia nos enseña que los que son seguros en si mismos, que eso mismo nos indica que eso no puede ser la Virgen…
V: Quien tenga dudas que las tenga, yo no…
G: Eso no es una buena señal… Una vez has dicho al Obispo, que él tendría que hacer más caso a la Virgen que al Papa…
V: Lo he dicho, lo he dicho…
G: Eso significa que el Obispo tendría que hacer más caso a ti que al Papa.
V: No a mí.
G: Pero el Obispo no sabe qué es eso lo que ves y que tal vez no se trata de la Virgen.
V: Es la Virgen… es la Virgen.
G: Has dicho al Obispo que es culpable y que estos dos (Vego y Prusina) no son culpables y que pueden ejercer su ministerio.
V: Sí, lo he dicho.
G: ¿Ha dicho la Virgen que pueden confesar?
V: Sí.
G: Si la Virgen ha dicho eso, y el Papa dice que no pueden…
V: El Papa que hable, yo digo tal como es.
G: Ves, eso es que el hombre llegue a esta conclusión: eso no es la Virgen… Si el Papa dice: no pueden celebrar la misa, no pueden confesar, y la Virgen dice que sí pueden confesar, que sí pueden celebrar la misa, eso no puede ser.
V: Yo sé lo correcto (lo que dijo la Virgen).
G: Ves, si la Virgen habla así, yo pondría la mano al fuego que no se trata de la Virgen… Cuánto mayor es el don que recibe una persona, eso supone mayor peligro que el diablo esté de por medio.

A continuación reproduzco literalmente extractos del diario de Vicka que era entregado al obispo Zanic en el 1982 (parcialmente) y en el 1985 (del todo).

19 de diciembre del 1981.
He preguntado con respecto al problema de Herzegovina, especialmente a aquello referente a fra Ivica Vego.
La Virgen ha dicho, que para estos disturbios tiene la mayor culpa el obispo Zanic, con respecto a fra Ivica ha dicho que no es culpable, pero que el Obispo tiene toda la autoridad. Le ha dicho que se quede en Mostar y que no se vaya de allí.

3 de enero del 1982.
Todos los videntes hemos preguntado conjuntamente a la Virgen con respecto a fra Ivica Vego.
La Virgen respondió: Ivica no es culpable. Si lo expulsen de los franciscanos, que sea valiente. Yo hablo todos los días “¡Paz, paz!”, pero aumenta el desasosiego (literalmente no paz, observación de Milenko). ¡Que se quede! Ivica no es culpable.Eso repitió tres veces… El Obispo no hace lo correcto y por eso tiene es culpable. No va a ser obispo siempre. Mostraré yo la justicia en el reino.
Eso duró unos diez minutos, todo sobre Ivica.

11 de enero del 1982
Hice unas preguntas con respecto a Ivica Vego y Fra (traduzco literalmente) Ivan Prusina. De la misma forma, algunas cosas me respondió la Virgen ella sola (sin preguntarle, observación de Milenko).
Virgen mía, la prensa dice que Ivica e Ivan están expulsados de la orden. Ella me contestó: “¡No están expulsados!” Sonrió. “Diles tan solamente, que estén tranquilos y valientes. Hay muchas tentaciones. ¡Que perseveren! ¡La prensa que escriba! Que no presten atención a eso, eso no importa.
Virgen mía, tranquiliza esto de una vez, para que Ivica e Ivan no tengan más problemas. La Virgen respondió: “Todo eso yo lo apaciguaré.”
Menciono algunos frailes de Mostar: “pero déjalo, ya habrá ocasión que les hable, son tres principales. (obs. Milenko: sin fuste, iba a omitirlo, pero lo dejo según el diario).
Virgen mía, ¿qué hay de Obispo? ¿Cambiará su postura?
La Virgen respondió yo no voy a tener prisa. Yo espero, a ver si va a ceder a estos mensajes míos que he mandado por medio de vosotros.
Pero a mí (a Vicka) me cuesta tanto. Mucho es eso para mí, ¡y más todavía para Ivica e Ivan!
Ayer, mientras estábamos con la Virgen, le hemos preguntado si puede rezar un Padrenuestro para ellos dos. Enseguida me dijo que sí, y empezó a rezar. Al terminar, sonrió y me dijo: Tú no tienes otra cosa en la cabeza que esos dos. Yo respondí: ¡pues no!

26 de abril de 1982.
Dice que el Obispo no tiene ningún verdadero amor de Dios hacia ellos dos. Ivica e Ivan con respecto al Obispo que se queden tranquilos porque él les pone una carga demasiado grande, con tal de librarse de ellos. Porque empezó desde los más jóvenes y así seguirá poco a poco. Sé que eso es para ellos un golpe muy grande. Que no se preocupen, que se lo quiten de la cabeza, que sepan sufrir para la justicia. Lo que el Obispo hace con ellos, no es según la voluntad de Dios. Inocentes sin culpa, y así sobrecargados (casi se podría traducir por ‘maltratados’, obs. Mil.). Dios no lo daría así, pero el Obispo no hace según la gracia de Dios, luego puede hacer lo que quiera. Pero un día se verá la justicia que no habéis visto desde mucho tiempo. Todo eso empezaré a apaciguarlo paso a paso, y a muchos frailes le sonreirá la felicidad.

29 de septiembre del 1982
Fra Ivica ha preguntado: ¿Debemos ir de Mostar o quedarnos?
La Virgen respondió: “¡Quedaos!”

Quedan más mensajes sobre esto, pero creo que sobra.
También sobran las palabras, me parece a mi.

Continuaré sobre esto, y otras cosas igual de graves. Solamente añadiré un comentario propio, que conozco de primera mano. En eso creo que se podría tratar seriamente de la verdadera intervención divina. Fra Ivica mismo se lo contó a un amigo común, quien me lo hizo saber. Resulta que después de su pecado con la religiosa (ver el post I), celebró la misa en una aldea cercana de Mostar. Observó que una mujer se pasmó de miedo en el momento de levanta el Cuerpo de Cristo. Luego esa mujer no se acercó a comulgar. Fra Ivica le preguntó después de misa de por qué no quiso comulgar. Esta señora le contestó que en el momento de levantar la Hostia consagrada, vio como se inunda de sangre (la única visión que tuvo). A eso, fra Ivica se golpeó el pecho diciendo: “perdona Señor a mi pecador”. Ya que pasa del derecho canónico, de las disposiciones de la Iglesia, de la voluntad de Cristo, hasta de vergüenza humana, tal vez necesitaba un signo externo que le diga que era un sacrílego.

P.D. Para el próximo post posiblemente tarde una semana. Tampoco tendré fácil acceso a Internet en cuanto a los comentarios.

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