La deriva no permitida del barco sinodal

No añadiréis nada a la palabra que yo os mando, ni quitaréis nada de ella, para que guardéis los mandamientos del Señor vuestro Dios que yo os mando.” (Dt. 4, 2) mk  [Un fresco en una iglesia ortodoxa en Serbia. El fresco representa al “padrino” de la iglesia, Milenko Kostic es decir, el que financió su construcción, llevado por San Nicolás (un santo ortodoxo) en una barca, se supone al Reino de los Cielos. Lo que en realidad clama al Cielo es que el “padrino”, un empresario serbio, va en la barca acompañado de su familia, según el mismo relato periodístico que transmite la noticia, acompañado de sus dos mujeres e hijos. Según los cánones de la “Iglesia ortodoxa”, el “padrino” de la iglesia puede estar representado en un fresco de la misma. Pero además, la misma “Iglesia ortodoxa”, al menos la serbia, permite hasta tres matrimonios, y, “excepcionalmente y con el permiso del epíscopo”, ¡hasta cuarto!]

La “Iglesia” que permita esto, permítanme que se los diga, y lo voy a decir aunque sea lo último que pueda decir, no es la Iglesia. ¿La Iglesia Católica quiere esto? Marx, Kasper, Francisco, ¿queréis esta birria? Antes que nada, antes de arrancar y terminar en seguida que hoy es esto lo fundamental que quiero decir, debo aclarar que la “Iglesia ortodoxa” ¡no es ninguna Iglesia! Lo puede decir el CVII, lo puede decir el Catecismo de la Iglesia Católica (del 92), lo puede decir el que sea, ¡porque Dios no lo va a decir ni lo dice ni lo dijo! ¡La Iglesia es solamente Una, no hay Iglesia Católica y “otras” Iglesias, como la ortodoxa! ¡Los católicos son solamente ortodoxos! La Iglesia Católica es y tiene que ser a su vez ortodoxa, la que conserva la fe íntegramente. Cristo actuará en los que se llaman “Iglesia ortodoxa”, principalmente por medio de los sacramentos y su Palabra, pero esa  no es la Iglesia.

¿Debemos amar a los ortodoxos? Por supuesto, y dar nuestra vida si hiciera falta con tal de que vuelvan al único redil, y a ellos y a todo el mundo, pero lo que no podemos decir es mentiras y falsedades. A dónde lleva la santidad y la sabiduría de la “Iglesia ortodoxa”, lo vemos en frescos como estos. Cómo queda eso de estrafalario y grotesco, testimonia este fresco que intenta “espiritualizar” lo bruto y vulgar. ¿Es esto lo que se quiere también para la Iglesia Católica? Eso es un crimen. Y el que lo cometa, sea él quién sea, se apartará de la Iglesia.  

La maldad de esta práctica no queda evidenciada solamente en la cantidad de los divorcios que existen entre los “ortodoxos”, incluido, y por supuesto, divorcios “por la ‘Iglesia’”, tal cual: solamente en el municipio de Belgrado en 2006 se “divorciaron” 200 matrimonios entre “cristianos ortodoxos”. Una situación similar ocurre también en Bulgaria. Allí para obtener “divorcio cristiano” es suficiente presentar la acta del divorcio civil. No es, pues, solamente este el motivo o la luz que permite más fácilmente ver la maldad de esta práctica (y teoría), sino es la prueba, otra más, de que se han alejado de la verdad que es Cristo, de su gracia. Al no estar unidos a la vid, caen abajo cada vez más hondo. (De allí, que el mismo periodista serbio que comenta los datos, los compara con la práctica (y teoría) de la Iglesia Católica, haciendo constar un número muy inferior de nulidades matrimoniales que se dan entre los católicos, que distingue bien de los divorcios consentidos por los “ortodoxos”. No va mucho más allá, pero es evidente el toque de atención que hace con esta reflexión. En otras palabras, el periodista entre líneas reconoce que la Iglesia Católica es la luz de las naciones.) Pero ellos no son la Iglesia. Y la verdadera Iglesia no puede hacer eso. ¡No puede romper la Palabra de Cristo! Si intentasen hacerlo, serían rechazados por Dios mismo.

“Cuando ya estaban en casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo, y él les dijo: «El que se separa de su esposa y se casa con otra mujer, comete adulterio contra su esposa; y si la esposa abandona a su marido para casarse con otro hombre, también ésta comete adulterio.»” (Mc. 10, 10-12)

“A los casados, en cambio, les ordeno, y esto no es mandamiento mío, sino del Señor, que la esposa no se separe de su marido. Si se separa, que no vuelva a casarse, o que se reconcilie con su esposo. Y que tampoco el marido abandone a su mujer.” (1ª Cor. 7, 10-11)

Y si alguno quita algo a las palabras de este libro profético, Dios le quitará su parte en el árbol de la vida y en la Ciudad Santa descritos en este libro.” (Ap. 22, 19)

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La línea roja del Sínodo del 2015

boff sobre francisco adopcion

O: “La cuarenta mil y primera línea roja”, porque las primeras cuarenta mil como eran finalmente presentadas por pintadas de color fucsia o violeta, pues finalmente nos quedamos con esta roja. ¿Será esta realmente roja, o quedará como una fucsia más, provocando otra sangría fatal en el Cuerpo Místico de Cristo, es decir, su Iglesia?

Nunca podrán destruir la Iglesia, pero podrán torturarla como lo hicieron con el cuerpo del Señor en su Pasión. Es justamente de lo que se trata: el último objetivo, insano e indomable, de Satanás es no solamente poseer hasta el fondo al hombre y luchar contra Dios y sus planes, sino realizar su arcano sueño de destruir, si pudiera, a Dios mismo. Ese es el objetivo: destruir el concepto mismo de lo sobrenatural y destruir la obra de Dios, la redención de las almas no ya impidiendo el Sacrificio de la Cruz, todo lo cual intentó en su día el mono de Dios procurando que Herodes matara a Cristo en cuanto se dio cuenta de su existencia; atreviéndose a tentar a Dios al principio de su misión, tratando de desanimarle por la supuesta inutilidad de su Sacrificio aplicado a hombres ingratos; presentándole con todo detalle en el Huerto la Pasión con todas sus torturas inminentes, más espirituales que corporales; no pues de esa forma que para mostrar la monstruosidad de su odio ya lo intentó, sino destrozando la fe en las almas. Ese es el gran objetivo de Satanás: reducir lo sobrenatural a lo natural, desnaturalizar la fe y así vencer, arrebatar almas a Dios.

Presentar la fe o sustituirla por “solidaridad”, “acogida”, “bondad”, “misericordia”; en definitiva, por una acción buena del hombre, capaz y digno de salvación por si mismo. Es la elevación y salvación gnóstica del hombre, herramienta infernal. La que siempre se presenta en forma agradable para engañar: “Egrediamur foras” (“Vamos afuera.” Gn 4, 8), y actuar: “Ave Rabbi. Et osculatus est eum.” (“’¡Salve, Rabbí!’, y le dio un beso.” Mt 26, 49).

beso judas

El proceder de Dios es a la inversa del pecado y del primer hombre. Adán desobedece haciendo de su voluntad un capricho; Cristo obedece, sudando sangre en el esfuerzo por no separar su voluntad a la de su Padre. Dios saca a Eva del costado de Adán, ahora es nueva Eva  la que engendra por la gracia del Espíritu Santo en su seno inmaculado al Hijo de Dios hecho hombre y lo da a luz mediante un parto milagroso. De la primera Eva el diablo se sirve para seducir al hombre, ahora es nueva Eva la que coopera con Dios en la redención de los hombres. Es la imagen de la Iglesia que quiere traer a la luz de la vida de la gracia a todos los hombres. Es la Iglesia indefectible que nunca fallecerá ni desaparecerá, la siempre victoriosa sobre el mal.

Por lo tanto, lo que está en cuestión en el sonado tema de la “comunión de los divorciados vueltos a casar” es algo mucho más que un supuesto tema “disciplinar” o “canónico”, o incluso “litúrgico”. Es mucho más que eso. Es el tema del desprecio de la gracia, de su destrucción y “desnaturalización”, si se me permite tal expresión. O sea, de la desestructuración del fruto de la Redención. Es destruir la obra de Dios.

 lava a mujeres

Cuando Bergoglio, y ahora Francisco, lava los píes a mujeres o niños, presos, enfermos, etc., ocurre algo que tiene cierta relación con lo que estamos hablando. Primero, cuando lo hacía como arzobispo o cardenal, hacía mal, porque incumplía las normas litúrgicas muy precisas; normas que tenía que cumplir. Ahora como papa, no le afecta el Derecho Canónico en este aspecto, pero al margen de mal ejemplo, hace transmitir otra cosa. El Señor lava los píes a los apóstoles; es un signo de amor necesario entre los miembros de la Iglesia, principalmente sacerdotes. Es un signo de un amor sobrenatural, no de una solidaridad humana. También es un signo del sacramento de la penitencia, de la limpieza del alma del pecado. Es un gesto esencialmente relacionado con el sacerdocio, o sea, con el sacramento de orden. Por lo tanto, ¿pueden mujeres ser ordenadas? ¿Caridad es solidaridad humana? ¿Lo sobrenatural es lo humano, se alcanza y realiza mediante acciones puramente humanas? Por todo ello, este gesto, aunque no sea una prueba de las mencionadas suposiciones, las puede dar a entender. Las casualidades las dejaremos para la ingenuidad y espontaneidad, que aquí no tienen lugar. Todo ello es más que calculado y premeditado; obviamente, todo ello se hace con un fin.

Y si se lavan los píes a un transexual, eso es o querido y calculado, o consentido y aceptado, con lo cual estamos en lo mismo. Y la misma lógica, con el agravamiento de la materia, vale para la comunión que a continuación se ha dado a esa persona.

 transexual

Todo esto no son más que preliminares del asunto que quiero tratar.

En el punto 47 de Evangelii Gaudium, Francisco afirma con toda claridad

La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esa apertura es tener templos con las puertas abiertas en todas partes. De ese modo, si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas. Pero hay otras puertas que tampoco se deben cerrar. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden integrar la comunidad, y tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera. Esto vale sobre todo cuando se trata de ese sacramento que es «la puerta», el Bautismo. La Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia. A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas.

cated bu a

¡Estas palabras! Lo que ha hecho Francisco y su séquito de cardenales, obispos y sacerdotes amigos de la línea trazada por Francisco ha mostrado claramente el significado de esta práctica pastoral: Card. Bagnasco dando comunión a Luxuria en la misa por el alma del sacerdote pro gay, sacerdote sevillano dando la comunión a los homosexuales notorios en la misa por la Duquesa de Alba, bautizos con padrinos homosexuales, bendiciones a parejas de transexuales, Francisco recibiendo a un transexual y su pareja (pagándoles la Iglesia los gastos de viaje), etc. Es totalmente claro lo que quieren decir todos estos gestos. Es la realización práctica de lo que se espera que confirme “doctrinalmente” el Sínodo.

fran cura hom

No hay más ciego que el que no quiere ver. ¿Dónde fueron realizados estos gestos? En las catedrales, en las iglesias,… y por las personas de la Iglesia y muchas veces de alta jerarquía. La “lógica” que está detrás de las palabras de Francisco y la que se quiere utilizar, no para otra cosa sino para la profanación del sacramento, es perversa, maligna, repugnante: utiliza las citas de los Santos Padres (dos citas) para dar apoyo “teológico” a lo nefasto. Se refiere a la eucaristía como “un generoso remedio y un alimento para los débiles”, lo cual es totalmente cierto, pero es tan cierto como es cierto el mal uso y la manipulación de las palabras de San Ambrosio y San Cirilo:

San Ambrosio, De Sacramentis, IV, 6, 28: PL 16, 464: «Tengo que recibirle siempre, para que siempre perdone mis pecados. Si peco continuamente, he de tener siempre un remedio»; ibíd., IV, 5, 24: PL 16, 463: «El que comió el maná murió; el que coma de este cuerpo obtendrá el perdón de sus pecados»; San Cirilo de AlejandríaIn Joh. Evang. IV, 2: PG 73, 584-585: «Me he examinado y me he reconocido indigno. A los que así hablan les digo: ¿Y cuándo seréis dignos? ¿Cuándo os presentaréis entonces ante Cristo? Y si vuestros pecados os impiden acercaros y si nunca vais a dejar de caer —¿quién conoce sus delitos?, dice el salmo—, ¿os quedaréis sin participar de la santificación que vivifica para la eternidad?».

Esto es cierto porque, a pesar de las mejores intenciones nuestras siempre seremos indignos de Dios, y recibir a Dios no es un premio para una acción humana, la que por sí sola no lo puede merecer, sino es un don gratuito de Dios, para el cual lo único que se pide es renunciar al pecado y creer en Cristo y su Iglesia, que es la premisa que no omiten los Santos Padres.

Pero Francisco sí la omite. Para él no existe aquí (sería interesante investigar este tema en sus homilías y declaraciones en general) el concepto de  la gracia del Espíritu Santo. Si este concepto existiera para él, todo sería de la más fácil solución como siempre se ha hecho en la Iglesia: no se puede comulgar sin estar en la gracia: punto, es muy simple. De allí que lo más importante en la vida de un cristiano sea mantenerse en la gracia, y esa es la razón fundamental de nuestro apostolado: llevar la gracia del Espíritu Santo, dada por la fe y el bautismo, a todas las gentes. Porque sin la fe en Jesucristo –y la obligada renuncia al pecado que forma parte del rito del bautismo-, no hay gracia. Es el fruto más preciado que nos ganó Nuestro Redentor con su gloriosa Pasión y Resurrección.

Francisco compuso el texto de la canción, para la Semana Santa, Para que todos sean Uno (los resaltados son míos):

Este mensaje es de luz y esperanza
Luz que atraviesa la oscuridad
Nunca dejes que determine tu vida el pasado
Mira siempre adelante

El futuro está en tu mente,
En tus manos y en tu corazón


Coro:
Para que todos sean uno
Ya no existen los muros
Solo el valor del encuentro
Que es el puente hacia la Paz

Para que todos sean uno
La unidad es el camino
Una alianza siempre abierta
Al amor y a la verdad

Cuando te encuentres ante el dolor
Tienes que hacer lo que el corazón pide
Porque los gestos más auténticos
Son los que solos vienen

El futuro está en tu mente
En tus manos y en tu corazón

Coro:
Para que todos sean uno
Ya no existen los muros
Solo el valor del encuentro
Que es el puente hacia la Paz

No renuncies a la identidad
Para vivir en armonía

Para que todos sean uno
La unidad es el camino
Una alianza siempre abierta
Al amor y a la verdad

Coro:
Para que todos sean uno
Ya no existen los muros
Solo el valor del encuentro
Que es el puente  hacia  la Paz

Es un insulto que esta canción se cante en el Domingo de Ramos. ¿Dónde está Cristo, la Iglesia, Dios siquiera, perdón de los pecados, la gracia, Redención, Pasión, fe? Nada de eso; y sin embargo, allí está una tal Paz, identidad, armonía, lo que pide el corazón, mente,… También los masones podrían promover este himno, porque lo que ellos piensan y defienden está en completa sintonía con lo dicho; y aplaudir con las orejas al mismo los globalistas del Nuevo Orden Mundial, New Age, etc. Escándalo, además barato, en una palabra. Una especie de We are the world”:

Esto es muy, muy triste. ¿No hay nadie en torno a Francisco que le diga que esto (Para que todos sean Uno; eso “Uno”, ¿qué significa realmente? La frase es del Evangelio, pero el contexto es de otra unidad) no se puede presentar como una canción del Papa?

Hay que reaccionar. Con ocasión de las novedades del Concilio Vaticano II más de un prelado estuvo disgustado, se mostró indignado… pero al final la inmensa mayoría se tragó su disgusto y oposición, agachando la cabeza bien agachada hacia el suelo. En muchos buenos cristianos el concepto de obediencia tenía el peso de escrúpulo. Se consintió con lo que ojalá no se hubiese consentido nunca.

Nada más empezar el pontificado de Juan XXIII, se hizo famosa aquella opinión ligera suya: “hay que abrir las ventanas de la Iglesia para que entre el aire fresco”. No me refiero al fiasco de esta “profecía”, manifestado en los hechos de los que todos somos testigos. No al hecho de que abriendo las ventanas de la Iglesia, entró la peste, no a eso. Sino a que esa afirmación contiene un error teológico gravísimo, y casi nadie reaccionó. ¡No hay que tener pudor en levantar la voz por estas cosas de las que depende nuestra fe! Vamos a ver: la frase dialécticamente parecía bella, con estilo, con ansiedad romántica por conseguir mejoras para tan amada Iglesia… pero es un error. Porque la Iglesia es la sociedad perfecta que en sí misma contiene todo lo que necesita para alcanzar los fines para los que existe. Ya tiene las ventanas abiertas por definición porque, y siempre, cuenta con la gracia necesaria del Espíritu Santo para realizar su misión, que es la de Cristo. Lo que hay que hacer es que nuestra condición pecaminosa no impida el soplo y la asistencia del Espíritu. Y sí, se pueden abrir las ventanas, pero hacia adentro, porque Dios ya está en la Iglesia. Esta no necesita nada de fuera, que es la otra interpretación fatal, y herética, de las palabras de Juan XXIII. No digo que él mismo las interpretaba así, pero sus palabras más de uno las interpretaba de esta forma, lo cual provocó la catástrofe.

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[Angelo Roncalli, futuro Juan XXIII, mostrando demasiada apertura y tolerancia hacia el mundo. Recibió el cepelo cardenalicio del presidente francés, socialista y laicista, Vincent Auriol, el 15 de enero de 1953. El protocolo lo permitía, pero él prefería hacerlo de esta forma, en vez de desplazarse a Roma y recibirlo de manos del Papa Pío XII]

Con todo, esta ligereza de palabras de Juan XXIII no es nada comparado con estas últimas de Francisco: abrir las puertas de los sacramentos. Y si entonces no se reaccionó debidamente, temo que también ahora, y esto sería fatal y de consecuencias gravosas, demasiados con responsabilidad en la Iglesia se queden en letargo. Espero, empero, que no sea así. Por dos razones. Primero, ya tenemos una experiencia nefasta de lo que produce esta pereza espiritual culpable. Segundo, porque, gracias a Dios, se levantan no pocas voces de alarma y advertencia. Aunque, y todavía, no dirigidas a la dirección correspondiente. Una dirección que todos saben cuál es: la de la Santa Marta.

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En efecto, es Francisco el autor (visible) de esta embestida. Palabras fuertes que empleo; lo sé, pero para juzgar si es exagerado lo que digo, conectemos varios puntos resaltados de la trayectoria de su gobierno desde los primeros días. Veamos si se presenta como una ley de formación de esos puntos, una función que los traza, una lógica interna que les da lugar. No serán ni exhaustivos ni los únicos, habrá, por desgracia, muchos, demasiados puntos como estos. Vamos a recordarlos:

Punto uno: ¡Bona sera!, fue el saludo de Francisco a la muchedumbre congregada en la Plaza de San Pedro recién salido al balcón de la Basílica. Luego, se inclinó para que rezaran por él. Los fieles han acudido a recibir la bendición del Vicario de Cristo, una bendición que Dios mismo le otorga al Pontífice para los fieles. ¿Es que viene la bendición desde el pueblo? ¿Hace falta que el pueblo rece para bajar la bendición? ¿No está para ello el Pontifex? Conviene recordar aquí el sentido del beso del sacerdote al altar cada vez antes de que diga Dominus vobiscum!, en la misa tridentina. El gesto quiere decir que el sacerdote recibe la bendición de Cristo, a quien besa, y luego esa bendición, cual ministro sagrado, la transmite a los fieles.

¿Y “¡Bona sera!”, un saludo flojo e incoloro hasta para un presidente de parlamento o primer ministro recién elegido?

Nada de eso es alguna prueba de algo, pero fue una señal inquietante de que la época bergogliana no parece haberse interrumpido.

Punto dos: El primer Ángelus de Francisco. En definitiva, elogiando al Cardenal Kasper. Dando a entender que está leyendo su(s) libro(s) sobre la “misericordia”. Francisco elogia a un cardenal, promovido al cardenalato el mismo día que él, el 21 de febrero de 2001, que nunca debió ser cardenal (obispo, sacerdote, profesor de teología) por las enseñanzas heréticas con las que llenaba los seminarios de casi todo el mundo (ver por ejemplo mi ensayo Una mirada a la teología de Walter Kasper). El signo es bastante claro, y ni siquiera se esconde. ¿Para qué? ¿Alguien con autoridad en la Iglesia ha advertido contra ello?

Punto tres: El consistorio de cardenales, febrero de 2014. Kasper recibe el título del autor de la “teología de rodillas”. Los motores se están calentando, pero con un silenciador que funciona de maravillas.

Punto cuatro: El Sínodo de 2014. El intento de golpe de estado promovido por el que ostenta el gobierno. Francisco intenta colocar algunos goles presentándolos como si fuesen la doctrina de la Iglesia. Busca conseguir el mayor apoyo posible para algunos artículos aberrantes, anticristianos; no consigue los dos tercios, pero sí la mayoría, un hecho del que sabrá esgrimir como justificación para seguir intentando colocar estas propuestas para el Sínodo del 2015, esperando entonces obtener una victoria perseguida y ejercida con tesón durante tiempo. Luego, una vez realizado este proyecto, no sería raro que dimitiera después de un tiempo prudente, pero no demasiado largo, tal y como él mismo lo dejó entrever, cf: “antes los obispos eran vitalicios, hoy se jubilan y esta circunstancia se ha convertido en una institución. Lo mismo puede pasar con el papado.” ¡Cuántos quisiéramos que dimitiera antes de que termine el día! Pero Dios permite que se manifieste todo lo que se tenga que manifestar. Estando en este punto, conviene que recordemos algunos puntos que más oposición provocaron en la Relatio Synodi. Señalo y comento cuatro (las letras resaltadas son mías) que han obtenido más de 30% de non placet:

  1. Al tiempo que sigue anunciando y promoviendo el matrimonio cristiano, el Sínodo alienta también el discernimiento pastoral de las situaciones de tantos que no viven ya esta realidad. Importa entablar un diálogo pastoral con estas personas, con el fin de poner de relieve los elementos de su vida que puedan conducir a una mayor apertura al Evangelio del matrimonio en su plenitud. Los pastores han de identificar elementos que puedan favorecer la evangelización y el crecimiento humano y espiritual. Una sensibilidad nueva de la pastoral actual consiste en captar los elementos positivos presentes en los matrimonios civiles y, con las debidas diferencias, en las convivencias. Es preciso que en la propuesta cristiana, aun afirmando con claridad el mensaje cristiano, señalemos también elementos constructivos en aquellas situaciones que no se corresponden aún o ya con él.

[Placet: 125 – Non placet: 54; 30%]

lgbt bautizo

Ya estamos abriendo puertas otra vez y aprendiendo de los de fuera. Sí, nosotros a nuestro planeta podrido y el Avatar que nos enseñe vivir.

Que la naturaleza humana pueda tener una bondad natural, puramente humana (los hombres no son diablos), no lo niega nadie. Pero es la gracia, repito, la que tiene algo que añadir a lo humano. Tengan en cuenta que este punto en realidad ya tiene bastante apoyo; de hecho está apoyado con justo por encima de los dos tercios. ¿Y qué horizontes nos puede proporcionar en la situación actual de la Iglesia, con tantos pastores diciendo lo que están diciendo y no pasa nada?

  1. Algunas familias viven la experiencia de tener en su seno a personas con orientación homosexual. A este respecto, nos hemos preguntado qué atención pastoral resulta oportuna ante esta situación, con referencia a lo que enseña la Iglesia: «No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia». No obstante, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales han de ser acogidos con respeto y delicadeza. «Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta» (Congregación para la Doctrina de la Fe, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales, n. 4).

[Placet: 118 – Non placet: 62; 34%]

jos uvijek musko i musko

(34%: justo en el límite) A los hombres y mujeres con tendencias homosexuales los queremos, y por eso les invitamos, en el nombre de Dios, que ajusten su vida a lo que Dios ha enseñado y la naturaleza confirma; a que se arrepientan de su mala conducta y acojan nueva vida en Espíritu. La tendencia, aunque sea desordenada, no hace pecado; el consentir, sí. Señor, ¡ayúdame!, y el Señor no tarda. Toda ayuda para transmitir esto de la mejor forma posible, es bienvenida. Los cristianos: para eso son entre otras cosas, y para eso deben ser.

Pero no, señor, no a las “parroquias para gays”, ¿nos entendemos?

who am i to judge

  1. Algunos Padres han sostenido que las personas divorciadas y casadas de nuevo o convivientes pueden recurrir provechosamente a la comunión espiritual. Otros Padres se han preguntado por qué, entonces, no pueden acceder a la sacramental. Se solicita, por lo tanto, una profundización en esta temática que sea capaz de poner de relieve la peculiaridad de las dos formas de comunión y su conexión con la teología del matrimonio.

[Placet: 112 – Non placet: 64; 36%]

¿”Otros Padres”? ¿O discípulos de Kasper, el principal sostenedor y difusor de esa idea? Si el “círculo de Kasper” se ensancha seis votos más, lo tienen conseguido. ¿Tan difícil es conseguirlo? Parece que han puesto las manos a la obra. En Gloria TV News el 18 de marzo de 2015 dieron la noticia, citando a Edward Pentin, que el Secretariado del Sínodo de los Obispos otra vez está manipulando el Sínodo de la Familia. “El sábado pasado, decía, los nombres de once consultores del Sínodo han sido publicados. La mayoría de ellos son ultra-liberales.” Pentin nombra al salesiano Aimable Musoni, amigo del Cardenal Kasper, Padre Maurizio Gronchi, defensor de Pierr Teilhard de Chardin (conviene ver la información sobre este “teólogo” en mi post anterior), Padre Michele Guilio Masciarelli, muy relacionado con el arzobispo Bruno Forte, jesuita Georges Ruyssen, partidario de dar la Sagrada Comunión a los protestantes, o el Padre Giuseppe Bonfrate, defensor del gradualismo (ver también mi post anterior). Pentin también observa que para el Sínodo de la Familia, los teólogos moralistas están, al menos eso, “extrañamente ausentes”.

Con esta plantilla, ya ves el panorama.

  1. Se ha reflexionado sobre la posibilidad de que los divorciados y casados de nuevo accedan a los sacramentos de la penitencia y de la eucaristía. Varios Padres sinodales han insistido a favor de la disciplina actual, en virtud de la relación constitutiva entre la participación en la eucaristía y la comunión con la Iglesia y con su enseñanza sobre el matrimonio indisoluble. Otros se han expresado a favor de una acogida no generalizada en el banquete eucarístico, en algunas situaciones particulares y bajo condiciones muy precisas, sobre todo cuando se trata de casos irreversibles y relacionados con obligaciones morales para con los hijos, que acabarían padeciendo sufrimientos injustos. El acceso eventual a los sacramentos debería ir precedido de un itinerario penitencial bajo la responsabilidad del obispo diocesano. Hay que profundizar aún en esta cuestión, teniendo muy presente la distinción entre situación objetiva de pecado y circunstancias atenuantes, dado que «la imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas» debido a diferentes «factores psíquicos o sociales» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1735).

[Placet: 104 – Non placet: 74; 42%]

Y citan el Catecismo para dar un sello de doctrina a su pretensión. «la imputabilidad y la responsabilidad de una acción pueden quedar disminuidas e incluso suprimidas» debido a diferentes «factores psíquicos o sociales», es un principio moral cierto, pero la doctrina sobre los hechos objetivos es segura e irrevocable. Hay un hecho objetivo que no se puede franquear: el pecado es el pecado, estás casado, o no. Estás casado con una persona, y convives con otra, o no. Si es tal el caso, no hay sentimientos o necesidades que valgan. La situación objetiva debe ser corregida; ¡no sirve un tal arrepentimiento siguiendo haciendo aquello de lo que supuestamente te arrepientes! Oye, ¡no me llames tonto!

Esto es lo que están haciendo: diciéndonos que somos tontos. Si les hiciéramos caso, seríamos malos, no solamente tontos.

Punto cinco: cinco cardenales, una muestra de clara situación de alarma que perciben en la Iglesia, escriben un libro sobre la irrevocabilidad de la doctrina de la Iglesia en este tema. El libro no se entrega, por el secretariado del Sínodo y deliberadamente, a los participantes del mismo. Eso es un atentado. Por lo demás, el Cardenal Burke, uno de los autores y cardenales más conservadores (en el sentido de ser fiel a la doctrina de siempre), ya ha sido degradado con anterioridad.

Punto seis: la avanzadilla de Francisco, o el ejército al que también pertenece Francisco, ataca desde todos los frentes: avanzadilla, artillería, marina, infantería, aviación; todos machacan, todos tienen su papel a realizar.

Canonista italiano, el Padre Ottavio De Bertolis, ha llamado por “mayor flexibilidad” en la aplicación de la ley canónica en el matrimonio. La ley fue hecha para el hombre, y no viceversa, escribe en Civiltà Cattolica, la cual pasa por ser una revista semi oficial de la Secretaría del Estado de la Santa Sede.

El 25 de marzo de 2015 Gloria TV trae la noticia titulada La diócesis de Sodoma y Gomora, referida al documento preparatorio del Sínodo de Familia elaborado por la Diócesis de Esen, Alemania, en la que se pide “elaborar el rito para la bendición de las parejas del mismo sexo”, de facto abolir la indisolubilidad del matrimonio, aceptar el adulterio y permitir control de natalidad artificial. Según este documento, la bendición de la homosexualidad practicada sería “el signo de justicia” y de “no discriminación”.

bendicion pareja

Card. Marx, ¡presidente de la CE alemana!, diciendo que el Sínodo diga lo que le plazca, ellos harán lo que tengan que hacer. ¿Le ha pasado algo al Card. Marx por decir eso? O sea, ¿Francisco le llamó la atención? Nooooo, él sigue miembro del grupo de los nueve de Francisco. Y el que calla, otorga (Ejemplo: el ministro Montoro emite una declaración no muy políticamente correcta respecto a una determinada política que quiere aplicar desde su ministerio; jaleo en la prensa, entrevistas, reportajes,… pero Rajoy calla. ¿La opinión de Montoro es la opinión del gobierno? Cuando no lo es, Rajoy lo rectifica, o le hace rectificar. Es la lógica que se utiliza en las cadenas de mando.) Francisco lo necesita para que mediante presión y hechos consumados, por las buenas o por las malas, triunfe la “misericordia. Ellos a su vez, tienen a Francisco. Para eso lo han elegido.

Baldisseri, por otro lado, sale diciendo que el Cardenal Kasper tiene derecho a opinar. La guinda de la corona la hizo este mismo cardenal, según trae a colación Rorate Caeli, el 17 de marzo del presente:

el Papa era personalmente consciente y personalmente aprobó la Relatio post disceptationem, el informe “intermedio”, lanzado el lunes siguiente de la primer semana de la Asamblea Extraordinaria 2014 del Sínodo de los Obispos “sobre la Familia”

Lo que ha sido llamado por muchos prelados un “desastre” o “inaceptable“, el primer documento oficial de la Iglesia de Roma aceptando nociones muy curiosas (incluyendo los aspectos “positivos” de las “relaciones” entre personas del mismo sexo), la relatio post disceptationem obviamente había sido preparada, por la velocidad y lo asombroso (para los estándares del Vaticano) del hecho del lanzamiento simultáneo en varias traducciones, mucho tiempo antes del Sínodo por los grupos de presión, incluyendo el Cardenal Baldisseri, con la influencia principal del Arzobispo Bruno Forte. Ahora, el Cardenal Baldisseri, maestro de todos los asuntos relacionados con el Sínodo, ha revelado con indiferencia cuando se le preguntó (según lo informado por Aleteia y por la espléndida Hilary White para LifeSiteNews) que el Papa había sido personalmente consciente de ello y había aprobado personalmente el contenido del informe.”

Bonny (sigue siendo obispo todavía), Danneels,…

danneels

Punto siete: Oposición. No se puede decir que la oposición no ha salido a la palestra. Sí, y haga Dios que salga cada vez más y con cada vez más claridad. Ya sabéis cuál es la dirección a la que dirigirse: la de Francisco. Él es el origen y aliciente de todo esto. Lo sabéis. No ha cambiado. Lo que hacía en Buenos Aires ya lo sabían cuando lo elegían. Ahora que no me vengan con historias. Es él. Pero no pinta nada. Más que papa, es un portavoz de un proyecto a realizar. Todo lo que hizo, todo lo que dice, converge a un punto que no os debe sorprender. Desde luego, a él se le pueden bien atribuir las palabras: el que avisa, no es traidor.

Han salido a la arena, tal vez con más claridad, el Cardenal africano Sarah. Fue una delicia escucharlo. Aunque, como digo, falta el titular en su amonestación.

Los africanos no pintan mucho, ni como obispos o cardenales. No ya el Card. Burke, a cuyas incómodas e impertinentes intervenciones, atreviéndose hablar y de la confusión alarmante y por el “aporte” de Bonny, y hasta hasta de resistencia, quien por todo ello tuvo que recibir el portazo en la boca de (Gloria TV titula la noticia: Los obispos alemanes declaran la guerra al matrimonio) “katholisches.de”, web oficial de la Conferencia Episcopal Alemana, que publicó la declaración de guerra contra el Card. Raymond Burke debido a su acérrima defensa de la indisolubilidad del matrimonio. Sí, publicando un artículo acusatorio “Declaración de guerra por el Cardenal” mediante el cual arremetieron brutalmente contra uno de los, todavía pocos, que manifestaron y siguen manifestando su desagrado por lo que está ocurriendo.

500 sacerdotes ingleses escribieron carta abierta a favor del matrimonio. Esto parece de esperpento: ¡los sacerdotes católicos que tengan que escribir una carta de apoyo a la familia! Muy bien por lo que han hecho, pero esto muestra el nivel de preocupación al cual se ha llegado. Y, por supuesto, ¡ninguno español, italiano, croata, francés,…! Sí que escriben en los blogs, y si son abiertos y sinceros lo hacen de forma anónima, porque si no, no duran en sus cargos ni dos días. Estos mismos 500 fueron amonestados, aunque no formalmente, son demasiados – tomen nota-, por el Cardenal Vincent Nichols of Westminster. Ver noticia en Gloria TV del 30 de marzo de 2015. Medios informativos católicos españoles fueron eufóricos con la noticia de los 500 (suena a la película de 300), pero no, que dure algo la alegría al menos, con la del tirón de oreja. Y, ciertamente, se quejaba el Card. Nichols de que las cosas no se hacen así, no hay que alterar la prensa (¡menos entrevistas, hagan el favor!) con cosas que deben ser discutidas entre sacerdotes y obispos. ¿Ya no interesa ser tan dialogante y escuchar a todos? Si hubiesen sido 5, dejan de ser curas. Y si han escrito a la prensa, es porque en la Iglesia no los escuchan. Y si lo hubiesen dicho, no nos enteraríamos.

Los obispos polacos al menos se puede decir que salvaron la cara a su nación. No hicieron necesario que sus sacerdotes mandaran cartas… a la prensa, y no al Baldisseri, no sea que terminen quemadas como los libros de los cinco cardenales. Y no a Francisco, que tiene tiempo de recibir a un transexual y su pareja, y para esto poco tiempo parece tener, y ganas menos todavía.

No pondré poner ejemplos de todos los honrosos ejemplos de las intervenciones de este o aquel pastor; Dios se lo pague, que también se produjeron, demostrando que no podrán con todos. No todos son autómatas, ni serviles; piensan y se rebelan frente a lo que no es católico. No fue todo Israel el que se unió a Elías, sino el resto de siete mil. Pero la Iglesia es indefectible, y no podrán con todos.

 

EL PANORAMA ANTE EL SÍNODO. LA SUPERFICIALIDAD DEL MAL Y LA FUERZA DEL BIEN. CONCLUSIÓN

 

No temas, hija de Sión, mira que viene tu Rey (Jn 12, 15)” No van a ninguna parte. Su apoyo es el mundo y las revistas, hasta de corazón. El apoyo es de Elton John y los demás cantantes (símbolos y exponentes de los que piensan de tal forma como para escribir y componer y desear escuchar esas notas del proyecto) y mass media del sistema, pero su destino es la muerte y esterilidad. Es un remolino que traga en su virulenta atracción a los descuidados o lanzados a la vorágine del hielo y fuego de no-religión. Resultados están que sacan los ojos y su desaparición es inminente. Pero la Iglesia no desaparecerá: se purificará y saldrá más fuerte y más brillante después de la humillación de las últimas décadas. Se revestirá de la gloria de su Esposo, el cual la levantará de postración. Muy, muy pronto.

Los datos solamente del último mes:

El 20 de marzo de 2015: El Padre John Zuhlsdorf comenta en su blog que las vocaciones en la diócesis de Albany han crecido desde 0 hasta 120, todo de los hombres jóvenes del área. El Padre recuerda que el nuevo obispo de Albany, Edward Scharfenberg, que es principal responable de este aumento, humanamente hablando, ha celebrado la misa según Vetus Ordo en la catedral. El anterior obispo, ultraliberal Howard Hubbard, atraía muy pocas vocaciones.

[We are the power. El obispo Christian Nourrichard, sucesor del Jacques Gaillot, gran defensor de la causa “gay”,

obispo abucheado

echa de la parroquia al párroco que se atrevió decir misa según Vetus Ordo después de Motu Proprio Summorum Pontificum, y a pesar de conseguir que la iglesia esté repleta de gente]

En esa línea, hay que observar un comportamiento paralelo en el Arzobispado de Nagasaki (pero sin reacción positiva todavía). El pasado 17 de marzo fueron publicadas las conclusiones del primer sínodo del arzobispado. “El marchitamiento y debilitamiento de la Iglesia en Nagasaki es algo que reconocemos con pesar, remordimiento, y con el profundo sentimiento de crisis.” Nagasaki fue conocida por los “Católicos escondidos”, que mantuvieron secretamente su fe durante siglos de persecución a pesar de no haber tenido sacerdotes (habiendo sido su clero o martirizado o expulsado). Pero desde el Concilio (ver mi artículo: No habrá paz, ni progreso, ni restauración de la Iglesia hasta que sea corregido el CVII), el número de católicos ha caído desde 75.000 hasta 62.000. Entre los 267 matrimonios en el arzobispado durante 2013, solamente 44 eran entre católicos. En la mayoría de los hogares, solamente un miembro es católico. Los hijos que asisten a los funerales de sus padres a menudo no son capaces de seguir las oraciones y no pueden participar en la Misa. El documento reconoce: “estamos aturdidos y afectados”.

Al menos son sinceros.

El 26 de marzo: El número de matrimonios católicos en EE. UU. sigue decreciendo, según el Centro para Investigación Aplicada en el Apostolado, de la Universidad de Georgetown. En 1970 hubo más de 400.000 matrimonios católicos frente a 150.000 del año pasado. El director de la encuesta, Mark Gray, comentó: “La Iglesia ya no aparece tan importante para los jóvenes católicos”. ¿Cómo va a parecer importante? Al perderse el sentido de lo sobrenatural, al reducir la fe a la solidaridad, y si hablamos de fe, es comprendiendo el misterio a nuestra manera, ¿para qué la fe y la religión? Si por medio de lo natural nos salvamos en definitiva (ese es el mensaje más o menos escondido; o al revés, más o menos explícito que se transmite), la religión sobra. Pero donde no está Dios, viene el diablo.

Esto no va a aguantar mucho más. Lo cierto es que si consideramos una lógica interna, una ley de formación de todos los puntos señalados, obtendríamos una trayectoria que irremediablemente convergería a la superación de la línea roja en el próximo Sínodo. Si Francisco la va a cruzar, no lo sabemos, no somos adivinos ni lo pretendemos ni nos interesan pronósticos de este tipo; lo cierto es que eso es lo que  se vislumbra como una posibilidad. La trayectoria tomará otro rumbo, o, pasando por todos estos puntos que hemos señalado y otros tantísimos que hemos omitido y que van en la misma línea, finalmente se va a torcer terminará siendo otra “ambigüedad” más, que solamente implícitamente permitirá el desmadre en la práctica sin que nadie la corrija, no lo sabemos.

Pero parecen envalentonados. El diablo finalmente, en su incontenible odio, tiene que cometer un error. Lo que puede pasar es que se crean que lo tienen ya conseguidos a falta de apretar solamente un botón.

Dios puede evitarlo, pero vemos que Dios les deja hacer, y todo eso sirve para un bien, un bien grandísimo que el Señor sabe cómo sacar de esta situación. Dios podría llamar a su presencia a Francisco en cualquier día; podía haberlo hecho ya, podía no haber permitido que salga elegido como papa; pero lo ha permitido. La Iglesia debe reaccionar siempre desde la fe. En el fondo, todo es muy, muy sencillo.

Aquí aparece un quiebre para muchos. Se creen que de un cónclave, automáticamente, debe salir elegido un papa. ¡No! Eso es una simple condición. El papado no es un sacramento que puede ser válidamente (pudiendo, como no, en ocasiones suponer un pecado) administrado hasta por los herejes. Pero en el papado es Jesucristo mismo el que da las llaves de su Reino al elegido. A un hereje notorio, por mucho que salga elegido, no se lo va a dar; porque un no católico no puede tener las llaves. Un hereje oculto, en cambio, sí. Y si en algún momento, el que está sentado sobre el trono de Pedro, es un hereje notorio (con todos los requisitos que se necesitan para ello), el papa no puede ser. Es la pregunta que se tendrán que hacer -para mí ya se lo tendrían que haber hecho: un ejemplo, tan “insignificante” en el sentido de que no se le dio importancia, pero es de una importancia tremenda. Francisco ya en 2013 dijo ante CELAM que él no tiene nada contra el eneagrama.

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Por favor, eneagrama es sincretista. ¡Un papa que no tenga nada contra un instrumento sincretista! ¡Si eso toca el primer mandamiento! ¿Le dijeron algo? Es vergonzoso.

los pastores para poder guiar la Iglesia. Y, acto seguido, revisar luego toda la doctrina que últimamente se ha difundido y purificarla toda de las mezclas de impurezas. Creo que todo lo que está ocurriendo puede servir para ello. No hay mal que por bien no venga. Algunos dirán: “se profanará de esta forma la Eucaristía en la Iglesia”. ¿Es que eso no ocurre ya procediendo con la Eucaristía en tantos lugares con sumo desprecio, de mil formas y maneras? Pero ahora lo harían también teóricamente, por decirlo de alguna manera, y Dios les golpeará. ¡Basta!

Por eso digo: Dios de mayores males saca bienes, ¡eso es justamente el misterio de la Cruz! Si Dios no pudiese sacar bienes de los males, no los permitiría. Eso es justamente el misterio supremo de Dios, el misterio por encima de todos los misterios. Eso es propiamente, el misterio.  Por medio de tu Pasión y tu Cruz, nos has redimido, Señor.

Por eso afirmo, no soy adivino, pero sé una cosa: todo esto servirá para mayor gloria de Dios.

 

No tardará mucho el Señor en venir y purificar él mismo a su Iglesia. Una cosa observo a lo largo de la Historia: Dios respeta las instituciones hasta humanas, porque toda autoridad viene de Dios, e, incluso hasta el extremo, la institución religiosa de la Antigua Alianza. Una cosa siempre me llamó poderosamente la atención: aquel comentario de San Juan sobre la palabra que profetizó Caifás sobre Cristo, de que es mejor que muera un solo hombre que todo el pueblo. Y esto lo dijo no por si mismo, sino porque el era el Gran Sacerdote aquel año. ¡Dios respetó hasta el sacerdocio de uno que condena a muerte al mismo Cristo! Pero, ¡cuidado!, ese sacerdocio desde la blasfema intención de Caifás, duró muy, muy poco, hasta que fue abolido por la mano y decisión irrevocable de Dios. El velo del Templo se rasgó de arriba abajo.

Pasaron nada más que horas desde la blasfema embestida de Caifás hasta su completo repudio por parte de Dios. De Dios no se burla nadie. Ahora bien, lo que son horas en la vida del Señor, se corresponderá en la vida de su Cuerpo Místico, es decir su Iglesia, entiendo que también poco tiempo proporcionalmente. No se podrá desafiar a Dios indefinidamente. Muy, muy pronto llegará la respuesta de lo alto.

 

Por un acto incomprensible como desafortunado, esgrimiéndose, ahora lo vemos con más claridad, como un signo de la desgracia de la caída libre inminente a suceder en la Iglesia, en casi todo su pontificado (desde el viaje a Tierra Santa en 1964) Pablo VI llevaba el Ephod, signo de sumo sacerdocio que llevaba Caifás cuando condenaba a muerte a Cristo. Un detalle recogido en la imagen de Pablo VI en el Sacro Monte de Varese.

pablo vi ephod

monte varese