Erdogan en Sarajevo, Muslim Demographics y más cosas

En septiembre de este año ocurrió una cosa curiosa en Sarajevo. En su visita a la antigua provincia del Imperio Otomano, el presidente de Turquía invitó a las mujeres bosnias a tener como mínimo cinco hijos. Su argumento se apoyaba en el hecho de que ningún gran país avanzó económicamente sin el aumento de la población. Sin población, decía, no hay ni producción, ni consumo. Si no hay gente, tampoco hay talentos ni potencial alguno.

Hasta allí, su argumento era sostenible. Históricamente, así es y así ha sido. Lo curioso es que hasta de algunos medios oficiales croatas de Croacia criticaban a Erdogan por alentar un desastre humano ya que tal aumento poblacional es insostenible. Lo de siempre. Desde Serbia se apuntaba más certeramente, señalando las notas imperialistas de Erdogan al resaltar sus afirmaciones de que Bosnia-Herzegovina sigue siendo una provincia turca más.

Pero Erdogan, nosotros nos entendemos. ¿O es que me dirá usted que a este señor la camisa que más le gusta es esta preferida camisa azul, por tener tantos colorines?

Todos de Bosnia-Herzegovina le hemos entendido, señor Erdogan. Usted hará que las mujeres musulmanas reciban dinero por tener hijos, esa es la promesa suya. Porque entonces, definitivamente y en poco tiempo Bosnia-Herzegovina se convertirá otra vez en una provincia turca más. Su gran amigo, EE. UU., le facilitará toda la tarea necesaria, no se preocupe; nosotros lo entendemos y lo asumimos.

Naturalmente, que un político de importancia de Erdogan diga tales órdagos imperialistas, no trascenderá jamás a este lado de Europa.

            Sin embargo, en el sínodo de obispos el cardenal Turkson presentó el siguientevídeo

Que es una reflexión de las más elementales y evidentes. Para no ver otra vídeo, dejo la opción de unas cuantas imágenes que no requieren comentarios:

Irán 1970

Irán ahora

Cairo University 1959

Cairo University 2004

Amsterdam 1980

Amsterdam 2010

Resumiendo de forma bastante válida:

El Concilio Vaticano II decía que los pastores deben tener en cuenta los estudios sociológicos sobre la actualidad.

De cajón. Pero para los pastores en la realidad eso no es cierto. Al parecer ni eso se puede. En todo caso, según de qué hablamos. Si hay que hablar de lo que gusta a los que son de fuera, entonces lo que haga falta. Pero si se salen de las coordenadas permitidas, ataque con morteros. Al día siguiente el cardenal pidió la disculpa. ¿De qué?

Todo un presidente de un país importantísimo como lo es Turquía promete ayuda a las mujeres musulmanas bosnias, con el evidente afán colonizador, y no tiene que disculparse. Y aquí un cardenal, en una reunión con los hermanos en el episcopado, comenta un tema de máxima importancia y se le acusa de que quiere cruzadas.

Si a alguien le pica lo que tú estás diciendo honestamente, buscando la verdad y mirando las cosas como son sin colorearlas a gusto de necesidades de momento, que se rasque. Es la solución tan acorde con el libre y saludable intercambio de ideas.

Hace poco en la República (fue reproducido por RL), el obispo de Banja Luka de Republika Srpska (ente serbio de Bosnia-Herzegovina que ocupa el 49% del territorio del país) comentaba que en su diócesis el número de católicos (que prácticamente en su totalidad son croatas) bajó de 158.000 a 11.800 en veinte años, desde el inicio de la guerra hasta ahora. En este caso los principales culpables de estalimpieza étnica de facto aunque no siempre sea ejercida de forma brutal, son los serbios de Bosnia. Pero ellos se “escudan” en lo siguiente: afirman que a los serbios los echaron de Krajina croata, por lo que no quieren a los croatas en su parte de Bosnia-Herzegovina que les toca. Tampoco quieren a los musulmanes, porque a los serbios los echaron de Kosovo los musulmanes albaneses con la ayuda de los aviones y misiles de la OTAN.

Los musulmanes de la parte musulmana y croata (es la denominada Federación de Bosnia-Herzegovina, el restante 51% del territorio) no quieren a los croatas. Dicen: los serbios tienen su estado, los croatas el suyo, ¿y los musulmanes? Es decir, croatas fuera, como no quieran ser musulmanes, claro está. El problema es que esos croatas de Bosnia-Herzegovina son descendientes de los croatas católicos que se establecieron en ese territorio del estado croata originario desde el siglo séptimo; han aguantado lo habido y por haber: los venecianos arrasaron con los montes para sus barcos (por eso son tan pelados los montes de Herzegovina, Montenegro y Dalmacia), luego vinieron los turcos y se quedaron un buen rato, hasta cinco siglos. ¡Pero estos católicos son descendientes de los supervivientes de toda aquella época! Luego vinieron en el siglo pasado las guerras balcánicas, la primera y la segunda guerra mundial. Por la hambruna de entre las dos guerras se fueron 250.000 croatas nada más que a Argentina. Luego el comunismo. Pero siempre quedaba la gente allí, algo, pero quedaban.

Y ahora, con estas guerras de “creación nacional de estados” desaparecieron, totalmente desaparecieron comunidades enteras, pueblos enteros de regiones que ocupaban durante siglos. ¿Por qué? Porque tu nacionalidad se ha convertido en acusación principal. Por ser croata, serbio, musulmán en el territorio que no te toca, eres culpable y no deseable. Solamente por eso. Con la diferencia de que de los musulmanes sur correligionarios sí se acuerdan; de los otros, los recuerdos son emotivos. Recordad todo esto, los aficionados a los nacionalismos, por desgracia los ciegos entre los católicos, por mucho cargo que lleven. Una encíclica de Pío XI que citaré bastante aquí, Caritate Christi Compulsi (1932), viene como al dedillo en todo este menjunje. Sí, en 32 se dijo esto:

Nacionalismo exagerado

“Porque abusando del legítimo amor a la patria y llevando a la exageración aquel sentimiento de justo nacionalismo, que el legítimo orden de la caridad cristiana no sólo no desaprueba sino que regulándolo, lo santifica y le da vida; este mismo egoísmo al insinuarse en las relaciones entre pueblo y pueblo, no hay exceso que no parezca justificado, y lo que entre los individuos sería por todos juzgado reprobable se considera lícito y digno de encomio cuando es ejecutado en nombre de tan exagerado nacionalismo. En lugar de la gran ley del amor y de la fraternidad humana, que abraza a todos los individuos y todos los pueblos, y los enlaza en una sola familia, con un solo Padre que está en los cielos, entra en mala hora el odio que arrastra a todos a la ruina. En la vida pública se pisotean los sagrados principios que eran el sostén de toda convivencia social; se alteran los sólidos fundamentos del derecho y de la lealtad sobre los que debería basarse el Estado, se violan y se cierran las fuentes de aquellas antiguas tradiciones que en la fe en Dios y en la fidelidad a su ley veían las bases más seguras del verdadero progreso de los pueblos.”

Y en 34 habéis tenido esto:

¿No tenéis suficiente, necios? No vale que luego digáis “no hemos querido esto”. Eso también es una realidad, y si no la tenéis en cuenta, sois irresponsables. Y si sois pastores, es poco decir.

En la noticia sobre el obispo Komarica un comentarista decía: “no se preocupe Sr. Obispo, no le olvidaremos”. Corta el rollo hombre, si lo vais a olvidar a la mañana siguiente. Lo que podéis hacer es ir a Medjugorje, no para buscar el baile del sol, sino para rezar el rosario como Dios manda y estar bien en la misa, y luego gastar algún euro en la economía local que es muy útil y sirve para sostener una comunidad en la lucha por la supervivencia más crítica que nunca. Como por otro lado, salvando las distancias, es muy importante, siempre que se pueda, viajar a Tierra Santa porque de esa manera se apoyan los cristianos locales.

El obispo comenta que un alto representante de la administración occidental le espetó: “me importáis a lo máximo lo que los caballos en un establo”.


[¿Qué significa “el resto del mundo”?]

Ya está demostrado de sobra: medio Chipre ya no está, se lo han llevado los turcos hace décadas y nadie les ha dicho ni hecho nada. Siempre diálogo, diálogo y mientras tanto en el Líbano los cristianos han pasado en cuarenta años de la mayoría a una exigua minoría de 20% más o menos. Asistimos a otra desaparición silenciada a la que mundo cínicamente da la espalda. Algún día nosotros seremos testigos mudos del destino que nos aguarda, como estos cristianos libaneses con ocasión de la reciente visita del Papa.

Hace pocos días Luis Fernando escribía, con ocasión de la aprobación del “matrimonio gay” que lo que falta es la persecución. Sin duda, pero ya está aquí. Primero, lo que les pasa a nuestros hermanos en el Oriente, nos debe pasar de alguna manera a nosotros. Segundo, en el Occidente la persecución ya está servida. En EE. UU. ya está en marcha hace tiempo: a los cristianos se les quiere obligar a cumplir con las leyes inicuas.

Lo que ocurre en Argentina, no tiene nombre. La chusma de la peor calaña intenta invadir las catedrales, ocuparlas y profanarlas. Es espantoso comprobar la ausencia total de esta información en los medios de comunicación. La situación me recuerda a las palabras de Pío XI en la encíclica Caritate Christi Compulsi (Carta Encíclica sobre la crisis material y espiritual del mundo actual  y su remedio: la reparación al Sagrado Corazón de Jesús,  1932): “Aprovechando de tanta estrechez económica y de tanto desorden moral, los enemigos de todo orden social, llámense comunistas o tengan cualquier otro nombre  —y es éste el mal más terrible de nuestros tiempos— audazmente se dedican a romper todo freno, a despedazar todo vínculo de ley divina o humana, a empeñar abierta o secretamente la lucha más encarnizada contra la religión, contra Dios mismo, desarrollando el diabólico programa de arrancar del corazón de todos, hasta de los niños, todo sentimiento religioso, porque saben perfectamente que, arrancada del corazón de la humanidad la fe en Dios, podrán conseguir todo lo que quieran.Y así vemos hoy lo que jamás se vió en la historia, desplegadas al viento sin reparo alguno las satánicas banderas de la guerra contra Dios y contra la religión, en todos los pueblos y en todas las partes de la tierra.

 

Un hecho agrava más la situación: la confusión de algunos pastores, o no sé qué. A estos fieles, en su mayoría jóvenes, que en la clara minoría desafiaron a los mayoritarios profanadores no permitiéndoles entrar en un lugar sagrado con sus blasfemas intenciones y propósitos, pero no pegándoles con las cadenas sino rezando Avemarías, exponiéndose a que les hagan pintadas feministas, comunistas, etc. en su ropa, y cosas peores como se puede ver en el vídeo, ¡les reprochó su obispo por haber hecho esto, él opta por el diálogo con los profanadores (la información del blog de Andrés Beltramo)!

No es la pregunta si algunos han perdido la fe, sino algo peor porque es de menor grado, la pregunta es si hemos perdido la razón. Sr. Obispo, usted tendría que estar allí el primero, antes que nadie. Y si le hacen pintadas, o peor no quiera Dios si le matan, hasta su sotana la guardaremos como reliquia muy preciada, siendo orgullosos de nuestro obispo. ¿Pero así? Pastor, ¿por qué nos amarga nuestra existencia ya muy amarga? Si usted saliera el primero, le aseguro que no le faltaría ni un pelo porque un tropel de creyentes saldría a defender a su obispo con orgullo, a precio de su vida y con mucha honra. Y de esta manera, por colmo criticados, estos jóvenes se sienten como radicales y encima señalados. De allí que también por eso son pocos.

No obstante, usted debe saber que ante la defensa de la profanación del Cuerpo de Cristo, no hay potestad alguna, solo la del Dios supremo, a la que hay que obedecer sin pestañear. Y por ella hay que estar donde hay que estar.

¿Cómo pues, hay que esperar que este mundo de esta parte va a mover un solo dedo para proteger a los cristianos en vía de extinción? El tiempo en el que a Pío XI le tocó guiar a Domus Israel es muy parecido a este. De allí que estas palabras suyas de la misma encíclica resuenan como recién pronunciadas:

a) El movimiento ateo organizado

Nunca han faltado los impíos, ni nunca faltaron tampoco los ateos; pero eran relativamente pocos y raros, y no osaban o no creían oportuno descubrir demasiado abiertamente su impío pensamiento, como parece pretende insinuar el mismo inspirado Cantor de los Salmos, cuando exclama: Dijo el necio en u corazón: Dios no existe. El impío, el ateo, uno entre muchos, niega a Dios, su Creador, pero en lo íntimo de su corazón. Hoy, en cambio, el ateísmo ha invadido ya grandes multitudes pueblo: con sus organizaciones se insinúa ya en las escuelas públicas, se manifiesta en los teatros y para difundirse se vale de apropiadas películas cinematográficas, del fonógrafo, de la radio; con sus propias tipografías imprime folletos en todos los idiomas; promueve especiales exposiciones y públicas manifestaciones, ha constituido partidos políticos propios, instituciones comerciales y militares propias. Este ateísmo organizado y militante trabaja incansablemente por medio de sus agitadores, con conferencias e ilustraciones, con todos los medios de propaganda oculta y manifiesta, entre todas las clases, en todas las calles, en todo salón, dando a ésta su nefasta actividad la autoridad moral de sus mismas universidades, y estrechando a los incautos con los potentes vínculos de su fuerza organizadora. Al ver tanta laboriosidad puesta al servicio de una causa tan inicua, Nos viene, en verdad, espontáneo a la mente y a los labios el triste lamento de Cristo: Los hijos de ente siglo son en sus negocios más sagaces que los hijos de la Luz.

b) Calumniando a la Religión

5. Propaganda infernal. 

Además, los corifeos de toda esta campaña de ateísmo, sacando partido de la actual crisis económica, con dialéctica infernal, buscan la causa de esta miseria universal. La Santa Cruz de Nuestro Señor, símbolo de humildad y pobreza, es colocada junto con los símbolos del moderno imperialismo, como si la Religión estuviese aliada con esas fuerzas tenebrosas, que tantos males producen entre los hombres.

 

Así intentan, y no sin éxito, el ligar la guerra contra Dios con la lucha por el pan de cada día, con el ansia de poseer un terreno propio, de tener salarios convenientes, habitaciones decorosas, en resumen, un estado de vida que convenga al hombre. Los más legítimos y necesarios deseos, como los instintos más brutales, todo sirve para su programa antirreligioso; como si la ley divina estuviese en contradicción con el bienestar de la humanidad y no fuese por el contrario su única y segura tutela; como si las fuerzas humanas, por los medios de la moderna técnica, pudieran combatir las fuerzas divinas para introducir un nuevo y mejor orden de cosas.

c) Actividad funesta de las sociedades secretas

Ahora bien; millones de hombres, en la creencia de luchar por la existencia, se aferran con todo a tales teorías en una total negación de la verdad y gritan contra Dios y la Religión. Y estos asaltos no van solamente dirigidos contra la religión católica, sino contra todos los que aun reconocen a Dios como Creador del cielo y de la tierra, y como absoluto Señor de todas las cosas. Y las sociedades secretas, que están siempre prontas para apoyar la lucha contra Dios y contra la Iglesia, de cualquier lado venga, no cesan de excitar cada vez más este odio insano, que no puede traer ni la paz ni la felicidad a ninguna clase social, sino que conducirá ciertamente todas las naciones a la ruina.

Así esta nueva forma de ateísmo, mientras desencadena los más violentos instintos del hombre, con cínico descaro, proclama que no podrá haber ni paz ni bienestar sobre la tierra, mientras no se haya desarraigado hasta el último vestigio de religión, y no se haya suprimido su último representante. Como si con ello pudiere sofocarse el admirable concierto, con el cual lo creado canta la gloria del Creador.

*

¿Cómo, pues, esperar algo de este lado si es de aquí de dónde proceden tantos morteros mortíferos?

Delante de nuestros ojos está machacada una nación entera ante un silencio sepulcral, o mejor bajo la adecuada cobertura mediática:

Han convertido a Siria al basurero de lo peor:

Obama y Romney debatían sobre la seguridad de las embajadas americanas con ocasión de secuestro, violación y ejecución de su embajador en Libia. Podían haber reflexionado más que “Los mismos, escasos por cierto en número, que parecen tener en sus manos, junto con las riquezas más grandes, los destinos del mundo; hasta aquellos poquísimos, que con sus especulaciones han sido o son en gran parte la causa de tanto malestar, son ellos mismos con frecuencia sus primeras y más dolorosas víctimas, que arrastran consigo al abismo las fortunas de innumerables otros; verificándose así en modo terrible y en todo el mundo, lo que el Espíritu Santo proclamara para cada uno de los pecadores: Cada cual es atormentado por las mismas cosas con las que ha pecado (Sab. 11, 17). “(Pío XI, CCC)

¿De quién pues esperar de esta gente que quiere obstinadamente que la religión sea asunto de sacristía? Veo esta gente en la iglesia de Nuestra Señora de Fátima de Damasco:

descendientes de cristianos que han permanecido en este territorio difícil durante siglos; hasta hoy. Lo que va a ser mañana, apoyando nuestros gobernantes el fin de la civilización,

no lo sabemos. Dios haga que sobrevivan. Nuestros gobernantes, de estos países que se llaman libres, son los que destrozan una civilización entera.

[Septimius Odeanathus
Emperor of Palmyra
Monuments of Syria
Are victims of terrorism
Stop stealing our history
]

No veo sino de lo más justo oponerse a estos planes diabólicos.

Me recuerdan estas imágenes y peticiones a otras escena de la historia.

Hace pocos días en el entierro de una chica cristiana asesinada, su padre decía:

Las palabras del padre en el funeral de la muchacha de 18 años, Pascal Claude Zarzar, asesinada por un francotirador en Aleppo, Siria.

En el ámbito cristiano, me gustaría hacer hincapié en un punto: Nosotros, los cristianos de Siria no dejaremos nuestra tierra santa, la tierra que fue defendida por la sangre de nuestros abuelos. Nadie va a proteger a los cristianos de Siria, sino nuestros hermanos musulmanes en nuestro país. El Occidente sigue afirmando que protegerá a los cristianos, pero esto es una gran mentira, Occidente va a vender a los cristianos y el Oriente por el dinero y el petróleo.
Tú eres mi amor hermoso, inocente y puro como nuestra madre Siria. Te mataron por el nombre de la oscuridad como mataron a Siria; os afligieron como lo hicieron con Siria.

Tanto que hablan de diálogo, pues aquí lo tienen, los cristianos van unidos a aquellos musulmanes que los toleraron durantes siglos como en muy pocos sitios:

En un taxi de Damasco

No me verás a mí con las dos cosas, pero con el crucifijo defendería con mucha honra a aquellos musulmanes que no son asesinos como estos:

Hay una parte sana de la humanidad que intentará oponerse a los tics nerviosos de las almas ambulantes por lugares tenebrosos:

[NOT
Ready to die
In your war
LaDonna, Persian Shiran, Israeli
]

pero contra este espíritu únicamente sirven oración y ayuno (Cfr. Mt 17, 20) a lo que estamos llamados como cuando más:

Pero ahora, Señor, somos el más pequeño

de todos los pueblos:

hoy estamos humillados por toda la tierra

a causa de nuestros pecados.

 

En este momento no tenemos príncipes,

ni profetas, ni jefes;

ni holocausto, ni sacrificios,

ni ofrendas, ni incienso;

ni un sitio donde ofrecerte primicias,

para alcanzar misericordia.

 

Por eso, acepta nuestro corazón contrito

y nuestro espíritu humilde,

como un holocausto de carneros y toros

o una multitud de corderos cebados.

 

Que este sea hoy nuestro sacrificio,

y que sea agradable en tu presencia:

porque los que en ti confían

no quedan defraudados.

 

Ahora te seguimos de todo corazón,

te respetamos y buscamos tu rostro. (Dan 3)

No sueño con una victoria terrenal, ahora mismo no, ni siempre será ni de lejos lo más importante; solo espero que en mayor número posible vayamos con la dignidad de los hijos de Dios hacia el Reino, sin perder la vista a Dios mismo, su Madre y el premio que nos aguarda.

[Con ocasión de la visita del Papa a Líbano]

Maranatha, ven Señor Jesús.

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