Homeopatía y ocultismo

“Muchos de los que habían usado la magia reunieron los libros y los quemaron delante de todos” (Hechos 19, 19)

Adelantaré en primer lugar las conclusiones de mi reflexión respecto a homeopatía, para luego desarrollarlo de forma más completa posible dentro del espacio limitado de internet.

1º Materialmente hablando, se trata de una pretendida medicina sin efecto probado alguno, además, no puede tenerlo porque sencillamente no se puede saber ni qué sustancia material o qué proceso químico o físico puede generar mejoras alegadas. En definitiva, la homeopatía no tiene ningún argumento racional que justifique su uso.

2º No es que una persona que recurra al tratamiento homeopático realice necesariamente actos de ocultismo o algo parecido, sobre todo porque compra ciertos productos homeopáticos simplemente porque se venden en una farmacia, o incluso su médico se lo recomiende, pero tal persona debe saber:

a)      los principios directores de un método homeopático están basados en que lo similar cura lo similar, un principio presente en así denominada magia blanca –magia al final y al cabo, y agitación mediante la cual no se sabe a qué apunta, en qué se basa.

b)      El iniciador de homeopatía, el médico alemán Hohnemann de principios del siglo XIX, un masón de alto grado, sostenía que mediante la agitación la sustancia en tratamiento se ponía en contacto o se revestía de energía cósmica que era causa de la “eficacia” del tratamiento homeopático.

c)      A su vez, estos tratamientos no pocas veces recurren a conceptos indefinidos y esotéricos como fuerza vital y similares.

En definitiva, al no tener claro – más bien existe la claridad en otra dirección:

[Citando de una página de medicina alternativa, “Samuel Hahnemann, el fundador de la homeopatía moderna, expresó el concepto de la salud de esta manera: “En el ser humano el estado de salud se constituye por la fuerza vital y espiritual. Es llamado cuerpo material (organismo) y ánima (espíritu). Éste es el cuerpo completo. Éste cuerpo completo conserva todas las partes en admirable armonía y vital funcionamiento, incluyendo los sentimientos y las acciones, de modo que nuestra morada (el cuerpo y la mente de la que estamos dotados) es libre y puede servir al propósito más elevado de nuestra existencia.” (Órganon de la Medicina, & 9)]

cuál es el principio material del método homeopático, uno se abre lo quiera o no a un principio no material, desconocido  y se puede decir oculto (¿espiritual?) que está detrás de la homeopatía, de forma que como mínimo abre la ventana hacia un mundo con claros tintes esotéricos e irracionales. Como veremos, ni la astrología es ajena a este tratamiento.

Por todo lo cual, considero inapropiado este tratamiento para cualquiera, desde la perspectiva material, pero más todavía con vistas desde la fe. No se puede dar aprobación ni asentimiento a unos principios que se basan en ciertas energías de cuño desconocido, esotérico e irracional. En el fondo, afecta con sutileza y a veces abiertamente, al primer mandamiento del Decálogo.

Procedemos, pues, a analizar el primer punto de este trabajo.

1º ANÁLISIS MATERIAL DE LOS PRODUCTOS HOMEOPÁTICOS

Todo empezó con una receta médica para un fármaco homeopático que recomendaron a mi mujer. Lo compramos felizmente, confiando en el consejo médico, notando, eso sí, que el supuesto medicamento era bastante caro, sobre todo teniendo en cuenta que presuponía la continuidad en su uso. Al poco tiempo, vimos un programa en televisión sobre homeopatía, mostrando las fases de elaboración de estos productos y el interés reciente de las autoridades en su comercialización. Un interés que surgió en muy poco tiempo y evidentemente por motivos económico; el gobierno se podía llevar un tanto en los impuestos, a pesar de que el mismo gobierno tenía sobre la mesa un informe de hace dos años que claramente desaconsejaba el uso de productos homeopáticos porque no se podía asegurar su eficacia “en ningún caso”.

Pero lo chocante era el método de preparación, ahora lo diré así con toda convicción, de estos auténticos brebajes de insultante pretensión. Voy a describirlo de la forma más sencilla posible, pero resaltando lo esencial en este proceso:

Se parte de un compuesto que provoca la dolencia que se pretende curar, por ejemplo con 100 gramos de este compuesto. Se toma una de las cien partes de esta sustancia y se la mezcla con 99 partes alícuotas de agua, agitando fuertemente en un mecanismo para tal fin. Luego, de esa dilución se toma una de las cien partes, y se repite el proceso,… y así treinta o más veces. ¿Sabéis lo que significa eso? Si del primer frasco de 100 gramos se hicieran otros cien diluidos en proporción 1:100 y luego de cada uno de estos otros cien, hasta “nada más” que treinta veces repitiendo este proceso, ¿tendríamos suficiente con agua de todos los océanos para obtener frascos de la última dilución? Aquí entra de lleno la potencia de la función exponencial que produce resultados increíblemente grandes en pocos pasos: no solamente que no sería suficiente el agua de todos los océanos, sino podríamos obtener un gigantesco globo de agua con centro en la Tierra y el radio como cien veces hasta la primera estrella, Alpha Centauri. En efecto, eso es lo que se necesita para albergar los 10^60 gramos resultantes de dilución.

Obviamente, en esos frascos no quedará ni una única molécula del compuesto inicial. Tal vez a alguno le quedará más claro teniendo en cuenta el número de Avogadro de moléculas en un mol de sustancia (en 100 g de una sustancia orgánica de ordinario hay solamente una fracción de un mol), que es aproximadamente 6,022·10^23 moléculas, es decir, las moléculas desaparecen mucho antes que consiguiendo diluciones de nivel 10^60. Máxime, teniendo en cuenta que el agua es un disolvente natural que tendería a descomponer las moléculas de otros compuestos contenidos en la disolución. En fin, queda claro, y lo reconocen todos enterados del asunto, sean homeópatas o no, que en los frascos homeopáticos no queda ni el rastro de la sustancia original.

¿Con qué principio material pues, “cura” el “medicamento” homeopático? Los homeópatas arguyen mediante razonamientos nada científicos, ni comprobados, sí estrafalarios y estrambóticos: el agua tiene memoria al estar sometida a agitación con las partículas de la sustancia original. Increíble, pero eso es lo que dicen y afirman. Pero eso tendría que ser comprobado de alguna manera, y hoy en día es bastante sencillo hacer tales análisis. Esas diluciones y ese proceso de agitacióntendrían que producir alguna propiedad medible en los compuestos. Pues de eso, nada de nada.

Investigando sobre este fenómeno, busqué alguna información adicional aparte de mis reflexiones, y encontré mucha y de buena calidad en la página del famoso sacerdote católico indio, James Manjackal MSFS.

El enlace contiene como 60 páginas de texto en A4 el cual me leí con mucho detenimiento, seccionándolo en partes específicas para facilitar su lectura y separar unos temas y planteamientos de otros. Lo dejo indicado en otro blog auxiliar que me sirve de almacén de cierta información que pueda utilizar en algún momento. La recopilación contiene tanto trabajos científicos como teológicos. En este primer punto del tema que nos ocupa, haré reseña de la crítica técnica y medicinal de la homeopatía realizada por expertos competentes.

Empezaré señalando en primer lugar que Los médicos españoles se rebelan contra la homeopatía (La Organización Médica Colegial española ha aprobado una declaración en respuesta al borrador de Sanidad para regular los medicamentos homeopáticos. http://www.libertad.digital.com 2013-12-17). Entre otras cosas su comunicado afirma:

“el ejercicio de la Medicinaes un servicio basado en el conocimiento científico aplicado, en la destreza técnica y en actitudes y comportamientos éticos,…”, recordando que:

“todos los médicos están obligados a emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente”, poniendo énfasis en que:

“no son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida (art. 26.2 del Código Deontológico)”.

A su vez, y con más fuerza, Los médicos ingleses dicen que la homeopatía es brujería (La homeopatía es “brujería” y el Servicio Nacional de Salud (NHS) no debería pagar por ella, ha declarado la British Medical Association (BMA). Publicado en The Daily Telegraph, 15-05-2010) Recuerdan que:

“La medicina alternativa, que comenzó en el siglo XVII, está basada en una teoría que dice que las sustancias que causan los síntomas en una persona sana pueden, cuando están muy diluidos, curar los mismos problemas en una persona enferma.

Los defensores dicen que el remedio resultante contiene una “memoria” del ingrediente original -un concepto desechado por los científicos.

Las últimas cifras muestran que 54.000 pacientes son tratados cada año en cuatro hospitales homeopáticos del NHS en Londres, Glasgow, Bristol y Liverpool, con un coste estimado de 4 millones de libras.”

Aquí esta asociación de médicos británicos apunta a una de las principales causas de la promoción de homeopatía: se trata de un negocio muy lucrativo, del que los gobiernos se pellizcan un tanto. Además, unas disoluciones cuya elaboración es muy sencilla y barata, se venden a precios muy altos para lo que cuesta elaborarlos. Y encima añadiendo esta obsesión de acortar gasto público como sea, se presentan estos brebajes como diciendo, “anda, cúrate con eso, más te vale”, y así pretenden obtener una “cura” a bajo costo. Será que quieren que duremos bien poco y así hagamos menos gasto sanitario. Siendo lo peor de todo esto, la promoción de aceptación generalizada de unos principios irracionales, en realidad esotéricos. Hay que tener en cuenta que uno de cada tres españoles ha recurrido a algún producto homeopático. Y que en España hay tan solamente tres farmacias que se niegan por cuestión de principios vender estos productos.

Seguimos: Punto de vista de las compañías médicas profesionales.

El consejo médico permanente dela Comunidad Europea(que reúne a las organizaciones médicas de los países dela UE) clasifica a la hemopatía como un método cuyos principios no están justificados científicamente. En Belgirate (Italia) en 1992, los ejecutivos de las compañías farmacológicas europeas tuvieron sobre la homeopatía puntos de vista negativos. Partiendo de la base del análisis de los principios homeopáticos y de estudios clínicos, muchos profesionales de las compañías médicas no aceptaron la homeopatía por ser un método amateur irracional.

Así ha sido hasta hace relativamente poco tiempo, tan solamente unos meses. Sin embargo, en la actualidad homeopatía se abre paso día a día, a pesar de serias objeciones como seguiremos indicando. Por eso, los profesionales competentes no se cansan en repetirlo: La única medicina es la que cura, recuerda José Ramón Azanza / Dtor. de Farmacología Clínica de /la Clínica Universidad de Navarra – en ABC, 15/12/2013. Apunta: “Pues bien, este es el proceso mediante el que se fabrican los llanados productos (¿medicamentos?) homeopáticos, diluyendo casi hasta el infinito sustancias químicas, cuya eficacia ya es incierta cuando se utilizan sin diluir.”

Como señalé antes, no hasta el infinito, es que desaparece toda sustancia de la que se parte, sin saber siquiera para qué ella misma, como bien subraya este experto. Se limita a hacer preguntas benignamente, pero es palpable su indignación:

“¿Creen ustedes que los médicos que nos pasamos la vida estudiando, íbamos a privar a nuestros pacientes de cualquier opción terapéutica que haya mostrado su eficacia para curar o aliviar una enfermedad, llámese como se llame?  Y entonces, ¿por qué la gran mayoría no utilizamos estos productos? ¿Será sólo por ignorancia? ¿O será precisamente por lo contrario?”

Juan Esteva de Sagrera – Catedrático de la Facultadde Farmacia de la Universidadde Barcelona, no se queda corto: “La homeopatía, una reliquia”, se titula un artículo en el que muestra su oposición al método homeopático, dejando clara su incomprensión cuando no indignación por el espacio que se ha abierto homeopatía en la sociedad moderna, y la aceptación que goza entre no pocos médicos, algo que ni comprende ni comparte, más bien critica severamente con pocas y concisas palabras:

“La homeopatía es una reliquia farmacoterapéutica, el último residuo, y el único que sigue vigente, de la terapéutica anterior a la revolución farmacológica realizada por Claude Bernard y Paul Ehrlich, entre otros autores del siglo XIX.

La homeopatía se basa en teorías no demostradas e incluso indemostrables, formuladas por Samuel Hahnemann, un reformador de la medicina del siglo XVIII que formuló unos principios básicos o leyes homeopáticas que regulan la cura por similares mediante grandes diluciones y la potenciación de las diluciones homeopáticas. El resultado es la utilización de soluciones acuosas en las que no hay moléculas, por haberse superado el número de Avogadro, diluciones que los homeópatas suponen más potentes cuanto más diluidas.”

“Esta forma de argumentar (de los homeópatas) irrita a quienes consideran a la homeopatía una teoría ajena al pensamiento científico, que debería ser erradicada, pero lo cierto es que la homeopatía es una veterana de la resistencia, que siempre se ha mostrado capaz de soportar las críticas que se le dirigen: que sus leyes no son tales; que sus medicamentos son agua, no contienen moléculas y carecen de eficacia.”

[Curso de Homeopatía impartido en Brasil por uno de los famosos homeópatas actuales, Vithoulkas]

Señala un gran peligro de la homeopatía – que termine siendo aceptada sin razón alguna: “Lo curioso de la homeopatía es que, siendo como es una teoría ajena a todos los avances de la biología molecular, de la bioquímica y de la farmacocinética, sigue siendo aplicada por médicos en ejercicio. Su destino lógico serían los libros de historia del medicamento, pero sigue ahí, en el consultorio de los homeópatas y en los estantes de las farmacias. Como profesor de historia, al explicar sus fundamentos no puedo dejar de sentir sorpresa al explicar a los alumnos la teoría homeopática para añadir a continuación que muchos médicos siguen practicándola.”

Carlos Zepeda va con más precisión y apunta las 10 razones para no creer en la homeopatía; en Ensayos clínicos y registro de fármacos homeopáticos, la médico eslovaca Emília Vlcková, habiendo pasado por cursos de homeopatía y practicándola ella misma como doctora y madre, sobre cuyo testimonio hablaremos más adelante, trae a colación que “En el prestigioso diario médico Lancet (vol 344 – 1994) El Dr. Reily, un homeópata, presentó un estudio sobre la eficiencia de las drogas homeopáticas en la terapia del catarro alérgico. Afirmaba que los fármacos homeopáticos eran más eficientes que el placebo. Sin embargo, en el siguiente número de esta revista (vol. 345 -1995) se publicó un artículo afirmando que este ensayo tenía errores significativos que podían falsear completamente sus resultados.”

Los siguientes artículos ya entran en el análisis más técnico de la ineficacia homeopática, a su vez, desmontan los pretendidos argumentos científicos esgrimidos a su favor.

Físico Arturo Quirantes, el 5 de diciembre, 2013 en el artículo “Las bases físicas de la homeopática: el artículo de Louis Rey, analiza un trabajo favorable a homeopatía, publicado en la revista Nature, dejando en evidencia la falta de rigor y conclusiones de este artículo, aireado por los laboratorios Boiron, uno de los principales productores de productos homeopáticos. No faltaría más cuando en el mismo artículo se indica la procedencia de las muestras para el estudio: nosotros preparamos, por cortesía de BOIRON LABORATORIES, diluciones ultra-altas”. Con eso ya se ha dicho mucho, por no decir todo.

En un artículo anterior (23/03/12), “Desmontando el informe suizo sobre la homeopatía”, el mismo autor aborda un tema tan interesante como la cuestión de un referéndum suizo en el cual se decidía si incorporar productos homeopáticos en la cobertura de la seguridad social. El referéndum aquí ya es un tema aparte, lo principal es un informe que se presentó al gobierno suizo para tal ocasión. Sobre el particular, Quitantes subraya: “Se trata de esto: el informe del gobierno suizo sobre la homeopatía … no es del gobierno suizo. No es un informe realizado por expertos del gobierno, ni encargado por el gobierno. De hecho, aunque la mayoría de los autores son suizos, los dos editores del estudio son alemanes.

El Informe Bornhöft/Matthiesen (a partir de ahora, “el Informe”) es, sencillamente, un estudio realizado por homeópatas dentro de una evaluación llamada Programa de Evaluación sobre Medicina Complementaria.

Es decir, con el dinero vas a todas partes, y consigues los informes que quieras, y produces efectos que te interesan.

Ante la falta de argumentos convergentes y convincentes (demasiado fino estoy hablando), Quirantes apunta, analizando los pseudoargumentos del informe que: “Los autores… tienen la desfachatez de afirmar que “la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia.”  Es decir, citan a Sagan para convencernos de que, aunque no tengamos prueba de la existencia del dragón homeopático, lo que es haberlo, haylo.  Tamaña osadía casi me tira de espaldas, pero estoy repuesto y subo la apuesta.  Señores de la homeopatía: afirmaciones extraordinarias exigen pruebas extraordinarias. Si ustedes pretenden hacerme tragar que un dragón invisible e incorpóreo existe en su garaje, ya pueden empezar con las pruebas.”

Digan lo que digan los defensores de homeopatía, esta se enfrentará a resultados nefastos de su aplicación. Algunos ejemplos: recientemente, La Sociedad Españolade Neurología ha revisado la eficacia de los tratamientos no farmacológicos en el tratamiento de las cefaleas, (19/02/2014) diciendo claramente que “La homeopatía no cura el dolor de cabeza”.

Por último, señalo algunos casos graves en los que las personas que fueron sometidas al tratamiento homeopático llegaron a perder la vida por no querer seguir un tratamiento tradicional en situaciones con cierta gravedad, pero con el método clásico tendrían una cura fácilmente al alcance de la mano: “Cuando la medicina alternativa mata bebés”,

Muere un niño al que su madre trató con hierbas homeopáticas
(Una mujer canadiense de Calgary afronta cargos criminales por la muerte de su hijo de siete años por supuesta negligencia, ya que en vez de llevarlo al médico le suministró medicina homeopática).

Pasamos a continuación al punto segundo:

2º RELACIÓN ENTRE HOMEOPATÍA Y OCULTISMO

 

Vamos a ir exponiendo gradualmente esta relación. En primer lugar, debo decir que a los autores del documento muy valioso sobre todas las cuestiones relacionadas con la Nueva Era, “Jesucristo, portador del agua de la vida”, no se les olvida incluir en el apartado 2.2.3 “Salud, una vida dorada”, lo siguiente:

“Hay una notable variedad de enfoques que promueven la salud holística, derivados unos de antiguas tradiciones culturales, conectados otros con las teorías psicológicas desarrolladas en Esalen durante los años 1960-1970. La publicidad relacionada con la Nueva Era cubre un amplio espectro de prácticas, tales como la acupuntura, el biofeedback, la quiropráctica, la kinesiología, la homeopatía, la iridología, el masaje y varios tipos de « bodywork » (tales como ergonomía, Feldenkrais, reflexología, Rolfing, masaje de polaridad, tacto terapéutico, etc.), la meditación y la visualización, las terapias nutricionales, sanación psíquica, varios tipos de medicina a base de hierbas, la sanación mediante cristales (cristaloterapia), metales (metaloterapia), música (musicoterapia) o colores (cromoterapia), las terapias de reencarnación y, por último los programas en doce pasos y los grupos de auto-ayuda. Se dice que la fuente de la sanación está dentro de nosotros mismos, que la podemos alcanzar cuando estamos en contacto con nuestra energía interior o con la energía cósmica.

Se enumeran algunas características de estos métodos, homeopatía incluida, sin explicarlo con más detalle. Pero ponen al lector sobre aviso, sobre todo subrayando estos dos conceptos: la fuente de la sanación está en nosotros mismos y la alcanzamos por medio de contacto con la energía cósmica.

Vamos a ir entrando gradualmente en más detalles y sinrazones de esta pretendida disciplina y su relación con lo oculto. En el artículo “¿Homeopáticos u homeomágicos?” el autor (analista técnico de laboratorio químico-biológico, doctor en Biotecnología médica por la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de Padua (Italia), se especializó en ontogénesis viral humana, tecnologías del ADN recombinante. Tiene estudios de filosofía por el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma y es miembro del Grupo de estudio sobre la Neurobioética del mismo Ateneo), después de advertir que “Podríamos citar las muchísimas publicaciones científicas que destruyen en manera definitiva los presuntos “fundamentos” de la homeopatía. Se puede consultar, por ejemplo, todos los estudios de “meta-análisis” comparadas de: Lancet, vol. 350, del 20 de septiembre de 1997, pp. 834-843; Lancet, 341, pp. 1601-06, 1994; Lancet vol. 345, 28 de enero de 1995; British Journal Clinical Pharmacology, n. 27, 1989, pp.329-335; Lancet, 5 de marzo de 1988, pp.528-529; Lancet, 1° de enero de 1983 pp. 97-98; etc.”, va más allá haciendo suyas las palabras de otro experto: “la práctica médica alternativa de la homeopatía representa uno de los máximos problemas de la medicina actual que requiere una discusión racional para aclarar los puntos más equivocados y de tinieblas”, concluyendo: “Por amor a la misma persona humana de cada paciente es importante volver a la unidad del cuerpo y alma (Gaudium et Spes, n. 14), unidad de racionalidad y voluntad, a una visión objetiva de la realidad, sin misticismos dañinos, ni creencias mágicas, peligrosas y destructoras.”

Otros detalles interesantes apunta un documento de Nature llamado “El fraude de homeopatía” y va en caballo entre las dos secciones mencionadas aquí:

Documental de Nature, en el que se entrevista a diferentes personas del mundo científico y no científico, críticos y no, de la homeopatía. Podremos ver varios experimentos siguiendo el metodo científico, con el mayor rigor posible, con el objetivo de demostrar que la homeopatía es un fraude. (Documental dividido en 5 partes de 10 minutos cada una)

Es importante conocer datos significativos sobre la vida del iniciador de homeopatía, Samuel Hahnemann. Él ya sienta dos principios básicos que forman base de la homeopatía hasta nuestros días: similia similibus curentur (lo similar cura lo similar) y el principio de la dinamización o de la potenciación (diluciones agitadas hasta no dejar rastro de la sustancia original). Llega a afirmar en su libro fundamental, Organon (2:12), que “la curación proviene del poder cósmico transferido al remedio por medio del ritual de potenciación”.

Iniciado a la masonería a la edad de 22 años, muestra clara aversión y desprecio hacia Jesucristo. Para finales de su vida, en su carta a su discípulo Stapf (Brief an Stapf, Kothen 1830) escribió refiriéndose a Jesucristo:

“Considero el hecho de que hoy leamos a Confucio como un signo importante de nuestra era. Pronto lo abrazaré en el reino de las almas felices. Abrazaré al benefactor de la humanidad quién nos estuvo guiando por la senda correcta hacia la sabiduría y a Dios, seis siglos y medio antes que el soñador”.

Ese hombre del dolor, que le hablaba al ladrón en la cruz, es inaceptable para Hahnemann. Es en realidad un insulto para quién ama la sabiduría esotérica (A. Fritsche, “Hahnemann – Die Idee der Homeopatie”)

El artículo “Homeopatia – O Medicamento da Nova Era” (en portugués) del PastorDavid L. Brown, Ph. D. ahonda en la relación homeopatía-ocultismo y las corrientes esotéricas de Nueva Era. Acentúa el carácter Aude Sapere (quiro ser sabio) masónico de Hahnemann, como de sus mentores e inspiradores:

-Emanuel Swendenborg (1688-1772), quien enseñaba a sus seguidores entrar en el estado alterado de conciencia y comunicarse con espíritus buenos (o sea, diablos); de allí procede Swendenborgianismo, acogido en las últimas décadas por el Parliament of World Religions.

-Paracelso (1493-1541), (Paracelsianismo), médico y filósofo ocultista suizo, que combinaba esoterismo de Cabala con los hechos y fantasías científicas.

-Franz Mesmer (1733-1815) (Mesmerismo), médico suizo que fundó la doctrina demagnetismo animal;

todo ello junto con la inspiración en el animismo, hinduismo, Confucionismo y religiones orientales.

¿Será esto cosa de pasado y esoterismo de Hahnemann solamente? ¿O tal vez ideas similares están presentes en algunos homeópatas famosos en la actualidad? Las siguientes citas lo confirman:

“algunos homeópatas importantes han confesado que la energía que ellos afirman manipular en la cura de las personas es indistinta de energía ocultista en general, la cual ha pasado por una amplia variedad de nombres a través de la historia” (Ankerberg 7 Weldon; p. 324 )

Brown dice que lo que más asusta es el hecho de que un médico homeópata“Vithoulkas”

revele públicamente que el verdadero propósito de homeopatía es “ayudar a abrir los más elevados centros (del cerebro) para el influjo espiritual y celestial” (Jane D. Gumprecht, Holistic Health: A Medical and Biblical Critique of New Age Deception,  Moscow, ID: Random Press, 1986; p. 150). Mejor dicho, espiritual e infernal.

La última cita que dejo de Brown: Otros homeópatas admiten una conexión ocultista. Una autoridad en homeopatía, James Kent,

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declara que existen dos mundos: el físico y el invisible. Él afirma que toda homeopatía está conectada al mundo invisible, el cual es inseparable del mundo espiritual del reino ocultista.” (James Tyler Kent, Lectures on Homeopathic Philosophy,RichmondCA :North Atlantic Books, 1979; p. 75-76 )

Finalmente, es muy interesante como revelador el testimonio de una pediatra y madre, médico católica eslovaca Dr. Emília Vlcková.

Ella misma recibió formación homeopática y llegó a aplicar a sus propios hijos tales productos. Comenta que al principio Estaba muy entusiasmada con este tratamiento. Pensaba que les estaba dando inocentes pastillas hechas con hierbas medicinales.” Pero, No obstante, más tarde, mis hijos comenzaron a tener diversos problemas de salud, los cuales no los podía explicar en absoluto. Los problemas  eran más bien de naturaleza psicológica que de tipo físico.” Fue una llamada de atención para observar con objetividad este fenómeno, al cual abordó desde la perspectiva científica como cristiana.

Al inicio de ese proceso, “Leí incluso el punto de vista sobre la homeopatía de la Conferencia de Obispos Eslovacos (publicado en un periódico católico eslovaco en 1996); lo percibí como si la Iglesia estuviese de acuerdo con mis métodos terapéuticos. No obstante mi conciencia me decía “¡no cures!”. Esto es por lo que yo rehusaba a tratar a desconocidos. Sólo trataba a mis amigos y administraba fármacos homeopáticos exclusivamente a mis hijos. Eran como una especie de conejillos de indias para mí.”

Seguía investigando sobre el particular: “El primer libro con el que me topé me lo compró mi marido; era una carta pastoral  de la Conferencia Toscanade Obispos “Magia, Adivinación e Influencia del Demonio (Enero 2001).“Conferenza Regionale dei Vescovi della Toscana, A proposito di magia e di demonologia, Nota pastorale, 1994″. En la introducción se explica algo muy interesante: existe un tipo de magia imitativa mediante la cual cosas similares engendran a su vez cosas similares. En ese momento recordé el primer principio de la homeopatía –cosas similares se curan a través de una cosa similar (lo similar cura lo similar) – y comprendí que los principios de la homeopatía están basados en la magia. Mi decisión sobre la homeopatía fue clara: nada de homeopatía en absoluto. Ni siquiera la dela Escuela Francesa. Esto es algo  mágico ¡magia blanca! No tiene nada que ver con hierbas o minerales.”

Decidió cortar con toda práctica homeopática, y a pesar de ello, una hija suya llegó a ver a un demonio en el sueño, aún después de dejar de suministrarle productos en cuestión. ¿Qué es lo que estaba pasando? Todavía tenía un “aparato” homeopático(1.600 €), pero que funcionaba en base de astrología, partiendo de la fecha de nacimiento de la persona. Lo destruyó y pidió a Dios liberación del demonio de homeopatía. Cesaron problemas con sus hijos.

Vlcková concluye con unas reflexiones que comparto plenamente: “Cuando tomé parte de los cursos de formación en homeopatía, no se me requirió tener  ningún grado ni licenciatura en medicina. La homeopatía no es una disciplina médica de estudio y por lo tanto no se trata en la universidad. Esta cura no es una cura lege artis (según las recomendaciones de los métodos científicos). Si los médicos desatienden los métodos de curación recomendadas científicamente y prescriben una cura homeopática, podrían ser demandados por ello. La Compañía HomeopáticaEslovaca acepta oficialmente a médicos y a farmacéuticos, pero sólo por el hecho de que quiere establecerse en el negocio médico. Pero hasta ahora no ha logrado su objetivo (debido a su método no científico).
Aporto esta contribución debido  a que quería señalar la esencia espiritual oculta de la homeopatía. Muchos médicos no tienen ni la menor idea sobre ello. En las clases de los cursos de formación se usan diversas formulaciones pseudocientíficas: energía vital, información, etc. Los médicos que estudien a fondo la homeopatía comienzan practicando el método EAV, la medicina china, etc. pueden llegar a caer en las trampas del ocultismo. Sus puntos de vista comienzan a cambiar gradualmente, y no es nada fácil el liberarse a uno mismo de todo esto…”

Termino con las palabras de la Escritura Santa: “y no participen de las obras estériles de las tinieblas; al contrario, pónganlas en evidencia.” Ef 5, 11

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La desembocadura esperada de “¡Buena suerte, Charlie!”

No hace falta que entren perturbadores de forma física en el hogar; lo virtual igual le sirve, si no más. Finalmente produce sensaciones y convicciones reales.

Era solamente cuestión de momento, vista la política de Disney. Todo envuelto en un ambiente alegre y simpático de una familia feliz: madre despistada pero alegre, padre bonachón y currante, hija adolescente entrañable, hijos una cosa normal, y la pequeña Charlie y otro bebé más durante la serie. Pero tenían que llegar mamá 1 y mamá 2con la pequeña adoptada, amiga de Charlie:

Mamá 1 y mamá 2, encantadoras por supuesto:

O sea, las más simpáticas y las más guapas son las lesbianas, de acuerdo.

Espero no obstante que encima no posen como modelos para algún Playboy y los ojos sensuales y posesivos de los machos; espero que ni ellas, ni ninguna. Son presentadas como el no va más, como no puede ser de otra forma en la maquinaria propagandística de Hollywood, entregada de lleno a la causa. La cosa es que el patrón se repite, generación tras generación, año tras año, y en aumento: películas ganadoras de oscar, presentando una pobre muchacha de barrios marginalesviolada repetidamente por su padre bestia, salvada y comprendida por una lesbiana brillante y la mar de equilibrada;

Miley Cyrus, de la cual no presentaremos ninguna imagen por ser demasiado aberrante a las que apunto, autohumillada con sus posturas y gestos denigrantes para el género femenino, después de ser una encantadora, iba de eso, muchacha Hanna Montana, conquistando corazones de innumerables fans infantiles, a las que ahora,otros en su nombre, muestran el camino natural a seguir. No es para presentar la pluralidad social existente; se indica el camino de forma inconfundible.

¿Cómo actúa el mal? Quiere conseguir sus resultados mediante sus propias acciones y fuerzas. Entonces, si quiere condicionar la actividad humana procura condicionar el pensamiento mediante la presentación de una idea. Pensando de forma diferente, el hombre actúa en consecuencia.

El mal extiende sus fuerzas por los dominios del poder económico, que aseguran el político y el de los medios de comunicación. En esto último entra de lleno el análisis de la conducta humana, todo al servicio de una jerarquía superior de ideas. La imagen es lo que más condiciona el pensamiento, porque nuestra forma de pensar está basada en el manejo de símbolos e imágenes. Para conseguir una convicción a base de una influencia externa, se procede por impacto sensual en los sentidos de vista y oído.

Decía León XIII, advirtiendo a las familias italianas sobre influencias nocivas: “Que los padres y las madres de familia se guarden de acoger bajo su lecho y admitir en la intimidad del hogar doméstico a las personas desconocidas o, a lo menos, sobre cuya religión no estén bastante seguros; que tengan cuidado de asegurarse primero que bajo la capa del amigo, del maestro, del médico o de todas otras personas no se oculte un astuto reclutador de la secta masónica. ¡Ah! ¡En cuántas familias el lobo ha penetrado bajo la piel del cordero!” (León XIII, “Carta al pueblo italiano”, 8 diciembre 1892.) ¡Madre mía, qué inocuos parecían aquellos tiempos comparados con la capacidad de penetración e influencia actuales basados en la tecnología y comunicación a distancia! ¡Ya no hace falta que entren en el hogar, están allí!

Desde que el hombre está sobre la faz de la Tierra, los símbolos marcan el territorio:

No existe la casualidad (su concepto presenta la medida de nuestra ignorancia). Todas estas actuaciones van encaminadas a forjar y reforzar ideas superiores a las que sirven, ideas destinadas a dominar al hombre y apartarlo de su destinto eterno. Mediante el cambio de las ideas se consigue la transformación de la sociedad y su encauzamiento en determinada dirección. Todas las ideas más importantes llevan siglos ya con un sentido diferente del clásico: la idea de tolerancia, libertad o la tan desgastada idea de amor. Ideas diferentes, pensamientos diferentes, cultura diferente. Todo el mecanismo está basado en la atracción que ejercen las nuevas ideas sobre pensamiento y voluntad. Las “verdades nuevas” se presentan como racionales, excelentes, casi sublimes, ¡a cuidar con mucho esmero!

La homosexualidad se presenta con mucha finura y elegancia, y los cristianos como una especie de cavernícolas:

En el post anterior hablé sobre la ofensa a un cardenal y a los cristianos por miembros de Femen. Pues bien, hace un año que profanaron la catedral Notre Dame:

Tres guardias de seguridad por la fuerza (para eso están, si no pregunten a los que cuidan de los bancos sagrados) las sacaron fuera, pero, ¡oh, qué tamaña brutalidad!, le hicieron daño, dicen, a las señoras. Pues, guardias, al banquillo por favor, y antes si hace falta que el sexo débil.

Joven cristiano francés, de nombre Nicolás, opositor al matrimonio homosexual, terminó derecho en la cárcel sin contemplaciones. Creo que se tiró allí un par de meses. Un chico muy malo, excelente estudiante de dos carreras, un líder nato y la policía fue a por él entre 300 manifestantes. Demasiado católico.

Putin y Kiril II

pueden decir, respectivamente: “Conservadurismo social y religioso, es la única forma de evitar que el mundo caiga en una “caótica oscuridad”.”

“Las políticas que se están llevando a cabo en estos lugares al poner en el mismo lugar a una familia con hijos y una asociación entre personas del mismo sexo o al poner al mismo nivel una fe en Dios y la creencia en Satanás. Este es el camino a la degradación”.

Aquí queda claro lo que se pueda decir libremente.

Solamente después de largo tiempo de exposición a esas verdades de nueva creación la muchedumbre por lo general tiene oportunidad de darse cuenta de la mentira de la que estaban hechas. Por doquier empiezan a darse cuenta que algo no cuadra. EnOccupy Croatia dicen abiertamente en internet y en la calle lo que era un pecadohace poco más de veinte años: “No sois capaces ni de dar una mano de pintura a lo que construyó Tito”.

¿Os habéis librado de la dictadura y maltrato? Están disfrutando, ¿verdad?

¿No tienen fábricas? Pero tienen “democracia”.

Algo no va bien, claro que no. Habría que buscar una razón más profunda, porque si no, no se podrán ni ver ni reconocer Auschwitz nuevos, tan reales como lo que estás viendo.

Curioso. Aquí también en la página de Occupy España (¿o era alguna otra?, no me acuerdo muy bien), vi algo que tenía cierto parecido:

El mal se percibe por las muchedumbres solamente con los años que pasan, a base de engaños comprobados que producen aquellas supuestas verdades y liberaciones, antaño presentadas como tales.

Imagen de una pared arañada en una cámara de gas de Aushcwitz

Con el tiempo se ve que lo que tenemos hoy no es tan nuevo, eso es lo que hay que aclarar a la intuición de los nuevos comunistas que, ¡vaya sorpresa!, celebran San Valentín, con un toque diferente:

Algo no va bien, claro que no. Habría que buscar una razón más profunda, porque si no, no se podrán ni ver ni reconocer Auschwitz nuevos, tan reales como lo que estás viendo.

¿Y cómo actúa el bien? Mejor dicho, ¿cómo actúa el que quiere hacer el bien?Siempre por medio de Dios, que es el único quien tiene poder para actuar por sí solo. En efecto, el mal no tiene poder ni para crear una mota de polvo. El diablo, como espíritu, solamente puede influir en los pensamientos y utilizar energía ya existente en la naturaleza creada. Por eso los creyentes debemos tener absoluta confianza en la victoria definitiva del bien sobre el mal, ya realizada en la cruz, actualizada en la historia, hasta la consumación definitiva en la eternidad al acabarse el tiempo. El que hace el bien, actúa como David frente a Goliat, pone toda su confianza en Dios y se lanza a la batalla de la que se siente seguro vencedor, “por haber blasfemado el nombre de Dios, tu cabeza será pasto de fieras”. Frente a todo el poderío de Goliat, su estatura, fuerza, equipamiento, adiestramiento y experiencia militar, vence el que pone su confianza en Dios, pero al mismo tiempo utilizando valientemente todos sus recursos, con la máxima audacia posible y sin miedo.

El mal tiene solamente este mundo para triunfar, y hasta en ello su triunfo es efímero, siempre feo y repugnante, odioso. No tiene verdaderos amigos, solo halagos fingidos que sirven aquí, y en ningún lugar más. Pero en el otra vida, o sea, laverdadera, la multitud de condenados no cuenta para nada, y sin embargo, la gran muchedumbre de los ya salvados socorren al bueno con sus plegarias. La Iglesia no es la que está solamente aquí, el bien tiene toda la Iglesia detrás, y la purgante y la triunfante.

Ahora puede parecer que el mal triunfa, como cuando Cristo murió en la cruz, pero no es así. De allí que nunca se debe perder esta perspectiva de la eternidad, en la que en el fondo se apoyan las virtudes teologales. ¿Qué es la esperanza? No que en esta tierra vamos a tener un buen empleo, etc., etc, sino la confianza de que por la gracia de Dios estaremos en el cielo. Esto que digo (nada nuevo) es muy ridiculizado en la época moderna, totalmente entregada y cegada con el presente y la visión horizontal, aunque esto último es mucho decir. Sin embargo, solamente la perspectiva de la eternidad y la justicia divina en el más allá puede construir la paz aquí abajo. ¿Adónde iré?, ¿qué debo hacer para salvarme?, son las únicas preguntas que realmente tienen sentido y peso y medida, las únicas que pueden proyectar esperanza y perspectiva en la vida terrena. ¿Salvados, de qué? Sí hermano, de ir al infierno, eso es lo imprescindible, por allí se empieza. Si no, díselo a los del salvamento marítimo que primero hablen a los náufragos de correr por los prados verdes y floridos. Primero es subirse a la tabla de la salvación, luego seguiremos. Sin Dios, esta vida termina en un infierno, es el infierno ya, producido por la malicia del enemigo de Dios y sus secuaces. Dios es lo primero, sin él, la vida no tiene sentido.

En una pared de Aushwitz había una pintada: “Dios, si existe, tendrá que pedirme perdón por esto”.

La vida y sufrimiento sin Dios es una tortura, es una tragedia inútil, Dios perdone y de luz a aquellos que no sepan llamarlo en esas noches. Sin Dios las victorias no lo son, ni hay triunfo alguno, solo acíbar. Sin la confianza y espera en Dios, que al juzgar a cada uno va a restituir toda injusticia y enjugará toda lágrima a los que sufren esperando en él, sin Dios esta vida no tiene sentido. Es un sufrimiento inútil e infernal.

¿Cuál es el camino del cristiano ante las batallas del mundo? San Maximiliano Kolbe, al reflexionar sobre las influencias de las fuerzas del mal, sentenciaba: el remedio lo tenemos en la Inmaculada, por ella nos vino la salvación una vez, por ella nos debe venir en estos momentos oscuros y siempre.

Pienso: está muy bien peregrinar a muchos sitios, desde Roma y Tierra Santa hasta tantos lugares venerables. Pero hay una cosa tan simple, al alcance de cualquiera y se usa tan poco. El rezo del rosario en la familia tiene indulgencia plenaria (Juan Pablo II dice en Rosarium Virginis Mariae, “apaguen las familias la televisión por un momento y recen el rosario”). Creo que se lo “merece” porque veo que tal circunstancia se da muy poco. Y justamente allí está la salvación del mundo, en la oración (porque con ella pedimos a Dios que actúe, y quién como Dios) y vida santa. Esta no tendrá lugar sin la oración de un pecador arrepentido, dispuesto a enmendar su vida y hacer el bien hasta su muerte. Luego, esta oración en Cristo y con María, esta vida en Cristo (aunque sean de tan pocos como los cinco justos de Sodoma), es la única que tiene poder de intercesión para el mundo.

Verdaderas razones de agresión a Siria

Hay una muchacha siria que desde febrero de 2012 abrió su canal particular en Youtube (YoyTube/User/SyrianGirlpartisan), al cual subió de momento más de 70 vídeos en los que expone sus propios puntos de vista sobre la guerra en Siria. Con 1,7 millones de visitas y 23.000 suscriptores en tan poco tiempo es una prueba más de la influencia y capacidad de Internet, como un espacio en el cual con tan pocos medios se puede discurrir sobre ideas, transmitir opiniones con fuerza real cuya originalidad es derivada de lo real y verdadero que se deja traslucir. Por la fuerza de su argumentación, siendo esta bastante diferente de lo que habitualmente se puede oír, ha llamado la atención de medios occidentales que admiten decir algo distinto y que la entrevistaron en varias ocasiones (entrevistas también disponibles en su canal). Se declara “siria, antineoconservadora, anti nuevo orden mundial, y antisionista”. En un vídeo de apenas nueve minutos expone con mucha claridad razones por las que hay tal interés en determinados sectores occidentales y algunos árabes en atacar a Siria.

En el blog de Adrián Salbuchi se pueden leer las ocho razones por las que el Nuevo Orden Mundial odia a Siria, expuestas por esta muchacha. Aquí comentaré las dos primeras, las que me parecen más importantes. Aunque esto parezca un asunto de pura política y estrategia, hay muchas, muchas relaciones con la DSI y nuestra fe.

Comentaremos: 1º El Banco Central de Siria sirve al pueblo y no a los banqueros.

En otras palabras, Siria tiene un banco central que administra su propia moneda de manera que sirva al pueblo sirio y no a los megabanqueros globales controlados por el entorno Rothschild operando desde sus guaridas en Nueva York, Londres, Frankfurt, Tel Aviv, Basilea y París.

Esto significa que el volumen de moneda que emite está correctamente sincronizado con las verdaderas necesidades de la economía real del trabajo, la producción, los servicios y todo aquello que resulta útil para la vida de los sirios, en lugar de operar subordinado a los deseos de un conjunto de financistas extranjeros parasitarios, usureros y especuladores. Estos exigen controlar a los bancos centrales del mundo para poder así limitar artificialmente el volumen de moneda disponible para sus genuinas necesidades de la economía real, especialmente el crédito sin interés para financiar cosas útiles: plantas de energía, autopistas, redes de gas, viviendas, empresas privadas e innumerables otras iniciativas lícitas.

Los megabanqueros exigen así obligar a todo actor productivo –sea público o privado– a tener que recurrir forzosamente a sus préstamos con sus mortales componentes de interés compuesto usurario. Así inician la cadena mortal de deuda eterna que no puede hacer más que crecer, crecer y crecer, tal como lo atestiguan las ‘crisis de deuda soberana’ que golpean a país tras país a lo largo de las últimas décadas. En todos los casos, esas deudas criminales que aplastan a los pueblos fueron generadas en connivencia con los gobernantes de turno, que cumplen la función de desgobernar como ‘pagadores seriales’ siempre al servicio de los megabanqueros.

Al limitar artificialmente el volumen de ‘dinero público’ sin interés emitido por sus bancos centrales, se obliga a las naciones a tener que recurrir al ‘dinero privado’ (créditos bancarios) con sus intereses usurarios, manejado por los Rothschild, Rockefeller, Warburg, Goldman Sachs, HSBC, CitiCorp y JP Morgan Chase.

La segunda razón es similar a la primera, luego comento las dos:

2º Siria no mantiene deudas con el FMI (Fondo Monetario Internacional). 

 

Ello significa que los líderes sirios entienden perfectamente que el FMI –un ente multilateral público constituido por sus Estados miembro– es controlado por los banqueros globales operando como sus auditores y policía recaudadora cada vez que alguno de sus miembros más débiles cae en el pozo de no poder pagar sus ‘deudas soberanas’; o sea, cuando países endeudados llegan al punto en el que no pueden extraer más dinero de sus economías reales del trabajo, producción y esfuerzo de sus pueblos, siempre para entregárselo a los megabanqueros globales.

En cierta forma, la verdadera función del FMI consiste en operar como ‘agencia recaudadora de impuestos’ de los Dueños del Poder Global –su ‘AFIP’ o ‘IRS’, por así decirlo– solo que, en lugar de cobrarle impuestos directamente a las personas, lo hace a través de Gobiernos títeres que succionan el producto del pueblo trabajador para entregárselo a los banqueros.

¿Se empieza a comprender cuáles son las verdaderas raíces de las ‘crisis de deuda’ que sistemática y recurrentemente golpean a Grecia, Chipre, Irlanda, Argentina, España, Brasil, Indonesia, Italia, Portugal, México, EE.UU., Reino Unido, Francia…?

Cuesta imaginar un modelo de esclavitud planetaria más diabólico.

El Islam rechaza el interés sobre el dinero y el mecanismo de préstamo fraccional bancario, por considerarlos inmorales y antisociales. Este concepto rigió en la Libia de Muammar Gadafi; y hoy en Siria e Irán.

Claramente, una muy buena razón para que los megabanqueros parasitarios exijan la destrucción de Siria, tal como exigieron la destrucción de Libia y ahora apuntan contra Irán.

Hace 82 años ya, Pío XI describió esta situación a perfección en posiblemente la más técnicamente trabajada encíclica sobre cuestiones sociales escrita hasta el momento,Quadragesimo Anno.

Esta encíclica es tan trabajada, conteniendo un análisis hecho con tal profundidad que su validez no se ha hecho más que acrecentar. Diagnostica el problema, y ofrece la solución. No es la solución de tipo si los hombres volviesen a Cristo… que, por lo demás, es siempre válida pero en un momento dado de la historia requiere concreción de propuestas también técnicas, es necesario saber ¿y cómo se hace eso, y cómo procedo de forma concreta, en definitiva qué he de hacer aquí y ahora en esta conjetura histórica, social y política?

Hay dos fenómenos de la época de Pío XI que no han más que intensificar su importancia en nuestros días: la regulación del sistema financiero y el sometimiento del poder político al económico. Los dos a su vez se reducen a una sola raíz: las nobles y necesarias funciones del Estado, encaminadas a la salvaguarda del bien común, son secuestradas por los intereses de grandes corporaciones manejadas en definitiva por pocas personas. Lo que es de todos y para todos es dirigido y decidido por un grupo selecto; el concepto del bien común, estado y nación son anulados. Es más fácil y más posible que nunca: tan solamente 300 personas del mundo entero poseen más dinero que el resto. La República no es gobernada por sabios que entregaban su saber y sabiduría para el bien de los demás, como defendía Platón. Su poder radica en elservicio que debe realizar autoridad pública. Gobiernan los que tienen podereconómico, y para su propio interés.

Llevamos décadas en los que la Iglesia es la única, cuando no de muy pocos, que defiende, no ya el anuncio de la fe que es su misión primera, sino conceptos y realidades naturales, básicos, como es la familia, la vida y el bien común. Tiene que ser así, ya que la perversión ha cubierto la faz de la tierra. “Mis delicias son los hijos de los hombres”, hay que recuperar y defender al hombre, porque es la obra de sus manos, porque es su delicia. La cuestión social por ende, será una cuestión a no abandonar nunca jamás hasta la vuelta del Hijo del hombre.

En esto la reflexión debe arrancar desde el pensamiento radicado en el ser, no de la dialéctica liberalismo-comunismo de los dos últimos siglos, alejada de las ideas clásicas de hombre-autoridad-polis.

Ahora el pensamiento neoliberal pretende reducir las funciones del estado presentándolo como una especie de monstruo que ahoga la legítima libertad e iniciativa de los hombres. En realidad lo que ha ocurrido es que el poder privado de los partidos políticos al servicio de las leyes económicas inmutables como las presentan, se ha servido del estado para colocar unas cadenas de deuda insoportables a la población entera que únicamente puede aspirar a ser contenta por sobrevivir. Han convertido lo básico, como es el trabajo, la vivienda, etc. en algo difícilmente alcanzable, y si se alcanza debe ser motivo de agradecimiento en vida por tenerlo. No hace falta que el rey de Holanda diga que hay que abandonar la idea de la sociedad de bienestar. Ya lo han hecho. Pero el consejo que se apliquen ellos, más bien.

Cuando hay una posibilidad de que un resorte público o estatal de dinero, enseguida vienen en trompa a reclamar su privatización. Una vez hecha, y una vez chupada la sangre por los vampiros, he aquí, ¡oh milagro!, que al producirse las pérdidas ahora son reclamados sacrificios de todos para pagar las deudas contraídas, ahora y para eso sí, a nombres de los nadie. Claramente lo señalaba Pío XI en QA, 109:

 

“A esto se añaden los daños gravísimos que han surgido de la deplorable mezcla y confusión entre las atribuciones y cargas del Estado y las de la economía, entre los cuales daños, uno de los más graves, se halla una cierta caída del prestigio del Estado, que, libre de todo interés de partes y atento exclusivamente al bien común a la justicia debería ocupar el elevado puesto de rector y supremo árbitro de las cosas; se hace, por el contrario, esclavo, entregado y vendido a la pasión y a las ambiciones humanas.

La explicación de la causa de tal degradación que realiza Pío XI, es demoledora. Hoy le dirían que es un Che o un maoista, pero nada de eso, su reflexión es libre y lógica, no atada ni casada con nadie; es un bisturí de la verdad. Señala claramente que a la libre concurrencia sucede la dictadura económica (QA, 105-107):

“Salta a los ojos de todos, en primer lugar, que en nuestros tiempos no sólo se acumulan riquezas, sino que también se acumula una descomunal y tiránica potencia económica en manos de unos pocos, que la mayor parte de las veces no son dueños, sino sólo custodios y administradores de una riqueza en depósito, que ellos manejan a su voluntad y arbitrio.

Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.

Esta acumulación de poder y de recursos, nota casi característica de la economía contemporánea, es el fruto natural de la limitada libertad de los competidores, de la que han sobrevivido sólo los más poderosos, lo que con frecuencia es tanto como decir los más violentos y los más desprovistos de conciencia.”

Un solo ejemplo del pasado es suficiente para aclarar (guerra de 39) el poderío de las finanzas sobre los estados. La crisis del crédito iniciada en 1929 se prolongó durante diez años siguientes justificando el cierre del grifo por la abultada cantidad de deuda, una situación muy parecida a la actual. Era proclamar la guerra en septiembre de 1939 y acto seguido ni el dinero en circulación ni la deuda suponían un problema. Tampoco el desempleo: o ir a la guerra o producir armas; el dinero no faltaba.

Esto a su vez puso de manifiesto que el dinero no es propiedad del estado, sino de entidades privadas: los bancos. De forma directa y contundente lo reconoció un distinguido banquero británico, Reginald McKenna, una vez canciller británico de Exchequer (equivalente al Secretario de Estado de EE. UU.) y presidente del Banco Midland, uno de los cinco bancos más grandes de Inglaterra en su momento, con ocasión de reunión general anual con los accionistas del banco, el 25 de enero de 1924 dijo (cita de su libro Post – War Banking): “Me temo que al ciudadano ordinario no le gustará saber que los bancos pueden, y que de hecho lo hacen, crear y destruir el dinero. La contidad del dinero en existencia varía únicamente con la acción de los bancos al incrementar o decrecer los depósitos y las compras bancarias. Nosotros sabemos cómo es que esto se efectúa. Cada préstamo, deuda o compra bancaria crea un depósito y cada pago del préstamo, deuda o venta bancaria destruye un depósito”.

En la actualidad estamos presenciando un expolio descomunal de Estado en forma de privatizaciones mediante las cuales los bienes destinados al servicio de todos pasan a ser no solamente manejados por gestión privada (paso previo a la privatización, mediante la cual se dan y pagan favores a costa del herario público), sino privatizados en su totalidad. Bajo la excusa de que la sociedad misma debe gestionar sus recursos, permitiendo la libre iniciativa y la participación de los ciudadanos en la gestión de recursos, estos pasan irremediablemente a las manos de escandalosamente pocos, muchas veces ni siquiera nacionales del país. Sectores y empresas estratégicas enteros en las manos de personas desconocidas, escondidas detrás de un enorme patrimonio que es la justificación per se. Petroleras, eléctricas, Iberia, Tabacalera. Llegará el momento en el que hasta el ejército se privatizará a imitación de modelo liberal de EE. UU. De hecho, ya dicen abiertamente en Gran Bretaña que un ejército formado por mercenarios no daría problemas en la opinión pública de Inglaterra para mandarlos a la guerra a cualquier lugar. Actualmente en Irak por cada soldado profesional hay ocho o nueve soldados de empresas privadas de mercenaris tipoAcademi, etc. que son una especie de sicarios de los poderosos.

En definitiva, yendo por este camino, las diferencias sociales aumentarán de forma desproporcionada, los destinos de los pueblos dependerán de la voluntad y sed de poder de muy pocos, las guerras serán un negocio global más y la vida diaria incluso en los países económicamente desarrollados tendrá como principal objetivo la supervivencia en la jungla de cristal.

Para evitar todo ello es necesario hacer prevalecer la ley de Polis sobre el poderío del dinero, construir y defender leyes que defenderán lo público y de todos por encima del poder del mercado. Es una visión social en la que hay que involucrar a muchos para vencer a los poderos, para asegurar protección social y laboral mínimas para poder vivir dignamente. Sencillamente, es de justicia social por la que hay que luchar. Los cristianos no solamente que no pueden estar al margen de esa lucha, sino ser su vanguardia.

Por eso advierte Pío XI contra una supuesta determinación en la economía y falta de empeño en conseguir una solución estructural: “Soportaban fácilmente la situación, desde luego, quienes, abundando en riquezas, juzgaban que una tal situación venía impuesta por leyes necesarias de la economía y pretendían, por lo mismo, que todo afán por aliviar las miserias debía confiarse exclusivamente a la caridad, cual si la caridad estuviera en el deber de encubrir una violación de la justicia, no sólo tolerada, sino incluso sancionada a veces por los legisladores.” (QA, 4)

Porque el Pontífice debe actuar y enseñar con claridad en todos los temas que, como economía, entran de lleno en aspectos morales: “El prudentísimo Pontífice meditó largamente acerca de todo esto ante la presencia de Dios, solicitó el asesoramiento de los más doctos, examinó atentamente la importancia del problema en todos sus aspectos y, por fin, urgiéndole “la conciencia de su apostólico oficio”, para que no pareciera que, permaneciendo en silencio, faltaba a su deber, resolvió dirigirse, con la autoridad del divino magisterio a él confiado, a toda la Iglesia de Cristo y a todo el género humano.” (QA, 8)

“No faltaron, sin embargo, en medio de tanta concordia, quienes mostraron cierta inquietud; de lo que resultó que una tan noble y elevada doctrina como la de León XIII, totalmente nueva para los oídos mundanos, fuera considerada sospechosa para algunos, incluso católicos, y otros la vieran hasta peligrosa. Audazmente atacados por ella, en efecto, los errores del liberalismo se vinieron abajo, quedaron relegados los inveterados prejuicios y se produjo un cambio que no se esperaba; de forma que los tardos de corazón tuvieron a menos aceptar esta nueva filosofía social y los cortos de espíritu temieron remontarse a tales alturas. Hubo quienes admiraron esa luz, pero juzgándola más como un ideal de perfección utópico, capaz, sí, de despertar anhelos, pero imposible de realizar.” (QA, 14)

Pedir el lugar que le corresponde al estado, como árbitro imparcial no sometido a los poderes particulares, sino ejecutor de leyes encaminadas a la salvaguarda del bien común, ya lo recordó con fuerza León XIII, a quien Pío XI recuerda en QA, 25:

Por lo que se refiere al poder civil, León XIII, desbordando audazmente los límitesimpuestos por el liberalismo, enseña valientemente que no debe limitarse a ser un mero guardián del derecho y del recto orden, sino que, por el contrario, debe luchar con todas sus energías para que “con toda la fuerza de las leyes y de las instituciones, esto es, haciendo que de la ordenación y administración misma del Estado brote espontáneamente la prosperidad, tanto de la sociedad como de los individuos”.

Lo mismo a los individuos que a las familias debe permitírseles una justa libertad de acción, pero quedando siempre a salvo el bien común y sin que se produzca injuria para nadie. A los gobernantes de la nación compete la defensa de la comunidad y de sus miembros, pero en la protección de esos derechos de los particulares deberá sobre todo velarse por los débiles y los necesitados.

Puesto que “la gente rica, protegida por sus propios recursos, necesita menos de la tutela pública, la clase humilde, pro el contrario, carente de todo recurso, se confía principalmente al patrocinio del Estado. Este deberá, por consiguiente, rodear de singulares cuidados y providencia a los asalariados, que se cuentan entre la muchedumbre desvalida”.

Desde entonces, en términos generales se ha avanzado en la concepción de derechos sociales y la importancia de que el Estado se preocupe de su cumplimiento. Lo cual se acoge con aprobación en QA, 28:

De esta labor ininterrumpida e incansable surgió una nueva y con anterioridad totalmente desconocida rama del derecho, que con toda firmeza defiende los sagrados derechos de los trabajadores, derechos emanados de su dignidad de hombres y de cristianos: el alma, la salud, el vigor, la familia, la casa, el lugar de trabajo, finalmente, a la condición de los asalariados, toman bajo su protección estas leyes y, sobre todo, cuanto atañe a las mujeres y a los niños.

Pero hoy todos podemos constatar, de Este a Oeste, cómo, con los increíbles medios de producción capaces de dar alimento, medicamento y servicios generales a tres mundos como el nuestro, en el nombre de supuestas leyes irrenunciables de economía y finanzas se pierden día a día conquistas sociales que bajo ningún concepto deberían ir a menos. Pero van. El trabajo se ha convertido en un lujo, y con tal de trabajar las generaciones enteras invierten ingentes cantidades de esfuerzo y estudio para obtener una compensación totalmente desproporcionada. El proceso fue descrito por una visión profética de Pío XI que sí que se ha convertido en una ley social de las más seguras (QA, 108):

Tal acumulación de riquezas y de poder origina, a su vez, tres tipos de lucha: se lucha en primer lugar por la hegemonía económica; se entable luego el rudo combate para adueñarse del poder público, para poder abusar de su influencia y autoridad en los conflictos económicos; finalmente, pugnan entre sí los diferentes Estados, ya porque las naciones emplean su fuerza y su política para promover cada cual los intereses económicos de sus súbditos, ya porque tratan de dirimir las controversias políticas surgidas entre las naciones, recurriendo a su poderío y recursos económicos.

Para luego desembocar tal proceso en una realidad indiscutible (QA, 109):

Ultimas consecuencias del espíritu individualista en economía, venerables hermanos y amados hijos, son esas que vosotros mismos no sólo estáis viendo, sino también padeciendo: la libre concurrencia se ha destruido a sí misma; la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre; por consiguiente, al deseo de lucro ha sucedido la desenfrenada ambición de poderío; la economía toda se ha hecho horrendamente dura, cruel, atroz.

Terminando en los antagonismos sin tregua de nacionalismos, imperialismo internacional del dinero, cuya globalización no es un cuento para la tele, sino donde el bien, allí la patria. Un lenguaje tan fuerte y penetrante, con tal diagnóstico de verdad sencillamente no existe aparte de la Cátedra de Pedro:

Por lo que atañe a las naciones en sus relaciones mutuas, de una misma fuente manan dos ríos diversos: por un lado, el “nacionalismo” o también el “imperialismo económico“; del otro, el no menos funesto y execrable “internacionalismo” o“imperialismo” internacional del dinero, para el cual, donde el bien, allí la patria.

Y termina Pío XI y termino yo, no tengo mucho más que añadir. La solución está en devolver al César lo que le corresponde según el orden natural de las cosas. El César no es de los Corleone, y eso supone una finalidad muy importante para la oración y el legítimo empeño social:

Por tanto, han de buscarse principios más elevados y más nobles, que regulen severa e íntegramente a dicha dictadura, es decir, la justicia social y la caridad social. Por ello conviene que las instituciones públicas y toda la vida social estén imbuidas de esa justicia, y sobre todo es necesario que sea suficiente, esto es, que constituya un orden social y jurídico, con que quede como informada toda la economía. (QA, 88)

La masonería catalana a favor de la independencia de Catalunya

“Raíces de la apostasía moderna están en el ateísmo científico, el materialismo dialéctico, el racionalismo, el laicismo y la masonería, madre común de todas ellas.” Pío XII, 1958

La francmasonería se define a sí misma como “una asociación universal, filantrópica, filosófica y progresiva, que procura inculcar en sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y las artes, los sentimientos de abnegación y filantropía y tolerancia religiosa; que tiende a extinguir los odios de raza, los antagonismos de nacionalidad, de opiniones, de creencias y de intereses, uniendo a todos los hombres por los lazos de la solidaridad y confundiéndolos en mutuo afecto de tierna correspondencia”.(Tomado del libro Argentinos, de Jorge Lanata)

Me suena bastante esto último. Lo oigo todos los días en la tele y hasta en los anuncios; en la prensa y la radio, en la calle, en la boca de los vecinos, en las leyes… y hasta en la Iglesia. Oigo últimamente sobre el famoso derecho a decidir. Pero… ¿para qué dar rodeos, para qué indagar? Vayamos a la fuente de tal derecho y oigamos, oigamos lo que nos enseñan los más ilustres miembros de la masonería catalana, en un vídeo publicado por Vanguardia:

León XIII a los obispos en la encíclica Humanum Genus, ¡mucho cuidado con sus artes!:

“Vuestra prudencia os dictará el modo mejor de vencer los obstáculos y las dificultades que se alzarán; pero como es propio de la autoridad de nuestro ministerio el indicaros Nos mismo algún medio que estimemos más conducente al propósito, quede sentado que lo primero que procuréis sea arrancar a los masones su máscara, para que sean conocidos tales cuales son; que los pueblos aprendan por vuestros discursos y pastorales, dados con este fin, las malas artes de semejantes sociedades para halagar y atraer la perversidad de sus opiniones y la torpeza de sus hechos…. Que a ninguno engañe aquella honestidad fingida; puede, en efecto, parecer a algunos que nada piden los masones abiertamente contrario a la religión y buenas costumbres; pero como toda la razón de la ser y causa de la secta estriba en el vicio de la maldad,claro es que no es lícito unirse a ellos ni apoyarles de modo alguno.”

 

Y a los obispos de la provincia de Veneta, recuerda en Novae Condendae Legis:

“Los designios de esta secta maldita son siempre y en todas partes los mismos, es decir, directamente hostiles a Dios y a la Iglesia, y le importa poco o nada, no ya que las almas se pierdan, sino que la sociedad se precipite cada vez más en decadencia y que la misma libertad, tan pregonada, sea oprimida, con tal de encadenar y oprimir con ella a la Iglesia, y debilitar y ahogar el sentimiento cristiano gradualmente, en el seno de las multitudes.”

 

Pues bien, hoy parece que no hace falta quitarles ninguna máscara; se la quitan ellos mismos y van de frente. Eso sí, hay que interpretar bien la cara que se ve y el lenguaje que se oye.

Más bien tenemos que quitárnosla nosotros mismos y vernos en el espejo, no sea que tengamos que rascar algo bien sucio que se nos ha podido pegar.

No hay derecho a decidir sin más. Hay deber a decidir. Y para decidir hay que tener en cuenta  varias variables. La primera siempre es Dios, y todo lo que deriva de Dios, sin perderlo de vista nunca. Entonces nuestro lenguaje será siempre distinto del de los masones, por muchas libertades, solidaridades y filantropías que hablen.

Y dará una verdadera luz.

¿Camino de Sodoma en Francia? No, porque no

Si alguien se acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han
cometido abominación;
(Levítico, 20:13)
No caminéis según las costumbres de las naciones que yo voy a expulsar
ante vosotros; pues, porque han obrado así, yo estoy asqueado de
ellas.
Pero a vosotros os he dicho: «Poseeréis su suelo, el que yo os daré en
herencia, tierra que mana leche y miel.» Yo soy Yahveh, vuestro Dios,
que os ha separado de estos pueblos.
(Levítico, 20:23-24)

“Dirumpamus vincula eorum et proiciamus a nobis iugum ipsorum!”

“Rompamos, dijeron, sus ataduras, y sacudamos lejos de nosotros su yugo.”(Ps. 2, 3)

 

En Francia, el domingo pasado, en la manifestación de LGBT:

Texto pancarta portada por un niño:

La p… en el culo o no, queremos igualdad de derechos.

 

El ojo que todo lo ve no puede creer que en Francia la propuesta de así llamado matrimonio homosexual sufrió un revés el mes pasado. François

decide comunicar quiénes son los indeseables. Con respecto a esa iniciativa, el gobierno socialista de Francia anunció la creación de un “Observatorio Nacional de Laicidad”, una iniciativa que en la práctica se traduciría en una violación a la libertad religiosa con la deportación de musulmanes, judíos y cristianos que sean considerados portadores de una “patología religiosa”.

Por lo que el presidente Francois Hollande, que en su campaña electoral ofreció legalizar las uniones homosexuales equiparadas al matrimonio, dijo el pasado 10 de diciembre que en el año 2013 se establecerá el citado Observatorio.

Este organismo, señala un comunicado oficial de la presidencia, “tendrá como tarea formular propuestas sobre la transmisión de la ‘moral pública’ para darle un lugar digno de ella en la escuela”.

¿Eso era vuestra dignidad en la escuela? ¿Enseñar la argumentación de tipo polla-culo a un niño de diez años para que lleve pancartas de esas? No andáis lejos en España:

Van más allá de lo que uno se lo puede imaginar. El proceder está bien planificado, de menos a más, por fin dejar la puerta entreabierta para luego tenerla abierta de par en par. Ejemplos innumerables: primero divorcio, luego aborto, eutanasia, etc., etc. La metodología es ¿y por qué no?, tienen el derecho a rehacer su vida, a abortar si la madre está en peligro de muerte, en el caso de una violación, para luego terminar en todo para tod@s.

Decía Hollande cuado preparaba su gran asalto el año pasado, durante su discurso en la Logia del Gran Oriente, que “las grandes victorias de la izquierda siempre han sido precedidas por un movimiento social”.

Cierto, solamente que ese cambio primero fue preparado por ellos, para luego ser asumido por los gobernados.

Utilizaremos para mostrarlo un ejemplo del otro lado ideológico (eso supuestamente) y del charco. La Gran Logia de Missouri consiguió que 150.000 niños y adolescentes tengan implantado un microchip con el fin de poder localizarlos para evitar secuestros y tragedias.

¡Lo de esconderse es cosa del pasado!

¿Qué es lo siguiente? Desde luego, es buena pregunta. Uno teme la respuesta de lo más aterrador. Los hay que no se paran ni ante pedofilia. Todo un movimiento social quiere su legalización. En Wikipedia encontramos sus señas (la misma página enfrancés es aun más fuerte, con resultados de investigaciones de profesores universitarios, reseñas de “prestigiosos” autores a favor, etc.):

El movimiento activista pedófilo, referido por algunos partidarios como el «movimiento del “amor” hacia los niños», es un movimiento social que abarca una variedad amplia de opiniones y aboga por la aceptación social de la atracción romántica de los adultos hacia los niños (véase pedofilia) y por ciertos cambios en las leyes criminales y respuestas culturales que conciernen a la pedofilia. En la actualidad gran parte de la sociedad pretende criminalizar estas conductas, por considerar que incitan o apoyan a un delito criminal.

Las metas del activismo pro-pedofilia incluyen:

  • La derogación de las leyes de edad de consentimiento, a efectos de eliminar de la legislación el uso de la edad como un criterio válido para identificar el abuso sexual infantil o, como una medida provisoria, la disminución progresiva de esa edad.
  • La eliminación de la clasificación de la pedofilia como una parafilia por parte de la Organización Mundial de la Salud, la American Psychiatric Association (Asociación Americana de Psiquiatría) y otras instituciones reconocidas.

En el 1989, la socióloga estadunidense Mary de Young analizó la literatura publicada por organizaciones pedófilas para divulgación pública. Ella descubrió que las organizaciones pedófilas estudiadas usaban las siguientes estrategias para promover la aceptación pública de la pedofilia o la legalización del sexo adulto-niño:

  • Adopción de terminología con valor neutral. Según Herdt, un antropólogo que ha estudiado el sexo entre los adultos y los niños en otras culturas, los defensores de la pedofilia necesitan sustituir términos “embotados y anticuados” como pedofilia y abuso cuando se discute de sexo entre “una persona que no ha alcanzado la edad adulta y una que ya la tiene”. Por otra parte, las palabras que incluyen términos como “niño” o “niñez”, que denotan el desarrollo psicológico deben “ser evitadas a toda costa”.14
  • Redefinición del término “Abuso sexual infantil”. Otro tema que se repite entre los que intentan ganar la aceptación social para la pedofilia es la necesidad de redefinir o restringir el uso del término “abuso sexual de un niño”, recomendando llamar sexo infante-adulto al encuentro de un niño “con reacciones positivas” en vez de abuso.(Rind et al, 1998). Por ejemplo, Gerald Jones (1990), erudito vinculado al Instituto para el Estudio de Mujeres y Hombres en Sociedad (Institute for the Study of Women and Men in Society) en la Universidad del Sur de California, sugirió que la “intimidad entre las generaciones” no debe ser considerada sinónimo de abuso sexual del niño. Según ello, la “diferencia crucial se basa en la reciprocidad y el control” (p.278). Jones sugirió que “la atracción entre generaciones de la parte de algunos adultos podría constituir “orientación (sexual)” basada en un estilo de vida, al contrario de un trastorno patológico” (p.288).
  • Promover la idea de que los niños pueden consentir el sexo con adultos. El concepto de ‘niño’ como pareja sexual junto con la descriminalización de relaciones sexuales consensuales es quizás el cambio principal buscado por los defensores del fenómeno.15 Para contradecir las discusiones de desarrollo de que los niños no pueden dar su consentimiento, David L. Riegel (2000) indica en su libro Understanding Loved Boys and Boylovers que “cualquier persona que sostenga la idea de que un muchacho joven no puede dar consentimiento alguno debe comenzar por ponerse en los zapatos del muchacho”.

Lo de la pancarta llevada por ese niño no es ninguna casualidad.

En definitiva, no les cuesta trabajo conseguir que la muchedumbre piense lo que ellos quieran que piense. Y si la cosa no sale, si hay que deportar o desterrar, a hacerlo sin contemplaciones. El mencionado Observatorio tiene por objetivo precisamente eso: señalar lo que es correcto y lo que hay que seguir; indicar lo detestable y lo incorrecto para desterrarlo. Meter miedo y producir el efecto de coacción mediante la estrategia de palo y zanahoria. Veamos otra vez unos ejemplos, partiendo de sus propias palabras y acciones.

Resalta el Ministro del Interior Francés, Manuel Valls –cuyo gobierno permite la pornografía con muchachas de 18 años de edad–, sobre la misión del Observatorio que este se enfocará en extremistas de todos los credos y puso como ejemplo al grupo lefebvrista Civitas, cuyas acciones consideró “en los límites de la legalidad“, cuando ha protestado en más de una ocasión contra el aborto, la ley de uniones gay y en defensa de la libertad religiosa.

 

Les duele que lo masivas que han sido las protestas y que incluso hubo homosexuales declarados que claramente las apoyaron, además de que el Arzobispo de Paris ha sido posiblemente la persona más señalada. De allí procede la calificación de “ultracatólicos” etc. dada a todos que se opusieron a la propuesta de ley. En otras palabras, “pórtate bien, no sea que seas como uno de estos”, parece que es lo que se quiere decir.

De allí la calificación de los enemigos de la modernidad: “los creacionistas en Estados Unidos y en el mundo islámico, los extremistas musulmanes y los católicos ultratradicionalistas y los judíos ultraortodoxos quieren vivir separadamente del mundo moderno”.

¿Y cuál es vuestra modernidad? ¿Liberté, egalité, fraternité,.. abominaté?

Hace un año y medio comenté sobre el rechazo a la gay pride en Croacia.

El vídeo que puse ya no está en youtube, está censurado.

Las páginas que piden la legalización de relaciones sexuales con menores (o sea, pedofilia) funcionan perfectamente, pero que diez mil personas no quieran una gay pride en sus calles, eso no se puede permitir que sea visto siquiera. Croacia ya formará parte de la UE, y las protestas serán muy vigiladas. En nombre de Croacia (la verdad que me congratula que casi 40% de los croatas votó el no al ingreso a la UE en el referéndum) sus gobernantes habrán firmado lo que se les pidió, a cambio el general Gotovina, que ayer fue calificado de criminal a diestro y siniestro (francamente creo que no tuvo la responsabilidad por los hechos que se les imputaban) fue absuelto sin cargo alguno. Ahora sí. También se le promete a Croacia que recibirá indemnización por la agresión sufrida (la que tendrá que pagar Serbia, no sea que, ya veremos). Ayer no, hoy sí, según.

Los vídeos “incorrectos” censurados, los niños con pancartas del fin del mundo a palmaditas por la calle (más imágenes de la manifestación aquí.).

Encuentro otra vez en wiki la  definición del cristiano fundamentalista. Al mismo nivel coloca el creer que el mar se abrió a las palabras de Moisés y la fe en la virginidad de María. Es decir, si no quieres ser fundamentalista en definitiva no debes creer el 90% de los dogmas de la Iglesia. La presión la ponen los otros, ellos. No me extraña que con esa presión más de uno termine titubeando, como con miedo a levantar la voz. Es lo que se pretende. Mirando esto, ¡menos mal que la Iglesia ha determinado un número de dogmas como cuestiones indiscutibles! ¡Menos mal! Si no fuera por eso, más de uno incluso de los buenos católicos terminaría creyendo lo que sea. En estas cosas se ve como los dogmas son en realidad un servicio y un cuidado especial que la Madre dispensa a sus hijos, no sea que se pierdan. Todo lo contrario de lo que se pretende difundir desde los sectores quinto columnistas de la Iglesia.

No debe haber diálogo con vosotros. Con vosotros no, cerdos, que después de recibir lo santo os volveríais en contra para pisotear.

Cristianos y pacifismo

Entonces muchos judíos, amantes de la justicia y el derecho, se retiraron al desierto para establecerse allí  con sus mujeres, sus hijos y sus ganados, porque la desgracia se había desencadenado sobre ellos. Los funcionarios del rey y la guarnición que residía en Jerusalén, en la Ciudad de David, recibieron la denuncia de que algunos hombres, conculcando la orden del rey, habían ido a ocultarse en los escondites del desierto. Un fuerte contingente salió a perseguirlos y logró alcanzarlos. Los cercaron y se dispusieron para atacarlos. Era un día sábado, y les dijeron: “¡Es hora de acabar con esto! ¡Salgan, cumplan la orden del rey y salvarán sus vidas!”. Ellos respondieron: “No saldremos, ni obedeceremos la orden real, profanando así el sábado”. Inmediatamente los atacaron, pero ellos no se defendieron, ni siquiera arrojándoles piedras o cerrando la entrada de sus refugios. “Muramos todos, decían, manteniendo nuestra integridad. El cielo y la tierra son testigos de que ustedes nos hacen perecer injustamente”. Así fueron atacados en pleno sábado, y perecieron los hombres con sus mujeres, sus hijos y el ganado. Eran en total unas mil personas. Al enterarse de lo ocurrido, Matatías y sus amigos se lamentaron amargamente por las víctimas, pero dijeron: “Si todos nos comportamos como nuestros hermanos y no peleamos contra esta gente en defensa de nuestras vidas y de nuestras costumbres, muy pronto nos exterminarán de la tierra”.  Y aquel mismo día resolvieron lo siguiente: “Hagamos frente a todo el que venga a atacarnos en día sábado, para no morir como nuestros hermanos en sus refugios”.       (1 Mac 2, 29-41)

 “Esto es una guerra cultural en la que deben saber que no nos vamos a rendir jamás.” Agustin Ruse

Los cristianos son pacíficos, nunca pacifistas.

            Considero pacifismo como una ideología pagana, que por un lado echa sus raíces en la atracción por lo esotérico de hinduismo y budismo que hemos visto florecer sobre todo en las últimas décadas, y por otro una especie de agente pro soviético, antiimperialista occidental y de izquierdas. Es por tanto extraña al pensamiento cristiano. Sin embargo, como todo error tiene algo de verdad, ha sido capaz, manejando un concepto tan valioso como es la paz, de persuadir mimosamente a muchos como si se tratara de algo muy y puramente cristiano. Recuerdo que un cristiano, que recibe el nombre del Príncipe de la Paz, muerto en la cruz redentora, tiene y debe tener en mucha estima la paz no solamente como la paz interior, consecuencia de un obrar recto y de confianza en la misericordia divina, sino y por supuesto la paz “exterior” entre las naciones y personas en general. Pero debe apartarse de las ideas extrañas a su fe, entre otras cosas porque puede provocar situaciones de grave injusticia, como es el caso con este tema.

Abordaré aquí dos aspectos de militancia cristiana, una que se puede dar en situaciones de injusticia extrema, llevando a la situación de la siempre indeseable confrontación militar, y otra respecto a la militancia de cristianos en nuestras sociedades libres de conflictos armados.

Para el primer aspecto parto de la Escritura, en concreto de los Libros de Macabeos (no en exclusiva, pero procuraré no extenderme), teniendo en cuenta la Tradición y la enseñanza del Magisterio. No obstante como se trata de mi interpretación, si juzgan que me equivoco en algo, agradezco sus aportaciones.

Aunque los Libros de los Macabeos pertenecen al Antiguo Testamento, los encuentro perfectamente válidos para esta reflexión (en su contexto, claro está). Si leemos estos textos sagrados, podemos observar un hecho crucial: los judíos se levantan en la defensa de su fe (y también de su patria, pero principalmente por la defensa de la Ley de Dios) después de una persecución atroz, duradera y cierta. Una persecución que se podría llamar con toda razón aniquilación. O se hacían helenistas, o muertos.

Me parece que este es uno de los aspectos cruciales que caracterizaba todo levantamiento de cristianos ocurridos en la historia, así como la doctrina de la guerra justa defendida por la Iglesia. No olvidaremos la gran estima que tenía y defendía la Iglesia respecto a la autoridad legítima y querida por Dios. Ya durante el imperio romano (y pagano, de los que juraban “por Júpiter”), a pesar de no ser cristianos sus emperadores, los cristianos les rendían obediencia, a veces hasta el heroísmo de los mártires.

¿Con que ahora estamos recordando los primeros tiempos de la Iglesia y la vida de los primeros cristianos? ¿O será que recordamos lo que nos interesa? ¿Con que el Espíritu Santo ha despegado desde el siglo IV y ha aterrizado ahora en el siglo XX, sobrevolando la Iglesia durante diecisiete siglos? Pues mira por donde Gregorio XVI, ese papa “ultracatólico e integrista” como lo llamaría ahora la jauría masónica y sus secuaces,  los recuerda en las facetas que nosotros jamás lo recordaríamos. En la encíclica  Mirari Vos (sobre los errores principales de su tiempo) de muy, muy lejano 1838, que para nosotros es un tiempo de cuentos no católico porque “se alejó de su esencia evangélica”, el Papa recuerda la postura de los primeros cristianos frente a la autoridad. Partiendo de las palabras de san Pablo a los romanos (Rom 13.2): “…Así, pues, el que resiste a la potestad, resiste a la ordenación de Dios y se condena a sí mismo”, que los cristianos supieron hacer vida en su justo medio, lleva a la consideración las sabias palabras de San Agustín y el admirable ejemplo de San Mauricio:

“No era éste, ciertamente, el proceder de los primitivos cristianos, quienes, para no incurrir en tan grave falta, aun en medio de las terribles persecuciones contra ellos levantadas, se distinguieron por su celo en obedecer a los emperadores y en luchar por la integridad del imperio, como lo probaron ya en el pronto cumplimiento de cuanto se les mandaba (no oponiéndose a su fe de cristianos), ya en el derramar su sangre en las batallas peleando contra los enemigos del imperio. Los soldados cristianos, dice San Agustín, sirvieron fielmente a los emperadores infieles; mas cuando se trataba de la causa de Cristo, no reconocieron a otro emperador que al de los cielos. Distinguían al Señor eterno del señor temporal; y, no obstante, por el primero obedecían al segundo. Así ciertamente lo entendía el glorioso mártir San Mauricio, invicto jefe de la legión Tebea, cuando, según refiere Euqerio, dijo a su emperador: Somos, oh emperador, soldados suyos, pero también siervos que con libertad confesamos a Dios; vamos a morir y no nos rebelamos; en las manos tenemos nuestras armas y no resistimos porque más bien que rebelarnos preferimos morir. Y esta conducta de los primeros cristianos brilla con espléndidos fulgores; pues es de notar que, además de la razón, no faltaba a los cristianos ni la fuerza del número ni el esfuerzo de la valentía si hubiesen querido luchar contra sus enemigos. Somos de ayer, dice Tertuliano, y ocupamos ya todas vuestras casas, ciudades, islas, municipios, los mismos campamentos con sus tribus y decurias, los palacios, el senado, el foro… ¿Para qué lucha no seremos capaces, aun con menores fuerzas, los que tan gozosamente morimos, a no ser porque en nuestra disciplina es más lícito morir que matar? Si negándoos la cooperación de nuestras fuerzas nos retiráramos a un lugar apartado de la tierra, la pérdida de tantos y tales ciudadanos hubiera debilitado vuestra dominación, o mejor dicho, tal vez la hubieseis perdido; no hay duda de que os espantaríais de vuestra propia soledad…; no encontraríais a quien mandar, tendríais más enemigos que ciudadanos; más ahora, por el contrario, debéis a la multitud de los cristianos el tener menos enemigos.

            Estos preclaros ejemplos de inquebrantable sujeción a los príncipes, fundados en los santísimos preceptos de la religión cristiana, condenan la insolencia y gravedad de los que, agitados por torpe deseo de desenfrenada libertad, no se proponen otra cosa que hollar los derechos de los príncipes y reducir a los pueblos a miserable esclavitud, engañándolos con apariencias de libertad…” (Mirari Vos 14-15)

¡Cuál lejos estamos nosotros de este tiempo y de este pensar! Y cuando pensamos que nos enseñaron que los pontífices del XIX eran unos siervos del poder, embajadores de cesaropapismo. Así es como de facto los vieron muchos porque así fueron pintados, como los Shreeks de muy, muy lejano. Y los que se fueron al quinto pino de San Pablo, San Agustión, y San Mauricio resulta que somos nosotros. ¿Qué es San Pablo para nosotros? “Si no tuviera caridad…”  y no te muevas de allí no sea que…, “ama y haz lo que quieras” de San Agustín, que si no lo aclaras es como no decir nada o peor y cuando no con la música de Bob Dylan de fondo. ¿No estoy describiendo la realidad acaso en tantos casos? Pero vamos a continuar con nuestras consideraciones respecto a la postura cristiana frente al poder terreno. Una postura que no era, como sostenían los acusadores de la Iglesia “que los acusaban día y noche…” , un servilismo ante el poder, sino la contribución más constructiva a la paz y convivencia:

“Por lo cual convendrá que los ciudadanos estén sujetos y obedezcan a los príncipes como a Dios, no tanto por el temor del castigo, cuanto por el respeto de la majestad, y no por adulación, sino por la conciencia del deber. Con lo cual el imperio permanecerá en su grado colocado con muchísima más firmeza. Pues experimentando los ciudadanos la fuerza de este deber, es necesario que huyan de la maldad y de la contumacia; porque deben estar persuadidos de que los que resisten a la potestad política, resisten a la divina voluntad, y que los que rehúsan honrar a los príncipes, rehúsan honrar a Dios.” (Leon XI; II, Enc. Diuturnum – 28 de junio de 1881 – Sobre el origen del poder, apartado Dignidad de la doctrina católica, punto 6)

Sabiendo respetar cualquier forma de gobierno, con tal de que sirva al bien común y mantenga sus prerrogativas de una autoridad legítima:

“Interesa atender en este lugar que aquellos que han de gobernar las repúblicas pueden en algunos casos ser elegidos por la voluntad y juicio de la multitud, sin que se oponga ni lo repugne la doctrina católica. Con cuya elección se designa ciertamente el príncipe, mas no se confieren los derechos del principado, ni se de el mando, sino que se establece quién lo ha de ejercer. Ni aquí se cuestiona acerca de las formas de gobierno, pues no hay por qué la Iglesia no apruebe el principado de uno solo o de muchos, con tal que sea justo y tienda a la común utilidad. Por lo cual, salvo la justicia, no se prohíbe a los pueblos el que adopten aquel sistema de gobierno que sea más apto y conveniente a su natural o a los institutos y costumbres de sus antepasados.” (Leon XIII, Enc. Diuturnum – 28 de junio de 1881 – Sobre el origen del poder, apartado Designación del gobernante. Formas de gobierno, punto 6)

Si bien siempre se ha puesto el coto inamovible al poder terreno cuando este se oponía a la ley de Dios:

 “Una sola causa tienen los hombres para no obedecer, y es cuando se les pide algo que repugne abiertamente al derecho natural o divino; pues todas aquellas cosas en que se viola la ley natural o la voluntad de Dios, es malo el mandarlas y el hacerlas. Si, pues, aconteciere a alguno el ser obligado a querer más una de dos cosas, a saber, o despreciar los mandatos de Dios o de los príncipes, se debe obedecer a Jesucristo, que manda dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mat 22, 21), y a ejemplo de los apóstoles, responder animosamente:Conviene obedecer a Dios más bien que a los hombres (Hech. 5, 29). Y, sin embargo, no hay por qué argüir a los que se portan de este modo de que quebrantan la obediencia; pues si la voluntad de los príncipes pugna con la voluntad y las leyes de Dios, ellos exceden la medida de su potestad y pervierten la justicia; ni entonces puede valer su autoridad, la cual es nula cuando no hay justicia.” (Leon XIII; II, Enc. Diuturnum – 28 de junio de 1881 – Sobre el origen del poder, apartado Dignidad de la doctrina católica, Obedecer a Dios antes que a los hombres no es desobediencia,  punto 16).

“Del mismo modo alababa públicamente Tertuliano a los cristianos, porque eran, entre todos los demás, los mejores y más seguros amigos del imperio. El cristiano no es enemigo de nadie, ni del emperador, a quien, sabiendo que está constituido por Dios, debe amar, respetar, honrar y querer que se salve con todo el romano imperio; y no dudaba afirmar que en los confines del imperio, tanto más disminuía el número de sus enemigos cuanto más crecía el de los cristianos…” (Leon XIII; II, Enc. Diuturnum, apartado Argumento en favor de los cristianos, punto 20)

Pero, aquí viene un salto cualitativo, ¿qué hacer frente a una autoridad injusta? La respuesta nos supera a los que tenemos la mentalidad de este mundo. Tanto en el terreno político, como religioso. Ahora, podríamos decir claramente, hay un afán de rebelión, de protesta, de sedición, tanto en el terreno político como religioso. Somos hijos de nuestro tiempo, y por eso una especie de mezcla de marxismo-liberalismo llena nuestras médulas. En el subconsciente está la idea o de revuelta social (herencia marxista) o dejar la iglesia para la capilla y no extrapolar ninguna idea religiosa al “exterior” (herencia tanto marxista como liberal masónica). El siguiente texto de Leon XIII recoge la postura de los primeros cristianos frente a un gobierno claramente injusto. Es un texto de otra dimensión, pero siempre tenemos que hacer un esfuerzo de purificación:

“A la verdad, era bien otra la cuestión cuando los edictos imperiales, de mancomún con las amenazas de los pretores, las impulsaban y constreñían a divorciarse de la fe cristiana o a dar de mano por cualquier estilo a los deberes que les imponía; entonces no vacilaron en desobedecer a los hombres para obedecer y agradar a Dios. Sin embargo, a pesar de la crueldad de los tiempos y circunstancias, no hubo quien tratase de promover sediciones ni de menoscabar la majestad del príncipe, ni jamás pretendieron otra cosa que confesarse cristianos, serlo realmente y confesar incólume su fe: tan distante se hallaba de su ánimo el pensamiento de oponer en ninguna ocasión resistencia, que se encaminaban, contentos y gustosos, cual nunca, el cruento potro, donde la grandeza de su alma rendía la magnitud de los tormentos.Por esta razón se llegó a honrar en aquel tiempo el denuedo de los cristianos alistados en la milicia, porque era cualidad sobresaliente del soldado cristiano hermanar con el valor a toda prueba el perfecto conocimiento de la disciplina militar y mantener, unida con su valentía, la inalterable fidelidad al emperador; sólo cuando se exigían de ellos demostraciones anticristianas, como la violación de los mandatos divinos, o que volviesen el acero contra indefensos y pacíficos discípulos de Cristo; sólo entonces rehusaban la obediencia al príncipe, y aun así, preferían separarse de las armas y dejarse matar por la Religión antes que desbaratar la autoridad pública con motines y sediciones.” (Leon XIII; II, Enc. Diuturnum, apartado Ante las leyes inicuas obedecían a Dios, sin rebelarse contra el príncipe, punto 21)

Ahora nos rebelamos y contra la madre que nos parió, porque somos más hijos de este mundo que de Cristo. Rebeliones silenciosas, rebeliones abiertas, pero rebeliones al fin y al cabo tan lejanas de pensar cristiano. Desde luego, hay que beber de las fuentes para sanar.

Seguimos. Sin embargo, la situación de los cristianos en el imperio romano, aunque con persecuciones, era esencialmente distinta de las que se presentaban en el futuro con el paso de los siglos. Yo diría que hay una diferencia esencial, una característica reflejada en los libros de los Macabeos [“Sólo la ceguera y tozudez pueden hacer cerrar los ojos ante los tesoros de saludables enseñanzas encerradas en el Antiguo Testamento Por eso, el que pretende desterrar de la Iglesia y de la escuela la historia bíblica y las sabias enseñanzas del Antiguo Testamento, blasfema la palabra de Dios, blasfema el plan de la salvación dispuesto por el Omnipotente y erige en juez de los planes divinos un angosto y mezquino pensar humano.” (Pío XI, Mit Brennender Sorge, 14)] y repetida de alguna manera en varios momentos históricos. No siempre se trata de persecución simplemente (con todo lo que significa que no es nada simple). Se trata más bien de genocidio o aniquilación, de borrar de la faz de la tierra todo rostro de cristianos, y no solamente ellos. No se trata ya solamente de ejecución de soldados adultos como San Mauricio, se trata de eliminación y destierro de poblaciones enteras, de todo lo que se mueva. La situación de las cruzadas, tan denigradas por las leyendas negras, forma parte de algo totalmente distinto. Gracias a ellas, lamentando todos los errores que conlleva una confrontación a gran escala, se ha impedido el avance del Islam durante un tiempo importante. Gracias a los héroes de las Navas de Tolosa y de otras batallas, hoy en día somos más libres con diferencia que en Magreb.“Traigan a la memoria los ejemplos de su patria: consideren que si sus mayores hicieron dentro y fuera de España muchas proezas de valor y muchas obras ilustres, no las pudieron hacer desvirtuando sus fuerzas con las disensiones, sino juntándose todos como una sola alma y un solo corazón. Porque animados de la caridad fraterna y sintiendo todos lo mismo, es como triunfaron de la prepotente  dominación de los moros, de la herejía y del cisma. Por consiguiente, sigan las pisadas de aquellos, cuya fe y gloria han heredado, e imitándolos hagan ver que aquellos dejaron herederos no sólo de su nombre, sino también de sus virtudes.(León XIII, Cum Multa, 11; 1882, Encíclica a los católicos españoles). Algo que, por supuesto, los cobardes  no sabrán ni agradecer ni reconocer.

Pasan los siglos y los cristianos luchan por su supervivencia en la precursora de la solución final de la Vendé. Y a partir de la época de Roberspiere y d’Alambert, los cristianos, pero en masa, empiezan a molestar en Europa principalmente incluso con sus vidas y con su respirar. Empieza la secuencia, nada exhaustiva: genocidio de armenios, Cristiada, España, Rusia,… El eslogan dedicado a los cristianos era: genocidio sí, resistencia no. Y al que luchaba se le tapaba con la tierra y el silencio, o en el caso de los que no perdieron, con insultos de odio más feroz. Las últimas grandes matanzas de cristianos ocurrieron en Biafra sin que apareciera en la prensa siquiera. En Sudán, a regañadientes. Ahora mismo, The Independent llega a acusar a los cristianos coptos y sirios por protestar, por apoyar a los dictadores Mubarak y Assad. Naturalmente, mejor muertos, si puede ser. Si ya no se callan de ninguna manera, pues el medio más eficaz y punto, como siempre.

Este desorden y condicionamiento en el pensar afectó sobremanera a los católicos. Un buen número de ministros suyos se entregó a las doctrinas ateas marxistas. Se cansaron de trabajo y proceder cristiano y se entregaron al servicio de la lucha de clases. “Los pobres en el espíritu” llegaron a ser simples pobres. El Evangelio, una perspectiva económica. Las estrellas del cielo cayeron a la Tierra arrastradas por la cola de Dragón. Sirvieron tristemente al imperio soviético para abrirse paso en América del Sur y hacer pinza al Gran Imperio. Curiosamente, estos mismos fueron bien vistos en un clima general de aclamación pacifista. Pero Dios no lo ve con buenos ojos. Millones de católicos que se pasaron al protestantismo porque no se les hablaba de Dios, ni se les hablaba bien en tantos casos, confirmaron en la práctica aquel error.

Conclusión de esta primera parte: los cristianos deben ser la parte más constructiva de la sociedad; deben apartarse de las doctrinas paganas, pacifismo incluido; no son anarquistas no promotores de sediciones ni rebeliones; en casos extremos cuando se cuestiona la misma supervivencia (sin el levantamiento de los Macabeos Cristo no se podría encarnar), luchan por la misma (CIC, 2265: “La legítima defensa puede ser no solamente un derecho, sino un deber grave, para el que es responsable de la vida de otro, del bien común de la familia o de la sociedad.”) y la libertad religiosa; en el caso de la mayoría de sociedades actuales libradas de la plaga de la guerra, son militantes de lucha constructiva. Podría decir que la milicia pertenece a su esencia. Deben tener en cuenta, mediante oraciones y penitencia en primer lugar, la suerte de sus hermanos perseguidos en todo el orbe.

¿Todo vale en esta lucha? Vamos a la segunda parte:

El Yunque no, los yunques sí

            “Mantenerse firmes, como el yunque al ser golpeado.” San Ignacio de Antioquia

No recurriré aquí al informe sobre El Yunque que fue encargado por la CEE para su estudio sobre el tema. No me parece bien comentar un documento privado de los obispos. Bastantes opiniones hay en la blogosfera católica, y no solamente católica. Lo abordaré sucintamente desde la perspectiva comentada de la militancia católica.

Aparece en algunos medios que El Yunque fue fundado en Puebla (México) por Ramón Plata en 1955 (el fundador fue asesinado varios años después). Situémonos en el contexto. Hace poco más de dos décadas fue la guerra de los cristeros. Después de armisticio la cúpula de los cristeros y muchos de sus militantes fueron vilmente asesinados. Hay una gran diferencia, a mi entender, entre el levantamiento de los cristeros y el levantamiento del bando nacional en la guerra civil española. En el primero parecía que la jerarquía se entrometía demasiado. Hasta estaba implicada en la negociación del armisticio. Creo que eso es un error, los obispos no deben actuar de generales. Pueden incitar y solicitar la paz, pero las condiciones deben ser llevadas principalmente por los bandos implicados. Los cristeros no podían ser el ejército de la jerarquía, aunque sea ejército de los hombres que defendían su fe, además de supervivencia.

Después de la derrota de los cristeros sigue, o mejor dicho prosigue, un gobierno muy laicista con fuerte carga masónica, uno tras otro. En esas circunstancias es al menos comprensible que surja la tentación de que a grandes males se conteste con grandes medios. Si mis enemigos utilizan métodos de organizaciones secretas, ¿por qué yo no? ¿No estamos en una guerra al final y al cabo?

Pues como digo, en aquellas circunstancias la tentación de pensar así tenía que ser muy fuerte. No es ciertamente la respuesta cristiana, que procuraré abordar al final del artículo, pero al menos hemos de hacer un esfuerzo en comprender a estos hermanos nuestros. Comprender en la necesidad de la militancia, pero sin salirse un ápice de lo que debe hacer especialmente un católico. Y llamarlos a que, manteniendo lo mejor de su lucha, no cedan nunca a la presión de una supuesta justificación de medios por sus fines.

Sigo el hilo de Humanum Genus (Encíclica sobre la masonería y otras sectas hostiles a la Iglesia, 1884) de Leon XIII:

“El humano linaje, después de haberse, por envidia del demonio, miserablemente separado de Dios, creador y dador de los bienes celestiales, quedó dividido en dos bandos diversos y adversos, de los cuales el uno combate asiduamente por la verdad y la virtud, y el otro por cuanto es contrario a la virtud y la verdad. El uno es el reino de Dios en la tierra, es decir, la verdadera Iglesia de Jesucristo, a la cual, quien quisiere estar adherido de corazón y según conviene para la salvación, necesita servir a Dios y su unigénito Hijo con todo su entendimiento y toda su voluntad; el otro es el reino de Satanás, bajo cuyo imperio y potestad se encuentran todos los que, siguiendo los funestos ejemplos de su caudillo y de nuestros primeros padres, rehúsan obedecer a la ley divina y eterna y acometer empresas contra Dios o prescindiendo de Dios mismo.” (HG, 1)

“En nuestros días, todos los que favorecen la peor parte parecen conspirar a una y pelear con la mayor vehemencia, siéndoles guía y auxilio la sociedad que llaman de masones, extensamente dilatada y firmemente constituida. Sin disimular ya sus intentos, audacísimamente se animan contra la majestad de Dios, maquinan abiertamente y en público la ruina de la Santa Iglesia, y esto con el propósito de despojar, si pudiesen, enteramente a los pueblos cristianos de los beneficios que les granjeó Jesucristo, nuestro Salvador. Llorando Nos estos males, somos compelidos por urgente caridad a clamar repetidamente a Dios: He aquí que tus enemigos vocearon; y levantaron la cabeza los que te odian. Contra tu pueblo determinaron malos consejos, discurrieron contra tus santos. Venid, dijeron, y hagámoslos desaparecer de entre las gentes (Ps 82, 2-4).” (HG, 2)

Algunos no creerán lo que están leyendo y lo que he puesto, creyendo esto un texto prohibido o “superado” incluso por la Iglesia actual. No, no lo es. Si para un católico sedevacantismo es incompatible con su fe, porque Cristo no puede errar, tampoco se puede ejercer una especie de sedevacantismo de los papas pasados, como me atrevo a llamar a la “hermenéutica de la ruptura”. De momento, es importante que tengamos presente todo lo que se cocía y la magnitud de los males que se preparaban, siendo estos advertidos por los pontífices para los tiempos venideros. Esta encíclica en concreto me parece más profecía que encíclica, por decirlo de alguna manera. Hay que leerla con la luz de la fe y nutrirse de estas verdades. Aquello que parecía una secta de cuatro rayados estuvo detrás de la revolución francesa, cogiendo más poder año tras año. Señala el Papa en el nº 6:

“Así que en espacio de siglo y medio la secta de los masones se ha apresurado a lograr aumentos mayores que cuanto podía esperarse, y entrometiéndose por la audacia y el dolo en todos los órdenes de la república, ha comenzado a tener tanto poder que parece haberse hecho casi dueña de los Estados.”

Poco a poco empiezan a minar la estructura de la sociedad europea de entonces, dirigiéndola a una forma de vida totalmente ajena de Dios. Todo bajo la apariencia de un servicio a la humanidad, petición de derechos que son pisoteados, un futuro mejor, en definitiva la búsqueda y promesa de paraíso terrenal que nunca llegó, ni puede, realizarse. Al menos, este peregrinaje nuestro no puede ser más llevadero, ni la alegría ser más humana, sin el dulce yugo de Cristo.

“De hecho la secta concede a los suyos libertad absoluta de defender que Dios existe o que no existe; y con la misma facilidad se recibe a los que resueltamente defienden la negativa, como a los que opinan que existe Dios, pero sienten de El perversamente, como suelen los panteístas; lo cual no es otra cosa que acabar con la verdadera noción de la naturaleza divina, conservando de ella no se sabe qué absurdas apariencias. Destruido o debilitado este principal fundamento, síguese quedar vacilantes otras verdades conocidas por la luz natural; por ejemplo, que todo existe por la libre voluntad de Dios creador; que su providencia rige el mundo; que las almas no mueren; que a esta vida ha de suceder otra sempiterna.” (HG, 14)

“Buscan hábilmente los subterfugios, tomando la máscara de literatos y sabios que se reúnen para fines científicos, hablan continuamente de su empeño por la civilización, de su amor por la ínfima plebe; que su único deseo es mejorar la condición de los pueblos y comunicar a cuantos más puedan las ventajas de la sociedad civil.” (HG, 8)

[A finales de mayo en Serbia se han reunido los maestros de las grandes logias de los países europeos. Como dice el presidente de la gran logia serbia, uno de los principales objetivos es “abordar distintas acciones de solidaridad”]

Sin embargo, o mejor dicho las consecuencias lógicas de fundamentación de las sociedades al margen de Dios, han sido nefastas. En Europa y Rusia especialmente, las cosas no han podido ir a peor. Una desgracia (es poco decir) tras otra. ¿No estáis gobernando vosotros? ¿No tenía que haber sido esto un paraíso terrenal? No podía ser de otra manera como de manera tan aguda lo vio Leon XIII:

“…; y los frutos de la secta masónica son, además de dañosos, acerbísimos. Porque de los certísimos indicios que hemos mencionado antes, resulta el último y principal de sus intentos; a saber: el destruir hasta los fundamentos todo el orden religioso y civil establecido por el cristianismo, levantando a su manera otro nuevo con fundamentos y leyes sacadas de las entrañas del naturalismo.” (HG, 9)

“Mucho tiempo ha que se trabaja tenazmente para anular en la sociedad toda ingerencia del magisterio y autoridad de la Iglesia, y a este fin se pregona y contiende deberse separar la Iglesia y el Estado, excluyendo así de las leyes y administraciones de la cosa pública el muy saludable influjo de la religión católica,…” (HG, 11)

“Bastante claro aparece de lo que sumariamente hemos referido qué sea y por dónde va la secta de los masones. Sus principales dogmas discrepan tanto y tan claramente de la razón, que nada puede ser más perverso. Querer acabar con la religión y la Iglesia, fundada y conservada perennemente por el mismo Dios, y resucitar después de dieciocho siglos las costumbres y doctrinas gentilicias, es necedad insigne y audacísima impiedad. Ni es menos horrible o más llevadero el rechazar los beneficios que con tanta bondad alcanzó Jesucristo, no sólo a cada hombre en particular, sino también en cuanto viven unidos en la familia o en la sociedad civil, beneficios señaladísimos aun según el juicio y testimonio de los mismos enemigos. En tan feroz e insensato propósito parece reconocerse el mismo implacable odio y sed de venganza en que arde Satanás contra Jesucristo. Así como el otro vehemente empeño de los masones de destruir los principales fundamentos de lo justo y lo honesto, y hacerse auxiliares de los que, a imitación del animal, quisieran fuera lícito cuanto agrada, no es otra cosa que impeler al género humano ignominiosa y vergonzosamente a la extrema ruina.” (HG; 20)

Los católicos eran unos lacayos del papa, algo extraño a este mundo de larazón. Bajo el pretexto de la legítima separación de la Iglesia y el Estado, promovían su verdadero fin: la expulsión de Dios del Estado (un fin que en definitiva sigue hasta nuestros días). Había dos enemigos: el Papa y sus lacayos, o sea, católicos y por ende, todos que se relaciones con Cristo de forma abierta y sincera, tiempo a tiempo. Pero no se engañen, después de la Iglesia van peligros para el Estado:

“Pero donde, sobre todo, se extrema la rabia de los enemigos, es contra la Sede Apostólica y el Romano Pontífice. Quitóselos primero con fingidos pretextos el reino temporal, baluarte de su independencia y de sus derechos: en seguida se le redujo a situación inicua, a la par que intolerable, por las dificultades que de todas partes se le oponen; hasta que, por fin, se ha llegado a punto de que los autores de las sectas proclamen abiertamente lo que en oculto maquinaron largo tiempo; a saber: que se ha de suprimir la sagrada potestad del Pontífice y destruir por entero el Pontificado, instituido por derecho divino. Aunque faltaran otros testimonios, consta suficientemente lo dicho por el de los sectarios, muchos de los cuales, tanto en otras diversas ocasiones como últimamente, han declarado ser propio de los masones el intento de vejar cuanto puedan a los católicos con enemistad implacable, sin descansar hasta ver deshechas todas las instituciones religiosas establecidas por los Papas. Y si no se obliga a los adeptos a abjurar expresamente la fe católica, tan lejos está esto de oponerse a los intentos masónicos, que antes bien sirve a ellos. Primero, porque éste es el camino de engañar fácilmente a los sencillos e incautos y de atraer a muchos más; y después, porque abriendo los brazos a cualesquiera y de cualquiera religión, consiguen persuadir de hecho el grande error de estos tiempos; a saber: el indiferentismo religioso y la igualdad de todos los cultos; conducta muy a propósito para arruinar toda religión, singularmente la católica, que, como única verdadera, no sin suma injuria puede igualarse a las demás.” (HG, 13) (Antes de que empiecen a inquietarse, recuerdo la Declaración conciliar Dignitatis Humanae (sobre la libertad religiosa), 1: “Todos los hombres tienen el deber buscar la verdad, especialmente en aquello que se refiera a Dios y a su Iglesia, buscarla, y una vez conociéndola, aceptarla y permanecer en la fidelidad.

            De la misma forma declara el Santo Concilio que esas obligaciones apuntan hacia, y ligan la conciencia de los hombres, y que la verdad no se impone de otra forma que con la fuerza de la misma verdad que al mismo tiempo entra con suavidad y fuerza en el alma. Por lo demás, siendo el hecho de que la libertad religiosa, que los hombres exigen para poder ejercer su deber de la búsqueda de Dios, se refiere a la libertad de no sufrir presión en la sociedad civil, deja intacta la doctrina tradicional católica sobre la obligación moral de los hombres y sociedades hacia la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo.”)

Peligros para el Estado (HG; 24, 25): “Sin esto, los turbulentos errores que ya llevamos enumerados han de bastar por sí mismos para infundir a los Estados miedo y espanto. Porque quitado el temor de Dios y el respeto a las leyes divinas, menospreciada la autoridad de los príncipes, consentida y legitimada la manía de las revoluciones, sueltas con la mayor licencia las pasiones populares, sin otro freno que la pena, ha de seguirse por fuerza universal mudanza y trastorno. Y aun precisamente esta mudanza y trastorno es lo que muy de pensado maquinan y ostentan de consuno muchas sociedades de comunistas y socialistas, a cuyos designios no podrá decirse ajena la secta de los masones, como que favorece en gran manera sus intentos y conviene con ellas en los principales dogmas. Y si por hechos no llegan inmediatamente y en todas partes a los extremos, no ha de atribuirse a sus doctrinas y a su voluntad, sino a la virtud de la religión divina, que no puede extinguirse, y a la parte más sana de los hombres, que, rechazando la servidumbre de las sociedades secretas, resisten con valor sus locos conatos.

            ¡Ojalá juzgasen todos del árbol por sus frutos y conocieran la semilla y principio de los males que nos oprimen y los peligros que nos amenazan! Tenemos que habérnoslas con un enemigo astuto y doloso que, halagando los oídos de pueblos y príncipes, ha cautivado a unos y otros con blandura de palabras y adulaciones. Al insinuarse con los príncipes fingiendo amistad, pusieron la mira los masones en lograr en ellos socios y auxiliares poderosos para oprimir la religión católica, y para estimularlos más acusaron a la Iglesia con porfiadísima calumnia de contender envidiosa con los príncipes sobre la potestad y reales prerrogativas. Afianzados ya y envalentonados con estas artes, comenzaron a influir sobremanera en los Gobiernos, prontos, por supuesto, a sacudir los fundamentos de los imperios y a perseguir, calumniar y destronar a los príncipes, siempre que ellos no se mostrasen inclinados a gobernar a gusto de la secta. No de otro modo engañaron, adulándolos, a los pueblos. Voceando libertad y prosperidad pública, haciendo ver que por culpa de la Iglesia y de los monarcas no había salido ya la multitud de su inicua servidumbre y de su miseria, engañaron al pueblo, y despertada en él la sed de novedades, le incitaron a combatir ambas potestades. Pero ventajas tan esperadas están más en el deseo que en la realidad, y antes bien, más oprimida la plebe, se ve forzada a carecer en gran parte de las mismas cosas en que esperaba el consuelo de su miseria, las cuales hubiera podido hallar con facilidad y abundancia en la sociedad cristianamente constituida. Y éste es el castigo de su soberbia, que suelen encontrar cuantos se vuelven contra el orden de la Providencia divina: que tropiecen con una suerte desoladora y mísera allí mismo donde, temerarios, la esperaban próspera y abundante según sus deseos.”

Saben que las sociedades cambian por el cambio de paradigma al que se somete. La cuestión es cambiar los principios de moralidad, lo legal será lo único moral, y el que dicta la ley, dicta la moral. El legislador principal es solamente elhombre. Como es él el que dicta las normas, rebuscando y hurgando en sus pasiones se le podrá dirigir por dónde plazca y se estime:

“… y ponen vilmente en cosas perecederas toda la felicidad, como si la fijaran en la tierra. Lo referido puede confirmar una cosa más extraña de decirse que de creerse. Porque como apenas hay tan rendidos servidores de esos hombres sagaces y astutos como los que tienen el ánimo enervado y quebrantado por la tiranía de las pasiones, hubo en la secta masónica quien dijo públicamente y propuso que ha de procurarse con persuasión y maña que la multitud se sacie de la innumerable licencia de los vicios en la seguridad que así la tendrán sujeta a su arbitrio para atreverse a todo(HG, 16)

La educación, de los primeros objetivos. Resultados seguros a medio y largo plazo:

“También tiene puesta la mira, con suma conspiración de voluntades, la secta de los masones en arrebatar para sí la educación de los jóvenes. Ven cuán fácilmente pueden amoldar a su capricho esta edad tierna y flexible y torcerla hacia donde quieran, y nada más oportuno para formar para la sociedad una generación de ciudadanos tal cual ellos se la forjan.” (HG, 17)

Volvemos ahora a la situación que analizamos al comienzo de esta segunda parte. Dije que por una parte es comprensible que unos católicos, después de tanta embestida, se desesperen e intenten devolver, de alguna manera, golpe por golpe. Tal y como estoy golpeado, así devuelvo. Me atacaros desde el secreto, desde el secreto respondo. Si puede ser comprensible, porque somos frágiles, no es justificable en absoluto. Si bien es cierto que por muchas actuaciones de HO y PpE (dos de las organizaciones que vinculan, aunque sea por medio de algunas personas, no todas en absoluto, a El Yunque) El País expresó su preocupación, para un católico eso no puede ser consuelo. Amén que muchas actuaciones de estas organizaciones son de mi agrado, y que se puede colaborar con ellos perfectamente sin ningún problema. En este punto es muy importante no cargar contra las organizaciones arriba indicadas (y sus iniciativas,  voluntarios y miembros activos, como lo hace El País por ejemplo) como si fueran una organización secreta. Sin embargo, el problema es vincularse con cualquier organización, aunque no sea y por supuesto masónica, en la que se pida un secreto y reserva absolutos, se llame como se llame. Es absurdo supuestamente luchar a favor de la Iglesia, sin tener transparencia con la misma. No quiere decir que toda persona tiene que publicar todo lo que piensa (casi como yo por ejemplo), pero un vínculo, como mínimo de confesión sacramental y deseable dirección espiritual, es imprescindible. Si no, puedes derechamente perder tu alma, “y qué le sirve a uno ganar todo el mundo pero perder su alma”. Lo nuestro es transparencia de una fuente incontaminada de la montaña, “lo que habéis oído en secreto, decidlo en los tejados”.

Un abogado madrileño ha denunciado a El Yunque (aquí tenemos no pequeño problema jurídico: ¿qué es eso, El Yunque?, ¿existe?) entre otras cosas por intentar reclutar a los adolescentes sin que estos comuniquen nada a sus padres, ni a nadie. Conviene recordar el consejo dado por León XIII: “Y aun no harían mal los que preparan a los niños para bien recibir la primera comunión en persuadirles que se propongan y empeñen a no ligarse nunca con sociedad alguna sin decirlo antes a sus padres o sin consultarlo con su confesor o con su párroco.” (HG, 34)

Y aquí está la clave que subrayamos otra vez: no se puede, no se debe, luchar por Cristo al margen de su Iglesia. Estarás  al margen si no estás comunicado con ella de una manera eficaz: solamente eso puede ser eficacia. Si no, inevitablemente puedes adquirir, por mucho que pretendas luchar “para el bien”, rasgos contra los que la Iglesia bien advertía. Que nadie se parezca a los masones ni de lejos:

            Arrancar la máscara (HG, 29): “… quede sentado que lo primero que procuréis sea arrancar a los masones su máscara para que sean conocidos tales cuales son; que los pueblos aprendan por vuestros discursos y pastorales, dados con este fin, las malas artes de semejantes sociedades para halagar y atraer la perversidad de sus opiniones y la torpeza de sus hechos. Que ninguno que estime en lo que debe su profesión de católico y su salvación juzgue serle lícito por ningún título dar su nombre a la secta masónica, como repetidas veces lo prohibieron nuestros antecesores. Que a ninguno engañe aquella honestidad fingida; puede, en efecto, parecer a algunos que nada piden los masones abiertamente contrario a la religión y buenas costumbres; pero como toda la razón de ser y causa de la secta estriba en el vicio en la maldad, claro es que no el licito unirse  a ellos ni ayudarles de modo alguno.”

“Tienen que prometer los iniciados, y aun de ordinario se obligan a jurar solemnemente, no descubrir nunca ni de modo alguno sus compañeros, sus signos, sus doctrinas. Con estas mentidas apariencias y arte constante de fingimiento, procuran los masones con todo empeño, como en otro tiempo maniqueos, ocultarse y no tener otros testigos que los suyos.” (HG, 8)

Por lo tanto, podemos decir que la lucha de los católicos y la gente de buena voluntad pasa siempre por las armas de siempre: vida de oración, formación, apostolado, militancia. De forma abierta y omnipresente. A eso se debe invitar a los fieles una y otra vez, sin cesar. Es el camino de la Iglesia enseñado siempre:

            “Aunadas las fuerzas de una y otra clase, trabajad, venerables hermanos, para que todos los hombres conozcan bien y amen a la Iglesia; porque cuanto mayor fuere este conocimiento y este amor, tanto mayor será la repugnancia con que se miren las sociedades secretas y el empeño en huirlas.” (HG, 30)

“Tan fiero asalto pide igual defensa; es a saber; que todos los buenos se unan en amplísima coalición de obras y oraciones.” (HG, 35)

Juan Pablo II, Fidei depositum, 5: Que la luz de la verdadera fe libre a la humanidad de la ignorancia y de la esclavitud del pecado, para conducir a la única libertad digna de este nombre (cf. Jn 8,32): la de la vida en Jesucristo bajo la guía del Espíritu Santo…”

“Tomemos por nuestro auxilio y mediadora a la Virgen María, Madre de Dios, ya que venció a Satanás en su concepción purísima; despliegue su poder contra las sectas impías, en que se ven claramente revivir la soberbia contumaz, la indómita perfidia y los astutos fingimientos del demonio. Pongamos por intercesor al Príncipe de los Ángeles del Cielo, San Miguel, que arrojó a los enemigos infernales; a San José, Esposo de la Virgen Santísima, celestial Patrono de la Iglesia católica; a los grandes apóstoles San Pedro y San Pablo, sembradores de la fe cristiana y sus invictos defensores. En su patrocinio y en la perseverancia de todos en la oración confiamos que Dios acuda oportuna y benignamente al género humano, expuesto a tan enormes peligros.” (HG, 36, invocación final)

Regnare Christum Volumus!

Deus vult!

Guerras como instrumento contra las que combatir

Webster Griffin Tarpley es un historiador americano (Doctor en Historia por la Universidad Catóica de Amércia), escritor, periodista, crítico sobre todo de la política exterior estadounidense. Entre otras cosas es miembro de la “Conferencia mundial anti imperialista” Axis for Peace,

En esta entrevista que data de periodo inmediatamente anterior al acceso al poder por Obama, da las claves y el proceder de la estrategia de los poderes que están detrás de Obama. Obama es un superhéroe preparado para liberar a América y el mundo

Eso es lo que pone en el envoltorio del producto, pero en la realidad es una herramienta para asegurar la permanencia en el poder por otros cien años más de la actual elite financiera y de poder de este mundo.

Transcribo las palabras de Tarpley a continuación del vídeo, es un análisis corroborado por los acontecimientos ocurridos en los años posteriores. Lo deseable es que no lo sea de todo:

“…Pero estoy tan alarmado por el fenómeno Obama, que este año he escrito no un libro sino dos, ahora sale otro libro llamado “La biografía no autorizada de Obama”, En términos de política estadounidense mi tarea básicamente es llamar la atención hacia la operación cubierta más peligrosa que jamás haya sucedido. Desde 2001 hasta 2007, que cubre el periodo completo del mito del 11-S y el intento de comenzar guerras: la guerra de Afganistán, la guerra de Iraq y por un tiempo la guerra de Irán, hasta mediados… Julio o Agosto del 2007, fue un gran peligro así que me dediqué a cubrir esto. Ahora este peligro está cambiando radicalmente. El mayor peligro es ahora una operación secreta alrededor de la candidatura de Obama, una especie de golpe de estado político que está sucediendo ahora en los EEUU con bastante peligro para el mundo porque la política que Obama representa es más agresiva, más militarista y generalmente hablando más catastrófica que cualquier cosa que los neoconservadores tengan. No hay nada bueno que decir acerca de McCain, simplemente hay perores cosas que decir sobre Obama. Obama es un desastre mundial en proceso de fabricación. Sería una tragedia si Obama se convirtiera en presidente. Obama es una marioneta de la Comisión Trilateral y en particular de Zbigniew Brzezinski. Estos son un grupo de banqueros que llevaron a cabo la administración de Jimmy Carter. Mucha gente hoy no recuerda la desastrosa que fue la administración de Carter pero fue una terrible época, tanto económicamente como estratégicamente y ahora este mismo grupo ha preparado otra marioneta, esta vez con más preparación y con más indoctrinación. Este es el momento donde estos banqueros deciden hacer entrar en escena una nueva cara y esta vez no de la derecha, no un neoconservador, sino un demagogo de la izquierda que prometa esperanza y cambio pero que realmente representa una política cuantitativamente peor y más destructiva. Además con la habilidad de manipular Europa como peones, como marionetas, como bienes disponibles porque el proyecto para la siguiente administración en EEUU, si es Obama, será, no tanto sobre guerras en Oriente Medio, sino guerras a mayor escala, porque Brzezinski dice: “El centro del poder del mundo no está en Irán, es Moscú y Pekín”, por lo que Brzezinski está decidido esencialmente a aplastar Rusia y China durante el próximo periodo para permitir así que el dominio británico-estadounidense mundial continúe por otros cien años. Este es el proyecto y es mucho más ambicioso que el de cualquier neoconservador, es más intrépido y más peligroso. En Europa mejor que despierten de esa absurda ilusión romántica que tienen sobre Obama porque va a ser suicida para ellos si no entienden esto. Hay derechistas que no saben como atacar Obama, yo atacaría a Obama en la manera que he dicho. Es una marioneta del capital financiero de los peores círculos posibles, D. Rockefeller, George Soros y este grupo… y su proyecto es extrema austeridad, salvajes reducciones en la calidad de vida y básicamente el empobrecimiento de EEUU. En términos de política exterior, se trata de este plan de EEUU. En términos de política exterior, se trata de este plan de crear un enfrentamiento global con Rusia y China. Ahora, para esto necesitan tener cubierta la izquierda. Los derechistas no saben cómo atacar esto, tratan de argumentar que Obama es un comunista, lo cual no es preciso porque es siervo del capital financiero, ¿cómo va a ser comunista? O de ser musulmán porque se llama Hussein. Él vivió en Indonesia por un tiempo y él pudo haberse considerado musulmán en algún momento de su vida, de todas formas, yo tomaría nota de sus padres. El primero de Kenia, su padre biológico, que le abandonó, un hombre llamado Barak Hussein Obama Sr y luego un indonesio llamado Lolo Sotero, ambos padres me parece a mí, eran mas devotos de Johnnie Walter Scotch Whisky etiqueta negra que del Islam, así que no creo que la conexión musulmana tenga sentido. El tipo es una marioneta de los peores círculos del imperialismo, en otras palabras, está interesado en el mismo proyecto imperialista llevado a cabo en una manera mucho más inteligente y efectiva aunque al final de manera mucho más enferma. Veamos el caso de Irán: el neoconservador ve Irán y dice, alguien como McCain dice “queremos bombardear Irán”. Brzezisnki dice “Estás loco, no puedes hacer eso, estás muy débil, dice  Brzezinski “yo no quiero  Irán en guerra con EEUU, quiero Irán en guerra con Rusia. Utilicemos Irán como herramienta como una marioneta y pon Irán contra Rusia”, Brzezinski dice “yo te explico cómo. Yo pues Afganistán contra los soviéticos y los destruí”. Si miras Siria, el neoconservador ve Siria y dice “ataquemos Siria”, Brzezinski dice “¡estás loco! Haz un trato con Siria”. Hay una importante base naval rusa en el Mediterráneo, en Tartus.  Brzezinski acaba de pasar por Irán, fue a un meeting de la Corporación RAND, el objetivo: sacar a los rusos de Tartus y tratar de poner a Siria contra los rusos si es posible. Así que en vez de atacar a los musulmanes ellos se convierten en fuego de cañón para el proyecto contra Rusia y China. Cojamos por ejemplo Turkestán en China, hay una minoría musulmana ahí los Uighurs. ¿Cuáles son los planes de Brzezinski para ellos? Pues hacer que luchen y se rebelen en algún tipo de insurrección como ya tiene otra insurrección en Tibet. La idea es: olvídate de la lista de objetivos que conoces, es mucho mayor. Voy a añadir un par de ellos a la lista. Veamos Sudán, país árabe, liga arábica, ¿por qué está Sudán como objetivo? ¿Qué hay detrás de Darfú? ¿Por qué están haciendo esto? ¿Están realmente preocupados por una emergencia humanitaria? No. Están preocupados porque el 7% del crudo chino viene de Sudán. Están buscando un pretexto para entrar en Sudán, reemplazar al General Bashir y cortar ese petróleo que va desde Sudán. Veamos ahora el grande: hasta ahora todo el mundo ha estado concentrado en Irán. ¿Atacará EEUU Irán o atacará Israel Irán? Yo digo no, no lo harán. EEUU y los británicos no atacarán. No puedo descartar algún loco israelí…

La entrevista sigue en su parte 3 y 4. Básicamente en lo que sigue argumenta que se busca provocar el enfrentamiento entre dos potencias mundiales Rusia y China con el fin de debilitar toda competencia económica y estratégica posible a la dominación anglo americana. Tal enfrentamiento se debe producir como consecuencia del estrangulamiento de la economía china al ser cortado a esta el suministro de petróleo, haciéndole dependiente únicamente del petróleo procedente de Siberia por cuyo control se podría desatar el conflicto entre esos dos países.

Hasta aquí este análisis hecho hace cuatro cinco años. La cuestión que se plantea ahora es ¿sigue esto válido todavía?

¿Es la administración Obama la única que sigue este hilo de la cuestión? Antes de abordar el tema de este artículo, veamos por donde van ahora los candidatos republicanos más destacados.

El candidato republicano con más opciones de ser el representante oficial de este partido, el mormón Mitt Romney,

Sale curiosamente con una opción más descarada, una opción anti rusa con diferencia, pero esta vez no escondida en absoluto. Claramente llama en su campaña electoral a Rusia como “el adversario número uno de los EE. UU.” Según puntualizó el ex gobernador de Massachusetts en una entrevista a Fox News, Moscú tiene un rumbo “totalmente opuesto” a los intereses de EE. UU. “La nación que siempre se opone a nuestras acciones en la ONU es Rusia. Por supuesto no somos enemigos, no luchamos por vía militar. Aquí no hay Guerra Fría, pero Rusia es nuestro adversario geopolítico”, dijo Mitt Romney. Asimismo, el candidato a la Presidencia criticó al mandatario actual Barack Obama por actuar demasiado suavemente en la palestra mundial, haciendo demasiadas concesiones a Moscú. Romney cree que Obama no tiene buenos mecanismos para influir en el presidente ruso, Vladímir Putin, algo posible solo aplicando fuerza. Hace unos días Mitt Romney impactó al mundo con la declaración de que en caso de ganar en las elecciones aplicará fuerza militar contra Irán para acabar con su programa nuclear. En este contexto cabe precisar que los índices de popularidad de Obama y Romney casi se igualaron. Según Gallup, al mandatario actual le apoya el 46% de los ciudadanos y a su rival, el 45%. Las elecciones presidenciales en EE. UU. se celebrarán en noviembre. La voz de los que “quieren imponer al mundo la hegemonía estadounidense” No es la primera declaración de ese tipo de Romney. “Este país [Rusia] está en el lado de las más terribles potencias mundiales y representa un peligro considerable para EE. UU. Cuando el líder sirio por ejemplo mata a sus ciudadanos, vamos a la ONU y ¿quién defiende siempre allí a los peores regímenes del mundo? Siempre es Rusia, a menudo con el apoyo de China”, proclamó el candidato republicano en marzo pasado. En respuesta el entonces presidente ruso Dmitri Medvédev señaló que estas ideas “huelen a Hollywood”  y aconsejó al político “usar la cabeza” con más frecuencia. El jefe del Comité del Parlamento ruso sobre Asuntos Exteriores, Alexéi Pushkov, comentó que estas palabras “expresan la posición de los círculos de EE. UU. a quienes les falta guerra y que desean imponer al mundo la hegemonía estadounidense”. El miembro de la Cámara Pública rusa sobre actividad internacional, Alexánder Sokolov, a su vez comparó a Romney con los vaqueros de Marlboro, unos “tipos duros para quienes existen solo los ‘intereses de Norteamérica’, y el resto de los países son sus enemigos o, como mínimo, competidores”.

 

Es fácil percibir en este discurso de Romney la idea plasmada de Tarpley de hace unos años; a diferencia de que ahora es un republicano que la defiende, además de forma descarada (los republicanos siempre han sido menos enrevesados en apariencia).

En resumen, gane el que gane entre estos dos candidatos se va a llevar a cabo la opción exigida por los resortes del poder señalados. Ya lo hemos visto muchas veces. Tanto Schröder como Merkel son, en definitiva, del mismo bando y del mismo club.

Vamos a dedicar unas líneas a Santorum. Este hombre elogiable por su defensa de la vida y familia, es un marido y padre ejemplar. Un católico de la misa en latín, próximo al Opus Dei, defensor de lo que podemos llamar valores tradicionales, sin duda suscita simpatías de muchos de nosotros. Sin embargo, él tampoco anda muy lejos de esta belicosidad “oficial”. Consideremos por un momento un aspecto importante en su campaña electoral:

El nuevo anuncio de la campaña presidencial de Rick Santorum, el primero de una serie titulada “Obamaville” o “Pueblo Obama”, predice cinematográficamente un futuro apocalíptico para EE. UU. si el Partido Republicano no gana las elecciones presidenciales. El nuevo anuncio de la campaña presidencial de Rick Santorum, el primero de una serie titulada “Obamaville” o “Pueblo Obama”, predice cinematográficamente un futuro apocalíptico para EE. UU.  En este primer video de una serie de ocho se hace uso de todo el cliché del Apocalípsis. Escenarios grises, barrios desolados, parques infantiles en ruinas, bebés llorando y los pasillos de hospitales oscuros se muestran mientras una sombría narración predice un futuro sin esperanza para el 2014. John Brabender, asesor de Santorum, habló del anuncio en una entrevista con medios estadounidenses: “Ilustra cómo cambiará radicalmente la vida para el estadounidense promedio, cuando estén fuera del control los precios de la gasolina, sintamos el impacto total del ‘Obamacare’ y la pesadilla diaria de un Irán con armas nucleares”, afirmó Brabender. A los cuarenta segundos (en este vídeo comentado por un periodista va desde el segundo 25), el anuncio muestra en un televisor la imagen intermitentes del presidente Obama y el iraní, Mahmud Ahmadineyad, mientras el narrador advierte que “un enemigo jurado de EE. UU. se convierte en una amenaza nuclear”. Para concluir, se afirma que Obamaville “más que un pueblo, será una historia con moraleja”. El resto de la serie será publicada en la página web de la campaña de Santorum.

A Rockefeller no le gusta la competencia, excepto si controla los dos lados de la ecuación. Pero no terminaremos en absoluto de una forma catastrofista, inclusive con este candidato.

Llegados a este punto, vamos a hacer un inciso, una reflexión importante. Abordaremos el tema de la lucha pro vida y pro familia tan extendida en los EE. UU. enarbolada especialmente por este último político.

Algunos se preguntan, ¿cuál es la diferencia entre la “derecha” americana y la “derecha” europea? Antes de responder, recordemos que las corrientes americanas “anti vida”, “pro al revés” tienen patrocinadores  muy pudientes y poderosos. Recientemente, el cineasta y productor de Hollywood, Aaron Russo, narró como Nicholas Rockefeller

intentó que Russo entrara en el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), ante su éxito cinematográfico, por lo que se hicieron muy amigos y le llegó a confesar (http://www.youtube.com/watch?v=-oxchndJ6QU&feature=relmfu) que “Rockefeller creó el movimiento feminista para impedir que los niños se criaran con sus madres y consideraran al Estado, su padre”.

Más o menos lo que se puede percibir con poco que mires a tu alrededor. Desde la escuela, programas oficiales, cultura, cine, prensa,… Dinero el que haga falta para mostrar que lo que te han dicho no es verdad, para dar la vuelta a la sociedad como a un calcetín.

“Precious”, una película premiada con Oscar y todo,

presenta a una chica obesa, totalmente marginada por su historia personal atroz – violada reiteradamente por su padre con el que tiene varios hijos, una madre loca que encima le reprocha por “haberle quitado a su hombre”, le intenta matar como una bruta – encuentra la salida gracias al trabajo de una educadora social, negra como ella, atractiva, dulce, comprensible, solícita, intrépida y lesbiana. Ese es el machaque al que está sometido todo el que se mueve.

Sin embargo, contra viento y marea, contra todo pronóstico, surge a partir de los setenta (en concreto, desde que en 1973 el Tribunal Supremo norteamericano dictaminara que la Carta Magna “protege la actividad del Estado en contra de la privacidad, incluido el derecho garantizado de la mujer a finalizar su embarazo”)  el  movimiento pro vida americano, que con el paso de tiempo se ha ido estructurando cada vez más. Dispone ya de un ejército de voluntarios (en el Congreso de Familias celebrado en Madrid escuché al presidente de una organización pro vida que opera en Noreste de EE. UU. que cuentan ya con ¡100.000 voluntarios!) y sus contrincantes reconocen abiertamente su empuje, fuerza, influencia y alcance.

Según el lobby abortista Naral, el 51 % de los votantes estadounidenses menores de 30 años considera muy importante el voto a favor de la vida.

Este auge pro vida ha hecho replantearse a la propia líder de Naral, Nancy Keenan, su futuro al frente de la asociación. Hace dos años Keenan comprobó en Washington lo jóvenes que eran los participantes en la Marcha por la Vida. “Madre mía, pensé: cuántos hay y qué jóvenes son”, dijo. Por eso anunció que en 2012 abandonará la presidencia de Naral. Pero lo hará “para dejar la dirección a gente más joven”. Nada de conversión provida.

En los últimos tiempos se han producido en Estados Unidos algunos casos especialmente llamativos a favor de la vida. Uno de ellos lo protagonizó la profesora de la Universidad de Harvard Mary Ann Glendon, que renunció en abril de 2010 al galardón que le iba a dar la Universidad de Notre Dame. El motivo: la mujer se negaba a avalar la concesión del doctorado honoris causa en la misma ceremonia al presidente Obama. Para Glendon, una universidad católica “no debería dar honores” a un político partidario del aborto y de la investigación con células madre embrionarias.

Como ella señala, lo que convierte al movimiento pro vida “en el movimiento de base más grande de nuestro tiempo es su empeño por seguir adelante aunque no tenga el apoyo de los ricos y poderosos”.

Otra iniciativa pro vida que viene de EE. UU. “Crossroads”. Se trata de una asociación de jóvenes que cada año recorre a pie Estados Unidos para pedir el fin del aborto. En cada ciudad por la que pasan acuden ante las puertas de clínicas abortistas para hablar con las madres dispuestas a perder a su hijo. Su ejemplo ha llegado a España, donde este verano los Jóvenes de San José organizan una marcha desde Barcelona hasta Santiago de Compostela.

“A pesar de la inspiración norteamericana, las diferencias entre las asociaciones españolas y las estadounidenses en cuanto a volumen son enormes. Por ejemplo, Hazte Oír -financiada con donaciones privadas- recibió en 2011 1,4 millones de euros procedentes de las cuotas de sus 5.300 socios y las donaciones de miles de personas. Según su presidente, Ignacio Arsuaga, en los últimos tres años recibieron 17.000 donaciones. Una cifra que está muy lejos de los 30 millones de dólares que maneja la norteamericana Alliance Defense Fund.

En el plano político también se han sucedido algunas acciones favorables en materia pro vida. Algunos países europeos han tomado medidas en el asunto. En Hungría, se modificó la Constitución para introducir en un artículo que la vida debe protegerse desde su concepción; en Suiza se votó una propuesta ciudadana para eliminar el aborto de la financiación pública; y en Rusia dos parlamentarios propusieron que se obligase a las mujeres que quisieran abortar escuchar los latidos de su feto y a ver la ecografía de su embarazo” (Javier Torres, Grupo Intereconomía).

Hemos iniciado esta última reflexión con la pregunta ¿en qué se diferencian principalmente la derecha europea y americana? Yo responderé con pocas palabras: en Jesucristo. Ellos creen y no lo esconden, lo comunican y se les nota. Voy a poner un par de ejemplos más. Uno es de padre Norman Weslin, que estuvo preso más de 70 veces por protestas no violentas fuera de las clínicas de aborto, murió 16 de mayo en una casa de retiro en Traverse City. Tenía 81 años. Antes de ordenarse sacerdote estuvo casado y perdió a su esposa en un trágico accidente automovilista. Después de este hecho ingreso al seminario y fue ordenado sacerdote en 1986 como sacerdote misionero, con los Oblatos de la Sabiduría.

Él padre Norman Weslin creía que “El lugar de un sacerdote no está detrás de su pueblo, está en el frente, liderando el camino.” Como resultado, el padre Weslin pasó muchos días y noches en la cárcel. Esa escena en Notre Dame, hace tres años se prueba a sí misma como un momento de orgullo y de definición para la Iglesia Católica en Estados Unidos. Da igual las  leyes que saque Obama, no pararán.

Otro es de Gianna Jessen, cuya milagrosa y providencial supervivencia al aborto cuando era un feto de siete meses inspira la nueva película pro vida “October baby”. En este vídeo da el testimonio de su lucha en un lugar institucional, y lo remarca, y por eso mismo dice “estoy aquí por Jesucristo, sé que no es habitual mencionar su nombre en esta sala, pero es así. Quiero ser, no me importa ser odiada como él, porque él fue odiado…”

Sí, Gianna, en el madero está la madurez, está la fuerza y la felicidad. Machado en La Saeta describe la huida y la inmadurez:

¡Oh, oh no eres tú mi cantar!

¡No puedo cantar, ni quiero

a ese Jesús del madero

sino al que anduvo en el mar!

Tú, en cambio, te has enfrentado al dolor y de allí tu arranque y arrastre. Aquí está su valioso testimonio:

Su política (americana) más liberal es consecuencia de su convicción religiosa. No se puede abordar su posicionamiento político al margen de sus convicciones. Proceder así sería como una esquizofrenia a la que uno se agarra irrenunciablemente. Si se quiere analizar un fenómeno en una determinada sociedad, no puede hacerse al margen de la consideración de qué pasta está hecha esa sociedad.

Según las encuestas hechas en la última década, aproximadamente (y va en aumento) el 42% de la población americana cree que el hombre ha sido creado directamente por Dios (datos de la página de Ensayos sobre Evolución Biológica, el autor se queja de que el 50% de los británicos rechace la evolución, mientras que en España el porcentaje de su aceptación es de los más altos de Europa, un 70% – con todo un alto 30% la rechaza, mientras que la aceptación de la evolución es más alta en Islandia, un 80%. Para el autor se trata de una esquizofrenia el hecho de que la teoría de evolución sea tan altamente rechazada en general y, sin embargo, no se pregunta si el esquizofrénico es él por no admitir la realidad). Es fácil darse cuenta de que no habrá muchos demócratas con estas convicciones, y que seguramente, por poner un ínfimo muy ínfimo, al menos un 90% de estas personas no son de bando demócrata. Pero es obvio que si uno es creacionista, es porque cree en Dios, es una redundancia. Pero no parece tan redundante para muchos analistas que no quieren ver lo evidente y que siguen empeñados en analizar la actuación política solamente desde la perspectiva de partidos sin ninguna referencia a la trascendencia, como si las creencias de las personas que están detrás no pintaran nada. La idea es sencilla: son pro vida porque son religiosos.

La tradición cristiana supo muy bien valorar lo mejor de cada momento, sin olvidar jamás que la forma de gobierno es solamente un vehículo que debe permitir la apertura a la trascendencia de los súbditos o gobernados. No puedo no mencionar aquí la admiración del autor sagrado del Primer libro de los Macabeos respecto a la forma de gobierno de los romanos. Si alguien tendría que estar apegado al gobierno de un rey, esos tendrían que ser los israelitas que en el rey David tenían una figura de gobernante por antonomasia. Sin embargo, es conmovedor leer este elogio por parte de alguien que relata la lucha de los israelitas por pura supervivencia y libertad de culto:

“Están en el apogeo de su poder. Sin embargo, ninguno de ellos se ciñe la corona ni se reviste de púrpura para engrandecerse. Antes bien, han creado un Senado, donde cada día sesionan trescientos veinte senadores, que deliberan constantemente sobre los asuntos del pueblo, a fin de asegurar el orden público. Cada año confían a un solo hombre el poder y el dominio sobre toda la nación, y todos le obedecen, sin que haya entre ellos envidias ni celos.” 1ª Mac 8, 13-16.

La idea cristiana no tiene una forma política intrínseca sino en cada tiempo se adapta a las estructuras existentes procurando purificarlas desde el Evangelio. Dice Benedicto XVI en Jesús de Nazaret (pág. 52):

“Aquí se produce un proceso muy importante que ha sido captado en todo su alcance sólo en la edad moderna, aunque poco después se ha entendido también de un modo unilateral y falseado. Las formas jurídicas y sociales concretas, los ordenamientos políticos, ya no se fijan literalmente como un derecho sagrado para todos los tiempos y, por tanto, para todos los pueblos. Resulta decisiva la fundamental comunión de voluntad con Dios, que se nos da por medio de Jesús. A partir de ella, los hombres y los pueblos son ahora libres de reconocer lo que, en el ordenamiento político y social, se ajusta a esa comunión de voluntad, para que ellos mismos den forma a los ordenamientos jurídicos. La ausencia de toda la dimensión social en la predicación de Jesús —una carencia que, desde el punto de vista judío, Neusner critica de manera totalmente comprensible— entraña y al mismo tiempo esconde un proceso que afecta a la historia universal y que, como tal, no se ha producido en ningún otro ámbito cultural: los ordenamientos políticos y sociales concretos se liberan de la sacralidad inmediata, de la legislación basada en el derecho divino, y se confían a la libertad del hombre, que a través de Jesús está enraizado en la voluntad del Padre y, a partir de Él, aprende a discernir lo justo y lo bueno.

 

Eso no quiere decir de ninguna manera que el Evangelio no se “materializa” de uno u otro modo en las estructuras de la sociedad. Contra esa equivocación también advierte el Papa (ídem, 54):

“Por otro lado, está el rechazo de Moisés y los Profetas, del «Antiguo Testamento», formulado por primera vez por Marción en el siglo II; es una de las grandes tentaciones de la época moderna. No es casual que Harnack, como principal representante de la teología liberal, exigiera que diera cumplimiento finalmente a la herencia de Marción para liberar así al cristianismo del lastre del Antiguo Testamento. También va en esa dirección la tentación, tan extendida hoy en día, de interpretar el Nuevo Testamento de un modo puramente espiritual, privándolo de toda relevancia social y política.”

 

Y concluye (ídem, 56): “Así, también el cristianismo deberá reelaborar y reformular constantemente los ordenamientos sociales, una «doctrina social cristiana»”.

Y ahora vamos a volver al tema de los belicismos, el uso de las guerras como instrumento. Al igual que en el tema del aborto los cristianos supieron dar la talla y poco a poco organizarse desde casi nada a ser un referente incómodo, así también, Dios mediante, ocurrirá, debe ocurrir, con un tema tan importante como es la paz y la justicia. No podemos dejarnos engañar con un procedimiento digno de ser caracterizado por la “voluntad de poder” de Nietzsche como la describe en El estado griego: “A fin de que haya un suelo amplio, profundo y fértil para un desarrollo del arte, la inmensa mayoría ha de someterse en régimen de esclavitud al servicio de una minoría, que explotará más allá de la medida de sus necesidades individuales y de lo necesario para la vida”.

Pues, esta petición, esta necesidad que apremia, este reclamo no es ninguna idealización ni utopía. Es más, otra vez es punto de lucha crucial de la parte más conservadora, y para mí más noble, de los EE. UU. Ronald Ernest “Ron” Paul

que, según Keith Poole, un politólogo de la Universidad de Georgia, cosecha votos más conservadores que ningún otro miembro del Congreso desde 1937 (ha sido llamado el “padrino intelectual de Tea Party), aboga claramente por una oposición clara y decisiva a la instrumentalización de las guerras, además con otras propuestas que chocan a menudo con los dirigentes de los partidos republicano y demócrata, por ejemplo nada menos que la de disolución de Reserva Federal. En este acto avisa, con toda serenidad del mundo, del peligro de un atentado de falsa bandera:

De momento esto no se ve con tanta claridad y apremio incluso en círculos que libraron batallas en el campo pro vida. No obstante, cada día que pase, esta posición ganará aceptación y militancia.

No puedo querer otra cosa. Pero estoy convencido que igual que el movimiento pro vida ha venido para quedarse y a ganar batallas, partiendo de un principio claro de la defensa irrenunciable de la vida, empujado especialmente por los que creen, de la misma forma, una vez vista con claridad la necesidad apremiante de una paz basada en la dignidad del ser humano, la dignidad de un hijo de Dios, la lucha por la paz, que no es pacifismo, no conocerá tregua. Dios lo haga.

Pax!