Vida extraterrestre y fe cristiana

Los defensores de la existencia de la vida extraterrestre, no angélica e inteligente (ETNAI en sus siglas en inglés) parece que han tomado fuerza de rumores (¿creados por los que tienen interés en el tema?) de que el Papa Francisco podría próximamente hacer alguna declaración al respecto. Al no tener argumentos, procuran tenerlos a partir de supuestos apoyos de la autoridad. De allí que no hablaré del asunto decansinos rumores, sino del tema en sí desde la consideración del fenómeno como tal, y de su relación con nuestra fe.

En primer lugar, no se crea el lector que este tema es tan al margen de la especulación teológica. A mí, por adelantarme, me parece insoportablemente pesado e inadecuado, una inmensa pérdida de tiempo, vamos, una solemne chorrada me supone gastar el tiempo en estas cuestiones teniendo en cuenta cómo está la tierra y los pueblos que la habitan, con tanto sufrimiento, injusticia, enfermedades, pobreza, guerras, agresión al medio ambiente como si no hubiera mañana, etc. Pero… algunos lo hacen, de allí que yo al menos responderé, procurando ser claro, lo más completo posible y que se me entienda de forma inequívoca.

Sin ir más lejos, hace un par de años, en Aciprensa publicaron el parecer del director del Observatorio Astronómico del Vaticano, el jesuita argentino José Gabriel Funes. Resaltaré lo más importante de su reflexión:

“…explicó desde Castel Gandolfo (Italia), que hay grandes probabilidades de que exista vida fuera del planeta Tierra.”

Respuesta: ¿cómo podemos hablar de probabilidades si ni siquiera sabemos que tal caso se pueda dar. De hecho, el mismo artículo se denomina Astrónomo del Vaticano: Es posible vida extraterrestre aunque aún no hay pruebas

“sería posible la existencia de vida en el universo”

 

Respuesta: la misma que antes. Para poder hablar de probabilidad, primero tenemos que tener un suceso posible, o sea, que se pueda dar. Propiamente hablando, la única posibilidad sería la que se basa en la omnipotencia de Dios; Dios sí, por supuesto, puede crear la vida donde quiera, porque es omnipotente, ¿pero tenemos datos de fe que nos hablan al respecto de ello? ¿Dios nos lo ha dicho alguna vez? ¿Está esta afirmación coherente con lo revelado y enseñado por la Tradición y el Magisterio? ¿Y en qué se basa propiamente esta posibilidad para el Padre José Gabriel Funes?

El P. Funes explicó que todo se reduce a probabilidad. Considerando que el universo está hecho de cien mil millones de galaxias y “si dividimos las galaxias por la población mundial, a cada uno le tocarían 14 galaxias, cada una estas galaxias están hechas de unos cien mil millones de estrellas”.

Es posible, entonces, “que cada una de estas estrellas tengan planetas que giran alrededor de otras estrellas, como lo hacen alrededor del Sol. Y por lo tanto, sería posible la existencia del vida en el universo”.

Comentario: por lo tanto, el Padre Funes basa el argumento en la existencia de vida en que todo se reduce a probabilidad. Eso es un error, lamentablemente muy común. La vida no empieza porque se junten varias (aunque sean millones) moléculas. Y si no, haz la prueba. Coge moléculas sueltas y construye con ellas una célula viviente. La vida es un don de Dios, no es un resultado de mezcla de moléculas. Si eso fuera cierto, podríamos prescindir de Dios, que es justamente el argumento ateo. ¿Para qué Dios, si la vida surge con la simple mezcla de moléculas, sea su número el que sea? Esto es tan cierto que, ni intencionadamente ni con tanta técnica disponible hoy se es capaz de juntar una célula funcional a partir de átomos sueltos. En todo caso tendrías que juntar el núcleo de una y la plasma de otra, pero eso sería prestar el trabajo de Dios y presentarlo como suyo.

“Es mucho lo que sabemos, porque podemos reconstruir la historia del universo desde los primeros instantes hasta la formación de la tierra, de los planetas, esto no está en contradicción con la fe. Lo que aprendemos del mensaje bíblico, y también con la reflexión teológica. Lo que sabemos por la fe, y también por la razón, no solo por la fe, es que Dios es el creador, un Padre bueno, que nos sostiene en el ser, en el existir”, dijo.

Comentario: no corra tanto. Y menos preste argumentos no probados de ateos, ni tampoco se dedique a emitir discursos para no alterar sus oídos. Esta gente como mucho le aplaudirán, pero no se moverán de su sitio.

Según el P. Funes, estos seres “se podrían relacionar con Dios, así como lo hemos hecho nosotros”, y su existencia no estaría lidiada con la existencia de Jesucristo. “No veo ninguna dificultad para la fe católica”, subrayó.

Comentario: pues aquí sí que hay dificultades, y muchas, y muy gordas. “…y su existencia no estaría lidiada con la existencia de Jesucristo.” Jesucristo es Dios, y no hay existencia alguna al margen de su ser; todo ser y potestad le es sometida. Si algo pudiera existir al margen de Jesucristo, es porque Jesucristo no es Dios. Por eso la afirmación de San Pablo, Él es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él. Él existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él. Él es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. Él es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo, porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud. Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz. (Col. I, 15-20),es consecuencia lógica de su fe en la divinidad de Jesús. Digo a propósito “Jesús”, no solamente Jesucristo, porque Jesús fue y es Dios en todo momento, también cuando era engendrado, cuando era un indefenso niño Jesús, o fabre filius fabre, porque es Dios aún cuando trabaja como carpintero. En definitiva, no existe ser alguno al margen de Cristo.

“De todos modos, por ahora, no tenemos ningún resultado. No hay ninguna evidencia de que exista vida fuera de la Tierra.”

 

Comentario: totalmente de acuerdo, pero entonces, ¿a qué viene lo siguiente?

Este descubrimiento podría suceder mañana. Tal vez dentro de mil años, o tal vez jamás suceda”, y “que alguna vez tengamos una evidencia de que haya vida, depende de la ciencia, si no, es inútil especular”, señaló.

 

Comentario: las dos primeras afirmaciones son errores consecuencia de errores deprobabilidad y posibilidad considerados anteriormente. Pero lo de depende de la ciencia, es otro gordo. Esto en primer lugar otra vez presupone la posibilidad de tal existencia. En segundo lugar, la teología tiene mucho que decir al respecto y en cuanto a la ciencia, simplemente, no hace falta tanta: unos ojos sin cataratas, unas orejas limpias con oídos que funcionan para poder visitar la solemne embajada de tan anunciados extraterrestres inteligentes no angélicos y charlar un poco con ellos. O sea, nos quedaríamos con ciencia pero a nivel más básico: de observación elemental con la que empezar. Pero ahora abordemos este asunto desde la perspectiva propiamente teológica: ¿nos dice realmente nuestra fe algo al respecto? Contestaremos los principales argumentos de los que creen en ETNAI.

1A) La existencia de ETNAI redunda en mayor gloria de Dios

1A) Respuesta: la debilidad de este argumento puede ser probada llevándolo a su consecuencia lógica. Si más seres inteligentes puede redundar en la mayor gloria de Dios, entonces se puede preguntar por qué Dios no quiso un número infinito de criaturas corporales, ya que estas han sido creadas en el tiempo, que es limitado por el fin del mundo y el número de seres es prefijado en la mente de Dios que ya los conoce uno a uno, hasta el fin del mundo. Por otra parte es cierto que la gloria que Dios pide de sus criaturas no depende de la cantidad de estas, sino de la calidad de la respuesta de las mismas hacia su amor. Esto a su vez no requiere la existencia de las criaturas extraterrestres.

1B) No es lógico suponer tan gran distancia entre seres angélicos y humanos tal y como aparece en la tierra, porque “la naturaleza odia la discontinuidad”.

1B) Respuesta: este argumento parece ser predicado en base a la comparación entre el hombre caído y los ángeles. Sin embargo, Dios ha creado al hombre en el estado de gracia y justicia originales, de forma que la diferencia entre ángeles y hombres no tan grande al principio de la creación como lo aparece hoy. En efecto, según el principioLex Orando, Lex Credendi, este hecho está reflejado en las oraciones litúrgicas como las que sigue:

Es verdad que Dios, mi Creador, hizo barro de la tierra y, con su aliento vivificador, me dio el alma y la vida, honorándome y constituyéndome en la tierra como al rey de las cosas visibles, gozando de la vida de los ángeles. (Liturgia Diaria Bizantina, Antes del Ayuno, Vïsperas, Stichera de Triodion, 1)

1 C) Sería deseable buscar la vida inteligente fuera de la Tierra con el fin de poder ayudar a la humanidad.

1 C) Respuesta: Ovo je jako slab argument. En primer lugar, si existen seres extraterrestres no angelicales estos podrían ser también dañinos para el hombre, no necesariamente benignos con el fin de mejorar nuestra existencia o hacerla viable. No hay que olvidar la enseñanza tradicional de la Iglesia como sociedad perfecta, es decir, la que contiene en sí todo lo que necesita para su sustento, sin necesidad de recurrir a seres inteligentes de otras partes del universo para que estos le ayuden alcanzar perfección a sus miembros. Estas dos debilidades de este argumento revelan la tendencia de los abogados de ETNAI de considerar toda esta cuestión desde decididamente punto de vista naturalista, dejando a un lado la realidad del pecado, y al otro la realidad de la gracia de Dios y su sobrenatural influjo sobre el hombre.

2) Los defensores de ETNAI suelen traer opiniones de expertos en teología y de pocas personas de la vida santa a favor de sus tesis.

2) Respuesta: Es bien sabido en la filosofía tradicional que el “argumento desde la autoridad” es el argumento más débil salvo que sea dado por la autoridad del mismo Dios, comunicado por Palabra o por el Magisterio de su Iglesia. ETNAI abogados no defienden sus tesis desde la Escritura, Sagrada Tradición o de los escritos de santos doctores.

Antes, pues, de evaluar sus argumentos es importante examinar y tener presente lo que afirma la Biblia al respecto, así como la Tradición y el Magisterio. En cuanto a las citas bíblicas, conviene mencionar la opinión de un prominente abogado de ETNAI que “en la Biblia no existen alusiones a otros seres vivientes, pero no hay que excluir tal posibilidad”. ¿En base a qué opinión realmente autorizada? Repasemos las principales.

La Sagrada Escritura, Laterán IV, Trento, Vaticano I y todos los Padres y Doctores de la Iglesia afirman que la creación fue acabada con la creación de Adán y Eva y que Dios creó “todas las cosas, visibles e invisibles” “de una vez” culminando con la creación de Adán quien contiene en sí los órdenes corporales y espirituales de la creación. Pío II en su carta “Cum sicut” (Denz 717c) condena a su vez la proposición según la cual “Dios creó otro mundo aparte de este, y que en su tiempo existieron otros muchos hombres y mujeres por lo que Adán no sería el primer hombre”.

Según todos los Padres y Doctores, Adán era el rey de la creación antes de la Caída. Sirác XLIX, 16 revela que ·”Sem y Set eran hombres honorables, y Adán por encima de todo ser viviente en la creación”. Es decir, cualquier ser inteligente no angelical en otra parte del universo (al cual no menciona la Biblia) tendría que ser subordinado a Adán y creado después de él. Pero eso contradice la Tradición Católica, especialmente el firmiter de  Laterán IV que específicamente enseña que Adán fue la coronación y la suma de la creación. Más todavía, en Génesis I Dios indica que el sol y la luna fueron creados como “los signos” para los hombres y no para albergar supuesta “vida en el universo”. Génesis I describe la creación del universo entero y todo lo que contiene – tal y como la Iglesia siempre enseñó – ¿entonces por qué no dice nada sobre los ETNAI?

Según los Romanos VIII, y su interpretación por todos los Padres, el pecado de Adán hizo someter a toda la creación a “dolores de parto” por el pecado de Adán. Esto supone un problema serio ETNAI tesis. En primer lugar,  esto podría dar lugar a pensar que la Justicia de Dios no sería perfecta al castigar seres sin pecados en otras partes del universo y que no tienen ninguna relación corporal de descendencia de Adán, como ocurre con los hijos de Adán que heredan una naturaleza caída. En segundo lugar, según la doctrina católica, la Bienaventurada Virgen María sería la única “sin pecado concebida”, lo cual no se sería tal si existiesen otros seres sin pecado en el universo.

En tercer lugar, no existe un simple testimonio a favor de las ETNAI tesis de ningún Padre o Doctor de la Iglesia, o incluso de ningún teólogo de renombre anterior al siglo XVI. ¿Es posible que Dios permita que una cuestión teológica no sin importancia esté ignorada durante más de 1500 años antes de que sea revelada – no por cualquier Padre o Doctor de la Iglesia o un gran santo, sino por teólogos especulativos? Y todo ello con especial ahínco en la época en la que tanto la evolución como el largo tiempo de creación (miles, pero no de años, sino de millones de años) han sido generalmente aceptados por los intelectuales católicos.

Esto lleva a otra inquietante observación: ETNAI hipótesis es casi siempre presentada en el contexto de la evolución cósmica y es usada para alentar la fe en la evolución de vida en otros planetas mediante procesos naturales. No olvidemos, tal y como lo han señalado algunos investigadores de estos fenómenos, la fe en los seres no angelicales es casi siempre asociada con los errores de la Nueva Era y con las herejías de todo tipo.

Para terminar, no hay que perder de vista unas llamativas investigaciones aunque poco conocidas, sobre toda la problemática UFO y ETNAI. Sin duda, estos fenómenos no son tan raros; por doquier se suele oír o leer sobre tal o cual objeto volador no identificado que surcó el cielo en tal lugar, o sobre alguna persona que testimonio haber tenido encuentros con otros seres. Algunos investigadores han obtenido resultados sorprendentes sobre el particular. Así por ejemplo el investigador australiano Gary Bates ha presentado abundantes referencias sobre el asunto en su libro Alien Intrusion UFOS and the Evolution Connection. Pero lo significativo de su trabajo es su argumentos sostenida tesis de que se trata de encuentros con seres no humanos, cierto, pero diabólicos. Bates refiere investigaciones realizadas durante décadas por el americano Joe Jordan que al mismo le sirvieron para retomar su fe cristiana.

Jordan se ocupaba especialmente del fenómeno de abducción, es decir (esta parte es tomada fundamentalmente de la entrada correspondiente de Juan Carlos Gorostizaga), de los aspectos más enigmáticos, extraños e impactantes del fenómeno del contacto con otros seres supuestamente alienígenas, aquellos que verdaderamente desafían a cualquier explicación científica. Recopilaron testimonios de personas que afirmaban haber sido secuestrados por seres extraterrestres  con capacidad de atravesar limpiamente las paredes, que les trasladaban a sus naves, que allí les sometían a experimentos biológicos, e incluso, a vejaciones y aberraciones sexuales,  etc.  Estas terribles experiencias dejaban traumatizadas a las personas (hombres, mujeres, niños) ‘abducidas’. Sus vidas quedaban destrozadas, las relaciones familiares rotas, e incluso, por el miedo al ridículo, quedaban impedidos de solicitar ayuda a sus amistades, familiares o a médicos profesionales. Según las estimaciones de los expertos en este tema, las personas que han sufrido alguna de estas experiencias han podido ser un total de 5 millones en todo el mundo.

¿Pero  estas experiencias de abducciones alienígenas son reales?  Es decir, ¿son algo más que sueños o productos de un estado ilusorio o alucinatorio? Ciertamente que son reales, pero como indican Jordan y Clark, éstas tienen simultáneamente aspectos espirituales, otros físicos, junto a otros ilusorios inducidos. Los ‘alienígenas’ actúan con la realidad física, toman objetos, manipulan otros y llegan a dejar rastros físicos en los ‘abducidos’ tales como señales de pinchazos, etc.  Algunos UFOS  han sido registrados en los radares, otros han dejado rastros en el lugar en el que han aterrizado.  En otro orden, los testigos aseguran que estos ‘alienígenas’ atraviesan las paredes, y ellos mismos son transportados a las ‘naves espaciales’ atravesando limpiamente el techo y las paredes que se interpongan,  y además, al final de estas experiencias suelen registrarse grandes periodos de tiempo perdido.  Esta doble característica física-espiritual junto a la inducción de visiones artificiales en la mente de la persona,  no difiere de lo que se presenta en las apariciones de seres angélicos.

Estas consideraciones les hicieron replantear la línea de investigación y se preguntaron si la fe cristiana podría aportar alguna circunstancia de interés en estos fenómenos. En efecto, decidieron abrir una nueva línea de investigación en el proyecto de investigación CE4, se trataba de conocer si los cristianos también estaban siendo abducidos, y en su caso cuál o cuáles eran las diferencias con las abducciones de personas no creyentes. Es entonces cuando llegaron a un descubrimiento sorprendente, algunas de estas experiencias de Cristianos Abducidos por Alienígenas habían podido ser interrumpidas voluntariamente por los sujetos en pleno proceso, incluso habían sido erradicadas de una manera definitiva y para siempre, algo que los principales investigadores en este campo de la ufología mantienen que no es posible hacer. En realidad, la experiencia de ‘abducción’ finalizaba cuando se invocaba el santísimo nombre de Jesucristo.

Cuando se presentó este hallazgo a las máximas autoridades del mundo en el campo de la ufología, algunos admitieron haberse encontrado con casos similares. Sin embargo, algunos investigadores en este campo, al ser interrogados sobre este punto, sólo estuvieron dispuestos a confirmarlo si era de forma anónima y a micrófono cerrado, por ver peligrar con ello sus carreras. No puede ser de otra forma. De vez en cuando encontramos algo de realidad en este asunto.

Por eso,  Jordan y Clarck se quejan de que en este tema la comunidad de ufólogos no siga las pautas de una investigación honrada, lo cual exige que todas las piezas queden disponibles al  resto de investigadores. Ellos sí pudieron recopilar hasta 400 testimonios de cristianos que detuvieron su proceso de “abducción” por medio de la invocación, con auténtica fe, del nombre de Jesucristo, algunos de ellos los han puesto en la web  con sus investigaciones del grupo CE4 (http://www.alienresistance.org/ce4.htm). Pero muy al contrario de lo que se debería  esperar de una comunidad de investigadores, cuando Jordan y Clark se dispusieron a colocar sobre la mesa todas las piezas de este puzzle de las abducciones alienígenas, se encontraron con una resistencia hostil por parte de la mayoría de miembros de esta comunidad.  ¿Qué está ocurriendo?,  ¿es que estos investigadores buscan la verdad sólo mientras ésta favorezca su ideología atea?,  ¿no se ven conmovidos ni siquiera por el sufrimiento de las personas que padecen estas terribles experiencias?  El reconocimiento de su naturaleza diabólica (y su forma de combatirla mediante la fe en Jesucristo) podría contribuir a evitar mucho sufrimiento humano pero prefieren continuar con otros intereses de superior valor para ellos.

Finalmente consideremos que en casi todas estas experiencias los ‘abducidos’ aseguran ser sometidos a diversas operaciones biológicas. Pero según el experto en investigación de personas abducidas, Dr. David Jacobs, aunque estas personas son desnudadas, tumbadas en camillas y sometidas  a diversos procedimientos médicos, quirúrgicos y aberrantes,  todo apunta a que esas prácticas no son la razón real para la abducción, sino el medio para dar la impresión al ‘abducido’ (o posiblemente a los investigadores del tema) que el episodio completo es alguna clase de estudio o experimento científico. El Dr Jacobs describió este proceder como “un presunto programa clandestino de explotación fisiológica por parte de una especie sobre otra”.

Entonces, como señala Gary Bates, nos encontramos con que estos ‘alienígenas’ actúan de esta manera engañosa, y no son los que dicen ser, es bastante razonable pensar que su naturaleza sea la de engañadores, como la de Satanás (Padre de la Mentira), y por tanto, no hay ninguna razón para confiar en lo que ellos dicen, muestran, interpretan teatralmente o inducen artificiosamente en las mentes de sus víctimas. Y sobre todo cuando sabemos que ha sido demostrado por Gary Bates que tales engaños parecen estar centrados en derribar cada sentencia de la Biblia, cada enseñanza de la Iglesia, y a combatir especialmente la divinidad de Jesucristo.

Conclusión: No existen los seres inteligentes extraterrestres no angelicales. El universo fue hecho, con un derroche de amor, para el hombre, creado por y enJesucristo. La Tierra lo merece no por ser un lugar especial, sino porque antes de la creación del mundo fue pensado por Dios tomar aquí, y no en otro lugar, la carne humana y habitar entre nosotros. La Tierra es un lugar importantísimo, un lugar en el que se gana el verdadero cielo (o el infierno), y de allí su importancia. Céntrate, cuida este jardín hasta su Retorno que no tardará. Ama a Dios y por él a tus hermanos, céntrate en el dolor de Dios y en el dolor de los hombres, gana el Cielo. Para eso estás aquí.

Y… no pierdas tiempo con los platillos.

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