Bancos del tiempo, una respuesta estructural a la crisis

¿Cómo no pensar también en la violencia contra la vida de millones de seres humanos, especialmente niños, forzados a la miseria, a la desnutrición, y al hambre, a causa de una inicua distribución de las riquezas entre los pueblos y las clases  sociales? Evangelium Vitae 10d

 

El dinero es vil, pero se hace valioso por la fe; es vil cuando se esconde, precioso cuando se difunde, pues está escrito: “Esparció, dio a los pobres, su justicia permanece eternamente” (Sal 106, 9) (S. Ambrosio, Sal 37, n.34).

 

“¡Como sociedad democrática, vean cuidadosamente todo lo que está pasando en este poderoso mundo del dinero! El mundo de las finanzas es también un mundo humano, nuestro mundo, sometido a la conciencia de todos nosotros; de ahí la necesidad de la existencia de principios éticos. Por tanto, vean especialmente el que puedan contribuir a la paz mundial con su economía y con sus bancos y no contribuir – quizás de manera indirecta – a la guerra y a la injusticia!”

Juan Pablo II, Suiza 14 de junio de 1984.

Casi la mitad del presupuesto del estado español para 2013 está destinado al pago de los intereses de la deuda. La otra mitad de un presupuesto que podría cubrir las necesidades de decenas de países va para los gastos de sanidad, educación, seguridad, y un largo etc. Es decir, la mitad de todo el dinero que tiene España para su funcionamiento más o menos normal en un periodo de un año entero, va para pagarsolamente los intereses de la deuda ya contraída (y que sigue en aumento).

En otras palabras, España, y otros países de su entorno, antaño prósperos y presentados como locomotoras económicas mundiales, han caído en una situación totalmente tercermundista, tantas veces descritas en el caso de países africanos, americanos y asiáticos.

El objetivo de este artículo es buscar y presentar soluciones alternativas a la dinámica nociva del sistema financiero actual que ahoga familias y estados enteros. El objetivo no es pretencioso, es posible de realizar, se está llevando en práctica por determinados sectores, personas y hasta naciones. El desafío es grande; grande y adecuada ha de ser la respuesta.

El sistema es nocivo, no lo duden. Es contrario al hombre, es contrario a la sociedad, es contrario a la ley natural; no lo duden. Una persona no puesta al tanto se sorprendería de las cantidades de referencias magisteriales en contra de mal uso de los medios de pago en la sociedad: Benedicto XIV en Vix Pervenit condena solemnemente la usura, León XIII en Rerum Novarum habla de usura bajo otras formas en la época actual. Pío XI utiliza términos de los más crudos para describir la grave realidad de la que fue testigo unos pocos controlan la sangre para la vida económica de las naciones. Juan Pablo II en Solicitud Rei Socialis habla de estructuras de pecado, nada menos. Pide un nuevo sistema financiero en el discurso en la ONU, Benedicto XVI condena la usura actual; varios obispos y cardenales recientemente recuerdan que la solución a la crisis pasa por poner al hombre, imagen y semejanza de Dios, como fin, y no herramienta del sistema económico. Indico tan solamente varias intervenciones pastorales recogidas por Infocatólica: Cualquier sistema económico que no tenga por centro a la persona humana se equivoca  (Cardenal Rodríguez Maradiaga)

Me daba tristeza comprobar que entre las filas católicas había algunos que criticaban estas posturas, en definitiva considerándolas como una especie de cuento de Blancanieves  inadecuado para la realidad que nos rodea implacablemente. Podría resumir estas posturas con “Sr. Obispo, ¿usted qué sabe? Ocúpese mejor de las cosas de religión, que esto no le toca, más bien le supera.” Y concluiré en su nombre:“Obispo, ¡cállate!”   Lamentable, pero por desgracia nada nuevo. Ya León XIII advertía que la economía no se puede separar de cuestiones morales y se lamentaba de resistencias que sus propuestas encontraban en ciertos círculos católicos. Pío XII indica con claridad:

Con razón han podido afirmar insignes estadistas que, después de haber estudiado los diversos sistemas económicos, no habían hallado nada más razonable que los principios económicos expuestos en las encíclicas Rerum novarum y Quadragesimo anno. También en las naciones cristianas no católicas, más aún, en naciones no cristianas, se reconoce la extraordinaria utilidad que para la sociedad humana representa la doctrina social de la Iglesia; así, hace ahora apenas un mes, un eminente hombre político no cristiano del Extremo Oriente ha opinado sin vacilación que la Iglesia, con su doctrina de paz y de fraternidad cristiana, aporta una contribución valiosísima al establecimiento y mantenimiento de una paz constructiva entre las naciones. E incluso los mismos comunistas —cosa que sabemos por relaciones fidedignas que afluyen de todas partes a este centro de la cristiandad—, si no están totalmente corrompidos, cuando oyen la exposición de la doctrina social de la Iglesia reconocen la radical superioridad de ésta sobre las doctrinas de sus jerarcas y maestros. Solamente los espíritus cegados por la pasión y por el odio cierran sus ojos a la luz de la verdad y la combaten obstinadamente.

Divini Redemptoris, 34

Es un hecho lamentable, pero cierto: la conducta práctica de ciertos católicos ha contribuido no poco a la pérdida de confianza de los trabajadores en la religión de Jesucristo. No quisieron estos católicos comprender que la caridad cristiana exige el reconocimiento de ciertos derechos debidos al obrero, derechos que la Iglesia ha reconocido y declarado explícitamente como obligatorios. ¿Cómo calificar la conducta de ciertos católicos, que en algunas partes consiguieron impedir la lectura de nuestra encíclica Quadragesimo anno en sus iglesias patronales? ¿Cómo juzgar la actitud de ciertos industriales católicos, que se han mostrado hasta hoy enemigos declarados de un movimiento obrero recomendado por Nos mismo? ¿No es acaso lamentable que el derecho de propiedad, reconocido por la Iglesia, haya sido usurpado para defraudar al obrero de su justo salario y de sus derechos sociales?

Divini Redemptoris, 51

En primer lugar debemos recordar que los pastores tienen la misión precisamente de hacer conocer y predicar principios generales de la DSI; su aplicación práctica se puede realizar de muchas maneras, pero siempre en la aplicación debe ser posible reconocer principios que la inspiran.

Donde sí es notorio que la DSI no se aplica es en un sistema financiero usurero por naturaleza, al cual estamos sometidos todos porque se trata por una parte de un poder no controlado por los gobiernos, y por otra, porque en sí mismo lleva a la imposibilidad de devolver la deuda contraída en el caso de la gran mayoría de las naciones. Se trata de algo evidente, pero en este caso ocurre como con otras tantas cosas evidentes que no interesa que se sepan. Sobre la perversión de este sistema hable largamente en el post sobre el Crédito Social, aquí procuraré presentarlo de una manera plástica en primer lugar, para hablar posteriori fundamentalmente sobre las distintas vías alternativas a la situación planteada por el sistema actual.

Cuando se habla de millones, miles de millones, etc., normalmente no se tiene presentación sobre lo que significan realmente tales cantidades. En ese sentido la visualización puede jugar un papel importante, tal vez entonces es cuando se percibe una determinada proporción o magnitud.

Los siguientes montones siempre están hechos con billetes de cien dólares:

2 Un millón de dólares $ 1.000.000 – Un montón no tan grande, como tal vez usted se imagina. Sin embargo esto equivale a 92 años de trabajo para el común de los mortales.

3 Cien millones de dólares $ 100.000.000 – suficiente para todos. Se adapta muy bien en la paleta de tamaño estándar, norma ISO/Militar.

4 Un millón de millones (así no hay confusión entre billones y trillones que se utilizan para lo mismo a ambos lados de Atlántico) de dólares $ 1.000.000.000.000 – Cuando el gobierno de EE. UU. habla de un déficit del 1.7 trillones de dólares este es el volumen de dinero prestado en 2010 del Gobierno de los EE. UU. para su economía. Tenga en cuenta que es el doble de paletas apiladas de 100 millones de dólares cada una, llenas de billetes de $ 100. Se necesitaría una gran cantidad de camiones para llevar todo esto. Si usted hubiese gastado $ 1 millón de dólares al día desde el inicio de la era cristiana hace dos mil y pico años, no habría gastado hasta hoy $ 1 trillón de dólares… sino alrededor de $ 700 mil millones, la misma cantidad que los bancos recibieron durante el rescate. Comparativa de $ 10^12 dólares a un campo de fútbol americano de tamaño estándar y de un campo de fútbol europeo con una aeronave Boeing 747 – 400 transcontinental que está a la derecha.

El camión de carga que no se ve muy bien en la imagen lleva dos mil millones de dólares

5 15 millones de millones de dólares $ 15·10^12, este es el tope de la deuda nacional de EE. UU. que alcanzó hacia la Navidad de 2011 (actualmente aumentada más todavía). La Estatua de la Libertad parece más bien preocupada de ver como los Estados Unidos ahora debe más dinero que su producción anual (PIB).

6 114.5 millones de millones de dólares $ 114.500.000.000.000 – Las obligaciones no financiadas de EE. UU. A la derecha se puede ver la columna de billetes de $ 100 dólares fríos y tangibles, que sobrepasan a las desaparecidas torres del World Trade Center y el Empire State Building – que en su tiempo fueron los edificios más altos del mundo. Ya ve cómo quedó la Estatua de la Libertad.

El súper rascacielos de 114,5 trillones de dólares es la cantidad de dinero que el gobierno de EE. UU. sabe que no tiene para financiar completamente todos sus programas.

Por supuesto, un rascacielos como este no puede existir, ya que la deuda se compone de dinero (en billetes) que no existen, y se infla debido al interés compuesto. Incluso si todo el dinero en efectivo que está circulando se recogiera para pagar la deuda, no se podría ni siquiera pagar el uno por ciento de esta deuda.

En vídeo:

Más imágenes aquí.

En efecto, como señala François de Siebenthal, ex director del Banco Suizo y ahora por la gracia de Dios Peregrino de San Miguel, en 2008 y 2009 la Reserva Federal emitió más dinero nuevo de la nada que la cantidad total de todo el dinero en efectivo puesto en circulación en los 230 años previos. Cuando una cantidad alcanza valores altos, y sigue creciendo con un factor multiplicador, puede ocurrir que en un año, o en el último periodo de crecimiento, supere todas las cantidades anteriores. A veces para explicar plásticamente la fuerza de crecimiento de las funciones exponenciales, utilizo un par de ejemplos similares como los que siguen.

Tenemos una hoja de papel de grosor de un milímetro y que es tan grande que s puede doblar las veces que se quiera. ¿Cuántos doblados son necesarios para tener un grosor de la Tierra  a la Luna? Treinta y alguno. Y si en un bote dejamos una gota con bacterias que se reproducen en dos, cada una cada media hora, siendo el bote lleno a las 24 horas, ¿en cuánto tiempo estaba el bote a la mitad? A las 23 horas y media. En media hora la última mitad, la primera en todo el tiempo anterior. En estos casos, aplicados a las finanzas, las leyes numéricas producen efectos devastadores. Llega un momento, no hace falta que pasen muchos años, en que toda tu riqueza nacional sirve solamente para pagar los intereses de la deuda, y ni eso. De esa manera se esclavizan países, se imponen políticas tendenciosas, se provocan guerras, los pueblos enteros están sometidos a condiciones infrahumanas de existencia, que generan violencia, someten a la miseria a los grandes grupos de población que no reniegan ya ni de recurso a la prostitución, crimen, pornografía… Con razón la usura es un pecado mortal especialmente grave.

El dinero prestado, ¿realmente ha sido prestado? Sí y no. Sí, porque es un dinero que se te concede para gastarlo, aunque para recibirlo contraes una deuda. No ha sido prestado, porque ese dinero no lo ha tenido nadie, esa es la gracia. Ese dinero que conceden a los individuos y países enteros no ha existido jamás. Nadie lo ha tenido en su cuenta. Sin embargo, está prestado en forma de deuda. Como todo el dinero que circula procede de los bancos, emitido con una deuda, es imposible devolver todo el dinero. Puedes devolver solamente el capital, pero debes y el capital y los intereses, o sea, una cantidad ahora mayor. Nadie tiene esa cantidad que falta. Para pagarla es necesario recurrir a la siguiente deuda, etc. Mientras algunos países, como por ejemplo EE. UU., pueda recurrir a un aumento indefinido de la deuda, puede seguir funcionando. En el momento que se le requiera la deuda a un determinado país, se presenta el estancamiento y el retroceso irremediable, con todo lo que conlleva. Únicamente puedes sobrevivir si vences comercialmente a otro país o regiones, o sea, si recibes de fuera una determinada cantidad. Pero eso llevará posiblemente a otros a una situación peor que la tuya.

¿Por qué ocurre todo esto? Porque un superpoder controla a los gobiernos, es el superpoder del monopolio monetario que no ejercen las naciones, sino las entidades financieras que están al margen de la autoridad de los estados.

No exagero, veámoslo (consultar también el artículo de Louis Even Un super poder controla a los gobiernos). Conocemos de sobra los tres poderes relativos al gobierno: legislativo, ejecutivo y judicial. El gobierno legítimo y soberano de cualquier país libre debe poseer el poder de crear leyes que regulen las relaciones entre los ciudadanos y los organismos establecidos sin tenerle que pedir permiso a ninguna autoridad extranjera. Lo mismo en cuanto a los poderes ejecutivo y judicial. Es la teoría clásica de la división de poderes en un estado de derecho (una división que por cierto no tenemos en España).

Sin embargo, existe otro poder, un poder tácito y real que se ejerce de facto sobre las naciones e individuos. Es un poder que no reconoce autoridad de ninguna constitución ni ganas que tiene de someterse en lo esencial de su misión: creación del dinero, que realiza al margen y de forma independiente del estado. Es un poder que rinde cuentas a sí mismo, a su dinámica propia, pero ese poder es el dueño del dinero, es el poder monetario. Ese poder no consiste en el dinero mismo, sino en el modo de crearlo. Es algo que debe pertenecer a todos y que el estado debería dar como un servicio público a la sociedad para que esta pueda funcionar. Su dueño debería ser el estado, no las entidades privadas. Es del César, pero especialmente en los últimos cien años ya no es así.

El poder monetario no es el dinero que usted pueda tener en el bolsillo. No son las acciones ni los bonos que pueda tener en su portafolio. No son los impuestos que los gobiernos de los tres niveles – local, estatal o federal – tomen de usted sin poderse satisfacer nunca. No son los incrementos de las nóminas – que tanto piden los sindicatos  y por los que van a huelga. Tampoco son los dividendos industriales que a algunos socialistas les encantaría tomar de los capitalistas para verlos distribuidos entre los asalariados sin haber calculado la insignificante gota que obtendrían de los mismos. El  poder monetario no es lo que algunos gobiernos llaman inflación y lo que algunos empleados llaman incremento en el nivel de vida, mientras los gobiernos y los sindicatos contribuyen a esta inflación tanto como les es posible, los primeros mediante el alza de los impuestos y los segundos mediante sus demandas de incrementos salariales.

No, todo esto es nada comparado con la estatura y el poder del superpoder que estamos denunciando, este poder puede hacer que nuestras vidas se tornen“duras, difíciles, crueles y hasta severas”, en las palabras del Papa Pío XI en su carta encíclica Quadragesimo Anno. Puede hacer nuestra vida incluso imposible, tal como lo expresó tan bien el Papa Pío XI en su misma encíclica: “Este poder se vuelve particularmente irresistible cuando es ejercitado por aquellos quienes, debido a que son dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran la sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad”

 

Estas fuertes palabras pueden parecer inmoderadas a quienes no están conscientes de, por un lado, el rol del dinero y el crédito en la vida económica y, por el otro, del control al que el dinero y el crédito están sujetos. Pero el Papa no exagera.

¿Qué es lo que genera un trabajo? Una necesidad de una persona, que esta misma o la otra pueda atender. Pero hay infinitud de trabajos que para realizarse necesitan un intermediario, a modo de una herramienta. Esa herramienta es el dinero. De allí que, si no hay dinero, tampoco puede haber trabajo. El que controla el dinero, controla el trabajo, controla el país. Si no hay trabajo, hay miseria con todas sus consecuencias que conocemos de sobra. Una de ellas es que la población de una nación se puede ver reducida drásticamente al no existir sustento suficiente.

El dinero es como la sangra para la vida económica. De allí aquellas palabras de Pío XI: “Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.”

 

En efecto, si falta la sangre en el cuerpo económico, es porque ésta fue retirada del mismo. Y si regresa, es porque ha sido nuevamente inyectada. La extracción y la inyección de sangre no son operaciones espontáneas. Son los controladores del dinero y del crédito los que “pueden determinar su asignación…proveyendo de este modo la sangre de vida al cuerpo entero de la economía”.

¿Pero que puede uno hacer? ¿No es esta una situación inevitable que todos debemos fatalmente afrontar? – No del todo. Si falta la sangre en el cuerpo económico, es porque ésta fue retirada del mismo. Y si regresa, es porque ha sido nuevamente inyectada. La extracción y la inyección de sangre no son operaciones espontáneas. Son los controladores del dinero y del crédito los que“pueden determinar su asignación…proveyendo de este modo la sangre de vida al cuerpo entero de la economía”.

 

Necesitamos de su consentimiento para vivir; el Papa Pío XI tenía razón.

En su carta encíclica el Papa no explica el mecanismo de extracción ni de inyección de la sangre, ni define medios concretos para quitar el control del cuerpo económico de las manos de sus maliciosos cirujanos. Este no era su papel. Pero sí lo fue el denunciar y condenar la dictadura, la fuente incalculable de calamidades para la sociedad, las familias, la gente, no solo en sentido material, sino creando dificultades que no garantizan para cada alma, el seguimiento de un destino que debe ser el propio para toda la eternidad. Y el Papa habló y dijo lo que tenía que decir.

¡Qué lástima! Sólo unos cuantos escucharon sus palabras y la denunciada dictadura ha consolidado desde entonces su posición cada vez más. La situación que vivimos hoy era no menos dura en la crisis financiera de antes de la segunda guerra mundial. No había dinero por ningún lado, la gente estaba deambulando por los campos pidiendo trabajo, sin éxito.

Por mucha preparación que tuvieras, era inútil. No había dinero, no había trabajo. Durante meses y años el gobierno y el parlamento de Canadá, por ejemplo, se reunían en sesiones interminables; sin acuerdo. Llegó el septiembre de 1939, la declaración de guerra… y el dinero a caudales. Faltaba mandar soldados  al frente, y los mismos que decían que no había dinero lo concedieron sin más. Una sola sesión parlamentaria de un par de horas era suficiente para llegar a un acuerdo histórico y para recibir dinero que sería necesario durante seis años.

El poder monetario es el poder para emitir el dinero y el crédito de una nación, el poder que condiciona la puesta en circulación del dinero y del crédito, el poder de determinar la duración en que este crédito financiero estará en circulación, el poder de exigir el regreso del dinero en un lapso predeterminado, bajo pena de confiscación de los bienes que son el fruto del trabajo de quienes están sujetos a dicha confiscación, el poder de someter a los gobiernos, de fijarles igualmente las condiciones para recibir los préstamos y para pagarlos, de pedir como garantía, el poder que todos los gobiernos tienen de cargar con impuestos a sus ciudadanos.

Ahora, es este crédito financiero, este dinero, el permiso para hacer uso de la capacidad de producción, no de los controladores, sino de la población del país. Estos  controladores del dinero y del crédito no ayudan para nada a que tan sólo un tallo de trigo crezca en al país, tampoco fabrican ni siquiera un par de zapatos, ni un solo ladrillo, tampoco excavan en ninguna mina, ni pavimentan un metro cuadrado de carretera. Son los pobladores quienes llevan a cabo estos proyectos. Es, por tanto, su propio crédito real. Pero para poder utilizarlo, necesitan de la aprobación de los controladores del dinero, del crédito financiero, que no es otra cosa que el registro de cifras en los libros de los banqueros, representando el valor del crédito real de la nación.

Es la pluma del banquero quien da su consentimiento o quien le niega a los individuos, corporaciones, gobiernos, el derecho de movilizar los talentos de sus profesionales o de los recursos naturales del país, esa pluma gobierna; ésta permite o rehúsa, establece las condiciones para los permisos  financieros, endeuda a los individuos y a los gobiernos a quienes les concede los permisos. La pluma del banquero tiene el poder de un cetro en las manos de un superpoder – el poder monetario.

Una “sesión urgente” de seis días, del 6 al 13 de septiembre de 1939, fue suficiente para que tomaran la decisión de entrar rápidamente a una guerra que les costaría billones de dólares. La decisión se tomó de forma rápida y unánime. Un ministro del gabinete de Mackensie King, J.H. Harris, habló con la mayor elocuencia posible al respecto: “Canadá, – el proclamó -, tiene sus ojos puestos en esta Casa. Por tanto, ¿no estamos obligados a ver lo que hay dentro de esta Casa como una unidad de acción y pensamientos? La razón es evidente; la cristiandad, la democracia y la libertad personal están en riesgo.”

Ni la cristiandad ni la libertad personal pareciéronle estar en riesgo, ni tampoco al gobierno al que pertenecía, a lo largo de todos los años en que las familias canadienses fueron destruidas por no ser capaces de conseguir pan; durante el tiempo en que los jóvenes fueron humillados con trabajos muy duros – a cambio de conseguir una escasa ración a cambio de completo servilismo; tiempo en que los hombres se enterraban a sí mismos en los arbustos, tiempo en que los hombres desempleados iban de  un poblado a otro, en el que muchos otros buscaban refugio en chozas que construían con pedazos de metal y de papel que tomaban de los basureros de las calles de Montreal.

Pero Harris y los demás sabían que el ir a la guerra era la condición para recuperar la sangre del cuerpo económico controlado por el superpoder, el poder monetario.

Una monstruosidad diabólica

Una de las peores tiranías es la del poder monetario, una tiranía que se hace sentir a sí misma en todas las casas, en todas las instituciones, en todas las administraciones públicas, en todos los gobiernos. ¿Y de dónde toma este superpoder su autoridad? Los otros tres poderes  gubernamentales obtienen su autoridad dela Constitucióndel país. Pero, ¿qué constitución fue capaz de darle a un superpoder el derecho a tener a los gobiernos bajo su pulgar? El hecho de que este mismo estado de cosas exista en todos los países desarrollados no justifica su monstruosidad. Sólo muestra que el superpoder del dinero y del crédito tiene a todo el mundo civilizado bajo sus tentáculos. Esto lo hace aún más diabólico.

Efectivamente, es un poder diabólico, pero rodeado de un aura tan “sagrada”, que hace que todos se postren ante sus pies en materia económica y social especialmente en lo que concierne a los sistemas de operación de dinero y de crédito. Se le permite entrometerse en todo, pero especialmente en el sistema monetario a pesar de la soberanía de los gobiernos.

Pero ¡cuántas almas, que deberían ser más capaces de entender, de distinguir entre un sistema de dominación y un cuerpo de servicio, han elegido cerrar sus ojos y sus oídos por razones de orgullo o intereses privados!

Es necesario un poder monetario controlado por el estado, al servicio de la sociedad

Lo que se requiere, en cambio, es un poder monetario establecido por la constitución o por la ley para hacer del organismo monetario un organismo al servicio de la comunidad como lo son los otros tres servicios mencionados anteriormente.

Lo que se necesita es un poder monetario ejercido por un organismo similar al del sistema judicial, con contadores calificados en vez de jueces. Dichos contadores, al igual que los jueces,  llevarían a cabo sus obligaciones independientemente de los poderes que se les otorgan. Basarían sus operaciones en estadísticas que no dependerían de ellos sino en los factores reales de la producción y el consumo del país, resultando esto de las actividades libres de los productores libres que responden a las necesidades libremente expresadas de los consumidores libres.

Esto significa que el dinero y el crédito serían únicamente el reflejo fiel, la expresión en cifras, de la realidad económica.

Es la ley constitutiva de tal poder monetario la que daría este fin al organismo para ello establecido. El organismo proporcionaría los créditos financieros necesarios a la población para que pueda ordenar los bienes que requiere de la capacidad de producción del país. Y como son los mismos individuos y familias quienes mejor saben lo que  necesitan, el organismo monetario estaría obligado, por su misma constitución, a proveerle a cada uno el ingreso necesario para que sean capaces de, por lo menos, satisfacer sus necesidades básicas para una vida digna. Esto es lo que el Crédito Social llama un dividendo dado a cada ciudadano sin importar su estatus de empleo o desempleo en la producción.

Entonces, el mismo organismo monetario proporcionaría a los productores los créditos financieros requeridos para hacer uso de la capacidad productora del país en respuesta a las órdenes expresadas por los consumidores. Haría esto tanto para las necesidades públicas como para las privadas.

Si la pluma de un superpoder usurpado puede crear o destruir de acuerdo a la voluntad de su tirano el crédito financiero basado en el crédito real de una nación, la pluma de un poder monetario constitucional sería tan efectiva como para emitir el crédito financiero al servicio de la población y de todos los miembros de la sociedad. Este fin se especificaría en la ley.

Ya no habría más obstáculos puramente financieros. Endeudarse, por medio de banqueros extranjeros por mercancías que se pueden producir en el propio país – este disparate dejaría de existir. El alza de los precios cuando la producción se obtiene con mayor facilidad y abundancia – tal inconsistencia dejaría de existir en un cuerpo monetario, obligado por ley, a hacer de los aspectos financieros de la economía el reflejo exacto de la realidad.

El desperdicio astronómico, debido a la producción de cosas inútiles que no están de acuerdo con las necesidades de los consumidores, con la sola intención de generar empleos, sería evidenciado como superfluo y como falta de responsabilidad a las generaciones que nos seguirán.

Y otras miles de cosas se nos asegurarían con el solo establecimiento de un poder monetario de servicio y mediante el quitarnos de encima la insoportable regla que quiere ligar el ingreso únicamente con el empleo que absorbe completamente todas sus fuerzas dejándolo a la merced de una extenuante lucha por supervivencia, como si fuera una animal hambriento que se mueve según el instinto, agudizado y agresivo en situaciones de pánico, cuando el primer efecto del progreso debería ser la libertad del hombre para permitírsele participar en actividades, trabajo noble incluido, compatible con el desarrollo de su aptitudes y tender así al florecimiento de su personalidad y libertad.

Alternativas

 

            Hasta aquí la descripción de la problemática que nos atañe y que nos acosa. La pregunta que se nos impone es, ¿existen alternativas estructurales a esta situación? ¿Qué podemos hacer? Hasta que el poder esté en las manos de las personas que están al servicio de unos pocos en vez de procurar el bien común, desde las instancias del poder poco falta de esperar. Pero en la sociedad existen herramientas que funcionan y se llevan a cabo; capaces de al menos mitigar la difícil situación de muchos y procurarles una cierta esperanza y alivio en su existencia cotidiana.

Una de esas iniciativas son las que han dado nombre a este artículo: bancos del tiempo. Es posible que muchos los conozcan ya; yo me topé con los mismos al indagar sobre las alternativas a la crisis que padecemos. He tenido suerte que en la Región de Murcia existe y funciona admirablemente el segundo banco del tiempo de España, en concreto el de San Javier. Al mismo me había dirigido la responsable del banco del tiempo de Murcia, indicándome que el banco del tiempo de San Javier es el que mejor funciona en nuestra región. Dicho y hecho, solicité estas Navidades una entrevista con la responsable del mismo, Natalia Conesa,

la cual me informó sobre las actividades del banco, su alcance, volumen de transacciones realizadas, número de socios, etc. Bueno, primero unas pocas palabras para explicar de qué se trata. En definitiva, un grupo de personas intercambia servicios con la “unidad monetaria” una hora de su tiempo. Por ejemplo, la persona A acompaña en paseo a la persona B, la cual a su vez da las clases de conversación de alemán a la persona C; esta lleva en su coche a la persona D (o a alguna de las anteriores) a hacer la compra en un determinado lugar, o simplemente le ayuda a desplazarse mientras le arreglan su coche (o no lo tiene), etc.

El sistema se basa en el principio: para recibir, hay que dar, y viceversa. No el dinero, sino tu servicio. También es posible ofrecer el servicio, sin pedir nada a cambio. No obstante, el banco se lo devuelve por medio de unas excursiones organizadas, o por medio de cualquier actividad que pueda fácilmente ser de interés para todos.

Se organizan talleres, de música, informática, idiomas, etc., en los que usuarios reciben servicios también en grupos; estos a su vez devuelven lo recibido por medio de las acciones de servicio a las personas necesitadas, por ejemplo. Un caso concreto.  Una familia tiene dificultad para atender a un miembro suyo enfermo. Los que recibieron el servicio en los talleres se turnan día tras día para ayudar a levantarse a ese familiar enfermo, o sacarlo a un paseo agradable. Ese servicio no hay quien lo pueda dar. Esa familia no puede pagar a nadie – no tiene recursos. El estado no ayuda. Sin embargo, las personas que recibieron unas clases informales de guitarra,devuelven lo recibido mediante la atención a un familiar enfermo de una familia necesitada.

En el banco del tiempo de San Javier hay unos 350 socios; las actividades se dan en talleres de, por ejemplo, pintura en tela, lectura, informática, manualidades, costura, inglés básico y avanzado, conversación en francés, alemán, higiene, lecto-escritura, punto de cruz, guitarra, fotografía, etc. Los que reciben estas clases, a veces en grupos de diez personas, deben prestar servicios a las personas inscritas en el banco, o a veces prestan servicio a las personas necesitadas que no pueden devolverlo. También colaboran con Cáritas.

Aparte de talleres, están los intercambios de servicios entre los socios, como por ejemplo: personas que se ofrecen a enseñar a conducir bici, moto o coche, orientación para comprar coches, enseñar pastelería, mantenimiento del hogar, conversación en inglés, francés, holandés, salidas de ocio, acompañamiento, recados, etc., etc., etc. A su vez otros solicitan  paseos en barco (San Javier está en las orillas del Mar Menor), enseñar a comprar, conversación en inglés, ayuda psicológica, pedicura, consejos de ropa, maquillaje, ayuda limpieza, etc., etc., etc. Hice una estimación del volumen del “negocio” realizado en este banco, valorando, si se pagaran pero no hay dinero para ello ni lo habrá, a razón de unos diez euros la hora – pueden llegar a una cifra bárbara de un millón de euros al año.

Las ventajas de los bancos del tiempo son que las personas inscritas en el mismo forman lazos humanos de respeto, ayuda y comprensión. El hombre no es un lobo a otro hombre, sino vecino y colaborador. Los bancos del tiempo se han mostrado eficaces incluso entre personas de distinta procedencia, grupos étnicos, de diferentes religiones, y estatus social. Todos valen lo mismo, porque todos son personas que tienen la misma dignidad. Las personas que participan en el mismo amplían sus grupos de contacto y de conocidos, aprenden a valorar a otros por lo que son, no por lo que tienen. A su vez, algunos se ahorran el pago por algunos servicios que de otra manera no podrían disfrutar. Otros ven que no son inútiles como tal vez pensaban, todos de pronto saben algo y pueden aportar algo. El que ayuda a levantarse a un disminuido, como “pago” por el servicio recibido de tercera persona, recibe la sonrisa de agradecimiento del enfermo; yo diría de Dios.

Se dan servicios que de otra manera no se darían, o es imposible de pagar. Tengo familiares responsables de determinadas secciones de Cáritas. Me cuentan que uno de los problemas para muchas personas que se benefician de Cáritas es, precisamente, el recibir sin involucrarse a más. Es el peligro de la mentalidad de subsidio. Los bancos del tiempo son una muestra de que cualquiera puede dar, no solamente recibir. Pueden ser un complemento válido para las actividades de Cáritas; de mi parte es lo que voy a intentar.

Los bancos del tiempo desde la perspectiva de legalidad

Los BDT tienen bastante presencia en España (al parecer dónde más es en Barcelona y Madrid, en Barcelona he oído que prácticamente cada barrio dispone de uno), pero no se quedan atrás en otros países. Es más, en Bélgica han llegado a protagonizar incluso un tema de debate en su parlamento. Por su interés reproduzco la parte esencial del mismo:

ACTA DE LA 3ª SESION DE LA 53ª LEGISLATURA  07/02/2012

Gobierno Belga

04 Pregunta de Anthony Dufrane (parlamentario del grupo socialista belga) a la ministra de Empleo sobre los bancos de tiempo.

04.01 Señor presidente, señora ministra, desde la crisis financiera de 2008, numerosas personas en Bélgica se han reunido en el seno de asociaciones o redes para poner sus servicios y su saber al servicio de unos y otros.  Este sistema de intercambio local, medido generalmente en una unidad de intercambio (moneda local) se ve como una alternativa al sistema monetario y económico de intercambio tradicional. Aunque este sistema de intercambio existía con anterioridad a la crisis, está ha favorecido su difusión y numerosos bancos de tiempo han aparecido por todo el país.

Dada la particularidad de este sistema, la ley permite a las personas, que perciben una prestación por desempleo, de acumular esta prestación con una actividad efectuada en un banco de tiempo. ¿Se trata de una actividad benévola?

En estos casos,

¿el desempleado debe declarar su actividad en el banco de tiempo en su oficina de desempleo?

Además del sistema clásico realizado en moneda local, hay dos casos particulares. Se trata en primer lugar del intercambio de un bien por otro bien. Suponemos, con toda lógica, que este tipo de actividad entra en el marco de la gestión normal de bienes propios y de los cuales el desempleado está exento de toda declaración en la oficina de desempleo.

¿Pero qué pasa entonces en el intercambio de un servicio por un bien?

¿Debemos considerar que se trata de un trabajo en el sentido del artículo 45 del real decreto de noviembre de 1991? ¿Tiene la señora ministra conocimiento de casos de desempleados sancionados por su implicación en un banco de tiempo? En  fin, ¿existe un registro que recoja los datos de todos los bancos de tiempo de Bélgica? Si es el caso, ¿cuántos bancos de tiempo han sido registrados en Bélgica desde el 2008?

04.02 Mónica De Coninck, ministra: señor Dufrane, en la medida en que las actividades de los bancos de tiempo ( SEL “système d’échange local” o LETS “local exchange trading system” en Bélgica) se caracterizan por su fin no comercial, o constituyen una ayuda puntual de corta duración, donde el cliente es otro miembro y donde la contrapartida es bajo la forma de puntos sin valor económico fuera del grupo, la acumulación de las prestaciones de desempleo con una actividad efectuada en el seno de un banco de tiempo está considerada como una actividad benévola para una organización, y está, en principio, autorizada.

El desempleado, en todo caso, debe declarar su actividad al director de la oficina de desempleo. El desempleado se considera como realizador de una actividad gratuita, entendiéndose que los puntos que recibe  el miembro no pueden considerarse como una retribución, ya que solo forman un elemento de reciprocidad inherente al intercambio realizado en el banco de tiempo.

En caso de abuso manifiesto, el director de la oficina de desempleo, puede, en todo caso, rechazar la acumulación de esta actividad con la prestación de desempleo.

El abuso podrá ser retenido, cuando el desempleado recibe retribuciones por el servicio prestado, que sobrepasen el gasto realmente expuesto o los limites de intercambio autorizado, es decir ventajas materiales o financieras que, conforme a la ley del 3 de julio de 2005 ya citada o de la legislación fiscal, no pueden ser neutralizadas.

Cuando un desempleado intercambia un bien por otro bien, se trata de una disposición de su propiedad privada, lo que no constituye un trabajo en el seno de la legislación del desempleo.

El hecho de que el desempleado realice un servicio por un bien, no está, en principio, autorizado, salvo si el valor del bien en contrapartida del servicio es muy módico.

falta de modicidad, el desempleado no puede mantener sus prestaciones de desempleo en el curso del periodo de la actividad. No tengo conocimiento de que ningún desempleado haya sido sancionado por su implicación en un banco de tiempo.

04.03 Anthony Dufrane: Señora ministra le agradezco que tome en consideración estas nuevas asociaciones.

En todo caso, a partir del momento que no hay un fin comercial, es un sistema de ayuda e intercambio que sigue siendo puntual y de corta duración. Esta asociación ofrece servicios todo el año. Como, por el ejemplo, la anciana que ofrece una tarta a su vecino que ha pasado el cortacésped.

¿No podríamos definir las palabras  “puntuales”  y de “corta duración”?

Me parece que hay una contradicción frente a las sanciones que podrían realizarse.

Por otra parte, cuando se trata de un intercambio de un bien por un servicio o al revés,

¿cómo determinar si el valor es módico?

Desearía que hubiera más claridad, incluso para las oficinas de desempleo en caso de que haya controles en un futuro.

04.04 Mónica De Coninck, ministra: señor Dufrane, me resulta difícil definir todas las posibilidades. Cuando es recurrente, retomando su ejemplo, si la vecina da tarta todos los días, no es puntual. Es muy importante. Con un poco de sentido común, se sabe si se trata de algo reciproco o comercial. Yo estoy a favor del sistema de cooperativas del tipo banco de tiempo (SEL/LETS). Esto no acarrea ningún problema pero, a partir del momento que se convierte en comercial, se crea un problema.

04.05 Anthony Dufrane: Todos tenemos sentido común. Aun así,

¿los controladores están en la misma onda?

¿Cuál será su interpretación?

04.06 Mónica De Coninck, ministra: Constatamos que ningún desempleado ha sido sancionado.

04.07 Anthony Dufrane: ¡De momento! Este sistema está empezando a desarrollarse.

04.08 Mónica De Coninck, ministra: También hay que ser miembro de la red.

Bien, en cualquier caso, ni ladrones ni golfos se meten en los bancos de tiempo. Más bien lo contrario, gente sencilla y solidaria, en la mayoría de los casos. También personas necesitadas de compañía o, por qué no, de alguna ayuda puntual en términos de servicio para el que sencillamente no tienen dinero que ofrecer. Si aún así en algún caso la administración pueda pedir alguna especie de impuestos (sin para que esto funcione muchas veces no aporta nada), pues hay que buscar maneras de cumplir con las obligaciones, y punto. Las ventajas de los bancos del tiempo suficientes como para respetarlos y promocionarlos.

UN PASO MÁS: EL TRUEQUE EN LA ACTUALIDAD

 

La ventaja de los bancos del tiempo se encuentra en su dinámica interna basada en el intercambio de servicios tiempo por tiempo. Las personas se valoran mutuamente por lo que son, no por lo que tienen. Todo el mundo puede ser útil, puede dar y recibir. Se estrechan lazos entre personas y se promueve un sentir comunitario. Las personas se fijan más en lo que les une, que al contrario.

Los bancos del tiempo surgieron en EE. UU., en el siglo XIX, como aplicación de ideas anarquistas.

Las principales desventajas de los BDT, o ciertas características suyas que requieren una mejora para poder aumentar su eficacia, o simplemente para no ser unas organizaciones de ayuda puntual y extraordinaria, es posiblemente herencia de la filosofía de su fundador: ausencia del capital y falta de libre mercado. Es decir, las personas no pueden establecer el precio de su servicio. Porque, legítimamente, algunas personas pueden pedir lo que consideren oportuno, por su servicio o un bien que ofrecen. Eso está resuelto en el mecanismo del trueque y sus bonos.

Primero tenemos que entender que el dinero, por si solo, no tiene valor alguno. Su valor es fiduciario, está basado en la confianza que la población deposita en los que emiten el dinero. El dinero no es malo en sí mismo, es una herramienta que permite realizar el intercambio de bienes y servicios. (Subrayo que no hay que confundir el dinero y el libre mercado, no malos para nada en sí mismos, con el sistema financiero que sí que puede ser malo y usurero, como considero que es el sistema actual según lo dicho anteriormente y según lo que nos falta por puntualizar.)

Si hay dinero, hay intercambio y el trabajo necesario para cumplir con la demanda. Si no hay dinero, no hay ni intercambio ni trabajo tampoco. Pero el dinero es la herramienta construida por el hombre para que le sirva. Por lo tanto, no existe una única manera de tener dinero. El dinero puede ser cualquier medio que sirva para expresar confianza en el intercambio de bienes y servicios entre personas. Pueden, ergo, serlo perfectamente  los bonos del trueque.

Y es perfectamente legítimo y moral ya que el dinero ha sido secuestrado al estado, sus creadores son entidades privadas que lo emiten siempre con deuda, lo que dijimos al principio. Ya que ha sido secuestrado de su debido uso al estado, la sociedad tiene perfecto derecho de organizarse para paliar los efectos devastadores de la crisis.

La Red Global del Trueque, en los peores años de la crisis en Argentina, según muchos analistas, ha ayudado decisivamente a paliar los estragos y efectos de la misma. Llegó a tener seis millones de usuarios. Uno de cada siete habitantes encontró en este mercado complementario un medio de vida digno y una esperanza en un país que se debatía en la peor crisis de su historia. Según una encuesta de Gallup, publicada en abril de 2002, más del 60% de la población realizaba o pensaba realizar trueque en los siguientes tres meses. Fue un aporte impresionante a muchos argentinos en forma directa o indirecta, por el que la Red nunca esperó ni pidió retribución.” Datos tomados de la webAutosuficiencia Argentina, lo mismo que el siguiente párrafo:

Investigadores de universidades renombradas como Harvard, Cambridge, Oxford y Yale para citar algunas, viajaron a la Argentina para conocer de cerca la experiencia del trueque. Es permanente la visita de periodistas, estudiantes y economistas de Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España, Noruega, Suecia, Austria y Corea entre otros.”

Si esto se permitiera sin más por los controladores de dinero, viviríamos como Alicia en el país de las Maravillas. No se podía permitir un sistema alternativo al margen de los que quieren controlar la sociedad a su capricho y bajo su dirección. Por eso, “ocurrió lo inimaginable. Cuando amainó la tempestad y se empezaron a implementar los subsidios asistenciales, como el plan para jefes de familia, La Red Global de Trueque comenzó a ensombrecerse. Algunos medios de prensa que en medio de los saqueos y cacerolazos habían sido elogiosos con el trueque se volvieron de pronto esquivos y críticos. Por otra parte, se orquestó una maniobra de falsificación de los bonos de descuento de la RGT con el único fin de desacreditar y poner en crisis al sistema de trueque. Esta maniobra fue realizada en forma artera e indiscriminada, alcanzando en algunas zonas al 90% de los bonos.

De allí que, “Cada día se hace más obvio que además de querer acabar con la experiencia de autogestión económica ciudadana más importante del mundo, se busca amedrentarla y desprestigiarla de tal modo que ya nadie quiera volver a hacer un intento semejante. Como en la novela de Orwell 1984, el Hermano Grande no sólo destruye físicamente a quienes tienen una idea distinta al pensamiento hegemónico, sino que pretende además que la idea nunca haya sido concebida.”

 

            No obstante, en los últimos meses se están reorganizando estas iniciativas, procurando en primer lugar crear sistemas que eviten la falsificación.

OTRAS REALIDADES SIMILARES Y ACTUALES: SISTEMAS LETS

 

            Los sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”), fueron creados por Michael Linton en Canadá a principios de los 80. Los sistemas LETS permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser clasificados como sistemas de crédito mutuo.
Cada grupo LETS publica periódicamente (generalmente cada mes) una lista de sus miembros, con todos los participantes en el grupo junto con los bienes y servicios que ofrecen. Así, los miembros pueden “ir de compras” dentro de la red, comprando y vendiendo entre ellos.

Ejemplo: un miembro puede ganar crédito haciendo un trabajo de jardinería para alguien y gastarlo más tarde en que otra persona cuide de sus hijos, que a su vez se gastara su crédito en un corte de pelo – Todos los servicios son proporcionados dentro de la red de participantes.

El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el vendedor usando una moneda imaginaria. Quizás “unidad de transacción” es un nombre más apropiado ya que no existe dinero en circulación. A menudo, los nombres de las “monedas” tienen un toque local, en Oxford, Inglaterra, donde mucha gente va en bicicleta es denominada Radios, mientras que en Maleny, Queensland, Australia, la “moneda” LETS es llamada bunya, el nombre de un fruto seco local procedente del  pino bunya.
Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda nacional (esto es, un bunya es igual a un dólar australiano) para orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y servicios.
Los detalles de las transacciones son registrados de forma centralizada, ahora hay programas de ordenador para ello, baratos y fáciles de usar. Normalmente en el listado mensual se incluyen los detalles de las cuentas de los miembros, cuanto deben o se les debe.
Los grupos LETS suelen animar a todos sus miembros a incluir las transacciones efectuadas con LETS en su declaración de la renta.

Hoy en día existen miles de sistemas LETS en todo el mundo. Se estima que, en ciudades, pueblos y comunidades rurales de Gran Bretaña unas 40.000 personas comercian agrupadas en aproximadamente 450 redes LETS. Los sistemas LETS también son comunes en los Estados Unidos, Japón y America Latina: Solamente en Ecuador existen alrededor de 140 sistemas LETS.

Proyecto “X2”, de Francisco Romero, director de la oficina de desempleo en Totana (Murcia)

Este es un proyecto basado en cierto sentido en combinación de intercambio de bienes, bonos y dinero.

“Esta iniciativa, creación de Francisco Romero, Director de la Oficina de Empleo de Totana (Murcia), se presentó públicamente el día 16 de diciembre de 2011.
Este proyecto, denominado “X2”, porque tal como dice su autor “multiplica la riqueza y empleo locales por dos”, consiste en la creación de un original sistema de intercambio local donde a partir de un denominado“Centro de abastecimiento social” y de los beneficios de las ventas de sus productos  a personas con recursos económicos se emiten bonos que se utilizan posteriormente para pagar servicios que se realicen a la comunidad, de forma que con esos bonos pueden adquirirse por parte de aquellos colectivos más necesitados productos del mismo centro de abastecimiento a partir de su trabajo; para más detalles (porque los tiene, es un proyecto muy elaborado) adjuntamos un informe del mismo para todo aquel que quiera profundizar.”

HACIA UNA ECONOMÍA DEFENDIDA DESDE EL PENSAMIENTO CRISTIANO

 

Algunos me dicen a veces, comentando mi posible “mezcla” de lo cristiano con lo “temporal”, que, ciertamente, tiene su legítima autonomía. “Garbanzos son garbanzos”, me dicen, “¿qué tiene que ver allí lo cristiano?”, parece que me dicen. Les respondo que también los garbanzos son de Dios, no son independientes de Dios. Efectivamente, nada es independiente de Dios. ¿Cómo no voy a tener presente a Dios y a idea cristiana en todo lo que hago? Eso sería posible si existieran ciertas realidades independientes de Dios, pero eso es imposible.

Luego, el asunto es zanjado. Vamos pues a ver algunos ejemplos de la economía animal (o liberal que es casi lo mismo), a la que llaman según las leyes de mercado y competitividad. Viendo lo que no queremos, mejor dicho lo que no debemos querer, entenderemos mejor lo que sí debemos querer, y lo que a su vez comentaremos con mucho gusto.

“¿Cómo ser tratado como una mierda…?” Pero te llevo con tu beneplácito.

Nos dice, siempre sonriente, el propietario de Ryanair. Sus empelados están la mar de bien, como de protagonizar, a escondidas y bajo la vista de cámaras ocultas, programas televisivos de abuso laboral. Lo dejamos así.

La empresa es ejemplo de competitividad y astucia de marketing. La empresa anuncia que va a dar billetes gratis a los que lo solicitan en bañador. El ejército de personas de inteligencia y sabiduría ejemplares (no me gusta mucho la ironía; prefiero el estilo tal cual, busquen por lo tanto el sentido correspondiente a estas palabras) acuden a la humillación programada; acto anunciado, gratis, en los medios de comunicación, todo el mundo habla, comenta, se ríe, se burla,… pero Ryanair se anuncia, y de eso se trata. De ganar dinero a menor coste, no importa cómo. Se acabó la conversación.

Un ejemplo extraordinario: la empresa La Fageda

 

Copio de OroyFinanzas: Se trata de cambiar los valores del modelo económico actual, el afán de lucro y la competitividad cambiarlos por valores que determinen el bien común y la cooperación. Tenemos que ser competitivos pero, ¿qué significa esto? Si yo vivo en Madrid y tengo una empresa aquí y sé que hay otra empresa que hace lo mismo que yo, lo que voy a hacer es intentar cargármela. Y ella igual. Y si para eso tengo que irme a China a fabricar para ser más competitivos, me iré.

Pero hay otra alternativa que es la cooperación y no es nada nuevo. Hay un economista alemán,  “Fritz” Schumacher  que escribió un libro que se llama “Lo pequeño es Bello” y hay ejemplos en España como la cooperativa Mondragón que demuestran que es posible crecer haciendo colaborar a las empresas entre ellas y con productos de calidad. Esto es mucho más.

Vamos a hablar de “La Fageda”, igual conocéis el caso porque el programa “Salvados habló de él”. Es una empresa que fabrica yogures y que tiene 30 años de existencia. Nació porque Cristóbal terminó su carrera de psicología, hizo psiquiatría y cuando empezó a tratar enfermos vio que ellos necesitaban menos medicamentos si se les daba una responsabilidad en una empresa… Encontró alguna  pero no todos los enfermos podían tener un trabajo por lo que dijo, voy a crear mi empresa, voy a ver sobre qué la baso. Se acordó de que su abuela hacía yogures y que tenían fama en el pueblo por lo que le pidió a su madre la receta, hizo un business plan y lo presentó a la obra social de La Caixa, firmando únicamente Cristóbal.

Le llamaron, consideraron que era un buen proyecto y le apoyaron. Él pedía dinero para unas hectáreas para criar a las vacas que le dieran leche,  no solo quería fabricar los yogures sino hacer todo el proceso. Le hicieron un préstamos y cuando llegó le preguntaron que por qué no había firmado con su apellido también. Él contestó… Porque mi apellido el Colón y ¿podemos imaginar una empresa dirigida por enfermos mentales que firma Cristóbal Colón? A su hijo le ha puesto Juan para que no tenga estos problemas…

La empresa tiene 280 empleados y más del 50% son enfermos mentales, el resto no lo sabe todavía. Os aconsejo, si podéis ir a verla. Está al lado de Olot y recibe visitas de toda Europa. Se ha extendido mucho y la Generalitat catalana les ha confiado el cuidado de los bosques de alrededor.

La cara de felicidad que tienen las vacas escuchando música barroca dos horas por la mañana y dos por la tarde es impresionante. No se puede demostrar que la música ayuda, pero Cristóbal cree que las vacas dan muy buena leche sabiendo que en el mundo hay muy mala. Es una empresa que no da la espalda a los beneficios, ha habido dos cadenas de supermercados que han ido a verles para distribuir sus yogures a un precio más bajo y no lo ha movido. Solamente vende en Cataluña y Baleares.

Aplica desde hace 30 años el factor salarial que esta dentro del bien común, el salario mínimo es de 1.000 euros y Cristóbal que gana 4.000 es el que más gana.Los beneficios se dividen en tres partes, una parte va para la infraestructura de la empresa, otra para pagar préstamos y la tercera parte, se considera que el beneficio de la empresa se ha generado por todos y si lo hay se divide entre el número de empleados, el cociente lo cobran todos, desde la señora de la limpieza hasta el presidente.

Pues bien, comparen estos dos modelos. Un modelo animal, y otro para personas humanas. Esto es lo que se llama, y lo que los obispos y la Iglesia defendió siempre: la persona debe ser el centro de un sistema económico. Si no es así, no hay futuro. Los jóvenes y maduros sin trabajo, el recurso a lo ilícito, crimen, prostitución, pornografía… para conseguir sustento que uno debe tener por ser persona humana.

En el sistema liberal todo gira alrededor del producto, hay que conseguir un producto más barato, o con mejor relación calidad precio. El hombre va después y en función de la producción. En el comunismo, hermana menor del liberalismo, ocurre algo similar: lo primero es la producción pero esta vez de la clase, de forma que el hombre aquí, ni siquiera teóricamente, tiene libertad.

Pero estas cosas no me interesan aquí, no quiero ocuparme de lo malo, sino de lo bueno. Yo no sé siquiera si este señor fundador de La Fageda, es cristiano o no, y que os diga la verdad, ni me importa (para el propósito que estoy exponiendo). Bueno, a decir la verdad, me alegraría mucho que hubiese montado todo aquello inspirado en los ideales cristianos, como fue el caso por ejemplo del iniciador del Mondragón, un sacerdote vasco inspirado en la Quadragesimo anno. Pero su ejemplo es admirable. ¡Monta una empresa para ayudar a los enfermos mentales! ¡Esta empresa genera beneficios! ¡La relación entre el sueldo menor y mayor es de 1:4! ¡280 trabajadores montados de la nada! Los beneficios se reparten entre todos, una vez modernizada la empresa y pagadas las deudas. ¡Es posible! Sencillamente es posible con un poco de sentido común, un poco de ver a otro no como lobo, sino cooperante. No moviéndose por los motores de afán de lucro y competitividad repetidos hasta el aburrimiento. ¡Qué asco ya!

Siempre diciendo lo mismo, ¿y qué? Si llevamos más de dos siglos así. Tenemos el ejemplo de la revolución industrial. En pocos decenios, gracias a la introducción de la maquinaria en la industria y agricultura, se ha aumentado enormemente la capacidad de la producción de bienes y alimentos. En definitiva, menos personas podían producir más bienes; ergo su jornada laboral podría ser más reducida mientras generaban más riqueza. A pesar de ello, la jornada laboral aumentó de forma inhumana y cruel, predisponiendo el nacimiento del comunismo, que se alimentaba de la rabia y humillación de los obreros delegados al papel de simples productores, o sea, piezas de maquinaría en el entramado de enriquecimiento de unos pocos que en sus manos tenían casi toda la riqueza de un país. Al aumentar la producción, en vez de tener una jornada menor porque de esa manera ya se podían satisfacer las necesidades existentes, aumentaba la jornada, aumentaba el paro, bajaba el salario (si no aceptas lo que te doy, te vas)… hasta el aumento de la miseria, rencor, revoluciones, guerras, sangre y decadencia moral que conllevaba. Siempre trabajando, no pudiendo santificar las fiestas, alimentar las familias… ¿para qué Dios? Dios es mentira, les decían, y se lo creían. Descristianización, hielo e infierno. Esto son los frutos de la Ciudad sin Dios.

Enfrente no el gran capital, como despectivamente se burlan los liberales de los critican este sistema, sino el reino de Mammona y los grandes capitalistas. El capital no hace nada, es la cabeza la que está detrás la que hace. Cuenta Ricardo de la Cierva en su libro Los signos del Anticristo, como Rotchild empezó amasar exponencialmente su fortuna. Al enterrarse de los primeros que Napoleón va a perder en Waterloo, se dirige con el barco más veloz a la Inglaterra, antes de que llegue la noticia. Allí vende todos sus bienes y compra acciones que estaban por los suelos en la Bolsa de Londres. Al producirse la noticia, sus beneficios se multiplicaron enormemente. Empezaba el imperio. En menos de cien años sus descendientes fueron entre los que controlaron la FED. Lo que hace el dinero de forma exponencial, lo dijimos allá al principio.

Hasta que los pueblos no se rebelen como en Islandia,  seguirá esta opresión. Sin ella, seguirían problemas, el hombre es el hombre, siempre los tendrá. Pero serían menos inhumanos como los que presenciamos y que afectan al mundo entero, exigiéndonos a todos una respuesta digna de hombres, exigente y de justicia.

Ya que hemos hablado de tantas cosas, abordaremos de pasada este asunto, ya que esclarece ciertos conceptos que algunos dan por zanjados de forma equivocada.

            ¡Los islandeses forzaron a todo su gobierno a dimitir de su cargo! El Gobierno, bajo la dictadura de los financieros globales, trató de llevar a toda la nación a una crisis financiera similar a la que Grecia está experimentando. Los principales bancos de Islandia fueron nacionalizados y por unanimidad, los ciudadanos decidieron declarar la insolvencia de la deuda contraída por los bancos privados en el Reino Unido y los Países Bajos.

Una Asamblea Nacional se constituyó para la renovación de su Constitución, y todo esto sucedió de una manera pacífica. Esta fue una renovación contra los gobiernos que paró la crisis que había provocado el colapso de la economía islandesa. ¡Probablemente usted se esté preguntando por qué estos eventos no fueron ampliamente publicitados! La respuesta es obvia y deriva de la siguiente pregunta: “¿Qué pasaría si otras naciones europeas siguieran el ejemplo de Islandia?

La lección que nos da Islandia, comenzó así:

Septiembre de 2008.- La nacionalización del banco más importante de Islandia, elGlitnir Bank, trajo como consecuencia que todo el mercado de valores suspenda negociaciones y que se declare la bancarrota en Islandia.

Enero de 2009.- Las protestas de los ciudadanos frente al Parlamento causó que elPremier Geira Herde dimitiera, junto con el todo el gobierno social-demócrata.

La situación económica empeoró y el Parlamento propuso un proyecto de ley para pagar las deudas de los banqueros privados, por un monto de 3.5 millones de euros. Para llevar a cabo esto, se propuso cobrar impuestos a las familias islandesas durante un periodo de 15 años, a un interés del 5.5 por ciento.

En respuesta a esta propuesta, la segunda etapa de esta revolución pacífica se puso en marcha:

Principios de 2010.- Una vez más los ciudadanos salieron a las calles y exigieron un referendo sobre la propuesta.

Febrero de 2010.- El presidente Ólafur Grimson vetó el proyecto de ley propuesto por el Parlamento, y se declaró un referéndum nacional, en el que el 93 por ciento votó a favor de NO pagar la deuda.

Mientras tanto el Gobierno ordenó una investigación judicial para determinar quién fue el responsable de provocar la crisis. Las primeras órdenes de arresto fueron emitidas para los banqueros que habían huido ya de Islandia, por temor a las consecuencias de sus acciones. En este momento de crisis, se formó una asamblea, cuyo objetivo fue declarar una nueva Constitución en las experiencias de las “lecciones aprendidas recientemente”.

Con esto en mente, 25 ciudadanos que se declararon interesados en formar parte de la asamblea, pero libres de cualquier forma de asociación con los partidos políticos, fueron escogidos de entre 522 ciudadanos. En febrero esta nueva Asamblea Constitucional comenzó su trabajo y se supone que terminará con la presentación y la sumisión a una votación sobre la “Carta Magna” que está preparando la asamblea en las próximas elecciones.

¿Alguno de ustedes, amables lectores, ha escuchado algo acerca de todos estos acontecimientos en Islandia, publicitados en los medios de comunicación europeos? ¿Vimos algún reportaje en los programas de televisión? ¡Por supuesto que NO!

De esta manera, los islandeses dieron una lección a toda Europa sobre democracia directa, la independencia nacional monetaria, y la resistencia pacífica hacia el sistema. Lo menos que podemos hacer nosotros, es ser conscientes de lo que pasó y convertirlo en una experiencia que se transmita de persona a persona.

Por ahora aún tenemos la capacidad de evitar la manipulación de los medios de comunicación que sirven a los intereses económicos de los bancos y a las grandes corporaciones transnacionales (las multinacionales). No dejemos pasar esta oportunidad de informar a otros sobre estos eventos, por lo que en el futuro seremos capaces de llevar a cabo acciones similares en caso de necesidad.

(Marco Pali, “Storie di ordinaria rivoluzione”, Revista “San Miguel”) 

Estamos terminando. Uno es incrédulo ante estos hechos, se cree que esto puede pasar en un país minúsculo, como es Islandia, y que en el fondo si todo el mundo hiciera lo mismo, o al menos si no devolviera la deuda, que todo el sistema reventaría. Que esto es peligroso e irresponsable alentar a este tipo de acciones, que por cierto, se difunden por internet por doquier, pongo el ejemplo que circula en Croacia por la red. Pero nada más que en la red. Al menos de momento.

Pero, realmente, ¿es que realmente no va a pasar nada si no se devuelve la deuda? Nada, en absoluto. Porque el “dinero” prestado era una simple cifra. Su finalidad primera no es tanto que se devuelva, que eso es imposible, sino conseguir que con el tiempo se devuelvan los intereses, si es posible eternamente. Por un euro en depósito, se prestaban por medio de la ingeniería financiera incluso hasta treinta. Es un sistema piramidal que funciona mientras sigue el ciclo de prestación. Al toparse finalmente con que no exista en un momento el último comprador, o el último transmisor de dinero, todo el sistema revienta. Aparece solamente la enorme deuda pendiente, pero que en definitiva es aire, no es nada. Si no se devuelve, no pasaría nada, no se hundirían los países. Los bancos tal vez sí, pero ni eso. Se olvidarían unas cifras, y eso sería todo. El poder monetario debería volver a su sitio natural, realmente al César para su servicio a los ciudadanos. Esa es la razón porque no se habla de todo eso, una razón tan simple y evidente, que parece increíble y chocante para casi todo el mundo que fatídicamente se cree lo que día tras día se le presenta en los medios de comunicación.

No sé si próximamente el poder monetario va a ser recuperado por el estado. Hasta entonces, es decir ya, hay que buscar otras soluciones a la situación grave que se padece en la actualidad. Con un poco de ingenio y voluntad, como en los ejemplos que hemos expuesto aquí, se puede hacer mucho más de lo que uno se imagina.

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