El bien común como límite de la libertad religiosa

En el uso de todas las libertades se debe observar el principio moral de responsabilidad personal y social: al ejercer sus derechos, los individuos y grupos sociales están obligados por la ley moral a tener en cuenta los derechos de los demás y sus deberes con relación a los otros y al bien común de todos.

“Dignitatis humanae”, Declaración sobre la libertad religiosa.

Esta cuestión fue tratada en el Concilio desde dos posturas antitéticas, cuya“contraposición llevó en 1964 nada menos a una clamorosa interrupción de los debates” (Carlos Corral Salvador, Comentario a la DH, edición de los textos conciliares de la Conferencia Episcopal Española).

Libertad religiosa, para no ser una persona coaccionada en su conciencia, y, sobre todo, para que pueda buscar y encontrar a Dios, sumo Bien y suma Verdad.

No, por tanto, un derecho absoluto y arbitrario que en la práctica da lugar a situaciones impensables.

Pero si de este derecho en la actualidad, a alguien en el mundo, se le priva, es a los cristianos. Acabo de ver que en Canadá dictaminan una ley que prohíbe citar los versículos bíblicos que condenan la homosexualidad.

Se quejan en Israel, y con razón, que la TV palestina ofrece, a los niños, programas denigratorios de los judíos y cristianos, en los que a los niños, por medio de figuras de Disney, se les enseña la supremacía islámica sobre las demás naciones:

Con razón se quejan, pero por qué entonces en la TV israelí enseñan a los niños que el Nuevo Testamento es antisemita, que incita al odio a los judíos, y para que los niños lo comprendan, crucifican a un muñeco como si fuera Jesús:

Hace unos días el mundo fue sorprendido (sin darlo a conocer en cadenas principales)que Angola prohibió el Islam, tal cual.

Resulta que incluso aparecían noticias sobre unas sesenta mezquitas cerradas y a la espera del derribo. Se levantó el mundo islámico, y los diplomáticos angoleños en EE. UU. tuvieron que decir que esa noticia no es verdad.

¿Dónde están las protestas porque Cristo no puede ser conocido ni amado? ¿Dónde están las manos que llevarán el Evangelio a todo el mundo a pesar de las prohibiciones?

Pues sí, las hay también hoy. Gracias a Dios, esas manos existen todavía, y corazones que rezan para que almas vuelvan a Cristo, también.

La gracia de Dios, y esas manos y esos corazones dóciles a su palabra ha hecho que Jusef Mosab Hasan, el ex líder de la juventud de Hamás, se haga cristiano, a pesar de amenazas de muerte, a pesar de ser repudiado por su familia. Todo porque alguien en su momento le ofreció una Biblia, le habló de Redentor y le anunció la salvación. Le conmovieron las palabras “amad a vuestros enemigos” y dejó el Corán. Él mismo dice: “dejé la droga, abracé la medicina”.

Libertad religiosa para poder recibir la medicina del mundo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s