¿Se hundirán las islas griegas en el Mar Egeo?

El siguiente vídeo, tomado de la página demonocracy.info, es una muestra plástica de lo impagable de la deuda de un país. En concreto de los EE. UU., y por ende, de todos los demás. Todos los billetes son de cien dólares y el monto total representa su deuda total desde distintos aspectos:

¿Se puede pagar esto? Imposible. Entonces, ¿qué es lo que está pasando? ¿Por qué a unos se deja endeudar, y a otros no? (La deuda de los EE. UU. es la segunda mayor del mundo, después de la de Japón, unos 315% de su PIB). ¿Quién es entonces, el que decide quién y cuándo se puede endeudar, y hasta cuándo? La respuesta es muy simple, como aterradora: los que lo deciden y hacen posible son las entidades financieras privadas, no públicas, no de ningún estado. Es el gran secreto del que nunca se habla, pero no por ello es real.

El mecanismo es muy simple: todo el dinero que se presta, se da con un interés. Luego, si queremos devolverlo, reuniendo todo el dinero de nuestros bolsillos y cuentas habidas y por haber, podemos reunir solamente el capital, nunca el capital “prestado” más intereses. Por lo tanto, para devolver las cantidades “prestadas”, solamente se puede hacer incurriendo en nuevas deudas.

O “exportando” productos que van a comprar otros países y saldar nuestra deuda. Uno de esos “productos” son bombas y balas que se cobran de los países en guerra, o por el pago de las indemnizaciones que se le van a imponer, o por medio de la hegemonía conseguida.

Todos esos cuentos sobre la deuda son una simple y borde mentira. Mejor dicho, la deuda sí es real, mientras que lo endeudado es virtual. Ese dinero prestado jamás existió; fue contabilizado como una simple cifra debido a la autoridad adquirida para emitir el dinero a las espaldas del estado que por buenas o por malas cedió a su soberanía.

Que lo prestado es virtual, basta darse cuenta que circula en efectivo solamente la décima parte del dinero contabilizado; que tan solamente la décima o vigésima o incluso trigésima parte del dinero prestado realmente se encuentra en los depósitos. Es decir, se trata de ingeniería financiera, así la llaman y es una mentira, que presta lo que no tiene debido a la autoridad que se ha autoasignado para tal cometido. Es decir, el Estado ha sido privado de uno de sus poderes fundamentales: el de crear la moneda.

En otras palabras, son los estados los que tendrían que emitir la cantidad de moneda necesaria para el funcionamiento de su  economía, en función de la producción de cada país concreto, lo cual es tarea de las instituciones encargadas de estadística nacional. Mucho dinero emitido produce la inflación; escaso, ahogamiento de la economía. Depende de la seriedad de un estado y de su administración qué cantidad de moneda va a dejar en funcionamiento. Así de simple y efectivo, porque decir que no existe dinero para la economía, es como decir que no se pueden construir carreteras sin kilómetros. Es absurdo, los kilómetros simplemente miden el trabajo realizado. Esa es una de las principales funciones de la moneda.

¿Cuándo empezaron a apropiarse de las soberanías nacionales? Repasemos algunos momentos históricos recientes que son la clave para entender esta cuestión:

rotchild

«En 1815, después de haber financiado la batalla de Waterloo contra Napoleón, Nathan Rothschild obtuvo una enorme fortuna, en la Bolsa de Londres, por haber sabido anticipadamente el resultado de la batalla que habría podido marcar para siempre el destino económico de su familia. Como agradecimiento y en reparación de los daños de guerra, Nathan Rothschild concedió un préstamo de 18 millones de libras esterlinas a Inglaterra y 5 millones a Prusia. Además, cuando murió en 1836, Nathan Rothschild había completado el control de la Banca de Inglaterra y de la Deuda Pública inglesa que, después del derramamiento de sangre de 1815, había reunido la astronómica cifra de 885 millones de libras esterlinas».

En este mismo siglo, Lincoln intentó recuperar la soberanía monetaria. Fue eso lo que le costó la vida:

diez dolares

Billete de 10 dólares con la leyenda: United States, hecha imprimir por el presidente americano Abrahám Lincoln. Lincoln, a un refiriéndose a la Constitución americana

que explícitamente declara ser tarea del Gobierno americano la impresión de la moneda, pagó con su vida su decisión de desafiar a los banqueros internacionales en cuyo vértice estaba la familia Rothschild. La ejecución “ritual” del presidente Lincoln se hizo con un tiro de pistola en la cabeza, mientras asistía a una representación teatral.

linc teatro

John Wilkes Booth, masón del 33° grado R.E.A.A. y miembro de la “Joven América” de Giuseppe Mazzini, asesinó Abrahám Lincoln, el 14 de abril de 1865, 5 días después del final de la Guerra de Secesión americana. Booth pertenecía también a la Logia de los “Caballeros del Círculo de Oro” que, en diciembre de 1865, Albert Pike modificó en “Caballeros del Ku Klux Klan”. Desde 1836 al 1865, el Jefe Supremo de la Orden de los Illuminati de Baviera fue el Primer ministro inglés, Lord Palmerston, bajo el cual fue organizado el asesinato del presidente Lincoln. En 1870, Albert Pike y Giuseppe Mazzini se convirtieron en jefes del Nuevo Rito Paládico Reformado, la organización de los Illuminati de Baviera.

Un siglo más tarde, Kennedy intenta en esencia hacer lo mismo. Otra vez el mismo intento, y el mismo resultado:

cinco dolares

Dos billetes de 5 dólares: el primero, con la leyenda: Federal Reserve Note; el segundo, United States Note, esta última querida por J.F. Kennedy con su Orden ejecutiva n. 11.110 del 4 de junio de 1963.

kennedy proyecto

7 días antes de morir, J.F. Kennedy declaró: «Existe un complot en este país para esclavizar a los hombres, mujeres y niños. Antes de dejar este alto y noble oficio,

yo intento desenmascarar a este complot». El complot era el de los Illuminati de Baviera de diezmar la población mundial y controlar a cada individuo reducido al nivel de esclavo.

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Foto de la autopsia de J.F. Kennedy.

Como sucedió con el presidente Abrahám Lincoln, Kennedy fue asesinado con el ritual del tiro a la cabeza, el 22 de noviembre de 1963, el día más significativo para la fundación de la Reserva Federal americana. Entre los objetivos de Kennedy, antes de su muerte, estaba el de retomar el control de la moneda, quitándola de las manos de la Banca de la Reserva Federal (creada esta, como sabemos, ya en 1913).

 reserva federal

Los principales artífices de la Federal Reserve Bank fueron: los banqueros de Wall Street J.P. Morgan, Jacob Schiff y, Paul Warburg, Teddy Roosevelt y el Coronel Mandel House, que detrás de la escena, dirigía a los presidentes W. Wilson y F.D. Roosevelt, y cuyas poderosas relaciones con los banqueros internacionales se explicaban con el hecho de que era hijo de Jeroboam Rothschild (alias Mandel House), el jefe de la Casa parisina de los Rothschild. El 23 de diciembre de 1913, en el período de las vacaciones de navidad, aprovechando la ausencia de los congresistas contrarios, la Ley sobre la banca central fue aprobada bajo el nombre de “Federal Reserve Act of 1913”, y fue firmada por el presidente W. Wilson. La decepción respecto de la verdadera actividad y finalidad de la Federal Reserve fue puesta a la luz por las estadísticas: durante los primeros cuarenta años de actividad de la Federal Reserve, cerca de 14.000 bancos americanos fracasaron y millones y millones de ahorristas vieron desvanecers us ahorros ganados con esfuerzo. Al describir las operaciones de la Federal Reserve, el congresista

Louis T. McFadden, el 10 de junio de 1932, ante el Congreso dijo: «Señor Presidente, nosotros tenemos en este País una de las más corruptas instituciones que el mundo haya conocido jamás. Me refiero a la “Federal Reserve Board” y a la “Federal Reserve Bank” que han sustraído al Gobierno y a la población de los Estados Unidos sumas de dinero suficientes para pagar muchas veces la deuda nacional. Esta malvada institución ha empobrecido y mandado a la ruina al pueblo de los Estados Unidos; ha quedado ella misma en bancarota, arrastrando consigo al Gobierno». Pero hay algo mucho más grave acerca de esta institución: «los controladores del a Federal Reserve System, en colaboración con las filiales bancarias europeas, pusieron a sus hombres, en América y en Europa, en puestos desde los cuales llegaron a provocar y dirigir la Primera Guerra Mundial».

 

Para la guerra hacen falta dos bandos, y sin dinero, no hay ninguno:

jacobo

El banquero de Wall Street, Jacob Schiff, amigo de los Rothschild, fue el máximo financiador de la Revolución Rusa de 1917.

¿Y quién es el que controla todo esto y para qué? Hay una única conspiración, la conspiración del mal contra el bien, simbolizada en la reunión secreta del Sanedrín, realizada con el fin de dar muerte a Jesucristo. Es la lucha del mal contra el bien, del príncipe de este mundo contra Dios y su Ungido. Está escondida en el principio Cabalístico, es decir, contrario del bíblico, del sometimiento de todo el mundo, de todas las naciones a la de Israel.

[En este punto es interesante observar una estrategia similar desde otra perspectiva, en palabras de un judío americano convertido a un monje cristiano oriental, Brather Nathanael:]

Es un principio invertido del genuino sentido bíblico, es la obra del mono de Dios que da la vuelta al querer de Dios, porque Israel debe servir a todo el mundo dándole a conocer a Mesías, el Cristo. Para eso era el pueblo elegido, no para que los demás sirvan a su pasión incontenible por el poder, por lo demás absurda y ciega.

Esta voluntad ciega del odio y desafío a Dios está plasmada en las organizaciones controladas por este poder:

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EL GRAN SELLO

DE LA COMISIÓN TRILATERAL

En el centro del Sello, aparece una Bestia con 7 cabezas, como la “Bestia venida del mar”, descripta en el Apocalipsis de S. Juan. La Bestia envuelve un Dodecaedro, es decir un cuerpo con 12 caras que representa al Mundo.

La Bestia, entonces, simboliza al Emperador del Mundo, es decir la Cabeza del Poder temporal que, con Lucifer y el Patriarca del Mundo, forman la blasfema y satánica Santísima e Indivisible Trinidad, la Tercera Trinidad masónica.

El Dodecaedro, compuesto por dos pirámides de base cuadrada puesta sobre y debajo de un paralelepípedo de base cuadrada, con sus 6 vértices visibles, indica la Estrella de 6 puntas, trazada en el cuerpo geométrico.

La Estrella de 6 puntas es el símbolo de la familia Rothschild y, antiguamente, los sacerdotes Druidas, la usaban para simbolizar los sacrificios humanos.

Sobre la Bestia y el Dodecaedro, hay 3 Estrellas de 6 puntas.

Como esta Estrella representa los números 6 (sus vértices) y 18 (los segmentos que la componen), el significado de las 3 Estrellas es:

3 veces 6 = 666 = el Anticristo y la Marca de la Bestia;

3 veces 18 = 3 veces 666 = declaración de Guerra a Dios.

Sobre las 3 Estrellas de 6 puntas, está la inscripción: NOSTER ORDO SECLORUM compuesta por 18 letras, que simbolizan el 18° grado del Caballero Rosa-Cruz de la Masonería R.E.A.A. que tiene el objetivo de eliminar el Sacrificio de Cristo en la Cruz de la faz de la tierra.

Debajo de la Bestia está la inscripción: EGO TERMINATIO EGO FIDES EGO SCEPTRUM, compuesta por 32 letras, que simboliza los tres poderes de Lucifer y de la Santísima e Indivisible Trinidad masónica.

El Rayo manifiesta la voluntad divina y la omnipotencia del “dios supremo”. Los dos Rayos, entre las garras de la Bestia, simbolizan el doble poder de destrucción y creación del “dios supremo” de la Masonería.

El Sello está limitado por una sucesión de arcos triples, de los cuáles son visibles 31 a la derecha y 31 a la izquierda. Este número indica el 31° grado de la Masonería R.E.A.A., el grado de la SAPIENTIA masónica, es decir el arte de “atar las manos y los pies de los usurpadores de los derechos de los hombres” (es decir los católicos).

En este grado, el masón jura obediencia ciega a la Santísima e Indivisible Trinidad masónica.

En este grado, el masón es absuelto de toda obligación con respecto a juramentos hechos, en el pasado, a otras Autoridades.

El Lema del 31° grado es: “Justicia y equidad”.

 

 

COMETARIOS RESPECTO AL REFERÉNDUM GRIEGO

No era el objetivo de este artículo ninguna defensa del gobierno griego, ni mucho menos de Syriza, sino dar una perspectiva básica de los mecanismos de sometimiento de países, los cuales sí son reales.

Lo que sí es cierto es que Syriza no ha generado toda aquella deuda, heredada de los gobiernos pasados principalmente, y que esta no se puede pagar.

Sea el gobierno que sea, este realmente será sometido a una verdadera tortura tanto por el sí, como por el no del referéndum (pero especialmente por el no). No pueden mostrar que exista otra alternativa.

Un par de diferencias: Syriza no es como Podemos, a pesar del apoyo electoral de Iglesias a esta formación. La degeneración como la de Podemos, hay muy poca en Europa.

Los simpatizantes de Syriza serán capaces de gritar: ¡Viva Grecia!, envueltos en la bandera griega (Syriza formó gobierno en coalición con Patriotas Griegos)… jamás los de Pablo Iglesias dirán ¡Viva España!, ni se envolverán en otra bandera, como no sea la de arcoíris:

iglesias gabilondo orgullo

Este paleto ignorante, un agitador resabiado de la izquierda, dirá elogios sobre la Reserva Federal

Con lo que cité allá arriba, está claro para qué gobierno trabaja Pablo Iglesias.

Por último, el asomo de Rusia, es otro elemento de disgusto europeo. Pero Rusia también pedirá lo suyo, materias primas, relación política de cooperación, gaseoducto… todo lo cual a la espera de la salida griega del euro. Lo cual no es tan fácil que se produzca… porque los EE. UU. no permitirá de buen grado que los agentes rusos estén a un paso de las bases de la OTAN. Otra inestabilidad en Europa, no prevista sin duda, con graves tensiones a la vista. Otro jugada potencial de Rusia que no gustará nada en el occidente. Los que lo gobiernan castigan con dureza intentos de la recuperación de la soberanía, tanto en individuos, como en los estados.

La situación parece interesante, pero más bien es preocupante. Y por los que menos lo es, es por los votos griegos.

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La problemática de Brasil

¡Qué hermosos son sobre los montes los píes del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva y proclama la salvación, que dice a Sión: “Ya reina tu Dios”! (Is; 52, 7)

… y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido, que, siéndolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo como amo, sino también en el Señor! Por tanto, si me tienes como algo unido a ti, acógele como a mí mismo. Y si en algo te perjudicó, o algo te debe, ponlo a mi cuenta. Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño; yo te lo pagaré… Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes. Sí, hermano, hazme este favor en el Señor. ¡Alivia mi corazón en Cristo! Te escribo confiado en tu docilidad, seguro de que harás más de lo que te pido. (Filem. 16-21)

No se puede decir que en Brasil no exista una importante sensibilidad social:

de allí que, desde esa mentalidad se detecta fácilmente el abuso que se puede dar en nombre de religión, y se contrasta con aquello que, aunque sea naturalmente, se siente por bien dicho y aceptable:

No, gracias a Dios, no, la Iglesia Católica no es así.

Y a decir verdad, hay también alguna corriente entre los protestantes que no piensa al estilo de telepredicadores, pero la postura de la Iglesia Católica en los temas de justicia social es muy marcada y clara. Como católico, me ha agradado mucho la postura de los obispos brasileños respecto a la situación actual en Brasil y la próxima visita del Papa:

A propósito de las movilizaciones, la CNBB emitió hoy un comunicado en el que expresa su «solidaridad y apoyo» a las protestas, «siempre que sean pacíficas».

«Se trata de un fenómeno que involucra al pueblo brasileño y lo despierta para una nueva conciencia. Las protestas requieren atención y discernimiento a fin de que se identifiquen sus valores y límites, teniendo siempre en vista la construcción de la sociedad justa y fraterna que deseamos».

Agrega que por haber nacido «de manera libre y espontánea a través de las redes sociales», las protestas «nos cuestionan a todos nosotros y testimonian que ya no se puede vivir en un país con tanta desigualdad» y «se apoyan en la justa y necesaria reivindicación de políticas públicas para todos».

«Gritan contra la corrupción, la impunidad y la falta de transparencia en la gestión pública. (…) Son, al mismo tiempo, testimonio de que la solución de los problemas por los que pasa el pueblo brasileño solo será posible con la participación de todos», reflexionan los obispos brasileños.

Las protestas «hacen renacer la esperanza cuando gritan ‘El gigante despertó’».

La Iglesia no es muy amiga que digamos, de las revoluciones. Es normal y comprensible que sea así, por muchas consecuencias indeseadas que se desatan. El proceder que la Iglesia recomienda, y que a Dios le complace, es lo expresado en la carta de San Pablo a Filemón que puse como encabezamiento de este artículo. Pero por desgracia todo el mundo no es como Filemón que atienda palabras amables e inspiradas. Hay mucho cruel e insensible a lo que le pasa a todo el mundo menos a él, que complica gravemente toda la situación. Por eso yo reconozco que a mí me agradan, en términos generales, estas protestas. Con mucho gusto participaría en las mismas (aquí participo en lo que toca) y ojalá en España nos moviéramos más en este sentido. Pedir seguridad, sanidad, educación pública veo de lo más normal y necesario a mantener. Es mucho más importante de lo que pueda parecer. En estos momentos hay una clara tendencia de la privatización del poder, que bajo la excusa de que la administración pública puede tener gestión privada, conlleva de facto que la autoridad no esté al servicio del bien común, sino a las órdenes de intereses particulares.

Hasta el ejército llega a ser privado, para mi gran preocupación y escándalo, espero que no sea el único en ver esto. De esta forma las guerras, literalmente, son un gran negocio, el generador del mercado para estas empresas:

Academi es el principal contratista de Estados Unidos. Se conoce mejor por su antiguo nombre, Blackwater, cambiado después de varios grandes escándalos por matanzas de civiles en Irak y Afganistán. La empresa, fundada en 1997, firmó el primer contrato (27,7 millones de dólares) con el Pentágono para el envío de sus tropas a Irak en 2003. Un año más tarde, ya recibió unos 320 millones de dólares por sus servicios. En total, hasta 30.000 empleados de esta empresa contratados por EE.UU. pasaron por Irak.

Triple Canopy. La empresa fue creada en 2003 por un grupo de veteranos de las fuerzas especiales de EE.UU. En abril de 2009, cuando Blackwater estaba bajo investigación, sus contratos con Washington en Irak fueron asignados a Triple Canopy. Actualmente sus tropas cuentan con 1.800 soldados desplegados en Irak, con un contrato de 1.500 millones de dólares. Además tiene varios miles de soldados alrededor del mundo, protegiendo incluso algunas instalaciones nucleares. Etc.

En la gran crisis de los años treinta, el Papa Pío XI condenaba que el estado se ha rendido en sus nobles funciones… El origen del poder está en Dios, es la doctrina cristiana. Es necesaria la autoridad pública, es de derecho natural y la Iglesia siempre la ha defendido. No como la acusan marxistas en el sentido de ser instrumento de los poderosos para someter al pueblo, sino porque Dios quiere un orden en la sociedad humana, que es como una gran familia. En la mitología griega queda reflejada la justificación de la polis como necesaria para la defensa de los humanos frente al mundo animal adverso e individualmente más fuerte. De allí que, cuando falta algún elemento que los hombres son capaces de detectar por su propia naturaleza, es lógico que surjan justas rebeliones en contra de la injusticia y el desorden.

Algunos analistas creen que estas manifestaciones no están al margen de los agitadores infiltrados. El martes 18, al grito de “Quebrar, quebrar es mejor que manifestar”, manifestantes de línea dura trataron de tomar el Teatro Municipal de Sao Paulo durante una función de ópera. Otros asaltaron negocios de electrónica y telefonía celular, incendiaron un camión de exteriores de TV Rede Record, y trataron de tomar la Municipalidad. A la policía militar se le ordenó ser más cauta antes de reprimir a los manifestantes, ya que, de lo contrario, las cosas podrían ponerse aún más feas.

Los hay de tipo anarquista o de izquierda más radical,pero también puede ser que determinadas opciones políticas de Brasil no gusten en ciertos sectores, especialmente externos: un Brasil cada vez más fuerte le preocupa a EE.UU. por más que la presidente Rousseff se haya distanciado de las relaciones estrechas que su predecesor Ignazio ‘Lula’ Da Silva forjara con Rusia, Irán y Venezuela. Pero esto no ha sido suficiente para complacer a Washington. Pues en los últimos años, Brasil ha reforzado parte de sus fuerzas militares navales y aéreas con equipamiento ruso. En febrero de este año el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, visitó Brasil sellando acuerdos para proveer sistemas misilísticos de defensa antiaérea para proteger la Copa Mundial 2014 y las Olimpíadas 2016. También se acordó una alianza energética. Como Brasil es parte de la alianza BRICS, la Confederación Rusa se ha transformado en un factor bastante central en su política exterior, y EEUU bien lo sabe. Claramente, un Brasil fuerte representa un “problema”, y ¿qué mejor manera de debilitar a un país que hundiéndolo en convulsiones sociales y civiles?

En efecto, ahora mismo existe una beligerancia entre las dos potencias superadas únicamente por los momentos más álgidos de la guerra fría. Rusia bien sabe que losescudos antimisiles que la OTAN (EE.UU y Gran Bretaña) han diseminado a lo largo de frontera de Rusia y en sus proximidades son fundamentalmente misiles que pueden atacar en cualquier momento, so pretexto de ser víctimas de una más que posible, así siempre se la presenta, agresión de Rusia. Es una preguerra con verdaderas armas y una guerra cultural contra los valores tradicionales, contrarios a los nuevos valores del Nuevo Orden Mundial, propiciado por EE. UU en primer lugar: relativismo frente al conocimiento objetivo de la verdad y su defensa, promoción de la ideología de género, matrimonio homosexual, exponer la dignidad humana al libre arbitrio de la decisión de unos pocos. El pasado 13 de junio, el politólogo francés Aymeric Chauprade (saltó a la fama por cuestionar la versión oficial de 11-S)

ha hablado ante la Duma (Parlamento ruso) para apoyar los esfuerzos de Rusia de resistir a la extensión mundial, fomentada por Occidente, de los “derechos” de las minorías sexuales. Extraigo unas líneas de su discurso:

Desde 1989, los EEUU tratan de acelerar su proyecto de dominación unipolar e imponerlo a todos los pueblos del planeta.

Con un aplastante presupuesto de defensa, igual a la suma de todos los demás Estados del mundo, con una moneda de referencia que le da el control de la economía mundial, con redes de reclutamiento de las élites mundializadas, con un poder mediático y cultural global, la oligarquía financiera norteamericana le hace la guerra a los pueblos libres en el doble escenario de la información y la geopolítica.

Arrastando a la UE en su huella, los EEUU dibujan la cara de los “buenos” y de los “malos”, viola nuestras conversaciones y datos privados, bombardea, invade o destruye por la guerra civil y el embargo los Estados que se les resisten.

Pero a la guerra geopolítica que esta oligarquía occidental lleva a cabo contra Rusia y contra la independencia de los europeos se añade la guerra ideológica. Ayer, las revoluciones “coloreadas” en Georgia y en Ucrania, hoy las Femen, las Pussy Riot o el matrimonio homosexual en Francia, no son otra cosa que la expresión de un único y mismo fenómeno: la alianza del mundialismo occidental con el nihilismo anarquista, esta ideología destructiva que, bajo formas variadas en la Historia, no ha dejado de atacar a los fundamentos de la civilización, la dignidad de la persona, la familia y la nación soberana.

Aunque es ultra minoritario, este nihilismo anarquista controla ampliamente los medios de comunicación occidentales, aterroriza la clase dirigente europea y goza del apoyo financiero de los círculos de negocios mundialistas y pro norteamericanos.

[El emblema de los manifestantes turcos, debido a que en la cresta de las manifestaciones la televisión emitía un programa sobre el exterminio de los pingüinos]

Frente a esta nueva forma de terrorismo, para defender el mundo multipolar que queremos, único garante de una paz global y justa, el tiempo ha llegado de constatar que una nueva bipolaridad ideológica se sobrepone a la multipolaridad geopolítica.

La nueva bipolaridad pone cara a cara, en un enfrentamiento que se va a amplificar, de un lado un totalitarismo planetario que destruye simultáneamente la familia y la nación, reduciendo a la persona a un mero consumidor esclavo de pulsiones mercantiles y sexuales, y del otro lado, unos pueblos traicionados por sus élites, aletargados ante la pérdida de soberanía y la inmigración masiva, pero que el ataque a la familia empieza a despertar.

¡Pero cuidado! Frenado sobre el terreno geopolítico, gracias a la multipolaridad, el proyecto mundialista trata de tomar nuevo impulso con una nueva ideología revolucionaria.

En este nuevo combate, Señoras y Señores Diputados, aquellos que no quieren del escudo antimisiles norteamericano, de la dominación de la OTAN, de la guerra contra Siria e Irán, están en el mismo bando de aquellos que rechazan la pérdida de soberanía, el gran reemplazo de población, las Femen, la teoría del género, el matrimonio homosexual, y muchas más mercantilizaciones del cuerpo humano.

Los patriotas del mundo entero, apegados tanto a la independencia de los pueblos como a los fundamentos de nuestra civilización, vuelven en estos momentos su mirada hacia Moscú.

Llenos de esperanza ven a Rusia legislar contra la promoción pública de la homosexualidad, contra el riesgo de adopciones internacionales de niños rusos por parejas de un sólo sexo y contra la injerencia de OGNs nihilistas y manipuladas por las redes norteamericanas.

Atónitos, y como los que encajan golpe tras golpe, vemos como Obama aconseja a los cristianos coptos no formar parte de la gran manifestación del 30 de junio pasado. Esto ya no es primavera, ya no interesa. Nosotros estamos de la mano de Obama con Mursi, no cabe duda. Compartiendo este apoyo, se dé la razón que se dé, con Zawahiri.

Pues, ya ves como está el asunto. También a mitad de junio, el mismo Cameron se tuvo que tragar el reproche de Putin (elegida esta foto para señalar su intervención),

condenando, ¡vaya palabras!, de que el Occidente está dando armas a los caníbales, a los que comen las tripas de la gente (en referencia al vídeo que circulaba en la red mostrando a un caníbal yihadista en acción). Con todo, el reproche de Putin fue televisado (tal vez porque no cabía otra posibilidad) y presentado al público, aquí, donde vivimos los nadie, los que no tenemos ni voz ni voto como país, ni eso.

Sin embargo, ese factor de la influencia política externa no es el único, ni es tan poderos como quisieran. En unas manifestaciones apoyadas por el 75% de la población hay importante presencia de fuerzas conservadoras y nacionalistas. Gente corriente ha explotado por instinto. La realidad profunda es que los brasileños rechazan la gran corrupción que afecta al gobierno de la presidente Dilma Rousseff del PT – Partido de los Trabajadores – hoy simbolizada por el enorme gasto público incurrido en preparación de la Copa Mundial de Fútbol del 2014. Encima, también se están gastando miles de millones más para los Juegos O límpicos de Río de Janeiro del 2016.

Por lo demás, algo muy extendido:

[No hay trabajo, pero mi hijo tiene un barco]

Claramente, los políticos no entienden el mensaje del pueblo: hasta el alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, se vio sorprendido por estos disturbios estando en París… ¡tratando de lograr que su ciudad sea sede de la Expo Mundial 2020!

Estas protestas son contra la pobreza endémica de decenas de millones de compatriotas en las ‘Comunidades’ – eufemismo políticamente correcto para describir las pobrísimas ‘Favelas’ – algunas de las cuales están a poca distancia de los mejores barrios de Rio de Janeiro como Ipanema, Leblón y Copacabana. Se protesta contra la creciente inseguridad urbana, el mal transporte público, la infraestructura deficiente, y la baja calidad de los servicios de educación y salud.

Una cosa está clara: las personas no son perros callejeros a tratar a patadas. No son animales, son personas, y por mucha ideología que trata de presentar a las personas como emergidas de la materia, todo el mundo sabe que no es así, que la realidad no es esa, que la ideología no sirve sino para someter a las personas como si fueran ganado.

Estamos presenciando el rotundo fracaso del sistema neoliberal y de su religión del mercado. Las fuerzas ciegas del mercado, como decía Juan Pablo II con ocasión de su visita a Cuba, son guías ciegos de los ciegos a los que llevan al hoyo. Después de la caída (lamentablemente no en su totalidad) del bloque comunista, el sistema neoliberal, u occidental actual o como se lo quiera llamar, se ha definido como único sistema posible.

Reclama su omnipresencia y rechaza enérgicamente poder ser discutido por nadie. Es tan total y penetrante que se perfila como una auténtica religión asumida y profesada por muchos. Una religión que cuenta no solamente con seguidores, sino con sus profetas y sacerdotes. Una religión que dispone de un verdadero culto y altar: progreso que no se cuestiona y sobre el cual se sacrifican vidas humanas, las que quedan marginadas como piezas necesariamente rechazables porque no tienen recambio, ni son pensadas para el mismo. Su dios es Mamón, para servirlo hay que ejercitar lavirtud de ambición a toda costa, deseo de lucro que debe ser satisfecho hasta consumir la vida y la esperanza.

Su totalitarismo, como todos, se basa en una teoría que se presenta como científica y se llena de fórmulas si hace falta y que no se cuestiona; si la teoría cojea y se contradice con la realidad, es la realidad la que debe ser cambiada, no la teoría.

No todos los pastores protestantes, gracias a Dios, son telepredicadores y siervos del régimen neoliberal. Algunos de ellos también examinan el papel de un cristiano frente a esta situación. Luis Eduardo Cantero cita a Ricaccardo Petrella:

“Los evangelistas son los economistas y expertos que han codificado la economía de mercado basándose en pensadores y científicos como Hobbes, Darwin, Spener, Nietzsche, …. Esta nueva religión tiene su propia ética, que no se caracteriza por la defensa del bien común. Y los frutos de esta ética se resumen así:

Libertad individual como valor absoluto sin referencia comunitaria, que se desemboca en un individualismo beligerante. Los valores están en los seres individuales, nunca en las instituciones.

Libre iniciativa como despliegue de la libertad individual, que se desemboca en el libre mercado y sobre todo en el mercado único y pensamiento único.

Competitividad feroz y agresiva, orientada a la superación y al éxito individual.

Culto a dios Mamón, al que se le rinde culto y se le ofrece sacrificios de vidas humanas, las de los pobres…

Darwinismo social, que implica la eliminación de quienes no se atienen a la lógica del mercado.”

Cuando algunos exponentes de la Teología de Liberación hablen como arrianos, lo denunciaremos, faltaría más, pero no quiere decir que todo lo que diga cualquier exponente de esta corriente tenga que ser necesariamente malo (la Iglesia ha condenado los errores de la TL, pero cada palabra que decían; es más, en los documentos de la Iglesia al respecto siempre se hace referencia a difícil contexto social que da pie a este pensamiento. Por último, el concepto de estructura de pecado, claramente procedente de la TL, Juan Pablo II lo asume y aborda en la encíclicaSolicitudo Rei Socialis). Por desgracia, muchos católicos incluso, han abrazado ladoctrina del liberalismo, como único sistema posible, y no se paran en pensar en su capacidad destructora del tejido social, generación de amplia clase social marginada, de una ideología materialista de juzgar todo por números de PIBs, índices, etc.

[Obras son amores, y no buenas razones]

Las familias corren y corren con la lengua para fuera con tal de sobrevivir, no hay tiempo para nadie, los centros comerciales son nuevos templos y el marketing la ley suprema. Los campos de fútbol

Ya no sirve ni esto.

y los programas de grandes hermanos han sustituido las iglesias y sociabilidad, la religiosidad está vista como puro folclore cuyo valor es sentimental y turístico. No se reza en las familias, se contempla, a modo de becerros atolondrados, la caja de la TV.

Y en cuanto a los números, el ejemplo de China es de las pruebas más claras que los números solos, sin alma y sin dignidad a la que referirse, sin un mínimo exigido por la dignidad de los que son creados a imagen de Dios, no valen para nada. Dentro de muy poco, los números chinos nos van a superar en innumerables cuestiones. Señalo de momento, a modo de ejemplo no exhaustivo:

Trenes rápidos: Desde el año 2010 China es el número uno en longitud de vías de ferrocarril rápido. En 2012 se inauguró la vía más larga del mundo para trenes rápidos que une Pekín con Cantón. Shanghái-Maglev, la primera línea comercial de alta velocidad mediante levitación magnética del mundo, también está en China. Sus trenes alcanzan una velocidad de 431 kilómetros por hora y son considerados los más rápidos de los monorraíles comerciales.

Producción de algodón: Numerosas marcas de ropa internacionales confeccionansus prendas en China por lo que la demanda de algodón en el gigante asiático es enorme. Gracias a unas modificaciones genéticas, el algodón chino se hizo resistente a muchos parásitos y su cultivo se disparó. En 2012 China fue el mayor productor de algodón con 7,3 millones de toneladas métricas.

Compra de arte y productos de lujo: El número de millonarios chinos va creciendo rápidamente y junto a este índice aumenta la demanda de piezas de arte y objetos de lujo. En un reciente informe de la Feria Europea de Bellas Artes de Maastricht, se señala que China supone el 30% de este mercado, dejando por detrás a EE.UU (29%) y al Reino Unido (22%). Además, en 2012 los chinos gastaron 46.000 millones de dólares en objetos de lujo, más que los antiguos líderes en este campo, los japoneses.

Etc., etc. En el otro extremo, Fidel Castro también habla con números:

“El neoliberalismo, doctrina de moda impuesta al mundo de hoy, sacrifica despiadadamente en los países subdesarrollados los gastos para salud, educación, cultura, deportes, seguridad social, viviendas económicas, agua potable y otras necesidades elementales de la población, es decir, hace imposible el desarrollo social. Que haya pobres en los países industrializados es sencillamente una vergüenza. Que no se puede reducir el desempleo y que éste crezca con los avances tecnológicos es una prueba de lo irracional del sistema imperante. El crecimiento indetenible de las drogas, la xenofobia y la violencia, muestran su decadencia moral. Cuba, criminalmente bloqueada porque no comparte las ideas de su poderoso vecino del Norte y que perdió más del 70 por ciento de sus importaciones con la desaparición del campo socialista y de la Unión Soviética, no ha cerrado una sola escuela, un hospital, un asilo de ancianos, un círculo infantil. A pesar de que somos un país pobre, contamos hoy con el más alto per cápita de maestros, médicos, instructores de arte y de deportes entre todos los países del mundo. Nuestra mortalidad infantil es de menos de 10 por cada mil nacidos vivos. No hay analfabetos y las perspectivas de vida se elevan a 75 años. Hemos vivido una experiencia. Podemos hablar. Lo que queremos los que aquí nos reunimos, es posible; hace falta: voluntad política y hace falta justicia, no solo dentro de cada país, sino también entre todos los países. Repártanse mejor las riquezas del mundo entre todas las naciones y dentro de las naciones; establézcase una verdadera solidaridad entre los pueblos, y solo entonces nuestros sueños de hoy podrán ser realidades de mañana.”

Hay muchas cosas en este discurso que comparto con Castro (depende también el sentido que se da a cada palabra, aunque algunas son literales: las referentes al bloqueo por ejemplo cuya abolición fue pedida expresamente por Juan Pablo II), lejos de mí esconderlo, igual que son obvias las omisiones de Fidel.

¿Son suficientes, entonces, los números e índices para dar razón a un sistema frente a otro? Dicen algo, pero no son suficientes. El hombre no puede ser ni pieza en la cadena producción – consumo, ni miembro de una clase supeditado a los intereses de la misma. En resumen, no es el hombre para el sábado, sino el sábado para el hombre; de forma análoga, no es el hombre para el sistema, sino el sistema para el hombre, para todo hombre.

Esto lo puede decir la Iglesia y el Papa en nombre de Cristo y el de toda la Iglesia, mejor que nadie. El Papa (como debería hacer todo cristiano) no es un político que piense en cómo alagar y ganar la gente, sino está al servicio de la verdad, para el bien de todos. En la obra de María Valtorta, hace Satanás como una introducción, prepara las tentaciones con las siguientes palabras que son un verdadero marketing y táctica política para conseguir el éxito:

¿Llamas al Eterno? Está lejos. Ahora estás en la tierra, entre los hombres. Y sobre los hombres reino yo. Pero, me das pena y quiero ayudarte, porque eres bueno y has venido a sacrificarte por nada. Los hombres te odiarán por tu bondad. No entienden más que de oro, comida y sensualidad. Sacrificio, dolor, obediencia, son para ellos palabras más muertas que esta tierra que tenemos a nuestro alrededor. Son aún más áridos que este polvo. Sólo la serpiente y el chacal pueden esconderse aquí, esperando morder o despedazar a alguno. Vámonos. No merece la pena sufrir por ellos. Los conozco más que Tú.

Satanás se ha sentado frente a Jesús, lo escudriña con su mirada tremenda y sonríe con su boca de serpiente. Jesús sigue callado y ora mentalmente.

Tú desconfías de mí. Haces mal. Yo soy la sabiduría de la Tierra. Puedo ser maestro tuyo para enseñarte a triunfar. Mira: lo importante es triunfar. Luego, cuando uno se ha impuesto, cuando ha engatusado al mundo, puede conducir a éste a donde quiera. Pero primero hay que ser como les gusta a ellos, como ellos. Seducirlos haciéndoles creer que los admiramos y seguimos su pensamiento.”

Así hará más de un político, y algún pastor también puede ser tentado en hacer así,pero no es ni debe ser el proceder del Papa y de la Iglesia. Hay que comprender, sí, pero no ser como ellos. Porque si no, no les ayudarás nunca. Para eso se quedan como están, no te necesitan a ti. Necesitan, saben, sienten que necesitan otra cosa, y es lo único que tiene sentido ofrecérselo.

Benedicto XVI era incómodo, molestaba sobremanera a más de uno. Desde que entró denunciando la dictadura del relativismo, algunos no han pegado el ojo hasta que le hicieron la vida imposible. Fernando Martín, FM, describe en la revista San Miguel cómo ha visto él la dimisión de Benedicto XVI:

“Cuando predicó en la Misa, antes de empezar el Cónclave del que saldría elegido Papa, definió la situación que vivimos y la llamó “la dictadura del relativismo”. No “situación de relativismo”, sino “dictadura”, es decir: persecución a todo aquel que insista en decir que el bien es objetivo y que el mal existe en un contexto en que todo debe ser relativo.

Por eso este Papa ha estorbado. ¿Es que no recordáis ya lo que sucedió en el 2011, cuando aprovechando una circunstancia que resultó falsa, le acusaron de ser un cómplice de pederastia y exigieron que dimitiera? Las campañas feroces del 2011 en el New York Times, en la BBC y en España en los periódicos aliados a ellos. Eso fue una cosa horrorosa.

Los enemigos de dentro y los enemigos de fuera son los que le han llevado decir: no puedo más. Esto es tan duro y tan grave que es una tragedia. La dimisión de un Papa es una tragedia. El Papa no se va de vacaciones, lo que ha sucedido es una tragedia, le han doblado la mano y no ha podido más.

Yo he tenido el don, la suerte, de ser colaborador de él, como lo fui de Juan Pablo II, de estar con él, cómo estuve con Juan Pablo II. Os aseguro que es un santo, es un niño, un niño de 86 años, porque es un niño tímido, humilde, hasta decir basta; sabio.Y cuando ves cómo le han triturado, cómo le han humillado, cómo le han machacado, a mí me produce una profunda compasión.

No sé si visteis la escena el jueves, cuando salía por la tarde de su apartamento. A mi se me encogía el alma al ver cómo ponía cara de circunstancias mientras salía de su casa. Su secretario, iba detrás llorando; al llegar abajo, el chofer se puso de rodillas llorando. ¿Vosotros creéis que esto es una jubilación alegre? ¿Es irse de júbilo? ¡No, no! Han ido por él y le han doblado la mano. Ha hecho lo que tenía que hacer porque no quedaba más remedio. Pero hay algo terrible que está sucediendo en la Iglesia y en la sociedad contra la Iglesia y esto hay que saberlo.Si creemos que estamos en una especie de mundo angelical donde pensamos que todas las cosas suceden porque sí o por casualidad… estamos equivocados. Aquí hay un plan programado deliberadamente contra la Iglesia. Pero no van a poder con Ella. Esta es otra cuestión que ellos, sus enemigos, no saben.

Considero que hay que hacer dos cosas urgentemente. La primera es un examen de conciencia; por supuesto de los Cardenales y naturalmente de los Obispos. ¡Le han dejado solo! No digo que todos ellos, pero sí muchos. Él mismo lo dijo, después de aquel incidente desagradable, cuando levantó la excomunión a los lefebvrianos; y resultó que uno era un negacionista de holocausto; ¡cómo se le echaron encima! No era culpa suya, porque no le habían informado. Y él mismo después dijo públicamente en una carta a los obispos: “me he sentido solo en esta batalla”. Esta es la primera cosas que debemos hacer: examen de conciencia y hacerlo todos. ¿Hemos estado rezando por el Santo Padre continuamente?

….

¿He defendido yo al Papa? ¿En mi casa lo hemos defendido cuando le han insultado? ¿En mi trabajo? ¿Con mis amigos? ¿He rezado yo por el Papa? ¿He sido yo consciente de que si este hombre, Vicario de Cristo caía era un daño para mí, para mí familia, para la Iglesia y para la humanidad? Si no hacemos este examen de conciencia, ¡volverá a suceder!

¿Creéis de verdad, se le ha pasado a alguien por la cabeza la idea de que al próximo Papa no lo van a machacar? Inmediatamente lo harán porque ya le han cogido la medida; en cuanto el Papa diga que el bien existe y que determinadas cosas están mal – y no vamos a ceder-, van a empezar a buscarle las cosquillas, a husmear en su historial y a inventar si no encuentran nada.

Y va a empezar el ataque contra él, ya lo veréis. Yo no soy profeta, pero es muy fácil ver lo que va a ocurrir; van a empezar a presionar diciendo: dimite, dimite, y dimite. Y además van a decir: mira Benedicto XVI, qué bueno fue, qué humilde, cómo estaba desapegado al cargo y dimitió. Esto es lo que va a suceder, dentro de nada.”

Pues bien, esto ya ha sucedido. El Papa ya molesta con estas declaraciones, un día sí y otro no, que si el cristiano debe ser revolucionario, que si el capitalismos salvaje, lo que ha roto el oído a más de uno, etc. ¡Que no, hombre, que no! ¡Éstate con el Papa a muerte porque si te fijas una chispa solamente verás que es el Evangelio puro lo que está diciendo, sobre todo repitiendo! Cuando una doctrina se repite por el Pontífice una y otra vez, es que es muy importante. Decir algo sobre la moral, en definitiva, una y otra vez, con tanta insistencia, no tiene vuelta de hoja. ¿Cómo preparaba Juan Bautista la venida del Señor? Menudo lenguaje, como el todos los profetas. Pues estamos ante el Papa y el profeta.

Es la venganza de Dios. Se fue un papa, y vino otro, “peor” si cabe (ya se me entiende). Demos gracias a Dios, y apliquemos el cuento.

Voy terminando. Decía Juan XXIII que la Iglesia debe abrir las ventanas para que entre el aire fresco. Esto es verdad. No como si alguna verdad faltase a la Iglesia, no le falta ninguna, sino que Dios puede, si le place (Amen dico vobis: Apud nullum inveni tantam fidem in Israel; En verdad os digo que en nadie de Israel he encontrado una fe tan grande), hacernos ver mejor lo que tenemos con algún destello reflejado desde fuera. Me gustaría ver más iniciativa y acción entre los cristianos en temas sociales. Todo es importante; si hablamos solamente sobre la protección de la vida (un asunto gravísimo en el cual los gobiernos actuales consienten atrocidades comparables a las de los nazi, sin el menor atisbo de duda), podemos presentar nuestro discurso como no coherente, no consecuente. En un reciente artículo, Juan Manuel de Prada comentaba que

“Sobre este peligro ya advertía Juan XXIII en su encíclica Mater et Magistra, cuando señalaba que «la doctrina social profesada por la Iglesia católica es algo inseparable de la doctrina que la misma enseña sobre la vida humana»; y es que, en efecto, poco sentido tendría defender la vida y la familia si al mismo tiempo no se defendiera una concepción del trabajo que permita a las personas criar dignamente a sus hijos. El trabajo nos recordaba Juan Pablo II en su encíclica Laborem Exercens es una condición para hacer posible la fundación de una familia, ya que esta exige los medios de subsistencia, que el hombre adquiere normalmente mediante el trabajo. Defender la vida y la familia y, al mismo tiempo, callar ante la depauperación de las condiciones de trabajo es esquizofrénico.

En los últimos años he estudiado mucho la doctrina social de la Iglesia en torno al trabajo, para descubrir que sus enseñanzas han sido olvidadas incluso por los propios católicos. Esto es un triunfo del mundo invadido por las viejas virtudes cristianas que se han vuelto locas; y también una causa evidente de que la doctrina católica sobre la vida humana se haya vuelto ininteligible, incluso inhumana, a los ojos de muchos.Pues, ciertamente, resulta arduo combatir por ejemplo el aborto cuando no se combaten las condiciones laborales indignas que a mucha gente le impiden o dificultan tener más hijos. Escribía Juan Pablo II en su encíclica Centesimus Annus:«La obligación de ganar el pan con el sudor de la propia frente supone, al mismo tiempo, un derecho. Una sociedad en la que este derecho se niegue sistemáticamente y las medidas de política económica no permitan a los trabajadores alcanzar niveles satisfactorios de ocupación no puede conseguir su legitimación ética ni la justa paz social. Así como la persona se realiza plenamente en la libre donación de sí misma, así también la propiedad se justifica moralmente cuando crea, en los debidos modos y circunstancias, oportunidades de trabajo y crecimiento humano para todos».

El propio Juan Pablo II, en Laborem Exercens, recordaba que es obligación de los cristianos «recordar siempre la dignidad y los derechos de los hombres del trabajo, denunciar las situaciones en las que se violan dichos derechos y contribuir a orientar estos cambios para que se realice un auténtico progreso del hombre y de la sociedad». Y añadía que la mayor verificación de su fidelidad a Cristo la muestra el cristiano en su compromiso con los pobres, que «aparecen en muchos casos como resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano: bien sea porque se limitan las posibilidades del trabajo -es decir, por la plaga del desempleo-, bien porque se deprecian el trabajo y los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y de su familia».”

Doble es el efecto de la vistita del Papa a Brasil. Por un lado los “revolucionarios” necesitan algo más. Han mostrado el deseo de justicia que me agrada, pero hay una Justicia que les espera a todos. En su nombre hablará el Vicario de Cristo, que tiene gran sensibilidad respecto a estas cuestiones, pero el que sabe que otra cosa les falta. Ojalá escuchen su voz los que tienden a ella sin saberlo.

Por otro lado, espero de los jóvenes de las JMJ que sepan hablar y entenderse con los primeros, si es que algunos no forman parte de ellos ya. Y aprender de los mismos en lo que sirva para las revoluciones de bien que esperamos de ellos.

La situación de la clase obrera en Inglaterra en 1845, de Engels; demasiado actual

Sabéis que los que figuran como jefes de las naciones las tiranizan, y los poderosos las avasallan. (Mc 10, 42)

¡Pero vosotros menospreciáis al pobre! ¿No son los ricos los que os oprimen y os arrastran a los tribunales? (St. 2, 6)

¿Puede haber trato entre la hiena y el perro? ¿Puede haberlo entre el rico y el pobre? Como los asnos salvajes son presa de los leones en el desierto; así los pobres son pasto de los ricos… Buena es la riqueza adquirida sin pecado, mala la pobreza fruto de la impiedad. (Ecc. 13, 18-19; 24)

En estos tiempos de confusión, no se sabe lo que es derecha, ni centro, ni izquierda, en lo político y en lo social. Pero si por izquierda se entiende conseguir el bienestar para los pobres, para que todos puedan satisfacer el derecho a vivir con un mínimo de comodidad, a trabajar, a estar bien asistidos si se ponen enfermos, a distraerse, a tener hijos y poderles educar, a ser viejos y ser atendidos, entonces yo estoy más a la izquierda que nadie. Naturalmente, dentro de la doctrina social de la Iglesia, y sin compromisos con el marxismo o con el materialismo ateo; ni con la lucha de clases, anticristiana, porque en estas cosas no podemos transigir. (San Josemaría, Instrucción, mayo-1935/14-IX-1950, de la carta del Prelado del Opus Dei, abril 2013)

Consciente de la gravedad de los problemas planteados por el ateísmo y movida por el amor que siente a todos los hombres, la Iglesia juzga que los motivos del ateísmo deben ser objeto de serio y más profundo examen. (Gaudium et Spes, 21)

¿Por qué dejar que el rico disfrute de sus bienes en lugar de apropiarse de una parte de ellos? ¿Qué motivos tiene, pues, el proletario para no robar? Está muy bien decir que “la propiedad es sagrada” y eso suena muy bien a los oídos de los burgueses, pero para quien no posee propiedades, ese carácter sagrado desaparece por sí mismo. El dinero es el dios de ese mundo. La burguesía toma el dinero del proletariado, y hace de él prácticamente un ateo.

Por consiguiente, no hay que asombrarse si el proletario pone en práctica su ateísmo no respetando ya la santidad ni el poderío del dios terrenal. Y cuando la pobreza del proletario se incrementa hasta el punto de privarlo del estricto mínimo vital, desembocando en una miseria total, la tendencia al desprecio de todo el orden social crece más todavía. La Situación… p. 180

¡Pero qué asilo! La casa está llena de camas de arriba a abajo; 4. 5, 6 camas en una pieza, tantos como puedan caber. En cada cama se apilan 4, 5, 6 personas, igualmente tantas como quepan, enfermos y sanos, viejos y jóvenes; hombres y mujeres, borrachos y no borrachos; como sea, todos mezclados. Hay discusiones, riñas, y lesionados, y cuando los compañeros de cama se soportan es todavía peor: planean robos o se entregan a prácticas cuya bestialidad nuestra lengua, que es civilizada, rehuye describir. La Situación… p. 77

[Una pareja viviendo en un refugio subterráneo en EE. UU. Se estima que debajo de Las Vegas viven unas mil personas en túneles bajo tierra.]

La falsa solución (comunismo) de un problema, no hace que el problema desaparezca, ni que el problema esté resuelto. Reflexiono sobre la aportación cristiana a la solución de un problema que salta a la vista de todos, en las situaciones actuales trágicamente análogas a las descritas por Engels hace casi doscientos años. Empecemos.

Hace unas semanas me comentó un amigo: “pero el análisis de Marx sobre la economía era cierto”. No estábamos hablando de las consecuencias de la teoría marxista, sino en las condiciones que predispusieron su aparición. Por lo tanto, más que ocuparme directamente del Capital (una obra que estaba incluida en el índice de libros prohibidos antes del CVII, la leías y quedabas excomulgado, por lo que ese índice conserva su fuerza moral; si lo leo es para ver lo mismo lo que vieron los teóricos de marxismo, pero para dar una respuesta cristiana, la única que me interesa), cuyo análisis sostengo muy simplista y reductor, aunque puede ser cierto si la línea guía de las relaciones sociales es sencillamente el odio y el desprecio de la dignidad humana. Fueron las inhumanas condiciones laborales y sociales las que dieron lugar a marxismo, y pensé que una buena obra para tenerla presente es la obra de Engels con la que titulo este artículo. Consulté también la obra de Phyllis Deane, La primera revolución industrial, sobre ella comentaré más adelante.

F. Engels era un jovenzuelo de 23-24 años cuando se dedicó, durante un par de años, a realizar un trabajo de campo, diríamos hoy, sobre la situación de la clase obrera en Inglaterra. Se nota un estilo juvenil, pero llano y directo. Hablaba diferente, no connúmeros ni en términos de la renta per capita, como por ejemplo Deane y tantos economistas modernos que llenan sus informes con gráficas y estimaciones, los pibs,índices, costes laborales, etc. Lo que me llamaba la atención es que Engels hablaba de personas, hablaba de los que estás padecían y de las circunstancias de día a día por las que pasaban. Dice en el prólogo de una edición posterior:

“Durante veintiún meses, he tenido la ocasión de ir conociendo al proletariado inglés, he visto de cerca sus esfuerzos, sus penas y sus alegrías, lo he tratado personalmente, a la vez que he completado estas observaciones utilizando las fuentes autorizadas indispensables. Lo que he visto, oído y leído lo he utilizado en la presente obra.”

Para dirigirse luego a ellos directamente:

“He vivido bastante tiempo entre vosotros, de modo que estoy bien informado de vuestras condiciones de vida; he prestado la mayor atención a fin de conocerlas bien;he estudiado los diferentes documentos, oficiales y no oficiales, que me ha sido posible obtener; este procedimiento no me ha satisfecho enteramente; no es solamente un conocimiento abstracto de mi asunto lo que me importaba, yo quería veros en vuestros hogares, observaros en vuestra existencia cotidiana, hablaros de vuestras condiciones de vida y de vuestros sufrimientos, ser testigo de vuestras luchas contra el poder social y político de vuestros opresores. He aquí cómo he procedido: he renunciado a la sociedad y a los banquetes, al vino y al champán de la clase media, he consagrado mis horas de ocio casi exclusivamente al trato con simples obreros; me siento a la vez contento y orgulloso de haber obrado de esa manera.

Contento, porque de ese modo he vivido muchas horas alegres, mientras al mismo tiempo conocía vuestra verdadera existencia -muchas horas que de otra manera hubieran sido derrochadas en charlas convencionales y en ceremonias reguladas por una fastidiosa etiqueta; orgulloso, porque así he tenido la ocasión de hacer justicia a una clase oprimida y calumniada a la cual, pese a todas sus faltas y todas las desventajas de su situación, sólo alguien que tuviera el alma de un mercachifle inglés podría rehusar su estima; orgulloso asimismo porque de ese modo he estado en el caso de ahorrar al pueblo inglés el desprecio creciente que ha sido, en el continente, la consecuencia ineluctable de la política brutalmente egoísta de vuestra clase media actualmente en el poder, y, muy simplemente, de la entrada en escena de esta clase.”

¿Populista?, como se refieren desde las instancias del poder hoy a cualquiera que provoque cierta simpatía entre la gente del pueblo. ¿Les engañaba intencionadamente?, no lo sé, no creo. Tal vez se engañaba a sí mismo en primer lugar. Sé que estaba equivocado en su propuesta de materialismo histórico, que es una especie de venganza hacia aquello que consideraba apoyo a la opresión, venganza a la que daba valor casi mítico. Sus palabras eran cauce por las cuales la justa protesta del movimiento obrero pasaba hacia la ideología. Cauce de un rencor que se transformó en la avalancha que se rebeló contra todo lo establecido según él hasta el momento, pasando por la familia natural, estado, y, finalmente, contra Dios. No tuvo lugar Dios para Engels en un mundo sin justicia, en un mundo de opresión animal, despiadada y sin perdón, donde el único dios es el egoísmo personal y la sed del poder. La teoría vino luego, el odio estuvo al principio, el odio estaba en el mundo visto por el joven Engels.

El ateismo es inhumano, no es natural en el hombre, por muy caído que sea. Pero si el hombre es considerado gusano, se puede tornar ateo en menos de nada. Como cito en la cabecera: “Está muy bien decir que “la propiedad es sagrada” y eso suena muy bien a los oídos de los burgueses, pero para quien no posee propiedades, ese carácter sagrado desaparece por sí mismo. El dinero es el dios de ese mundo. La burguesía toma el dinero del proletariado, y hace de él prácticamente un ateo. Por consiguiente, no hay que asombrarse si el proletario pone en práctica su ateísmo no respetando ya la santidad ni el poderío del dios terrenal. Y cuando la pobreza del proletario se incrementa hasta el punto de privarlo del estricto mínimo vital, desembocando en una miseria total, la tendencia al desprecio de todo el orden social crece más todavía.”

Piensa que tú vives en una condición así. Piensa en aquellos que ahora mismo viven así. Pocos cristianos existirían en Inglaterra, cuna de la revolución industrial y de pensamiento liberal, del que tantos contemporáneos nuestros son tan orgullosos y de lo que se les llena de boca, para que las cosas se desarrollen como se desarrollaron. O el tren que les pasó por encima era tan virulento que no tenían tiempo ni de reaccionar, si eran de la parte menos pudiente del pueblo. De la más pudiente, parece que el asunto les resbalaba por completo.

Antes de la revolución industrial existían en Inglaterra campesinos tranquilos y apacibles, que vivían en una especie romanticismo patriarcal, abolido por el empuje del avance de la industria, de entre cuyas filas procede el proletariado. Engels no se entusiasma con su estilo de vida,

aunque reconozca que no tiene punto de comparación con la miseria en la que se verán desembocar, sin pedirlo ni quererlo. Lo describe así:

“Eran personas “respetables” y buenos padres de familia; vivían de acuerdo con la moral, porque no tenían ocasión alguna de vivir en la inmoralidad, ningún cabaret ni casa de mala fama se hallaban en su vecindad, y el mesonero en cuyo establecimiento ellos apagaban de vez en cuando su sed, era igualmente un hombre respetable, las más de las veces, un gran arrendatario que tenía en mucho la buena cerveza, el buen orden y no le gustaba trasnochar. Ellos retenían a sus hijos todo el día en la casa y les inculcaban la obediencia y el temor de Dios; estas relaciones patriarcales subsistían mientras los hijos permanecían solteros; los jóvenes crecían con sus compañeros de juego en una intimidad y una simplicidad idílicas hasta su matrimonio, e incluso si bien las relaciones sexuales antes del matrimonio eran cosa casi corriente, ellas sólo se establecían cuando la obligación moral del matrimonio era reconocida de ambas partes, y las nupcias que sobrevenían pronto ponían todo en orden. En suma, los obreros industriales ingleses de esta época vivían y pensaban lo mismo que se hace todavía en ciertos lugares de Alemania, replegados sobre sí mismos, separadamente, sin actividad intelectual y llevando una existencia tranquila. Raramente sabían leer y todavía menos escribir, iban regularmente a la iglesia, no participaban en la política, no conspiraban, no pensaban, les gustaban los ejercicios físicos, escuchaban la lectura de la Biblia con un recogimiento tradicional, y convivían muy bien, humildes y sin necesidades, con las clases sociales en posición más elevada. Pero, en cambio, estaban intelectualmente muertos; sólo vivían para sus intereses privados, mezquinos, para su telar y su jardín e ignoraban todo lo del movimiento poderoso que, en el exterior, sacudía a la humanidad. Ellos se sentían cómodos en su apacible existencia vegetativa y, sin la revolución industrial, jamás hubieran abandonado esta existencia de un romanticismo patriarcal, pero, a pesar de todo, indigna de un ser humano.” p. 43

El avance en la capacidad de la producción industrial hizo que sea suficiente menor número de trabajadores para obtener mayor producción; con el consiguiente despido de gran número de trabajadores; para mantener el trabajo, estos tenían que trabajar cada vez más horas, a menor precio; el trabajo agrícola de campesinos aislados era totalmente superado e insuficiente para dar sustento a gran número de personas; estas tenían que buscar trabajo en las ciudades ofreciendo su trabajo a cambio de un jornal cada vez más barato.

En resumen, en vez de bajar la jornada laboral esta terminó siendo muy alta y extenuante, provocando el aumento de la miseria. El mercado libre tuvo que ser intervenido y regulado, con límites en ingresos mínimos y la duración de la jornada laboral. Esto tendría que ocurrir de forma pacífica, impuesta por una legislación en aras de protección del bien común, pero no se hizo así. El estado era de ellos, y no de todos. El estado fue entregado en manos privadas, en manos de los que disponían solamente de dinero y ese fue su único argumento; el estado no servía a todos, ni al bien común, estaba a servicio de unos pocos.

Naturalmente, el análisis marxista es pobre e insuficiente, es reduccionista y no es capaz de explicar la dinámica de las sociedades. Pero el antagonismo entre pobres y ricos es causa de muchos males. San Pablo asevera, sin que eso sea un principio único: “la sed de dinero es causa de todos los males”. La codicia toca lo más profundo del corazón humano, y este vicio es particularmente descontrolado en el sistema capitalista no amortiguado o limitado que permite un enriquecimiento muy fácil a base del aumento de la simple frecuencia de intercambio de mercancía. Es como decir que un fúsil de asalto es más peligroso que una navaja. En si mismo, no es mágico, no tiene ningún ser, pero es una herramienta si se prefiere muy peligrosa que debe ser regulada.

La convivencia entre personas está regulada por la ley, si no, tendríamos una vulgar y cruel selva; sin embargo, dicen a la gente que la economía tiene sus leyes propias. Eso es mentira. No solamente porque lo diga el Concilio, es una obviedad, y sin embargo, te dirán que eres marxista o que atentas en contra de la legítima libertad humana, que atentas en contra de las leyes de mercado, que te intrometes donde no debes si dices cosas como estas:

“El desarrollo debe permanecer bajo el control del hombre. No debe quedar en manos de unos pocos o de grupos económicamente poderosos en exceso, ni tampoco en manos de una sola comunidad política o de ciertas naciones más poderosas…” (GS, 65) “Por último, la remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual…

El conjunto del proceso de la producción debe, pues, ajustarse a las necesidades de la persona y a la manera de vida de cada uno en particular, de su vida familiar, principalmente por lo que toca a las madres de familia, teniendo siempre en cuanta el sexo y la edad.” (GD, 67)

La economía es fruto de la actividad humana que puede ser perfectamente regulada por ley. Hay acciones lícitas y las que no lo son, exactamente igual que en cualquier relación humana. No somos libres para todo. Hay cosas que no podemos hacer, que nos deben ser prohibidas. Mercado libre debe ser condicionado con restricciones que aseguran un salario mínimo para una vida digna; debe haber suficiente trabajo para todos, algo que es muy fácil de realizar regulando la jornada laboral, comercio internacional que permite adquirir productos a precio de hambre, o el que limita la productividad nacional a cambio de favorecer intereses particulares (España por ejemplo tiene permitido producir solamente la mitad de la leche que necesita). La sanidad debe ser universal, así como la educación suficiente para acceder al mercado laboral.

Todo eso son aspiraciones justas que deben ser apoyadas por cristianos más que por nadie. Es más, si alguien debería hacer de antorcha y avanzadilla en estas cuestiones, estos tendrían que ser los cristianos, y especialmente los católicos: Todo grupo social debe tener en cuenta las necesidades y las legítimas aspiraciones de los demás grupos; más aún, debe tener muy en cuenta el bien común de toda la familia humana. (GS, 26) “Mientras muchedumbres inmensas carecen de lo estrictamente necesario, algunos, aun en los países menos desarrollados, viven en la opulencia y malgastan sin consideración. El lujo pulula junto a la miseria. Y mientras unos pocos disponen de un poder amplísimo de decisión, muchos carecen de toda iniciativa y de toda responsabilidad, viviendo con frecuencia en condiciones de vida y de trabajo indignas de la persona humana.” (GS, 63)

Pero sigamos con la situación de la clase obrera (vulgarmente proletariado) y veamos su enorme analogía con lo que ocurre hoy; antes Inglaterra, hoy mundo. Y hoy cada uno de nuestros países tiene su Inglaterra de entonces. Y lo peor es que la Inglaterrapuede volver en menos de nada. Aquel proceso maldito que generó una de las mayores tragedias de la humanidad que jamás tuvo lugar sobre la faz de la tierra, va camino de hacerse realidad. Los cristianos, la conciencia del mundo y no la voz del liberalismo, deben levantar la voz de condena en contra de este proceso que tiene lugar delante de nuestros ojos.

Los esclavos chinos trabajan para nosotros, pero a su vez hunden nuestro mercado porque no hay quien pueda competir con ellos (aunque deberíamos, como nos aconseja el presidente de Mercadona):

Nos vestimos con la prenda fabricada en Bangladesh, y a su vez dejan de existir miles de puestos de trabajo aquí, para que unos cuantos maximicen su beneficio. Es inmoraltrabajar en aquellas condiciones como trabajan hoy esos seres humanos, los esclavos modernos. Todavía habrá quien dirá: ¿y que harían sin esos 50 euros al mes que reciben por ese trabajo?

Te lo voy a explicar en una línea. Hay gentuza que es capaz de decir “si yo no me acostara con la prostituta, esta no tendría para comer”. Hay cosas que son malas en sí, que no se pueden admitir. Hay trabajos y condiciones inadmisibles para un ser humano. El Occidente podría, si quisiera, obligar a aquellos países funcionar de otra forma, ya lo creo. Pero no lo hace, por un mecanismo muy similar al ocurrido en la época de Engels.

En Herzegovina sin ir más lejos, conozco empresa con 200 obreros a los que no se les paga el sueldo durante seis meses. Sin embargo, el hijo del jefe, un niñato, conduce un Ferrari de más de 100.000 euros, etc. “Siempre que el bien común exija una expropiación, debe valorarse la indemnización según equidad, teniendo en cuanta todo el conjunto de las circunstancias.” (GS, 71) Esto no lo dicen en CC.OO., lo dice el Concilio. Es importante. Tiene que ver con nuestra fe. El jornal sustraído al obrero es uno de los cuatro pecados que clama al cielo, es la doctrina desde siempre jamás.

Esta doctrina debe ser recordada por todos, especialmente por los que tienen la misión de enseñar en la Iglesia, y practicada por todos sin excepción. Si eres un trabajador por cuenta ajena, debes cumplir con tu trabajo con ejemplaridad, y si tienes gente a tu cargo como empresario, estos deben ser tratados como personas (lo cual reclama la exigencia de la responsabilidad), renumerados en condiciones. Es la empresa en todo caso la que debe tener beneficios, de los que participan todos, no solamente el propietario o el empresario. “Por último, la remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual…

El conjunto del proceso de la producción debe, pues, ajustarse a las necesidades de la persona y a la manera de vida de cada uno en particular, de su vida familiar, principalmente por lo que toca a las madres de familia, teniendo siempre en cuenta el sexo y la edad.” (GS, 67)

“Teniendo siempre en cuenta el sexo y la edad”. Recordemos como fue tratado “el sexo y la edad” en la época de Engels:

“Pero todo eso no es nada. Las consecuencias morales del trabajo de las mujeres en las fábricas son mucho peores aún. La reunión de personas de ambos sexos y de todas las edades en un mismo taller, la inevitable promiscuidad que resulta de ello, el apiñamiento en un espacio reducido de personas que no han tenido ni formación intelectual ni formación moral, no están precisamente hechas para tener un efecto favorable sobre el desarrollo del carácter femenino.

Huelga decir que la esclavitud de la fábrica, como toda otra y hasta más que toda otra, confiere al patrón el Jus primae noctis. A este respecto también el industrial es el amo del cuerpo y de los encantos de sus obreras. El despido es una sanción suficiente para vencer en nueve casos de cada diez, si no en el 99% de los casos, toda resistencia de parte de muchachas que, además, no tienen disposiciones particulares a la castidad. Si el industrial es lo bastante infame (y el informe de la comisión cita varios casos de ese género), su fábrica es al propio tiempo su harén; el que todos los industriales no hagan uso de su derecho no cambia en nada la situación de las muchachas. En los comienzos de la industria manufacturera, en la época en que los industriales eran unos advenedizos sin educación que no respetaban las reglas de la hipocresía social, ellos no se dejaban detener por nada en el ejercicio de su derecho “bien adquirido”.”

“Si la fábrica es pequeña, la promiscuidad es mayor y las relaciones inevitables. Las consecuencias no se hacen esperar. Un testigo de Leicester dijo que prefería ver a su hija mendigar que dejarla ir a la fábrica, que la fábrica es un verdadero infierno, que la mayoría de las rameras de la ciudad deben su estado a su frecuentación de la fábrica (Power evid.: p. 8); otro en Manchester, “no tiene ningún escrúpulo en afirmar que las tres cuartas partes de las jóvenes obreras fabriles de 14 a 20 años de edad ya no son vírgenes“, (Cowell evid.: p. 57)”

“”Es difícil dar un estimado en cifras de la moralidad sexual, pero según mis propias observaciones, la opinión general de aquellos a quienes he hablado de ello, así como el tenor de los testimonios que me han proporcionado, la influencia de la vida fabril sobre la moralidad de la juventud femenina parece justificar un punto de vista enteramente pesimista.” (p. 221)”

A esto lleva la situación de precariedad laboral y dependencia total de agentes externos incluso para la mera existencia física. ¿Solamente en la época de Engels? Echen una mirada a Pakistán, a China, Tailandia… y verán, hoy, condiciones similares a las de entonces. Y en España, veamos lo que se propone a las generaciones jóvenes. Según la información de las CC. OO., las condiciones que pide Sheldon Adelson para la instalación de Eurovegas,

son algunas las siguientes:

• Modificación del Estatuto de los Trabajadores a fin de terminar con la regulación de convenios colectivos con el personal empleado.
Modificación de la ley de extranjería a fin de poder contratar personal extranjero que estaría sujeto a la legislación y condiciones laborales de su país de origen (por ejemplo, si es pakistaní, podría trabajar sin contrato de trabajo y en las condiciones salariales que rijan en Pakistán).
Cambio de legislación sobre la prevención del blanqueo de capitales, con flexibilización de los controles. En definitiva, que el dinero con el que juegan o que ganen en las instalaciones pueda salir del país sin ningún tipo de control administrativo. Podría entrar al país dinero del narcotráfico y salir dinero español en dirección a los paraísos fiscales sin control de Hacienda.
• Autorización para entrar en las instalaciones ludópatas y menores de edad, circunstancias que actualmente prohíbe la ley del juego en España.
• Construcción de las instalaciones e infraestructuras que se soliciten (ha pedido una estación del AVE, una de cercanías y el enlace con la red de metro o metro-ligero así como modificación del Aeropuerto de Barajas para llegada y salida de jet privados). En definitiva, todo esto supondrá un coste para la Administración de 2.600 millones de euros.
• Plena disponibilidad de agua para las instalaciones, incluidos los tres campos de golf que se pretenden construir, lo que supone una clara amenaza a los recursos hídricos de la zona, etc.

A todo eso, el de la foto, a las órdenes de su ideología y a las del otro en la foto, manda callar a dos obispos por criticar el proyecto de Eurovegas. Era, para mi gusto, una crítica suave, pero incluso así la respuesta ha sido, “¿Tú, qué sabes?, mejor, cállate. Si no sabes nada de economía. Ocúpate de tus asuntos.”

Escuchadme. No quiero vuestra felicidad de un animal de carga que me ponéis como ejemplo:

No quiero ni busco esa felicidad de ambición que te rompe por dentro y por fuera, ¿para qué? Si termina divorciado en busca de esa felicidad, ¿para qué la quiero? Quedaos con ese modelo que estresa nada más por verlo sin siquiera vivirlo.

Nunca es tarde para protestar, con vigor, en contra de condiciones de trabajo para cerdos, y no para personas. ¿Currículo? Tetas, culos y bikinis y tangas (según la zona y el sexo, y las preferencias de los clientes. Ah, e idiomas, por supuesto, para divertir a los venidos de todos lados.

Me gusta la última campaña de DAV. Para mostrar el crimen del aborto, apoyado en una legislación, recuerda las legislaciones respecto a la esclavitud e EE. UU. de 1740, o las leyes antisemitas de la Alemania nazi de 1935. Así se entiende mejor, por supuesto. Es bueno recordad a la gente que con la ley en la mano se puede hacer y legislar casi todo. Pero echo en falta que en las iniciativas de HO o DAV que las firmo todas, no haya campañas de presiones en el campo de relaciones laborales y sociales. No puede ser todo la vida y la familia. Estas a su vez dependen en buena medida de las condiciones para la vida y la familia. Y la vida y la familia viven del trabajo y de la economía. Estos son unos de los aspectos más importantes para un cristiano, y su lucha en este campo debe ser máxima, su preocupación inaplazable, sus exigencia las de toda la humanidad.

La plataforma internacional Avaaz (progre digamos, similar a la de Change), como una muestra, recoge firmas en contra de la deslegalización laboral en Bangladesh,

Foto bangladesh

[o las condiciones laborales degradantes, que reducen al operario al rango de mero instrumento de lucro, sin respeto a la libertad y a la responsabilidad de la persona humana: todas estas prácticas y otras parecidas son en sí mismas infamantes, degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus víctimas y son totalmente contrarias al honor debido al Creador. GS, 27]

Yo no conozco ninguna organización cristiana que proteste contra estas salvajadas. Puede ser que las haya, puede ser que cristianos particulares se dejen el pellejo por defender estas personas, pero yo quiero la masa, quiero la rabia, quiero la oración ycólera santa, según el eslogan que utilizan en Francia:

[un/a detenido/a en la protesta en Francia en contra del “matrimonio” gay. ¡Perfecto! ¡Pero no solamente en el tema de la vida y familia, sino también en el de la dignidad laboral.]

«La autoridad es postulada por el orden moral y deriva de Dios. Por lo tanto, si las leyes o preceptos de los gobernantes estuvieran en contradicción con aquel orden y, consiguientemente, en contradicción con la voluntad de Dios, no tendrían fuerza para obligar en conciencia…; más aún, en tal caso, la autoridad dejaría de ser tal y degeneraría en abuso». (Juan XXIII, Pacem in terris l.c., 271. )

Con todo, franceses, nos estáis dando una lección maravillosa. ¡Hasta con estrategia que se va comentando!:

“A la par de esas demostraciones, las calles de París y las principales ciudades del interior eran escenario de constantes manifestaciones-relámpago de grupos reducidos, que desconcertaban a la policía. La estrategia consistía en que, en puntos diferentes de la ciudad, bloques de una veintena de jóvenes interrumpieran el tráfico durante algunos minutos, coreando alegremente dichos chispeantes como uno dirigido al presidente Hollande: “Touche pas au mariage,/ occupes toi du chômage”, (“no toques al matrimonio, ocúpate del desempleo”). Al llegar la policía se dispersaban velozmente y reaparecían de inmediato en otro punto, combinado sobre la marcha por celular-internet. Algunos de esos grupos eran de ciclistas, que convergían en un lugar predeterminado —por ejemplo el puente de Los Inválidos—, se sentaban en la pista formando una barrera con sus bicicletas, lanzaban sus proclamas y cánticos y partían enseguida, a veces aplaudidos por los automovilistas.

Con la policía desbordada por este “juego de escondidas” de varios grupos actuando simultáneamente en París, el ministro de Interior Manuel Valls ordenó dispersarlos con gas lacrimógeno a destajo. Represalia inútil: rápidamente su orden fue ridiculizada, y se pasó a llamarlo “Manuel Gas”.

En materia de estrategias novedosas, cabe destacar los bien organizados “comités de recepción” al presidente Hollande y sus ministros. En todos los actos públicos a que estos asistían, eran recibidos por grupos de jóvenes con cánticos, abucheos y eslóganes muy bien escogidos —la graciosa y fulgurante chispa francesa no podía estar ausente—, al punto que el mandatario y sus ministros, humillados y atemorizados, se vieron obligados a cancelar varias apariciones públicas.

También se realizan “sit-in” de protesta nocturnos: vigilias con velas, cánticos religiosos o patrióticos y rezo del Rosario, realizados durante algunas horas en lugares simbólicos como los jardines de Luxembourg o del Louvre. Tales acciones continúan hasta hoy, aunque en muchos casos son duramente reprimidas por la CRS (tropa de asalto). El saldo de esa represión ha sido cientos de manifestantes arrestados diariamente, varios de ellos heridos (incluso sacerdotes y niños), sólo por protestar pacíficamente. Indignado por ese abuso, Tugdual Derville, uno de los principales voceros de las protestas, desafió: “¿Cuántos autos incendiados? ¡Cuántos vidrios rotos? ¡Ninguno!”. La propia policía comenzó a expresar su malestar: algunos efectivos incluso se animaron a felicitar a los estudiantes por su valentía, lamentaban arrestarlos, y se quejaban de estar siendo utilizados políticamente: “Sentimos vergüenza de hacer lo que estamos haciendo”.

Una lección magnífica, muchas gracias. ¡Se puede!

En efecto, debe ser comprensible nuestro lenguaje y verificable a partir de la realidad, como para poder decir en términos empleados por Engels: Extranjero para ellos, pero yo espero que no para vosotros. Puede ser que mi inglés no sea puro; pero abrigo la esperanza de que, a pesar de todo, resulte un inglés claro.

Ningún obrero en Inglaterra -ni tampoco en Francia, dicho sea de paso- jamás me ha considerado extranjero.”

Luego, escucharán a los marxistas, si otros, especialmente nosotros, no se ocupen de las cuestiones tratadas: “he comprobado que sois hombres, miembros de la gran familia internacional de la humanidad, que habéis reconocido que vuestros intereses y aquellos de todo el género humano son idénticos; y es a este título de miembros de la familia “una e indivisible” que constituye la humanidad, a este título “de seres humanos” en el sentido más pleno del término, que yo saludo -yo y muchos otros en el continente- vuestro progreso en todos los campos y os deseamos un éxito rápido. ¡Y ante todo por el camino que habéis elegido! Muchas pruebas os esperan aún; manteneos firme, no os desalentéis, vuestro éxito es seguro y cada paso adelante, por la vía que tenéis que recorrer, servirá nuestra causa común, ¡la causa de la humanidad!”

Porque, ¿Qué han hecho ellos para demostrar que os desean el bien, como ellos dicen? ¿Han prestado jamás la menor atención a vuestros sufrimientos? ¿Jamás han hecho otra cosa que consentir en los gastos que implican media docena de comisiones de investigación cuyos voluminosos informes son condenados a dormir eternamente debajo de montones de expedientes olvidados en los anaqueles del Home Office. ¿Jamás han revelado sus modernos Libros Azules las verdaderas condiciones de vida de los “libres ciudadanos británicos”?

Muy simple: obras son amores, y no buenas razones. Una matización: reconozco que el lenguaje es bello, considerado (te dicen que eres persona, cuando por todos lados eres un perro) e incendiario; al oírlo, personas con temperamento saltarán de su silla como de un muelle, con el puño en alto, dispuesto a emplearlo: somos hombres,seres humanos, pertenecemos a la gran familia de la humanidad, una e indivisible, nos esperan pruebas pero no debemos desalentarnos en la lucha por la causa de la humanidad. (Incendia y levanta porque el hombre está hecho para esto: cristiano,hermano, ser humano, supera tentaciones, en la lucha por alcanzar el reino de los cielos – el paraíso terrenal es la copia del paraíso eterno; pero si el paraíso eternoqueda demasiado lejos y nadie se ocupa de mí para decirme que me pertenece, y que en virtud del mismo debo ser tratado como persona y no como animal, como el anhelodel mismo no puede desaparecer… acepto la propuesta e inmediatez de este paraísoya prometido).

Volvamos al análisis del funcionamiento de este sistema. Es sorprendente ver que esta dinámica se repite con unos trazados definidos, que parecen ser reglas, al menos en el sentido de ciencias sociales.

El aumento de bienestar entre los trabajadores hace aumentar los costes laborales(como si no los aumentaran las villas y mansiones de los pudientes, flamantes mercedes y todo tipo de lujos que se pueden observar en cualquier parte del planeta). Para reducirlos, se recurre a la mano de obra más barata, antes del mundo rural, ahora normalmente procedente de la inmigración y de amplio sector de los desempleados dispuestos a lo que sea:

“A veces se producía un mejoramiento temporal, que se extendía incluso a las grandes masas. Pero este mejoramiento era reducido cada vez a su antiguo nivel por el aflujo de una gran masa de obreros procedentes de la reserva de desocupados, por la introducción de nuevas máquinas, que desalojaban a un número cada vez mayor de obreros, y por la inmigración de obreros agrícolas, desalojados ahora también en proporciones crecientes por las máquinas.” p. 33

Y siempre tenemos lo mismo: la mano de obra es demasiado cara, que así no se puede ser competitivo, etc.; todo para justificar lo injustificable, mientras todo eso, ¡por favor!, jamás afectará a unos cuantos:

“Todo quedó supeditado a un objetivo único, pero a un objetivo que tenía la máxima importancia para los capitalistas industriales: abaratar todas las materias primas, y principalmente, todos los medios de subsistencia de la clase obrera, reducir el precio de coste de las materias primas y mantener los salarios a un bajo nivel, cuando no reducirlos aún más.” p. 33

A su vez, empieza el proceso de la globalización y la deslocalización de la industria, lo que antes ocurría en tu propio suelo, ahora ocurre algo más lejos, no lo ves, pero está. Lo que antes ocurría en el ámbito local, ahora tiene lugar en la esfera internacional:

“Inglaterra tenía que convertirse en «el taller industrial del mundo»; todos los demás países tenían que ser para Inglaterra lo que ya era Irlanda: mercados para su producción industrial y fuentes de materias primas y de artículos alimenticios. ¡Inglaterra, gran centro manufacturero de un mundo agrícola, con un número siempre creciente de satélites productores de trigo y algodón girando en torno al sol industrial! ¡Qué magnífica perspectiva!”

¡La reforma parlamentaria de 1831 había sido la victoria de toda la clase capitalista sobre la aristocracia terrateniente. La abolición de las leyes cerealistas fue la victoria de los capitalistas industriales no sólo sobre los grandes terratenientes, sino también sobre los sectores capitalistas -bolsistas, banqueros, rentistas, etc.-, cuyos intereses eran más o menos idénticos o estaban más o menos ligados a los intereses de los terratenientes. El libre cambio significaba la reorganización, en el interior y en el exterior, de toda la política financiera y comercial de Inglaterra de acuerdo con los intereses de los capitalistas industriales, que constituían desde ese momento la clase representativa de la nación. Y esta clase puso manos a la obra con toda energía. Cualquier obstáculo que se opusiese a la producción industrial era barrido implacablemente. Las tarifas aduaneras y todo el sistema fiscal fueron transformados radicalmente.” p. 30

“La gran industria moderna nivela hasta tal punto las condiciones económicas en todos los países donde hace su aparición, que dudo de tener que dirigirme al lector alemán en forma distinta a como me he dirigido al lector norteamericano o inglés. (Prólogo edición alemana, 1892)

La reanimación de los negocios que siguió a la crisis de 1847 marcó el comienzo de una nueva época industrial. La abolición de las leyes cerealistas y las subsiguientes reformas financieras proporcionaron la holgura necesaria para la expansión de la industria y el comercio de la Gran Bretaña. (Prólogo edición alemana, p. 22)

Por añadidura, los nuevos medios de comunicación que habían aparecido a finales del período precedente –los ferrocarriles y los transatlánticos- fueron aplicados ahora en escala internacional y convirtieron en realidad lo que hasta entonces solo había existido en germen: el mercado internacional. Formaban por el momento este mercado internacional unos cuantos países, fundamental o exclusivamente agrícolas, que se agrupaban en torno a un gran centro industrial -Inglaterra-, que consumía la mayor parte de los excedentes de materias primas de estos países, suministrándoles a cambio casi todos los artículos manufacturados que necesitaban. Nada tiene, pues, de extraño que el progreso industrial de Inglaterra fuese tan gigantesco e insólito, ni que el nivel de 1844 nos parezca ahora relativamente insignificante y casi primitivo.”

En el suelo británico la miseria había alcanzado tal extremo, las diferencias sociales se habían multiplicado de tal modo, que más crítica difícilmente podía ser. Esto inevitablemente llevaba a los conflictos sociales y todo tipo de desórdenes. Uno se pregunta, como después de soñar una pesadilla, ¿pero esto es real, esto nos ha ocurrido a nosotros? ¿Qué sistema es este que da lugar a cosas como estas? Engels cita la prensa de la época como testigo del pasmo:

¿Y aquellos que no pueden pagar tal albergue? Pues bien, esos duermen donde pueden, en los pasillos, en los portales, en un rincón cualquiera, donde la policía o los propietarios los dejan dormir tranquilos; algunos de ellos la pasan mejor en los asilos construidos aquí y allá por instituciones privadas de beneficencia, otros duermen en los bancos de los parques, exactamente debajo de las ventanas de la reina Victoria. Veamos lo que dice el Times, 24 de octubre de 1843:

“Resalta de nuestra información de policía de ayer, que por término medio cincuenta personas duermen todas las noches en los parques, sin otra protección contra la intemperie que los árboles y algunas excavaciones en los muros. La mayoría son muchachas jóvenes: que; seducidas por soldados, han sido llevadas a la capital y abandonadas en ese inmenso mundo, lanzadas a la soledad de la miseria en una ciudad extraña, víctimas inconscientes y precoces del vicio. Esto es en verdad horroroso. Por otra parte, no dejará de haber gente pobre. La necesidad llegará a abrirse paso por todas partes y a instalarse con todos sus horrores en el corazón de una gran ciudad floreciente: En los millares de callejones y callejuelas de una metrópoli populosa, siempre habrá necesariamente -nos tememos- mucha miseria que hiere la vista, y mucha que permanece oculta. Pero lo que sorprende es que en el círculo que han trazado la riqueza, el placer y el lujo, que muy cerca de la real grandeza de St. James, en los bordes del palacio reluciente de Bayswater, donde se encuentran el antiguo barrio aristocrático y el nuevo, en una parte de la ciudad donde el refinamiento de la arquitectura moderna se ha cuidado de construir la menor cabaña para la pobreza, en un barrio que parece estar consagrado exclusivamente a los disfrutes de la riqueza, ¡qué allí precisamente vengan a instalarse la miseria y el hambre, la enfermedad y el vicio con todo su cortejo de horrores, consumiendo cuerpo tras cuerpo, alma tras alma!

Este es realmente un estado de cosas monstruoso. Las más grandes satisfacciones que pueden proporcionar la salud física; la euforia intelectual y los placeres relativamente inocentes de los sentidos, ¡flanqueando directamente a la más cruel miseria! ¡La riqueza, riendo desde lo alto de sus salones relucientes, riendo con una indiferencia brutal muy cerca de las heridas ignoradas de la indigencia! ¡El placer, escarneciendo inconsciente pero cruelmente el sufrimiento que gime allá abajo! La lucha de todos los contrastes, todas las oposiciones; salvo una: el vicio que lleva a la tentación se une a aquel que se deja tentar… Pero que todos los hombres reflexionen: en el barrio más brillante de la ciudad más rica del mundo, noche tras noche, invierno tras invierno, hay mujeres -jóvenes por la edad, viejas por los pecados y los sufrimientos- proscritas de la sociedad, encenegadas por el hambre, la indecencia y la enfermedad.

Que ellos piensen y aprendan, no a formular teorías, sino a obrar. Dios sabe que aquí hay por hacer actualmente.” p. 77

No, no han aprendido. Hoy en día sacaremos todo tipo de críticas – y con razón – al socialismo e izquierda en general, porque es – no siendo el único sector que lo hace – responsable de los ataques furibundos a la familia, la vida, y hasta el mismo concepto del hombre, pero no se puede, no se debe, olvidar desde qué situación arrancó el socialismo o el comunismo. Todo ello ocurrió debido a la rebelión contra Dios, pero movida y preparada esta con el desprecio del hombre llevado a cabo por el liberalismo:

El liberalismo ha preparado el camino del comunismo

Para explicar mejor cómo el comunismo ha conseguido de las masas obreras la aceptación, sin examen, de sus errores, conviene recordar que estas masas obreras estaban ya preparadas para ello por el miserable abandono religioso y moral a que las había reducirlo en la teoría y en la práctica la economía liberal.Con los turnos de trabajo, incluso dominicales, no se dejaba tiempo al obrero para cumplir sus más elementales deberes religiosos en los días festivos; no se tuvo preocupación alguna para construir iglesias junto a las fábricas ni para facilitar la misión del sacerdote; todo lo contrario, se continuaba promoviendo positivamente el laicismo. Se recogen, por tanto, ahora los frutos amargos de errores denunciados tantas veces por nuestras predecesores y por Nos mismo. Por esto, ¿puede resultar extraño que en un mundo tan hondamente descristianizado se desborde el oleaje del error comunista? (Pío XI, Divini Redemptoris, Sobre el comunismo ateo, 16)

Uno se pregunta, ¿ha concedido algo la burguesía a los obreros sin ser obligada por las protestas a ello?

Y esa es su mayor condena. Impasible, egoísta, insensible al sufrimiento del otro. Esto es lo que tenían delante de sus narices:

“La miseria no deja al obrero otras alternativas que estas: morir de hambre poco a poco, darse la muerte rápidamente, o tomar lo que necesite allí donde lo encuentre, hablando en plata: robar. Y no tenemos por qué asombrarnos de que la mayoría prefiera el robo a la muerte por hambruna o al suicidio. Desde luego, hay igualmente entre los trabajadores cierto número de personas que son lo bastante morales para no robar, incluso cuando son reducidos al peor extremo, y esos mueren de hambre o se suicidan. El suicidio, antaño el privilegio más envidiado de las clases superiores, está en lo adelante de moda en Inglaterra, incluso entre los proletarios, y una multitud de pobres despreciadas se matan para escapar a la miseria, de la cual no saben cómo salir de otro modo.”

Y esto es lo que ocurre delante de las nuestras:

Esto es lo que les concedieron en 1847, después de ser tratados como perros durante decenios ya, una compasión en el horario – la jornada laboral de diez horas para mujeres y niños, pero siempre con matices:

“La ley de la jornada de trabajo de diez horas, que sólo regía para los adolescentes y las mujeres, fue aprobada por el Parlamento inglés el 8 de junio de 1847.- y varias pequeñas reformas. Todo esto hallábase en abierta contradicción con el espíritu del libre cambio y de la competencia desenfrenada, pero daba al gran capitalista ventajas aún mayores para poder competir con sus colegas situados en condiciones menos favorables.”

En términos generales, aunque ahora mismo no existe tal miseria que la gente no tenga ni para comer, el proceso sigue siendo el mismo. Tenemos la misma resistencia hacia la reducción de la jornada laboral, que de por sí podría menguar la escasez del trabajo. Algo tan simple que el trabajo es derecho y obligación de todo hombre, no se quiere llevar a cabo. Siempre dicen lo mismo, hay que ser competitivo, productivo,reducir los costes,… todo nos suena. Naturalmente, ellos no se tocan nada, ni se lo plantean siquiera. Parece que si pudieran, y la gente se lo dejara, harían que trabajáramos hasta la extenuación. Hay que pelear por lo básico: un sueldo decente para todo trabajador, una jornada para persona y no un animal de carga, para que una persona pueda ver a sus hijos, educarlos, cuidarlos. Hasta las lobas pasan tiempo con su prole hasta que esta se haga independiente y los humanos parecen máquinas para producir. ¿Es esto normal?

Pueden pensar algunos: “a este le ha salido la vena comunista la que se la metieron por un tubo, el pobrecito leyendo a la edad de 16-18 añitos las obras de Marx, Engels, Lenin, Zola, Camus,…”. Va a ser que no, pienso como Santiago: “Y vosotros los ricos, gemid y llorad ante las desgracias que se os avecinan. Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos son pasto de la polilla. Vuestro oro y vuestra plata están oxidados y este óxido será un testimonio contra vosotros y corroerá vuestras carnes como fuego. ¿Para qué amontonar riquezas si estamos en los últimos días? Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor todopoderoso. En la tierra habéis vivido lujosamente y os habéis entregado al placer, con ello habéis engordado para el día de la matanza. Habéis condenado, habéis asesinado al inocente, y ya no os ofrece resistencia.” (St. V, 1-6)

Esto lo dice Santiago, ¡hey, Santiago! El primo del Señor, lo había visto trabajar desde niño en el taller de José, su tío. Lo había visto cobrar sus trabajos, de forma suficiente para mantener su familia, hacer los encargos bien y justamente, no hacía mesas con patas cojas. Para nosotros el trabajo es santo, porque el Hijo de Dios lo santificó. El Señor quiso ser pobre, tanto amaba la pobreza, pero no miserable. La pobreza es digna, la miseria insulta al hombre. Tiene capacidad de arrebatar al hombre a Dios, esa es su maldición y por eso es por lo que hay que luchar en contra de la miseria. En toda forma que se presente, también y por supuesto en la forma estructural.

El escenario se repite: Inglaterra, América, Europa, ahora el mundo entero. Siempre la misma dinámica: no permitir el aumento de sueldo ni reducción de jornada laboral. En definitiva, no permitir que los demás tengan lo que les corresponda. Esa parte siempre se limita por la disposición de una persona en mayores apuros todavía a aceptar peores condiciones. Siempre hay alguien en peor situación, y se recurre a este. La triste situación es lo contrastado: si no es por huelgas, no ceden. Si en algún lugar conceden la reducción de la jornada o el aumento del sueldo, van a otra parte.

Primero Irlanda:

“Dejemos Londres para recorrer algunas de las otras grandes ciudades de los tres reinos. Tomemos primeramente Dublín, ciudad cuyo arribo por mar es tan encantador como imponente es el de Londres; la bahía de Dublín es la más bella de todas las de las islas británicas y los irlandeses tienen afición a compararla con la de Nápoles. La ciudad misma posee grandes bellezas, y sus barrios aristocráticos han sido construidos mejor y con más gusto que aquellos de cualquier otra ciudad británica. Pero en cambio, los distritos más pobres de Dublín se cuentan entre los más repugnantes y más feos que se puedan ver. Desde luego, el carácter nacional de los irlandeses, que, en ciertas circunstancias, no se sienten cómodos sino en la suciedad, juega allí un papel, pero…

“en este distrito y en el distrito contiguo, hay una multitud de callejuelas y de patios con un olor nauseabundo (foul), que muchos sótanos no reciben la luz del día sino por la puerta y que en varios de ellos la gente duerme en el suelo pelado, aunque la mayoría de ellos tengan al menos armaduras de camas, mientras que por ejemplo Nicholson’s Court contiene 151 personas que viven en 28 pequeñas piezas miserables, en la mayor penuria, a tal punto que en todo el edificio sólo se pudo encontrar dos armaduras de cama y dos coberturas”.” p. 78

Luego, otros países:

Pero mientras Inglaterra ha rebasado ya esta edad juvenil de la explotación capitalista, que describo en mi libro, otros países acaban de llegar a ella. Francia, Alemania y sobre todo los Estados Unidos son los terribles competidores que –como lo había previsto yo en 1844- están destruyendo cada vez más el monopolio industrial de Inglaterra.” P. 26

Con problemática similar:

De aquí que en los Estados Unidos nos encontremos con la misma lucha por la reducción de la jornada de trabajo, por una limitación legal de la misma, sobre todo para las mujeres y los niños que trabajan en las fábricas;” p. 26

Y con una reacción similar:

“Sólo en dos sectores ‘protegidos’ de la clase obrera hallamos un mejoramiento permanente. El primer sector lo integran los obreros fabriles. La legislación que establece límites relativamente razonables para la jornada de trabajo les ha permitido restaurar hasta cierto punto sus fuerzas físicas y les ha proporcionado una superioridad moral, acrecentada por su concentración local. La situación de estos obreros es indudablemente mejor que antes de 1848. La mejor prueba de ello nos la ofrece el hecho de que de cada diez huelgas, nueve son provocadas por los mismos fabricantes, en su propio interés y como único medio de reducir la producción. Jamás lograréis persuadir a los fabricantes de que acepten la reducción de la jornada de trabajo, ni siquiera en el caso de que no encuentren ninguna salida para sus mercancías; pero si hacéis que los obreros se declaren en huelga, los capitalistas cerrarán sus fábricas como un solo hombre.” p. 33

NUESTRO TIEMPO. ENGELS, MARXISMO, TEOLOGÍA DE LIBERACIÓN, LIBERALISMO Y LA IGLESIA HOY

Si joven e idealista Engels hubiese vivido en España cien años más tarde de la primera edición de su obra, sería razonable preguntarse si sería uno de los más fervorosos miembros del Movimiento,

Tampoco sabemos si fue su ateismo el que le llevó a escribir la Situación, o llegó al mismo debido a la calamitosa situación del proletariado que contemplaba. Él mismo escribe más de cuarenta años más tarde:

“Mi libro no representa más que una de las fases de su desarrollo embrionario; y lo mismo que el embrión humano reproduce todavía, en las fases iniciales de su desarrollo los arcos branquiales de nuestros antepasados acuáticos, a lo largo de todo este libro pueden hallarse las huellas de la filosofía clásica alemana, uno de los antepasados del socialismo moderno. Así, sobre todo al final del libro, se recalca que el comunismo no es una mera doctrina del partido de la clase obrera, sino una teoría cuyo objetivo final es conseguir que toda la sociedad, incluyendo a los capitalistas, pueda liberarse del estrecho marco de las condiciones actuales. En abstracto, esta afirmación es acertada, pero en la práctica es totalmente inútil e incluso algo peor. Por cuanto las clases poseedoras, lejos de experimentar la más mínima necesidad de emancipación, se oponen además por todos los medios a que la clase obrera se libere ella misma, la revolución social tendrá que ser preparada y realizada por la clase obrera sola. El burgués francés de 1789 decía también que la emancipación de la burguesía era la emancipación de toda la humanidad; pero la nobleza y el clero no quisieron aceptar esta tesis, que degeneró rápidamente -a pesar de ser, por lo que respecta al feudalismo, una verdad histórica abstracta indiscutible- en una frase puramente sentimental y se volatilizó totalmente en el fuego de la lucha revolucionaria. Tampoco faltan ahora quienes desde el alto pedestal de su imparcialidad predican a los obreros un socialismo situado por encima de todos los antagonismos y luchas de clase. Pero, o bien estos señores son unos neófitos a los que falta mucho aún por aprender, o bien se trata de los peores enemigos de la clase obrera, de unos lobos disfrazados de corderos.”

Las primeras palabras en negrita parecen describir reflexión a la que ha llegado, mientras que las primeras describen más bien la situación y reflexión de la que parte, o al menos, en la que se apoyaba.

Al principio de este artículo dije que el hecho de que el socialismo no era la solución, no hace desaparecer el problema que lo ha generado. El problema sigue estando allí.

Pero es muuuuucho más amplio y complejo de lo que podía imaginarse Engels siquiera. Tampoco pudo encontrar la solución porque o no tuvo, o porque perdió la fe. Sin embargo, le reconozco al menos tener compasión suficiente de ocuparse de la miseria de la que tantos pasaban como si no existiera.

En esos términos se expresa la Sierva de Dios americana, Dorothy Day.

Benedictina laica, fundadora del Movimiento del Trabajador Católico. La petición del Cardenal Dolan dirigida a la Santa Sede con el fin de iniciar la causa de beatificación de Dorothy, no ha sentado nada bien a determinados sectores. El senador por Virgina se ha tomado la molestia de recordar a la Santa Sede que el comunismo es intrínsecamente malo y condenado por los pontífices:

Ahora resulta que les importa la Santa Sede. Vaya, vaya. Dorothy Day no era comunista. Su teología de compromiso era muy clara y enciclical. Se basaba en las encíclicas y doctrina social de los pontífices del siglo XIX y XX (las que fueron publicadas durante y antes de su época), a las que buscaba aplicación apoyada en ideas de distributismo de Chesterton, entre otras. La fe mueve montañas. Pero son necesarios sujetos de la fe, para llevarla en práctica desde distintas vertientes y situaciones en la que se encuentren los hombres de nuestro tiempo, para los que los cristianos siempre han de ser la montaña en lo alto. No hace falta que sean muchos. Tú mismo puedes iniciar proyectos insospechados. Ten fe. Comprométete. Con ideas nuevas, para la situación actual, siempre con la misma fe. El Señor lo hará todo, hasta el impulso inicial; limítate a no decir no.

Siempre con la misma fe”, allí resumo el error de la Teología de la Liberación (porque se desvió de la misma). O en buscar en su empeño una solución al margen de la fe. Recurrió a herramientas no propias. Pero algo hay que hacer. La miseria debe ser combatida también estructuralmente. Y para eso, “clama, no ceses”. No necesitas marxismo, tienes la fe. Esta te impele. Caritate Christi compulsi nos.

Pero no considero ahora mismo comunismo el mayor peligro, sino liberalismo. Por lo demás, los dos son escalones consecutivos de la misma escalera que lleva al mismo destino: al sótano de la historia. Muchos, como digo, cantarán rápidamente el fracaso del marxismo, o señalarán una especie de su infiltración, la teología de liberación. Pero son lentos, si es que lo hacen, en señalar y denunciar su presencia, o infiltración en la sociedad y en la Iglesia.

En la sociedad. Escuchemos a la encargada de los programas educativos en la época de Reagan. ¿Objetivo? Una sociedad de memos dominadas por unos pocos, y estos mismos obedeciendo a una elite muy reducida:

¿Quién está detrás? ¿Qué idea les mueve? En la última instancia, detrás está elenemigo del hombre desde el principio. Esto es algo que Engels no pudo o no quiso ver, debido a que renunció a la solución que le aporta la fe. El sistema de por sí no hace nada sin personas e ideas que lo muevan. Engels ve lo que hay por fuera correctamente:

“Tal es la base del sistema que va dividiendo más y más a la sociedad civilizada en dos partes: de un lado, un puñado de Rothschilds y Vanderbilts, propietarios de todos los medios de producción y consumo, y de otro, la enorme masa de obreros asalariados, cuya única propiedad es su fuerza de trabajo.”

Pero como no mira por dentro, o no admite el principio espiritual que mueve esta realidad, se queda en la superficie:

“Y que la causa de todo esto no reside en tal o cual deficiencia de tipo secundario, sino únicamente en el sistema mismo, lo ha demostrado hoy con toda evidencia el desarrollo del capitalismo en Inglaterra. Así, aparecía cada vez más en primer plano el hecho capital de que la causa de la miserable situación de la clase obrera no debía buscarse en ciertas deficiencias aisladas sino en el propio sistema capitalista. El obrero cede su fuerza de trabajo al capitalista a cambio de un jornal. Después de unas cuantas horas de trabajo, el obrero ha reproducido el valor del jornal. Pero, según el contrato de trabajo, el obrero aún debe trabajar unas cuantas horas más hasta completar su jornada. El valor creado por el obrero durante estas horas de plustrabajo constituye la plusvalía, que no cuesta ni un céntimo al capitalista, pero que éste se embolsa.

Veamos otro ejemplo. Ya dije que el papel de la inmigración en este sistema es derompehuelguistas de antaño. Debido a su situación vulnerable, aceptan trabajos que otros, con razón, no quieren. Es lógico que quieran más y un sueldo más digno. ¿Qué hay malo en eso? Jubilarse con veinte millones de euros siendo un ex directivo del banco que con su irresponsabilidad y mala gestión contribuyó a este desastre, es aceptable, pero cobrar un sueldo mínimo, de por sí insuficiente, eso sí, a someterlo a análisis, debates, y hacer que sea comprensible, ya que no hay otra salida. Va a ser que no, la hay.

Veamos que ocurre hoy en los suburbios británicos, en el país que se presenta como promesa para tantos jóvenes españoles, sin ir más lejos. Debido al ataque terrorista de hace pocos días, ahora se han lanzado a presentar la situación de los suburbios británicos, buscando en ellos siguiendo el paradigma marxista, la causa de terrorismo que padece Inglaterra también. Millones de espectadores británicos se han enterrado ahora mismo que al lado de su mundo vive este mundo, realmente increíble, pero… ¿qué paso en la época de la reina Victoria…? Algo paralelo teniendo en cuenta la distancia de los tiempos.

Así que los ingleses vieron, en un reality, faltaría más, que su país también es país de Dean y Claire:

Dean, un joven desempleado de 37 años que lleva un año viviendo de las ayudas sociales, y su mujer, Claire, madre de siete hijos de distintos padres, son los “héroes” de esta nueva teleserie, llamada ‘Skints’, producida por la cadena británica Channel 4 y rodada en el barrio obrero de Westcliff State,en el condado de Lincolnshire (Inglaterra).

El primer programa de esta teleserie batió récords de popularidad con una audiencia de más de cuatro millones de espectadores. Según las encuestas realizadas el día después de la emisión del capítulo, la gente confesó estar muy “sorprendida”. Muchos decían no creerse aún que muchos de sus conciudadanos vivan en barrios donde las drogas, la delincuencia, el vandalismo, la prostitución y el alcohol son la norma.

Westcliff es un barrio donde los hombres pasan todo el día bebiendo cerveza y fumando marihuana y las chicas de 21 años de edad ya tienen cinco hijos“, declaró uno de los realizadores del programa. “Este es un mundo de familias rotas y esperanzas rotas del que es muy difícil salir“, recogió asimismo uno de los comentarios de la prensa británica sobre el nuevo ‘reality’.

Según los directores del programa, más que un espectáculo depresivo, ‘Skints’ “trata de provocar al espectador y ofrece una oportunidad para que el país evalúe la magnitud de la pobreza que existe en él realmente”.

¿Recordáis la descripción del periodista de Times de 1843? Pues en esas estamos. Pero hay un añadido más. Cameron, sabes que no es así del todo. Sabes que habéis traído, aunque principalmente bajo el gobierno laborista de los últimos años, miles y miles de los que incluso te decían que hay que cortarte el cuello siendo ciudadanos británicos. Los habéis traído por dos motivos: rompehuelgas y para dar por borradas las raíces cristianas de Europa. Vuestra responsabilidad es enorme, aunque a nosotros nos toca en primer lugar pagar los platos rotos. No habéis apoyado la valentía de los que en sus países luchan contra los mismos. Por menos que en Turquía ahora queréis entrar en Siria y habéis entrado en Libia dejándolo un infierno, pero, ¿quién sabe vuestros planes?

Ciertamente, no hay que infravalorar el papel de un sistema. Un kalashnikov permite controlar a 30-40 detenidos fácilmente, mientras que una navaja tal vez a dos o tres, y que estén cerca. Un sistema, con mala voluntad, puede provocar mucho más daño que el otro. Un sistema es una herramienta, que alguien sustenta.

La legislación civil regula la relación entre ciudadanos, incluso entre personas. Si no existiera, se impondría el más fuerte. Eso lo demuestra (a modo de ciencias sociales) la experiencia misma. Nos movemos dentro de unos límites. Muchos no los necesitan, se mueven por el bien de los demás y por el sentido común, si la legislación (cuando es perversa) no se lo impide, pueden hacer mucho bien. Pero muchos, posiblemente en mayor número todavía, no hacen el mal solamente debido al miedo al castigo, o debido a que la ley se lo prohíbe. En la economía, fruto de la acción humana sujeta al juicio moral, debe ocurrir lo mismo.

Sin estas leyes, gobernará sin escrúpulos el más fuerte. Entonces, un sistema liberalservirá al poderoso para que pueda gobernar a su antojo. Entonces, el poderoso gobernará al mundo entero. Pero más que el poderoso, ese es el diablo. El que siempre odiaba y envidiaba al hombre el amor que Dios le tenía. Él (el diablo), era condenado a toda la eternidad debido a su malicia, el hombre debido a que pecó por haber sido seducido, recibe el castigo temporal, pudiendo en principio evitar el eterno. De allí la envidia y la venganza del demonio que quiere destruir la obra de Dios, pero sobre todo quisiera vengarse del mismo Dios arrebatándole al hombre. Pero Dios hizo lo que el demonio ni podía soñar: se hizo hombre, y hasta murió resucitó de los muertos para tener al hombre consigo. Algo inimaginable.

En la Iglesia. El hombre sin Dios, esta es la venganza. Y esta es la infiltración del demonio. Son estos los que están detrás en su nombre. Desde el siglo I: “Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros.” (1ª Jn 1, 19), y: “¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” (1ª Jn 1, 22), y: “Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.” Ap 2, 2; “Conozco las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.” Ap 2, 9

Si están allí presentes en persona física, mucho más con las ideas liberales cuyos precursores y avanzadilla siempre eran:

[Atención a los perros; atención a los obreros malos; atención a los falsos circuncisos.Filipenses 3, 2 San Pablo se refería a los cristianos infiltrados.]

Esa es la infiltración, y esta por ejemplo sería la saturación a ver si nos cansamos por desesperación. Pero va a ser que no, el celo por tu casa me devora, y no les dejaremos estar aquí:

Hay primeros socialistas y últimos socialistas. Los últimos socialistas se parecen al último Engels. Así es su pensamiento en su última etapa, en la obra Origen de la familia, identificándose por completo con el pensamiento de Marx:

“Y añade Marx: La familia moderna contiene en germen, no sólo la esclavitud (servitus), sino también la servidumbre, y desde el comienzo mismo guarda relación con las cargas en la agricultura. Encierra, in miniature, todos los antagonismos que se desarrollan más adelante en la sociedad y en su Estado.”

Me suena a Pajín y a Aído, y a ciertas filantropías. No quiero terminar este apartado sin hacer una última reflexión de la influencia del pensamiento marxista y liberal al mismo tiempo, aunque se trate de dos filos de una misma espada de pensamiento materialista. Es muy fácil reconocer el pensamiento marxista en la teología de liberación, como hemos dicho, ¿pero nada más que eso tiene infiltración de doctrinas no claras? Consideremos otra vez la reflexión de Engels:

“Mi libro no representa más que una de las fases de su desarrollo embrionario; y lo mismo que el embrión humano reproduce todavía, en las fases iniciales de su desarrollo los arcos branquiales de nuestros antepasados acuáticos,…”

La teoría de evolución es marxista. Fue acogida con entusiasmo por los mismos Marx y Engels, que en ella vieron la confirmación de su teoría del materialismo dialéctico. Pero al mismo tiempo fue siempre muy valorada en los movimientos liberales, pero desde otra perspectiva. Digamos, la lucha por la supervivencia de las especies validaba el concepto de la competitividad y selección natural en la sociedad humana. Más nos merecemos los que mandamos, esa es la lógica. Somos los selectos y debemos dominar a los inferiores.

¿Cuántos en la Iglesia aceptan la evolución, aunque sea teísta, como se le llama? ¿Es eso tan limpio? No sería más fácil decirles, “oigan ustedes, como lo científico es lo que se confirma en el laboratorio (para mí metafísica y lógica son ciencias, aunque no necesitan laboratorio, pero vosotros como seguís al circulito de Viena os quedáis solamente con el laboratorio, pues, ya sabéis) ¿no podrían sacarnos un hombrecito de un par de chimpancés con vuestro corta y pega de los genes? ¿O la haya de una planta inferior? La verdad que nos vendría bien, sobre todo en estos últimos decenios que estamos perdiendo especies a marcha forzada y no hay quien lo pare. Hace cien años vivían todavía tigre como este

tigre desaparecido

pero ya no está. ¡Cuántas inspiraciones para devorar podría provocar!

¡Cuidado, pues, con algunas ideas! Mi pequeña manía, aunque este tema toque lateralmente, digamos, este asunto, me permite recordar lo oficial para ti y para mí:

Este único verdadero Dios… inmediatamente desde el comienzo del tiempo estableció cada criatura desde la nada, espiritual y corporal, nominalmente, angélica y mundana; y después la creación humana, común como fue compuesta de espíritu y cuerpo.”(CVI, Denz 1783, idem IV Lateranense, 1215, Denz. 428)

No obstante, hay también primeros socialistas. Llamaría así a las personas que, incluso creo por alguna razón noble, al menos así la ven, se montan en la utopía socialista. Con el tiempo se dan cuenta del fallo del intento, pero algo positivo creo que buscaban. Y creo que es eso lo que les predispone en cierta manera a la búsqueda sin fin. Colocaría aquí a varios famosos conversos procedentes de las filas izquierdistas: André Frossard, Albert Camus, Emile Zola, Vittorio Messori en nuestro tiempo, por poner algunos. Voy a poner en tus manos a algunos de la sinagoga de Satanás, esos que se dicen judíos, pero mienten porque no lo son; voy a hacer que se postren a tus pies, para que sepan que te hecho objeto de mi amor (Ap. 3, 9). Más quisiera que todos pudieran caer del burro como Zola. Cito de su carta de conversión:

“Yo, abajo firmante, miembro de la Gran logia y al mismo tiempo sumo sacerdote y el maestro mayor, fundador de la orden de los masones libres y sus logias en Egipto, declaro con esta carta que he sido miembro de la secta de los masones libres durante 30 años y 20 años como maestro de esa orden y de tal forma tuve bastante tiempo para conocer en profundidad sus principios y sus planes:

Masones libres se consideran a sí mismos una orden liberal y filosófica que aprecia la verdad y progreso moral y el que promueve ciencia, arte y beneficencia.

Falsamente presenta la tolerancia hacia las demás religiones y que en las reuniones no debate sobre la política y religión.

Además, la orden engaña a la opinión pública que la masonería no es una secta religiosa sino el templo de la justicia y de la beneficencia hacia el prójimo.

Afirmo todo lo contrario, que la masonería libre no es aquello para lo que se presenta. Todo lo propuesto como bueno en sus leyes y rituales es falsedad. Todo es pura y arrogante falsedad. Toda aquella vulgar pantomima sobre las virtudes como justicia, beneficencia, misericordia y amor son mentira tanto en logias como en corazones de los masones libres; incluso les son totalmente extrañas – honro las excepciones – y no las practican. La verdad no tiene cabida en la masonería libre; ella es totalmente extraña a los hermanos en las logias. En el orden de los masones libres reina la mentira que no se detiene ante nada. Bajo la apariencia de la verdad reina allí la mentira y la maldad que han esclavizado totalmente a un pueblo superficial y manipulable.

Defiendo que la masonería libre es una secta religiosa cuya finalidad es destruir todas las religiones existentes y colocar a sí misma en su lugar para convencer el mundo en la idolatría.

Hoy me arrepiento con total sinceridad porque he vivido durante 30 años en la mentira pero reconozco en que se basa el sistema de toda la masonería libre y que difundiendo esta doctrina engañaba a la gente que me seguía en masa.

Después de ser iluminado por Dios soy conciente de todo el mal que hice. Por eso renuncio a la masonería libre, reconociendo ante la Iglesia mi arrepentimiento por mis desvaríos. Pido el perdón a Dios por todo el mal que hice durante mi pertenencia a la orden de los masones libres y pido perdón a Su Santidad Papa León XIII y a todos aquellos que de alguna manera engañé.”

Ojalá hagan así todos. No podrían hacer tanto si estuviéramos más espabilados:

¡Caudillos!… Viriliza tu voluntad para que Dios te haga caudillo. ¿No ves cómo proceden las malditas sociedades secretas? Nunca han ganado a las masas.
—En sus antros forman unos cuantos hombres-demonios que se agitan y revuelven a las muchedumbres, alocándolas, para hacerlas ir tras ellos, al precipicio de todos los desórdenes… y al infierno.
—Ellos llevan una simiente maldecida.
Si tú quieres…, llevarás la Palabra de Dios, bendita mil y mil veces, que no puede faltar. Si eres generoso…, si correspondes, con tu santificación personal, obtendrás la de los demás: el reinado de Cristo: que «omnes cum Petro ad Jesum per Mariam».

(San Josemaría Escrivá, Camino, Táctica • Punto 833)

En resumen: los cristianos disponen, designados a estar en lo alto de un monte, de energías propias para combatir las obras del maligno en este mundo. Deben usarlas con radicalidad y desparpajo, sabiendo que no son necesarios ni muchos ni fuertes mundanamente hablando para lanzarse a esa tarea, sino Davides que se lanzan a la batalla. La iniciativa y compromiso de uno solo arrastra. Las fecundas iniciativas en ese campo iniciadas por obras como las de Chesterton, Dorothy, Mondragón, Peregrinos de San Miguel han dado ciento por uno. Tus manos, libres de este mundo pero para este mundo, pueden hacer lo que no podías ni soñar.

Por último, tomaré la literalidad de la orientación de Marx de su Manifiesto del Partido Comunista, pero traducida de esta forma: donde pone comunista lee cristiano, lahumanidad como reino de Dios, etc., “pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz.” (Lk 16, 8)

Pero la comunidad del objetivo supremo termina por superar esas dificultades; dentro de poco los batallones esparcidos y tumultuosos se formarán en una larga línea de batalla, presentando al enemigo un frente bien ordenado, silencioso bajo el fragor de sus armas, defendidos por osados tiradores y apoyados en reservas inagotables.

Esta línea de acción fue expuesta por primera vez en 1847 en el Manifiesto del partido comunista en los términos siguientes:

Los comunistas -este es el nombre que entonces habíamos adoptado y que todavía hoy día estamos muy lejos de repudiar- los comunistas no forman un partido distinto, opuesto a los demás partidos obreros. Ellos no tienen intereses separados y distintos de los intereses del conjunto del proletariado. Ellos no proclaman principios especiales, a las cuales tendría que amoldarse el movimiento proletario. Los comunistas sólo se distinguen de los demás partidos obreros en dos puntos: 1º en las luchas nacionales de los proletarios de diferentes países, proclaman y ponen en primer plano los intereses comunes de todo el proletariado, independientemente de toda nacionalidad; 2º en las diferentes fases de desarrollo por las cuales tiene que pasar la lucha de la clase obrera contra la clase capitalista, siempre y por todas partes representan los intereses del movimiento en su conjunto.

Los comunistas luchan por alcanzar los objetivos inmediatos, por la vindicación de los intereses presentes de la clase obrera; pero, dentro del movimiento actual, representa y defienden el porvenir del movimiento. Esa es la línea de acción seguida durante más de cuarenta años por el gran fundador del socialismo moderno, Carlos Marx, y por mí mismo, así como por los socialistas de todas las naciones que trabajan de común acuerdo con nosotros. Con el resultado de que nos ha conducido a la victoria en todas partes; gracias a ella es que actualmente la masa de los socialistas europeos en Alemania y en Francia, en Bélgica, Holanda y Suiza, en Dinamarca y en Suecia, en España y

Portugal, en lucha como un solo y común ejército bajo una sola y misma bandera.

Londres, 26 de enero de 1887.”

El manifiesto comunista. La cita es extraída de los capítulos II y IV.

Ya que nosotros, igual que los socialistas de Engels queremos eso: “Lo que demandan los socialistas implica una revolución total de todo el sistema de producción social”, leído, claro está, igual que antes.

Sabiendo que el éxito tendrá lugar, “porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.”(Lc 21, 15)

Bancos del tiempo, una respuesta estructural a la crisis

¿Cómo no pensar también en la violencia contra la vida de millones de seres humanos, especialmente niños, forzados a la miseria, a la desnutrición, y al hambre, a causa de una inicua distribución de las riquezas entre los pueblos y las clases  sociales? Evangelium Vitae 10d

 

El dinero es vil, pero se hace valioso por la fe; es vil cuando se esconde, precioso cuando se difunde, pues está escrito: “Esparció, dio a los pobres, su justicia permanece eternamente” (Sal 106, 9) (S. Ambrosio, Sal 37, n.34).

 

“¡Como sociedad democrática, vean cuidadosamente todo lo que está pasando en este poderoso mundo del dinero! El mundo de las finanzas es también un mundo humano, nuestro mundo, sometido a la conciencia de todos nosotros; de ahí la necesidad de la existencia de principios éticos. Por tanto, vean especialmente el que puedan contribuir a la paz mundial con su economía y con sus bancos y no contribuir – quizás de manera indirecta – a la guerra y a la injusticia!”

Juan Pablo II, Suiza 14 de junio de 1984.

Casi la mitad del presupuesto del estado español para 2013 está destinado al pago de los intereses de la deuda. La otra mitad de un presupuesto que podría cubrir las necesidades de decenas de países va para los gastos de sanidad, educación, seguridad, y un largo etc. Es decir, la mitad de todo el dinero que tiene España para su funcionamiento más o menos normal en un periodo de un año entero, va para pagarsolamente los intereses de la deuda ya contraída (y que sigue en aumento).

En otras palabras, España, y otros países de su entorno, antaño prósperos y presentados como locomotoras económicas mundiales, han caído en una situación totalmente tercermundista, tantas veces descritas en el caso de países africanos, americanos y asiáticos.

El objetivo de este artículo es buscar y presentar soluciones alternativas a la dinámica nociva del sistema financiero actual que ahoga familias y estados enteros. El objetivo no es pretencioso, es posible de realizar, se está llevando en práctica por determinados sectores, personas y hasta naciones. El desafío es grande; grande y adecuada ha de ser la respuesta.

El sistema es nocivo, no lo duden. Es contrario al hombre, es contrario a la sociedad, es contrario a la ley natural; no lo duden. Una persona no puesta al tanto se sorprendería de las cantidades de referencias magisteriales en contra de mal uso de los medios de pago en la sociedad: Benedicto XIV en Vix Pervenit condena solemnemente la usura, León XIII en Rerum Novarum habla de usura bajo otras formas en la época actual. Pío XI utiliza términos de los más crudos para describir la grave realidad de la que fue testigo unos pocos controlan la sangre para la vida económica de las naciones. Juan Pablo II en Solicitud Rei Socialis habla de estructuras de pecado, nada menos. Pide un nuevo sistema financiero en el discurso en la ONU, Benedicto XVI condena la usura actual; varios obispos y cardenales recientemente recuerdan que la solución a la crisis pasa por poner al hombre, imagen y semejanza de Dios, como fin, y no herramienta del sistema económico. Indico tan solamente varias intervenciones pastorales recogidas por Infocatólica: Cualquier sistema económico que no tenga por centro a la persona humana se equivoca  (Cardenal Rodríguez Maradiaga)

Me daba tristeza comprobar que entre las filas católicas había algunos que criticaban estas posturas, en definitiva considerándolas como una especie de cuento de Blancanieves  inadecuado para la realidad que nos rodea implacablemente. Podría resumir estas posturas con “Sr. Obispo, ¿usted qué sabe? Ocúpese mejor de las cosas de religión, que esto no le toca, más bien le supera.” Y concluiré en su nombre:“Obispo, ¡cállate!”   Lamentable, pero por desgracia nada nuevo. Ya León XIII advertía que la economía no se puede separar de cuestiones morales y se lamentaba de resistencias que sus propuestas encontraban en ciertos círculos católicos. Pío XII indica con claridad:

Con razón han podido afirmar insignes estadistas que, después de haber estudiado los diversos sistemas económicos, no habían hallado nada más razonable que los principios económicos expuestos en las encíclicas Rerum novarum y Quadragesimo anno. También en las naciones cristianas no católicas, más aún, en naciones no cristianas, se reconoce la extraordinaria utilidad que para la sociedad humana representa la doctrina social de la Iglesia; así, hace ahora apenas un mes, un eminente hombre político no cristiano del Extremo Oriente ha opinado sin vacilación que la Iglesia, con su doctrina de paz y de fraternidad cristiana, aporta una contribución valiosísima al establecimiento y mantenimiento de una paz constructiva entre las naciones. E incluso los mismos comunistas —cosa que sabemos por relaciones fidedignas que afluyen de todas partes a este centro de la cristiandad—, si no están totalmente corrompidos, cuando oyen la exposición de la doctrina social de la Iglesia reconocen la radical superioridad de ésta sobre las doctrinas de sus jerarcas y maestros. Solamente los espíritus cegados por la pasión y por el odio cierran sus ojos a la luz de la verdad y la combaten obstinadamente.

Divini Redemptoris, 34

Es un hecho lamentable, pero cierto: la conducta práctica de ciertos católicos ha contribuido no poco a la pérdida de confianza de los trabajadores en la religión de Jesucristo. No quisieron estos católicos comprender que la caridad cristiana exige el reconocimiento de ciertos derechos debidos al obrero, derechos que la Iglesia ha reconocido y declarado explícitamente como obligatorios. ¿Cómo calificar la conducta de ciertos católicos, que en algunas partes consiguieron impedir la lectura de nuestra encíclica Quadragesimo anno en sus iglesias patronales? ¿Cómo juzgar la actitud de ciertos industriales católicos, que se han mostrado hasta hoy enemigos declarados de un movimiento obrero recomendado por Nos mismo? ¿No es acaso lamentable que el derecho de propiedad, reconocido por la Iglesia, haya sido usurpado para defraudar al obrero de su justo salario y de sus derechos sociales?

Divini Redemptoris, 51

En primer lugar debemos recordar que los pastores tienen la misión precisamente de hacer conocer y predicar principios generales de la DSI; su aplicación práctica se puede realizar de muchas maneras, pero siempre en la aplicación debe ser posible reconocer principios que la inspiran.

Donde sí es notorio que la DSI no se aplica es en un sistema financiero usurero por naturaleza, al cual estamos sometidos todos porque se trata por una parte de un poder no controlado por los gobiernos, y por otra, porque en sí mismo lleva a la imposibilidad de devolver la deuda contraída en el caso de la gran mayoría de las naciones. Se trata de algo evidente, pero en este caso ocurre como con otras tantas cosas evidentes que no interesa que se sepan. Sobre la perversión de este sistema hable largamente en el post sobre el Crédito Social, aquí procuraré presentarlo de una manera plástica en primer lugar, para hablar posteriori fundamentalmente sobre las distintas vías alternativas a la situación planteada por el sistema actual.

Cuando se habla de millones, miles de millones, etc., normalmente no se tiene presentación sobre lo que significan realmente tales cantidades. En ese sentido la visualización puede jugar un papel importante, tal vez entonces es cuando se percibe una determinada proporción o magnitud.

Los siguientes montones siempre están hechos con billetes de cien dólares:

2 Un millón de dólares $ 1.000.000 – Un montón no tan grande, como tal vez usted se imagina. Sin embargo esto equivale a 92 años de trabajo para el común de los mortales.

3 Cien millones de dólares $ 100.000.000 – suficiente para todos. Se adapta muy bien en la paleta de tamaño estándar, norma ISO/Militar.

4 Un millón de millones (así no hay confusión entre billones y trillones que se utilizan para lo mismo a ambos lados de Atlántico) de dólares $ 1.000.000.000.000 – Cuando el gobierno de EE. UU. habla de un déficit del 1.7 trillones de dólares este es el volumen de dinero prestado en 2010 del Gobierno de los EE. UU. para su economía. Tenga en cuenta que es el doble de paletas apiladas de 100 millones de dólares cada una, llenas de billetes de $ 100. Se necesitaría una gran cantidad de camiones para llevar todo esto. Si usted hubiese gastado $ 1 millón de dólares al día desde el inicio de la era cristiana hace dos mil y pico años, no habría gastado hasta hoy $ 1 trillón de dólares… sino alrededor de $ 700 mil millones, la misma cantidad que los bancos recibieron durante el rescate. Comparativa de $ 10^12 dólares a un campo de fútbol americano de tamaño estándar y de un campo de fútbol europeo con una aeronave Boeing 747 – 400 transcontinental que está a la derecha.

El camión de carga que no se ve muy bien en la imagen lleva dos mil millones de dólares

5 15 millones de millones de dólares $ 15·10^12, este es el tope de la deuda nacional de EE. UU. que alcanzó hacia la Navidad de 2011 (actualmente aumentada más todavía). La Estatua de la Libertad parece más bien preocupada de ver como los Estados Unidos ahora debe más dinero que su producción anual (PIB).

6 114.5 millones de millones de dólares $ 114.500.000.000.000 – Las obligaciones no financiadas de EE. UU. A la derecha se puede ver la columna de billetes de $ 100 dólares fríos y tangibles, que sobrepasan a las desaparecidas torres del World Trade Center y el Empire State Building – que en su tiempo fueron los edificios más altos del mundo. Ya ve cómo quedó la Estatua de la Libertad.

El súper rascacielos de 114,5 trillones de dólares es la cantidad de dinero que el gobierno de EE. UU. sabe que no tiene para financiar completamente todos sus programas.

Por supuesto, un rascacielos como este no puede existir, ya que la deuda se compone de dinero (en billetes) que no existen, y se infla debido al interés compuesto. Incluso si todo el dinero en efectivo que está circulando se recogiera para pagar la deuda, no se podría ni siquiera pagar el uno por ciento de esta deuda.

En vídeo:

Más imágenes aquí.

En efecto, como señala François de Siebenthal, ex director del Banco Suizo y ahora por la gracia de Dios Peregrino de San Miguel, en 2008 y 2009 la Reserva Federal emitió más dinero nuevo de la nada que la cantidad total de todo el dinero en efectivo puesto en circulación en los 230 años previos. Cuando una cantidad alcanza valores altos, y sigue creciendo con un factor multiplicador, puede ocurrir que en un año, o en el último periodo de crecimiento, supere todas las cantidades anteriores. A veces para explicar plásticamente la fuerza de crecimiento de las funciones exponenciales, utilizo un par de ejemplos similares como los que siguen.

Tenemos una hoja de papel de grosor de un milímetro y que es tan grande que s puede doblar las veces que se quiera. ¿Cuántos doblados son necesarios para tener un grosor de la Tierra  a la Luna? Treinta y alguno. Y si en un bote dejamos una gota con bacterias que se reproducen en dos, cada una cada media hora, siendo el bote lleno a las 24 horas, ¿en cuánto tiempo estaba el bote a la mitad? A las 23 horas y media. En media hora la última mitad, la primera en todo el tiempo anterior. En estos casos, aplicados a las finanzas, las leyes numéricas producen efectos devastadores. Llega un momento, no hace falta que pasen muchos años, en que toda tu riqueza nacional sirve solamente para pagar los intereses de la deuda, y ni eso. De esa manera se esclavizan países, se imponen políticas tendenciosas, se provocan guerras, los pueblos enteros están sometidos a condiciones infrahumanas de existencia, que generan violencia, someten a la miseria a los grandes grupos de población que no reniegan ya ni de recurso a la prostitución, crimen, pornografía… Con razón la usura es un pecado mortal especialmente grave.

El dinero prestado, ¿realmente ha sido prestado? Sí y no. Sí, porque es un dinero que se te concede para gastarlo, aunque para recibirlo contraes una deuda. No ha sido prestado, porque ese dinero no lo ha tenido nadie, esa es la gracia. Ese dinero que conceden a los individuos y países enteros no ha existido jamás. Nadie lo ha tenido en su cuenta. Sin embargo, está prestado en forma de deuda. Como todo el dinero que circula procede de los bancos, emitido con una deuda, es imposible devolver todo el dinero. Puedes devolver solamente el capital, pero debes y el capital y los intereses, o sea, una cantidad ahora mayor. Nadie tiene esa cantidad que falta. Para pagarla es necesario recurrir a la siguiente deuda, etc. Mientras algunos países, como por ejemplo EE. UU., pueda recurrir a un aumento indefinido de la deuda, puede seguir funcionando. En el momento que se le requiera la deuda a un determinado país, se presenta el estancamiento y el retroceso irremediable, con todo lo que conlleva. Únicamente puedes sobrevivir si vences comercialmente a otro país o regiones, o sea, si recibes de fuera una determinada cantidad. Pero eso llevará posiblemente a otros a una situación peor que la tuya.

¿Por qué ocurre todo esto? Porque un superpoder controla a los gobiernos, es el superpoder del monopolio monetario que no ejercen las naciones, sino las entidades financieras que están al margen de la autoridad de los estados.

No exagero, veámoslo (consultar también el artículo de Louis Even Un super poder controla a los gobiernos). Conocemos de sobra los tres poderes relativos al gobierno: legislativo, ejecutivo y judicial. El gobierno legítimo y soberano de cualquier país libre debe poseer el poder de crear leyes que regulen las relaciones entre los ciudadanos y los organismos establecidos sin tenerle que pedir permiso a ninguna autoridad extranjera. Lo mismo en cuanto a los poderes ejecutivo y judicial. Es la teoría clásica de la división de poderes en un estado de derecho (una división que por cierto no tenemos en España).

Sin embargo, existe otro poder, un poder tácito y real que se ejerce de facto sobre las naciones e individuos. Es un poder que no reconoce autoridad de ninguna constitución ni ganas que tiene de someterse en lo esencial de su misión: creación del dinero, que realiza al margen y de forma independiente del estado. Es un poder que rinde cuentas a sí mismo, a su dinámica propia, pero ese poder es el dueño del dinero, es el poder monetario. Ese poder no consiste en el dinero mismo, sino en el modo de crearlo. Es algo que debe pertenecer a todos y que el estado debería dar como un servicio público a la sociedad para que esta pueda funcionar. Su dueño debería ser el estado, no las entidades privadas. Es del César, pero especialmente en los últimos cien años ya no es así.

El poder monetario no es el dinero que usted pueda tener en el bolsillo. No son las acciones ni los bonos que pueda tener en su portafolio. No son los impuestos que los gobiernos de los tres niveles – local, estatal o federal – tomen de usted sin poderse satisfacer nunca. No son los incrementos de las nóminas – que tanto piden los sindicatos  y por los que van a huelga. Tampoco son los dividendos industriales que a algunos socialistas les encantaría tomar de los capitalistas para verlos distribuidos entre los asalariados sin haber calculado la insignificante gota que obtendrían de los mismos. El  poder monetario no es lo que algunos gobiernos llaman inflación y lo que algunos empleados llaman incremento en el nivel de vida, mientras los gobiernos y los sindicatos contribuyen a esta inflación tanto como les es posible, los primeros mediante el alza de los impuestos y los segundos mediante sus demandas de incrementos salariales.

No, todo esto es nada comparado con la estatura y el poder del superpoder que estamos denunciando, este poder puede hacer que nuestras vidas se tornen“duras, difíciles, crueles y hasta severas”, en las palabras del Papa Pío XI en su carta encíclica Quadragesimo Anno. Puede hacer nuestra vida incluso imposible, tal como lo expresó tan bien el Papa Pío XI en su misma encíclica: “Este poder se vuelve particularmente irresistible cuando es ejercitado por aquellos quienes, debido a que son dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran la sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad”

 

Estas fuertes palabras pueden parecer inmoderadas a quienes no están conscientes de, por un lado, el rol del dinero y el crédito en la vida económica y, por el otro, del control al que el dinero y el crédito están sujetos. Pero el Papa no exagera.

¿Qué es lo que genera un trabajo? Una necesidad de una persona, que esta misma o la otra pueda atender. Pero hay infinitud de trabajos que para realizarse necesitan un intermediario, a modo de una herramienta. Esa herramienta es el dinero. De allí que, si no hay dinero, tampoco puede haber trabajo. El que controla el dinero, controla el trabajo, controla el país. Si no hay trabajo, hay miseria con todas sus consecuencias que conocemos de sobra. Una de ellas es que la población de una nación se puede ver reducida drásticamente al no existir sustento suficiente.

El dinero es como la sangra para la vida económica. De allí aquellas palabras de Pío XI: “Dominio ejercido de la manera más tiránica por aquellos que, teniendo en sus manos el dinero y dominando sobre él, se apoderan también de las finanzas y señorean sobre el crédito, y por esta razón administran, diríase, la sangre de que vive toda la economía y tienen en sus manos así como el alma de la misma, de tal modo que nadie puede ni aun respirar contra su voluntad.”

 

En efecto, si falta la sangre en el cuerpo económico, es porque ésta fue retirada del mismo. Y si regresa, es porque ha sido nuevamente inyectada. La extracción y la inyección de sangre no son operaciones espontáneas. Son los controladores del dinero y del crédito los que “pueden determinar su asignación…proveyendo de este modo la sangre de vida al cuerpo entero de la economía”.

¿Pero que puede uno hacer? ¿No es esta una situación inevitable que todos debemos fatalmente afrontar? – No del todo. Si falta la sangre en el cuerpo económico, es porque ésta fue retirada del mismo. Y si regresa, es porque ha sido nuevamente inyectada. La extracción y la inyección de sangre no son operaciones espontáneas. Son los controladores del dinero y del crédito los que“pueden determinar su asignación…proveyendo de este modo la sangre de vida al cuerpo entero de la economía”.

 

Necesitamos de su consentimiento para vivir; el Papa Pío XI tenía razón.

En su carta encíclica el Papa no explica el mecanismo de extracción ni de inyección de la sangre, ni define medios concretos para quitar el control del cuerpo económico de las manos de sus maliciosos cirujanos. Este no era su papel. Pero sí lo fue el denunciar y condenar la dictadura, la fuente incalculable de calamidades para la sociedad, las familias, la gente, no solo en sentido material, sino creando dificultades que no garantizan para cada alma, el seguimiento de un destino que debe ser el propio para toda la eternidad. Y el Papa habló y dijo lo que tenía que decir.

¡Qué lástima! Sólo unos cuantos escucharon sus palabras y la denunciada dictadura ha consolidado desde entonces su posición cada vez más. La situación que vivimos hoy era no menos dura en la crisis financiera de antes de la segunda guerra mundial. No había dinero por ningún lado, la gente estaba deambulando por los campos pidiendo trabajo, sin éxito.

Por mucha preparación que tuvieras, era inútil. No había dinero, no había trabajo. Durante meses y años el gobierno y el parlamento de Canadá, por ejemplo, se reunían en sesiones interminables; sin acuerdo. Llegó el septiembre de 1939, la declaración de guerra… y el dinero a caudales. Faltaba mandar soldados  al frente, y los mismos que decían que no había dinero lo concedieron sin más. Una sola sesión parlamentaria de un par de horas era suficiente para llegar a un acuerdo histórico y para recibir dinero que sería necesario durante seis años.

El poder monetario es el poder para emitir el dinero y el crédito de una nación, el poder que condiciona la puesta en circulación del dinero y del crédito, el poder de determinar la duración en que este crédito financiero estará en circulación, el poder de exigir el regreso del dinero en un lapso predeterminado, bajo pena de confiscación de los bienes que son el fruto del trabajo de quienes están sujetos a dicha confiscación, el poder de someter a los gobiernos, de fijarles igualmente las condiciones para recibir los préstamos y para pagarlos, de pedir como garantía, el poder que todos los gobiernos tienen de cargar con impuestos a sus ciudadanos.

Ahora, es este crédito financiero, este dinero, el permiso para hacer uso de la capacidad de producción, no de los controladores, sino de la población del país. Estos  controladores del dinero y del crédito no ayudan para nada a que tan sólo un tallo de trigo crezca en al país, tampoco fabrican ni siquiera un par de zapatos, ni un solo ladrillo, tampoco excavan en ninguna mina, ni pavimentan un metro cuadrado de carretera. Son los pobladores quienes llevan a cabo estos proyectos. Es, por tanto, su propio crédito real. Pero para poder utilizarlo, necesitan de la aprobación de los controladores del dinero, del crédito financiero, que no es otra cosa que el registro de cifras en los libros de los banqueros, representando el valor del crédito real de la nación.

Es la pluma del banquero quien da su consentimiento o quien le niega a los individuos, corporaciones, gobiernos, el derecho de movilizar los talentos de sus profesionales o de los recursos naturales del país, esa pluma gobierna; ésta permite o rehúsa, establece las condiciones para los permisos  financieros, endeuda a los individuos y a los gobiernos a quienes les concede los permisos. La pluma del banquero tiene el poder de un cetro en las manos de un superpoder – el poder monetario.

Una “sesión urgente” de seis días, del 6 al 13 de septiembre de 1939, fue suficiente para que tomaran la decisión de entrar rápidamente a una guerra que les costaría billones de dólares. La decisión se tomó de forma rápida y unánime. Un ministro del gabinete de Mackensie King, J.H. Harris, habló con la mayor elocuencia posible al respecto: “Canadá, – el proclamó -, tiene sus ojos puestos en esta Casa. Por tanto, ¿no estamos obligados a ver lo que hay dentro de esta Casa como una unidad de acción y pensamientos? La razón es evidente; la cristiandad, la democracia y la libertad personal están en riesgo.”

Ni la cristiandad ni la libertad personal pareciéronle estar en riesgo, ni tampoco al gobierno al que pertenecía, a lo largo de todos los años en que las familias canadienses fueron destruidas por no ser capaces de conseguir pan; durante el tiempo en que los jóvenes fueron humillados con trabajos muy duros – a cambio de conseguir una escasa ración a cambio de completo servilismo; tiempo en que los hombres se enterraban a sí mismos en los arbustos, tiempo en que los hombres desempleados iban de  un poblado a otro, en el que muchos otros buscaban refugio en chozas que construían con pedazos de metal y de papel que tomaban de los basureros de las calles de Montreal.

Pero Harris y los demás sabían que el ir a la guerra era la condición para recuperar la sangre del cuerpo económico controlado por el superpoder, el poder monetario.

Una monstruosidad diabólica

Una de las peores tiranías es la del poder monetario, una tiranía que se hace sentir a sí misma en todas las casas, en todas las instituciones, en todas las administraciones públicas, en todos los gobiernos. ¿Y de dónde toma este superpoder su autoridad? Los otros tres poderes  gubernamentales obtienen su autoridad dela Constitucióndel país. Pero, ¿qué constitución fue capaz de darle a un superpoder el derecho a tener a los gobiernos bajo su pulgar? El hecho de que este mismo estado de cosas exista en todos los países desarrollados no justifica su monstruosidad. Sólo muestra que el superpoder del dinero y del crédito tiene a todo el mundo civilizado bajo sus tentáculos. Esto lo hace aún más diabólico.

Efectivamente, es un poder diabólico, pero rodeado de un aura tan “sagrada”, que hace que todos se postren ante sus pies en materia económica y social especialmente en lo que concierne a los sistemas de operación de dinero y de crédito. Se le permite entrometerse en todo, pero especialmente en el sistema monetario a pesar de la soberanía de los gobiernos.

Pero ¡cuántas almas, que deberían ser más capaces de entender, de distinguir entre un sistema de dominación y un cuerpo de servicio, han elegido cerrar sus ojos y sus oídos por razones de orgullo o intereses privados!

Es necesario un poder monetario controlado por el estado, al servicio de la sociedad

Lo que se requiere, en cambio, es un poder monetario establecido por la constitución o por la ley para hacer del organismo monetario un organismo al servicio de la comunidad como lo son los otros tres servicios mencionados anteriormente.

Lo que se necesita es un poder monetario ejercido por un organismo similar al del sistema judicial, con contadores calificados en vez de jueces. Dichos contadores, al igual que los jueces,  llevarían a cabo sus obligaciones independientemente de los poderes que se les otorgan. Basarían sus operaciones en estadísticas que no dependerían de ellos sino en los factores reales de la producción y el consumo del país, resultando esto de las actividades libres de los productores libres que responden a las necesidades libremente expresadas de los consumidores libres.

Esto significa que el dinero y el crédito serían únicamente el reflejo fiel, la expresión en cifras, de la realidad económica.

Es la ley constitutiva de tal poder monetario la que daría este fin al organismo para ello establecido. El organismo proporcionaría los créditos financieros necesarios a la población para que pueda ordenar los bienes que requiere de la capacidad de producción del país. Y como son los mismos individuos y familias quienes mejor saben lo que  necesitan, el organismo monetario estaría obligado, por su misma constitución, a proveerle a cada uno el ingreso necesario para que sean capaces de, por lo menos, satisfacer sus necesidades básicas para una vida digna. Esto es lo que el Crédito Social llama un dividendo dado a cada ciudadano sin importar su estatus de empleo o desempleo en la producción.

Entonces, el mismo organismo monetario proporcionaría a los productores los créditos financieros requeridos para hacer uso de la capacidad productora del país en respuesta a las órdenes expresadas por los consumidores. Haría esto tanto para las necesidades públicas como para las privadas.

Si la pluma de un superpoder usurpado puede crear o destruir de acuerdo a la voluntad de su tirano el crédito financiero basado en el crédito real de una nación, la pluma de un poder monetario constitucional sería tan efectiva como para emitir el crédito financiero al servicio de la población y de todos los miembros de la sociedad. Este fin se especificaría en la ley.

Ya no habría más obstáculos puramente financieros. Endeudarse, por medio de banqueros extranjeros por mercancías que se pueden producir en el propio país – este disparate dejaría de existir. El alza de los precios cuando la producción se obtiene con mayor facilidad y abundancia – tal inconsistencia dejaría de existir en un cuerpo monetario, obligado por ley, a hacer de los aspectos financieros de la economía el reflejo exacto de la realidad.

El desperdicio astronómico, debido a la producción de cosas inútiles que no están de acuerdo con las necesidades de los consumidores, con la sola intención de generar empleos, sería evidenciado como superfluo y como falta de responsabilidad a las generaciones que nos seguirán.

Y otras miles de cosas se nos asegurarían con el solo establecimiento de un poder monetario de servicio y mediante el quitarnos de encima la insoportable regla que quiere ligar el ingreso únicamente con el empleo que absorbe completamente todas sus fuerzas dejándolo a la merced de una extenuante lucha por supervivencia, como si fuera una animal hambriento que se mueve según el instinto, agudizado y agresivo en situaciones de pánico, cuando el primer efecto del progreso debería ser la libertad del hombre para permitírsele participar en actividades, trabajo noble incluido, compatible con el desarrollo de su aptitudes y tender así al florecimiento de su personalidad y libertad.

Alternativas

 

            Hasta aquí la descripción de la problemática que nos atañe y que nos acosa. La pregunta que se nos impone es, ¿existen alternativas estructurales a esta situación? ¿Qué podemos hacer? Hasta que el poder esté en las manos de las personas que están al servicio de unos pocos en vez de procurar el bien común, desde las instancias del poder poco falta de esperar. Pero en la sociedad existen herramientas que funcionan y se llevan a cabo; capaces de al menos mitigar la difícil situación de muchos y procurarles una cierta esperanza y alivio en su existencia cotidiana.

Una de esas iniciativas son las que han dado nombre a este artículo: bancos del tiempo. Es posible que muchos los conozcan ya; yo me topé con los mismos al indagar sobre las alternativas a la crisis que padecemos. He tenido suerte que en la Región de Murcia existe y funciona admirablemente el segundo banco del tiempo de España, en concreto el de San Javier. Al mismo me había dirigido la responsable del banco del tiempo de Murcia, indicándome que el banco del tiempo de San Javier es el que mejor funciona en nuestra región. Dicho y hecho, solicité estas Navidades una entrevista con la responsable del mismo, Natalia Conesa,

la cual me informó sobre las actividades del banco, su alcance, volumen de transacciones realizadas, número de socios, etc. Bueno, primero unas pocas palabras para explicar de qué se trata. En definitiva, un grupo de personas intercambia servicios con la “unidad monetaria” una hora de su tiempo. Por ejemplo, la persona A acompaña en paseo a la persona B, la cual a su vez da las clases de conversación de alemán a la persona C; esta lleva en su coche a la persona D (o a alguna de las anteriores) a hacer la compra en un determinado lugar, o simplemente le ayuda a desplazarse mientras le arreglan su coche (o no lo tiene), etc.

El sistema se basa en el principio: para recibir, hay que dar, y viceversa. No el dinero, sino tu servicio. También es posible ofrecer el servicio, sin pedir nada a cambio. No obstante, el banco se lo devuelve por medio de unas excursiones organizadas, o por medio de cualquier actividad que pueda fácilmente ser de interés para todos.

Se organizan talleres, de música, informática, idiomas, etc., en los que usuarios reciben servicios también en grupos; estos a su vez devuelven lo recibido por medio de las acciones de servicio a las personas necesitadas, por ejemplo. Un caso concreto.  Una familia tiene dificultad para atender a un miembro suyo enfermo. Los que recibieron el servicio en los talleres se turnan día tras día para ayudar a levantarse a ese familiar enfermo, o sacarlo a un paseo agradable. Ese servicio no hay quien lo pueda dar. Esa familia no puede pagar a nadie – no tiene recursos. El estado no ayuda. Sin embargo, las personas que recibieron unas clases informales de guitarra,devuelven lo recibido mediante la atención a un familiar enfermo de una familia necesitada.

En el banco del tiempo de San Javier hay unos 350 socios; las actividades se dan en talleres de, por ejemplo, pintura en tela, lectura, informática, manualidades, costura, inglés básico y avanzado, conversación en francés, alemán, higiene, lecto-escritura, punto de cruz, guitarra, fotografía, etc. Los que reciben estas clases, a veces en grupos de diez personas, deben prestar servicios a las personas inscritas en el banco, o a veces prestan servicio a las personas necesitadas que no pueden devolverlo. También colaboran con Cáritas.

Aparte de talleres, están los intercambios de servicios entre los socios, como por ejemplo: personas que se ofrecen a enseñar a conducir bici, moto o coche, orientación para comprar coches, enseñar pastelería, mantenimiento del hogar, conversación en inglés, francés, holandés, salidas de ocio, acompañamiento, recados, etc., etc., etc. A su vez otros solicitan  paseos en barco (San Javier está en las orillas del Mar Menor), enseñar a comprar, conversación en inglés, ayuda psicológica, pedicura, consejos de ropa, maquillaje, ayuda limpieza, etc., etc., etc. Hice una estimación del volumen del “negocio” realizado en este banco, valorando, si se pagaran pero no hay dinero para ello ni lo habrá, a razón de unos diez euros la hora – pueden llegar a una cifra bárbara de un millón de euros al año.

Las ventajas de los bancos del tiempo son que las personas inscritas en el mismo forman lazos humanos de respeto, ayuda y comprensión. El hombre no es un lobo a otro hombre, sino vecino y colaborador. Los bancos del tiempo se han mostrado eficaces incluso entre personas de distinta procedencia, grupos étnicos, de diferentes religiones, y estatus social. Todos valen lo mismo, porque todos son personas que tienen la misma dignidad. Las personas que participan en el mismo amplían sus grupos de contacto y de conocidos, aprenden a valorar a otros por lo que son, no por lo que tienen. A su vez, algunos se ahorran el pago por algunos servicios que de otra manera no podrían disfrutar. Otros ven que no son inútiles como tal vez pensaban, todos de pronto saben algo y pueden aportar algo. El que ayuda a levantarse a un disminuido, como “pago” por el servicio recibido de tercera persona, recibe la sonrisa de agradecimiento del enfermo; yo diría de Dios.

Se dan servicios que de otra manera no se darían, o es imposible de pagar. Tengo familiares responsables de determinadas secciones de Cáritas. Me cuentan que uno de los problemas para muchas personas que se benefician de Cáritas es, precisamente, el recibir sin involucrarse a más. Es el peligro de la mentalidad de subsidio. Los bancos del tiempo son una muestra de que cualquiera puede dar, no solamente recibir. Pueden ser un complemento válido para las actividades de Cáritas; de mi parte es lo que voy a intentar.

Los bancos del tiempo desde la perspectiva de legalidad

Los BDT tienen bastante presencia en España (al parecer dónde más es en Barcelona y Madrid, en Barcelona he oído que prácticamente cada barrio dispone de uno), pero no se quedan atrás en otros países. Es más, en Bélgica han llegado a protagonizar incluso un tema de debate en su parlamento. Por su interés reproduzco la parte esencial del mismo:

ACTA DE LA 3ª SESION DE LA 53ª LEGISLATURA  07/02/2012

Gobierno Belga

04 Pregunta de Anthony Dufrane (parlamentario del grupo socialista belga) a la ministra de Empleo sobre los bancos de tiempo.

04.01 Señor presidente, señora ministra, desde la crisis financiera de 2008, numerosas personas en Bélgica se han reunido en el seno de asociaciones o redes para poner sus servicios y su saber al servicio de unos y otros.  Este sistema de intercambio local, medido generalmente en una unidad de intercambio (moneda local) se ve como una alternativa al sistema monetario y económico de intercambio tradicional. Aunque este sistema de intercambio existía con anterioridad a la crisis, está ha favorecido su difusión y numerosos bancos de tiempo han aparecido por todo el país.

Dada la particularidad de este sistema, la ley permite a las personas, que perciben una prestación por desempleo, de acumular esta prestación con una actividad efectuada en un banco de tiempo. ¿Se trata de una actividad benévola?

En estos casos,

¿el desempleado debe declarar su actividad en el banco de tiempo en su oficina de desempleo?

Además del sistema clásico realizado en moneda local, hay dos casos particulares. Se trata en primer lugar del intercambio de un bien por otro bien. Suponemos, con toda lógica, que este tipo de actividad entra en el marco de la gestión normal de bienes propios y de los cuales el desempleado está exento de toda declaración en la oficina de desempleo.

¿Pero qué pasa entonces en el intercambio de un servicio por un bien?

¿Debemos considerar que se trata de un trabajo en el sentido del artículo 45 del real decreto de noviembre de 1991? ¿Tiene la señora ministra conocimiento de casos de desempleados sancionados por su implicación en un banco de tiempo? En  fin, ¿existe un registro que recoja los datos de todos los bancos de tiempo de Bélgica? Si es el caso, ¿cuántos bancos de tiempo han sido registrados en Bélgica desde el 2008?

04.02 Mónica De Coninck, ministra: señor Dufrane, en la medida en que las actividades de los bancos de tiempo ( SEL “système d’échange local” o LETS “local exchange trading system” en Bélgica) se caracterizan por su fin no comercial, o constituyen una ayuda puntual de corta duración, donde el cliente es otro miembro y donde la contrapartida es bajo la forma de puntos sin valor económico fuera del grupo, la acumulación de las prestaciones de desempleo con una actividad efectuada en el seno de un banco de tiempo está considerada como una actividad benévola para una organización, y está, en principio, autorizada.

El desempleado, en todo caso, debe declarar su actividad al director de la oficina de desempleo. El desempleado se considera como realizador de una actividad gratuita, entendiéndose que los puntos que recibe  el miembro no pueden considerarse como una retribución, ya que solo forman un elemento de reciprocidad inherente al intercambio realizado en el banco de tiempo.

En caso de abuso manifiesto, el director de la oficina de desempleo, puede, en todo caso, rechazar la acumulación de esta actividad con la prestación de desempleo.

El abuso podrá ser retenido, cuando el desempleado recibe retribuciones por el servicio prestado, que sobrepasen el gasto realmente expuesto o los limites de intercambio autorizado, es decir ventajas materiales o financieras que, conforme a la ley del 3 de julio de 2005 ya citada o de la legislación fiscal, no pueden ser neutralizadas.

Cuando un desempleado intercambia un bien por otro bien, se trata de una disposición de su propiedad privada, lo que no constituye un trabajo en el seno de la legislación del desempleo.

El hecho de que el desempleado realice un servicio por un bien, no está, en principio, autorizado, salvo si el valor del bien en contrapartida del servicio es muy módico.

falta de modicidad, el desempleado no puede mantener sus prestaciones de desempleo en el curso del periodo de la actividad. No tengo conocimiento de que ningún desempleado haya sido sancionado por su implicación en un banco de tiempo.

04.03 Anthony Dufrane: Señora ministra le agradezco que tome en consideración estas nuevas asociaciones.

En todo caso, a partir del momento que no hay un fin comercial, es un sistema de ayuda e intercambio que sigue siendo puntual y de corta duración. Esta asociación ofrece servicios todo el año. Como, por el ejemplo, la anciana que ofrece una tarta a su vecino que ha pasado el cortacésped.

¿No podríamos definir las palabras  “puntuales”  y de “corta duración”?

Me parece que hay una contradicción frente a las sanciones que podrían realizarse.

Por otra parte, cuando se trata de un intercambio de un bien por un servicio o al revés,

¿cómo determinar si el valor es módico?

Desearía que hubiera más claridad, incluso para las oficinas de desempleo en caso de que haya controles en un futuro.

04.04 Mónica De Coninck, ministra: señor Dufrane, me resulta difícil definir todas las posibilidades. Cuando es recurrente, retomando su ejemplo, si la vecina da tarta todos los días, no es puntual. Es muy importante. Con un poco de sentido común, se sabe si se trata de algo reciproco o comercial. Yo estoy a favor del sistema de cooperativas del tipo banco de tiempo (SEL/LETS). Esto no acarrea ningún problema pero, a partir del momento que se convierte en comercial, se crea un problema.

04.05 Anthony Dufrane: Todos tenemos sentido común. Aun así,

¿los controladores están en la misma onda?

¿Cuál será su interpretación?

04.06 Mónica De Coninck, ministra: Constatamos que ningún desempleado ha sido sancionado.

04.07 Anthony Dufrane: ¡De momento! Este sistema está empezando a desarrollarse.

04.08 Mónica De Coninck, ministra: También hay que ser miembro de la red.

Bien, en cualquier caso, ni ladrones ni golfos se meten en los bancos de tiempo. Más bien lo contrario, gente sencilla y solidaria, en la mayoría de los casos. También personas necesitadas de compañía o, por qué no, de alguna ayuda puntual en términos de servicio para el que sencillamente no tienen dinero que ofrecer. Si aún así en algún caso la administración pueda pedir alguna especie de impuestos (sin para que esto funcione muchas veces no aporta nada), pues hay que buscar maneras de cumplir con las obligaciones, y punto. Las ventajas de los bancos del tiempo suficientes como para respetarlos y promocionarlos.

UN PASO MÁS: EL TRUEQUE EN LA ACTUALIDAD

 

La ventaja de los bancos del tiempo se encuentra en su dinámica interna basada en el intercambio de servicios tiempo por tiempo. Las personas se valoran mutuamente por lo que son, no por lo que tienen. Todo el mundo puede ser útil, puede dar y recibir. Se estrechan lazos entre personas y se promueve un sentir comunitario. Las personas se fijan más en lo que les une, que al contrario.

Los bancos del tiempo surgieron en EE. UU., en el siglo XIX, como aplicación de ideas anarquistas.

Las principales desventajas de los BDT, o ciertas características suyas que requieren una mejora para poder aumentar su eficacia, o simplemente para no ser unas organizaciones de ayuda puntual y extraordinaria, es posiblemente herencia de la filosofía de su fundador: ausencia del capital y falta de libre mercado. Es decir, las personas no pueden establecer el precio de su servicio. Porque, legítimamente, algunas personas pueden pedir lo que consideren oportuno, por su servicio o un bien que ofrecen. Eso está resuelto en el mecanismo del trueque y sus bonos.

Primero tenemos que entender que el dinero, por si solo, no tiene valor alguno. Su valor es fiduciario, está basado en la confianza que la población deposita en los que emiten el dinero. El dinero no es malo en sí mismo, es una herramienta que permite realizar el intercambio de bienes y servicios. (Subrayo que no hay que confundir el dinero y el libre mercado, no malos para nada en sí mismos, con el sistema financiero que sí que puede ser malo y usurero, como considero que es el sistema actual según lo dicho anteriormente y según lo que nos falta por puntualizar.)

Si hay dinero, hay intercambio y el trabajo necesario para cumplir con la demanda. Si no hay dinero, no hay ni intercambio ni trabajo tampoco. Pero el dinero es la herramienta construida por el hombre para que le sirva. Por lo tanto, no existe una única manera de tener dinero. El dinero puede ser cualquier medio que sirva para expresar confianza en el intercambio de bienes y servicios entre personas. Pueden, ergo, serlo perfectamente  los bonos del trueque.

Y es perfectamente legítimo y moral ya que el dinero ha sido secuestrado al estado, sus creadores son entidades privadas que lo emiten siempre con deuda, lo que dijimos al principio. Ya que ha sido secuestrado de su debido uso al estado, la sociedad tiene perfecto derecho de organizarse para paliar los efectos devastadores de la crisis.

La Red Global del Trueque, en los peores años de la crisis en Argentina, según muchos analistas, ha ayudado decisivamente a paliar los estragos y efectos de la misma. Llegó a tener seis millones de usuarios. Uno de cada siete habitantes encontró en este mercado complementario un medio de vida digno y una esperanza en un país que se debatía en la peor crisis de su historia. Según una encuesta de Gallup, publicada en abril de 2002, más del 60% de la población realizaba o pensaba realizar trueque en los siguientes tres meses. Fue un aporte impresionante a muchos argentinos en forma directa o indirecta, por el que la Red nunca esperó ni pidió retribución.” Datos tomados de la webAutosuficiencia Argentina, lo mismo que el siguiente párrafo:

Investigadores de universidades renombradas como Harvard, Cambridge, Oxford y Yale para citar algunas, viajaron a la Argentina para conocer de cerca la experiencia del trueque. Es permanente la visita de periodistas, estudiantes y economistas de Inglaterra, Estados Unidos, Japón, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España, Noruega, Suecia, Austria y Corea entre otros.”

Si esto se permitiera sin más por los controladores de dinero, viviríamos como Alicia en el país de las Maravillas. No se podía permitir un sistema alternativo al margen de los que quieren controlar la sociedad a su capricho y bajo su dirección. Por eso, “ocurrió lo inimaginable. Cuando amainó la tempestad y se empezaron a implementar los subsidios asistenciales, como el plan para jefes de familia, La Red Global de Trueque comenzó a ensombrecerse. Algunos medios de prensa que en medio de los saqueos y cacerolazos habían sido elogiosos con el trueque se volvieron de pronto esquivos y críticos. Por otra parte, se orquestó una maniobra de falsificación de los bonos de descuento de la RGT con el único fin de desacreditar y poner en crisis al sistema de trueque. Esta maniobra fue realizada en forma artera e indiscriminada, alcanzando en algunas zonas al 90% de los bonos.

De allí que, “Cada día se hace más obvio que además de querer acabar con la experiencia de autogestión económica ciudadana más importante del mundo, se busca amedrentarla y desprestigiarla de tal modo que ya nadie quiera volver a hacer un intento semejante. Como en la novela de Orwell 1984, el Hermano Grande no sólo destruye físicamente a quienes tienen una idea distinta al pensamiento hegemónico, sino que pretende además que la idea nunca haya sido concebida.”

 

            No obstante, en los últimos meses se están reorganizando estas iniciativas, procurando en primer lugar crear sistemas que eviten la falsificación.

OTRAS REALIDADES SIMILARES Y ACTUALES: SISTEMAS LETS

 

            Los sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”), fueron creados por Michael Linton en Canadá a principios de los 80. Los sistemas LETS permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser clasificados como sistemas de crédito mutuo.
Cada grupo LETS publica periódicamente (generalmente cada mes) una lista de sus miembros, con todos los participantes en el grupo junto con los bienes y servicios que ofrecen. Así, los miembros pueden “ir de compras” dentro de la red, comprando y vendiendo entre ellos.

Ejemplo: un miembro puede ganar crédito haciendo un trabajo de jardinería para alguien y gastarlo más tarde en que otra persona cuide de sus hijos, que a su vez se gastara su crédito en un corte de pelo – Todos los servicios son proporcionados dentro de la red de participantes.

El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el vendedor usando una moneda imaginaria. Quizás “unidad de transacción” es un nombre más apropiado ya que no existe dinero en circulación. A menudo, los nombres de las “monedas” tienen un toque local, en Oxford, Inglaterra, donde mucha gente va en bicicleta es denominada Radios, mientras que en Maleny, Queensland, Australia, la “moneda” LETS es llamada bunya, el nombre de un fruto seco local procedente del  pino bunya.
Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda nacional (esto es, un bunya es igual a un dólar australiano) para orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y servicios.
Los detalles de las transacciones son registrados de forma centralizada, ahora hay programas de ordenador para ello, baratos y fáciles de usar. Normalmente en el listado mensual se incluyen los detalles de las cuentas de los miembros, cuanto deben o se les debe.
Los grupos LETS suelen animar a todos sus miembros a incluir las transacciones efectuadas con LETS en su declaración de la renta.

Hoy en día existen miles de sistemas LETS en todo el mundo. Se estima que, en ciudades, pueblos y comunidades rurales de Gran Bretaña unas 40.000 personas comercian agrupadas en aproximadamente 450 redes LETS. Los sistemas LETS también son comunes en los Estados Unidos, Japón y America Latina: Solamente en Ecuador existen alrededor de 140 sistemas LETS.

Proyecto “X2”, de Francisco Romero, director de la oficina de desempleo en Totana (Murcia)

Este es un proyecto basado en cierto sentido en combinación de intercambio de bienes, bonos y dinero.

“Esta iniciativa, creación de Francisco Romero, Director de la Oficina de Empleo de Totana (Murcia), se presentó públicamente el día 16 de diciembre de 2011.
Este proyecto, denominado “X2”, porque tal como dice su autor “multiplica la riqueza y empleo locales por dos”, consiste en la creación de un original sistema de intercambio local donde a partir de un denominado“Centro de abastecimiento social” y de los beneficios de las ventas de sus productos  a personas con recursos económicos se emiten bonos que se utilizan posteriormente para pagar servicios que se realicen a la comunidad, de forma que con esos bonos pueden adquirirse por parte de aquellos colectivos más necesitados productos del mismo centro de abastecimiento a partir de su trabajo; para más detalles (porque los tiene, es un proyecto muy elaborado) adjuntamos un informe del mismo para todo aquel que quiera profundizar.”

HACIA UNA ECONOMÍA DEFENDIDA DESDE EL PENSAMIENTO CRISTIANO

 

Algunos me dicen a veces, comentando mi posible “mezcla” de lo cristiano con lo “temporal”, que, ciertamente, tiene su legítima autonomía. “Garbanzos son garbanzos”, me dicen, “¿qué tiene que ver allí lo cristiano?”, parece que me dicen. Les respondo que también los garbanzos son de Dios, no son independientes de Dios. Efectivamente, nada es independiente de Dios. ¿Cómo no voy a tener presente a Dios y a idea cristiana en todo lo que hago? Eso sería posible si existieran ciertas realidades independientes de Dios, pero eso es imposible.

Luego, el asunto es zanjado. Vamos pues a ver algunos ejemplos de la economía animal (o liberal que es casi lo mismo), a la que llaman según las leyes de mercado y competitividad. Viendo lo que no queremos, mejor dicho lo que no debemos querer, entenderemos mejor lo que sí debemos querer, y lo que a su vez comentaremos con mucho gusto.

“¿Cómo ser tratado como una mierda…?” Pero te llevo con tu beneplácito.

Nos dice, siempre sonriente, el propietario de Ryanair. Sus empelados están la mar de bien, como de protagonizar, a escondidas y bajo la vista de cámaras ocultas, programas televisivos de abuso laboral. Lo dejamos así.

La empresa es ejemplo de competitividad y astucia de marketing. La empresa anuncia que va a dar billetes gratis a los que lo solicitan en bañador. El ejército de personas de inteligencia y sabiduría ejemplares (no me gusta mucho la ironía; prefiero el estilo tal cual, busquen por lo tanto el sentido correspondiente a estas palabras) acuden a la humillación programada; acto anunciado, gratis, en los medios de comunicación, todo el mundo habla, comenta, se ríe, se burla,… pero Ryanair se anuncia, y de eso se trata. De ganar dinero a menor coste, no importa cómo. Se acabó la conversación.

Un ejemplo extraordinario: la empresa La Fageda

 

Copio de OroyFinanzas: Se trata de cambiar los valores del modelo económico actual, el afán de lucro y la competitividad cambiarlos por valores que determinen el bien común y la cooperación. Tenemos que ser competitivos pero, ¿qué significa esto? Si yo vivo en Madrid y tengo una empresa aquí y sé que hay otra empresa que hace lo mismo que yo, lo que voy a hacer es intentar cargármela. Y ella igual. Y si para eso tengo que irme a China a fabricar para ser más competitivos, me iré.

Pero hay otra alternativa que es la cooperación y no es nada nuevo. Hay un economista alemán,  “Fritz” Schumacher  que escribió un libro que se llama “Lo pequeño es Bello” y hay ejemplos en España como la cooperativa Mondragón que demuestran que es posible crecer haciendo colaborar a las empresas entre ellas y con productos de calidad. Esto es mucho más.

Vamos a hablar de “La Fageda”, igual conocéis el caso porque el programa “Salvados habló de él”. Es una empresa que fabrica yogures y que tiene 30 años de existencia. Nació porque Cristóbal terminó su carrera de psicología, hizo psiquiatría y cuando empezó a tratar enfermos vio que ellos necesitaban menos medicamentos si se les daba una responsabilidad en una empresa… Encontró alguna  pero no todos los enfermos podían tener un trabajo por lo que dijo, voy a crear mi empresa, voy a ver sobre qué la baso. Se acordó de que su abuela hacía yogures y que tenían fama en el pueblo por lo que le pidió a su madre la receta, hizo un business plan y lo presentó a la obra social de La Caixa, firmando únicamente Cristóbal.

Le llamaron, consideraron que era un buen proyecto y le apoyaron. Él pedía dinero para unas hectáreas para criar a las vacas que le dieran leche,  no solo quería fabricar los yogures sino hacer todo el proceso. Le hicieron un préstamos y cuando llegó le preguntaron que por qué no había firmado con su apellido también. Él contestó… Porque mi apellido el Colón y ¿podemos imaginar una empresa dirigida por enfermos mentales que firma Cristóbal Colón? A su hijo le ha puesto Juan para que no tenga estos problemas…

La empresa tiene 280 empleados y más del 50% son enfermos mentales, el resto no lo sabe todavía. Os aconsejo, si podéis ir a verla. Está al lado de Olot y recibe visitas de toda Europa. Se ha extendido mucho y la Generalitat catalana les ha confiado el cuidado de los bosques de alrededor.

La cara de felicidad que tienen las vacas escuchando música barroca dos horas por la mañana y dos por la tarde es impresionante. No se puede demostrar que la música ayuda, pero Cristóbal cree que las vacas dan muy buena leche sabiendo que en el mundo hay muy mala. Es una empresa que no da la espalda a los beneficios, ha habido dos cadenas de supermercados que han ido a verles para distribuir sus yogures a un precio más bajo y no lo ha movido. Solamente vende en Cataluña y Baleares.

Aplica desde hace 30 años el factor salarial que esta dentro del bien común, el salario mínimo es de 1.000 euros y Cristóbal que gana 4.000 es el que más gana.Los beneficios se dividen en tres partes, una parte va para la infraestructura de la empresa, otra para pagar préstamos y la tercera parte, se considera que el beneficio de la empresa se ha generado por todos y si lo hay se divide entre el número de empleados, el cociente lo cobran todos, desde la señora de la limpieza hasta el presidente.

Pues bien, comparen estos dos modelos. Un modelo animal, y otro para personas humanas. Esto es lo que se llama, y lo que los obispos y la Iglesia defendió siempre: la persona debe ser el centro de un sistema económico. Si no es así, no hay futuro. Los jóvenes y maduros sin trabajo, el recurso a lo ilícito, crimen, prostitución, pornografía… para conseguir sustento que uno debe tener por ser persona humana.

En el sistema liberal todo gira alrededor del producto, hay que conseguir un producto más barato, o con mejor relación calidad precio. El hombre va después y en función de la producción. En el comunismo, hermana menor del liberalismo, ocurre algo similar: lo primero es la producción pero esta vez de la clase, de forma que el hombre aquí, ni siquiera teóricamente, tiene libertad.

Pero estas cosas no me interesan aquí, no quiero ocuparme de lo malo, sino de lo bueno. Yo no sé siquiera si este señor fundador de La Fageda, es cristiano o no, y que os diga la verdad, ni me importa (para el propósito que estoy exponiendo). Bueno, a decir la verdad, me alegraría mucho que hubiese montado todo aquello inspirado en los ideales cristianos, como fue el caso por ejemplo del iniciador del Mondragón, un sacerdote vasco inspirado en la Quadragesimo anno. Pero su ejemplo es admirable. ¡Monta una empresa para ayudar a los enfermos mentales! ¡Esta empresa genera beneficios! ¡La relación entre el sueldo menor y mayor es de 1:4! ¡280 trabajadores montados de la nada! Los beneficios se reparten entre todos, una vez modernizada la empresa y pagadas las deudas. ¡Es posible! Sencillamente es posible con un poco de sentido común, un poco de ver a otro no como lobo, sino cooperante. No moviéndose por los motores de afán de lucro y competitividad repetidos hasta el aburrimiento. ¡Qué asco ya!

Siempre diciendo lo mismo, ¿y qué? Si llevamos más de dos siglos así. Tenemos el ejemplo de la revolución industrial. En pocos decenios, gracias a la introducción de la maquinaria en la industria y agricultura, se ha aumentado enormemente la capacidad de la producción de bienes y alimentos. En definitiva, menos personas podían producir más bienes; ergo su jornada laboral podría ser más reducida mientras generaban más riqueza. A pesar de ello, la jornada laboral aumentó de forma inhumana y cruel, predisponiendo el nacimiento del comunismo, que se alimentaba de la rabia y humillación de los obreros delegados al papel de simples productores, o sea, piezas de maquinaría en el entramado de enriquecimiento de unos pocos que en sus manos tenían casi toda la riqueza de un país. Al aumentar la producción, en vez de tener una jornada menor porque de esa manera ya se podían satisfacer las necesidades existentes, aumentaba la jornada, aumentaba el paro, bajaba el salario (si no aceptas lo que te doy, te vas)… hasta el aumento de la miseria, rencor, revoluciones, guerras, sangre y decadencia moral que conllevaba. Siempre trabajando, no pudiendo santificar las fiestas, alimentar las familias… ¿para qué Dios? Dios es mentira, les decían, y se lo creían. Descristianización, hielo e infierno. Esto son los frutos de la Ciudad sin Dios.

Enfrente no el gran capital, como despectivamente se burlan los liberales de los critican este sistema, sino el reino de Mammona y los grandes capitalistas. El capital no hace nada, es la cabeza la que está detrás la que hace. Cuenta Ricardo de la Cierva en su libro Los signos del Anticristo, como Rotchild empezó amasar exponencialmente su fortuna. Al enterrarse de los primeros que Napoleón va a perder en Waterloo, se dirige con el barco más veloz a la Inglaterra, antes de que llegue la noticia. Allí vende todos sus bienes y compra acciones que estaban por los suelos en la Bolsa de Londres. Al producirse la noticia, sus beneficios se multiplicaron enormemente. Empezaba el imperio. En menos de cien años sus descendientes fueron entre los que controlaron la FED. Lo que hace el dinero de forma exponencial, lo dijimos allá al principio.

Hasta que los pueblos no se rebelen como en Islandia,  seguirá esta opresión. Sin ella, seguirían problemas, el hombre es el hombre, siempre los tendrá. Pero serían menos inhumanos como los que presenciamos y que afectan al mundo entero, exigiéndonos a todos una respuesta digna de hombres, exigente y de justicia.

Ya que hemos hablado de tantas cosas, abordaremos de pasada este asunto, ya que esclarece ciertos conceptos que algunos dan por zanjados de forma equivocada.

            ¡Los islandeses forzaron a todo su gobierno a dimitir de su cargo! El Gobierno, bajo la dictadura de los financieros globales, trató de llevar a toda la nación a una crisis financiera similar a la que Grecia está experimentando. Los principales bancos de Islandia fueron nacionalizados y por unanimidad, los ciudadanos decidieron declarar la insolvencia de la deuda contraída por los bancos privados en el Reino Unido y los Países Bajos.

Una Asamblea Nacional se constituyó para la renovación de su Constitución, y todo esto sucedió de una manera pacífica. Esta fue una renovación contra los gobiernos que paró la crisis que había provocado el colapso de la economía islandesa. ¡Probablemente usted se esté preguntando por qué estos eventos no fueron ampliamente publicitados! La respuesta es obvia y deriva de la siguiente pregunta: “¿Qué pasaría si otras naciones europeas siguieran el ejemplo de Islandia?

La lección que nos da Islandia, comenzó así:

Septiembre de 2008.- La nacionalización del banco más importante de Islandia, elGlitnir Bank, trajo como consecuencia que todo el mercado de valores suspenda negociaciones y que se declare la bancarrota en Islandia.

Enero de 2009.- Las protestas de los ciudadanos frente al Parlamento causó que elPremier Geira Herde dimitiera, junto con el todo el gobierno social-demócrata.

La situación económica empeoró y el Parlamento propuso un proyecto de ley para pagar las deudas de los banqueros privados, por un monto de 3.5 millones de euros. Para llevar a cabo esto, se propuso cobrar impuestos a las familias islandesas durante un periodo de 15 años, a un interés del 5.5 por ciento.

En respuesta a esta propuesta, la segunda etapa de esta revolución pacífica se puso en marcha:

Principios de 2010.- Una vez más los ciudadanos salieron a las calles y exigieron un referendo sobre la propuesta.

Febrero de 2010.- El presidente Ólafur Grimson vetó el proyecto de ley propuesto por el Parlamento, y se declaró un referéndum nacional, en el que el 93 por ciento votó a favor de NO pagar la deuda.

Mientras tanto el Gobierno ordenó una investigación judicial para determinar quién fue el responsable de provocar la crisis. Las primeras órdenes de arresto fueron emitidas para los banqueros que habían huido ya de Islandia, por temor a las consecuencias de sus acciones. En este momento de crisis, se formó una asamblea, cuyo objetivo fue declarar una nueva Constitución en las experiencias de las “lecciones aprendidas recientemente”.

Con esto en mente, 25 ciudadanos que se declararon interesados en formar parte de la asamblea, pero libres de cualquier forma de asociación con los partidos políticos, fueron escogidos de entre 522 ciudadanos. En febrero esta nueva Asamblea Constitucional comenzó su trabajo y se supone que terminará con la presentación y la sumisión a una votación sobre la “Carta Magna” que está preparando la asamblea en las próximas elecciones.

¿Alguno de ustedes, amables lectores, ha escuchado algo acerca de todos estos acontecimientos en Islandia, publicitados en los medios de comunicación europeos? ¿Vimos algún reportaje en los programas de televisión? ¡Por supuesto que NO!

De esta manera, los islandeses dieron una lección a toda Europa sobre democracia directa, la independencia nacional monetaria, y la resistencia pacífica hacia el sistema. Lo menos que podemos hacer nosotros, es ser conscientes de lo que pasó y convertirlo en una experiencia que se transmita de persona a persona.

Por ahora aún tenemos la capacidad de evitar la manipulación de los medios de comunicación que sirven a los intereses económicos de los bancos y a las grandes corporaciones transnacionales (las multinacionales). No dejemos pasar esta oportunidad de informar a otros sobre estos eventos, por lo que en el futuro seremos capaces de llevar a cabo acciones similares en caso de necesidad.

(Marco Pali, “Storie di ordinaria rivoluzione”, Revista “San Miguel”) 

Estamos terminando. Uno es incrédulo ante estos hechos, se cree que esto puede pasar en un país minúsculo, como es Islandia, y que en el fondo si todo el mundo hiciera lo mismo, o al menos si no devolviera la deuda, que todo el sistema reventaría. Que esto es peligroso e irresponsable alentar a este tipo de acciones, que por cierto, se difunden por internet por doquier, pongo el ejemplo que circula en Croacia por la red. Pero nada más que en la red. Al menos de momento.

Pero, realmente, ¿es que realmente no va a pasar nada si no se devuelve la deuda? Nada, en absoluto. Porque el “dinero” prestado era una simple cifra. Su finalidad primera no es tanto que se devuelva, que eso es imposible, sino conseguir que con el tiempo se devuelvan los intereses, si es posible eternamente. Por un euro en depósito, se prestaban por medio de la ingeniería financiera incluso hasta treinta. Es un sistema piramidal que funciona mientras sigue el ciclo de prestación. Al toparse finalmente con que no exista en un momento el último comprador, o el último transmisor de dinero, todo el sistema revienta. Aparece solamente la enorme deuda pendiente, pero que en definitiva es aire, no es nada. Si no se devuelve, no pasaría nada, no se hundirían los países. Los bancos tal vez sí, pero ni eso. Se olvidarían unas cifras, y eso sería todo. El poder monetario debería volver a su sitio natural, realmente al César para su servicio a los ciudadanos. Esa es la razón porque no se habla de todo eso, una razón tan simple y evidente, que parece increíble y chocante para casi todo el mundo que fatídicamente se cree lo que día tras día se le presenta en los medios de comunicación.

No sé si próximamente el poder monetario va a ser recuperado por el estado. Hasta entonces, es decir ya, hay que buscar otras soluciones a la situación grave que se padece en la actualidad. Con un poco de ingenio y voluntad, como en los ejemplos que hemos expuesto aquí, se puede hacer mucho más de lo que uno se imagina.

El sistema financiero desde la perspectiva de estructura de pecado. La doctrina del Crédito Social

¿Es el estado el que controla el dinero o hay algo más? ¿Tiene que ver algo con la Doctrina Social de la Iglesia? ¿Cuál es la doctrina del Crédito Social? De esto y mucho más reflexionamos en este artículo.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y esplendor;
le diste dominio sobre la obra de tus manos,
todo lo pusiste bajo sus pies;
Sal 8, 6-7

¿QUÉ ES EL CRÉDITO SOCIAL? UN POCO DE HISTORIA

Clifford Hugh Douglas (1879-1952), un oficial (mayor) del ejército británico, ingeniero mecánico e industrial, fue pionero del movimiento por el crédito social y la democracia económica. Llego a ser Ingeniero Jefe de la empresa postal británica (a cargo de su sistema subterráneo de transportes) y Asistente Jefe Superintendente en una de las fabricas de aviones militares de la RAF durante la Primera Guerra Mundial.

Mientras estaba reorganizando esa fábrica aérea Douglas notó que el “ingreso” o coste semanal total de los bienes producidos era mayor que los montos pagados como sueldos y salarios, costos de material y dividendos o intereses. Esto parecía contradecir la teoría propuesta por Adam Smith y el resto de los pensadores las escuelas clásicas que tales ingresosson redistribuidos inmediatamente, constituyendo así la base del poder de compra.
Intrigado por esta aparente desconexión entre lo que había aprendido y la realidad, Douglas decidió investigar a través de la aplicación de los métodos de la ingeniería al sistema económico.

Coleccionó datos e información de sobre cien grandes empresas británicas y descubrió que —a excepción de empresas que más tarde llegaron a la quiebra— todas mostraban ese mismo efecto: las sumas pagadas como gasto total eran siempre menores que las ventas totales por bienes y servicios. Esto es teóricamente imposible: el poder de compra de la población en su conjunto solo puede venir de (igualar) la suma total de lo que se vende.
Dando cuenta de esta curiosa situación en un artículo que escribió en la revista English Review Douglas dice: “Estamos viviendo bajo un sistema de contabilidad que transforma la entrega de bienes y servicios por la nación a si misma en una imposibilidad técnica”. Posteriormente —entre 1916 y 1920— escribió dos libros —Economic Democracy y Credit-Power and Democracy— ahondando en el tema y sus consecuencias.

De acuerdo a la Ley de los Mercados, cuando se produce un bien o servicio X se ha gastado lo necesario (comprando otros bienes o servicios) como para producir el dinero necesario para vender ese bien X. A nivel general, no hay otra fuente de ingresos y por lo tanto no hay dinero que exceda al generado por los gastos de producción. En otras palabras, hay un equilibrio monetario exacto entre lo que se vende y lo que se puede comprar y compra.
La situación descrita por Douglas presenta un problema mayor para esa visión: si todo lo que se vende es más (en términos monetarios) que todo lo que se ha gastado, hay que preguntarse de dónde proviene ese dinero extra, y cuáles son las consecuencias de ese fenómeno.

Adicionalmente, se da cuenta de que el sistema clásico funciona bien en teoría, pero no explica la expansión de las economías. Es decir, esas interpretaciones explican cómo un sistema que fuera estable y con una cantidad determinada de dinero, funcionaría más o menos indefinidamente de acuerdo a esos principios. Es posible incluso imaginar las condiciones que terminarían, ya sea con el dinero concentrándose en las manos de un solo individuo, o manteniéndose indefinidamente en circulación entre la población. Pero no es tan fácil ver cómo es que ese sistema crece o se expande (este problema no se ha resuelto incluso en la actualidad).

Douglas introduce aquí un concepto fundamental para su visión: los sistemas económicos pueden o no ser autoliquidizantes o autofinanciantes. Eso es la capacidad de un sistema para producir el circulante o liquidez que el sistema mismo necesita para funcionar. En su opinión, el sistema presente necesita más dinero que el que se genera en cada ciclo económico. Douglas explica: “el hecho que el sistema es autoliquidizante, que continuara funcionando más o menos igual en forma indefinida es tomado como un hecho, esa es la asunción de los economistas clásicos… La totalidad del presente sistema depende de la contención que el presente sistema de precios es autoliquidizante, es decir, que no importa qué precio se cobre por un artículo, habrá siempre el suficiente dinero para comprar ese artículo, y por lo tanto, no hay nada inherentemente en el sistema… que impida su funcionamiento en forma indefinida …(…) .. esa creencia no es correcta. El (presente) sistema de precios no es autoliquidizante.

Douglas sugiere que lo anterior tiene otro resultado: el que los precios en conjunto del producto de una sociedad determinada sean mayor que el ingreso conjunto de esa misma sociedad, significa que no todos esos bienes podrán ser consumidos. En otras palabras, se tiene el resultado, intencional o no, de producir una escasez artificial.
Además observa que la solución al problema es que ese dinero es creado —literalmente de la nada — especialmente por los bancos, que a su vez se lo prestan ya sea a las empresas o a los individuos.

De acuerdo a Douglas y sus seguidores, ese sistema tiene el resultado de transferir, incrementalmente, recursos al sector financiero —o quien sea que tenga el poder para crear ese dinero— en desmedro tanto de los productores como de los consumidores: en la medida que ambos sectores se ven obligados a recurrir a la deuda para solventar la diferencia económica entre lo que se produce y lo necesario para comprarlo, están, por lo tanto, obligados a pagar una porción de sus ingresos como interés por el uso de esos préstamos. Dado que el pago de ese interés reduce el monto disponible para el consumo, el uso de la deuda es, por un lado, autoperpetuante y, por el otro, incremental.
Por ejemplo, Kenneth Rogoff -profesor titular de Economía y Políticas Publicas en la Universidad Harvard- informa que en el presente (hasta mediados del 2008) el sector financiero había estado absorbiendo en EEUU un 30% de las ganancias de la industria y un 10% de los salarios.

Implicaciones y consecuencias

A consecuencia de lo anterior, Douglas postula que una o todas de las siguientes alternativas suceden:

1) La población entra en deuda, a través del uso del crédito (cheque, Tarjeta de crédito, etc.).
2) El gobierno se endeuda e incrementa la Deuda pública (ya sea externa o interna).
3) Los negocios piden préstamo a los bancos, de manera que se crea nuevo dinero (dinero fiduciario, letra de cambio).
4) Los negocios venden bajo el costo y eventualmente llegan a la quiebra.
5) Un estado recurre a la guerra, “exportando” bienes tales como bombas, balas, etc., al enemigo, financiando el proceso a través de la deuda publica, en la esperanza que el enemigo pagará por todo (si es derrotado).

6) Un estado gana una “guerra comercial” forzando a alguna otra nación a comprar lo que no se puede vender localmente, transfiriendo así el déficit y la deuda a otros.

Si esas cosas no suceden, las empresas se ven forzadas a despedir trabajadores, el desempleo aumenta, la economía decae o entra en recesión, los ingresos fiscales por impuestos bajan, los servicios se reducen, y la pobreza aumenta,

mientras que, físicamente, todos podrían continuar viviendo en la abundancia.

Sus propuestas para superar esa situación se resumen en tres “demandas” centrales:
a– Que una “Oficina Nacional del Crédito” calcule sobre bases estadísticas el monto de crédito necesario en la economía.
b– Que se implante un mecanismo para ajustar los precios, reflejando el costo real de producción (basado en la demanda agregada) en el mismo período).
c– Implementa de lo que él llamó un “Crédito Social”, a fin de garantizar un ingreso mínimo a todos, sin consideración de si tienen trabajo o no.

Douglas creía que el Crédito Social puede resolver ese problema, en la medida que asegura que hay siempre el dinero necesario emitido (en la forma de créditos), como para comprar todo lo que se ha producido.

Douglas argumentó que esa última demanda es de sentido común, ahora que la automatización y las maquinarias que ahorran trabajo, han reducido no sólo el número de trabajadores que se necesitan para producir los bienes y servicios necesarios, sino también el número de horas de trabajo necesarias para producirlos.

En otras palabras, a lo que Douglas apuntaba era que el sistema financiero, basado en la posibilidad de los bancos de emitir dinero de la nada, y en consecuencia someter la nación entera en la situación de imposibilidad del pago de toda la deuda, era defectuoso per se. También argumentaba que la salida de esta situación tiene que pasar necesariamente por la devolución de la soberanía financiera a los estados, en concreto a los gobiernos desde la perspectiva del servicio a la comunidad. De allí también el sentido de su existencia.
Por estas ideas Douglas fue acusado, injustificadamente, de antisemitismo debido a que muchos bancos estaban en las manos de “judíos”. Douglas no apuntaba a eso, sino al sistema que es técnicamente inviable de por sí.

De hecho, el primer artículo de la Constitución de EE. UU. dice: “El Congreso tiene el derecho a acuñar moneda, reglamentar su valor y el de moneda extranjera, y fijar la Norma de Pesos y Medidas”. Pero, desde 1913, esta función es realizada por la Reserva Federal. Por una institución, privada, que es según muchos la institución menos democrática de Estados Unidos, llamada la “cuarta rama del Gobierno”. Y su responsabilidad ante el pueblo es mucho menor. Los estadounidenses no eligen a sus jefes. Son nombrados por el presidente, pero en este sentido, tampoco es libre en sus acciones: necesita dinero para la próxima campaña electoral, la que pueden pagar los gigantes de Wall Street. Después de todo, el Presidente es elegido cada cuatro años, y el jefe de la Fed cada 14 años.

¿Alguien más decía algo parecido? Nada menos que Pío XI: “Los gobiernos se han rendido a sus nobles funciones y se han convertido en los sirvientes de intereses privados”.
O: “Aquellos que controlan el dinero, controlan nuestro nivel de vida. Aquellos que controlan el dinero y el crédito se han vuelto los maestros de nuestras vidas… sin su permiso, nadie puede respirar.”
(Pío XI, Encíclica Quadagesimo Anno)

O: “Su poderío llega a hacerse despótico como ningún otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran la sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma misma de la producción, para que nadie se atreva a respirar siquiera contra su voluntad”. (Pío XI, Encíclica Quadagesimo Anno)

No crean que los pontífices han dejado de hablar del tema, Juan Pablo II: “La reforma más urgente, corregir el sistema financiero”. (Discurso ante la ONU, 1985).

Recientemente Benedicto XVI ha denunciado varias veces la usura del sistema financiero actual y la imposibilidad del pago de la deuda por muchos países.

Nos quieren hacer creer que no hay salida a la situación:

Pero lo más curioso es que el tema fue visto perfectamente ya en el 1935 por el líder del partido liberal canadiense y el presidente de Canadá, MACKENSIE KING:

“Una vez que una nación otorga el control de su divisa y crédito, no importa quien haga las leyes del país. La usura, una vez en control, destruirá cualquier nación. Hasta que el control de la emisión del dinero y del crédito le sea restablecido al gobierno y reconocido como su responsabilidad más conspicua y sagrada, cualquier charla sobre la soberanía del Parlamento y sobre democracia es ociosa y fútil.

En el otoño de 1935, Canadá estaba pasando por una elección federal. El Gobierno Conservador del Señor Bennett estaba llegando a su quinto año. La Gran Depresión que dio inicio en 1929 seguía rampante.

Esta crisis no se debía únicamente al Partido Conservador. Era una crisis mundial que alcanzó a las naciones occidentales sin importar los regímenes políticos ni los partidos en el poder. En Canadá, comenzó bajo el Gobierno Liberal de Mackensie King y fue debido a esta crisis que los electores reemplazaron a los Liberales por los Conservadores en las elecciones de 1930. Cuando la gente está descontenta cambia al partido en el poder.
Sin importar cuáles fueran los ataques de los oradores Liberales contra los Conservadores, Mackensie King sabía perfectamente bien que la Depresión no se debía al partido en el poder. Sabía perfectamente bien que la Depresión había tenido su origen en la restricción del crédito bancario, provocando la escasez del dinero en circulación. Estaba muy consciente del hecho de que un mecanismo adecuado para la emisión del crédito, buscando los intereses de la gente, podría proveer a la población de todo el dinero requerido para responder a sus necesidades.

Más aún, Mackensie King había escrito previamente un libro, Industry and Humanity(Industria y Humanidad), publicado en 1918, un año antes de su elección como líder del Partido Liberal de Canadá. Había escrito en ese libro, entre otras cosas: “El dinero consiste solamente en cifras acuñadas en metal, impresas en papel o escritas en los libros de los bancos.” ¿Por qué entonces dejar que toda una nación se sumiera en una depresión por causa del control viciado de dichas cifras?

Mackensie King entendía la importancia de este hecho. Por tanto, justo al inicio de la campaña electoral, en 1935, hizo declaraciones sobresalientes, como líder de su partido:
“Una vez que una nación otorga el control de su divisa y crédito, no importa quien haga las leyes del país. La usura, una vez en control, destruirá cualquier nación. Hasta que el control de la emisión del dinero y del crédito le sea restablecido al gobierno y reconocido como su responsabilidad más conspicua y sagrada, cualquier charla sobre la soberanía del Parlamento y sobre democracia es ociosa y fútil.”

“El Partido Liberal cree que el crédito es una cuestión pública y no del interés de los banqueros únicamente, sino concerniente en forma directa a cada ciudadano. El Partido Liberal se declara a sí mismo a favor del establecimiento inmediato de un banco nacional constituido para el control de la emisión del dinero en términos de las necesidades públicas. El flujo del dinero debe estar en relación con las necesidades domésticas, sociales e industriales del pueblo canadiense.”

Los intereses del monopolio del dinero están en franca contradicción con el bienestar de la gente. Mackensie King también sabía eso, pero aparentemente determinado a desafiar su dominio financiero, enfáticamente declaró, hablando en Saskatoon: “Si mi partido es reinstalado en el poder haremos nuestra una buena política monetaria tal, que se dará la más grande batalla entre el poder del dinero y la gente de Canadá, como no se haya visto jamás.”

Después de la elección

Los resultados de la votación, emitidos el 14 de octubre de 1935, le dieron al Partido Liberal una mayoría sin precedentes en la Casa de los Comunes. En una declaración difundida por los medios en la noche de su victoria Liberal, Mackensie King reiteró su compromiso de cortar con la dictadura de las finanzas: “La elección se debe al punto de vista de los Liberales que ven al crédito como un asunto público y no del interés de los banqueros únicamente, sino algo que concierne a cada ciudadano.

Es un claro veredicto contra la posesión privada y el control de un banco nacional y a favor de un banco nacional debidamente constituido para el control de la emisión de la divisa en términos de las necesidades públicas. No puede haber ningún error al exigir que se restaure al gobierno de Canadá el control sobre el crédito y la emisión de su moneda.
En la medida en que la campaña prosiguió, el asunto del control, por parte del pueblo, de todas las funciones del gobierno a través de sus representantes en el Parlamento, y no por ningún otro poder, se hizo cada vez más claro. El electorado ha declarado que un ministro responsable, y no la economía organizada ni el poder monetario internacional, debe controlar todos los asuntos de Estado”.

¿Por qué Sr. King?

Estas palabras permanecieron tan claras justo antes como después de la elección: la tiranía financiera debe detenerse, la gente debe obtener, de un banco que realmente le pertenezca, todo el dinero requerido para poner la productividad de la nación al servicio de sus necesidades domésticas, sociales e industriales.

Uno puede preguntarse por qué, después de tales declaraciones tan claras y reiterativas, no se tuvo un seguimiento por parte del líder Liberal; y, por qué, incluso con el Banco de Canadá completamente nacionalizado, la gente no fue capaz, y no lo es aún, de obtener los medios económicos totales para lograr que sus posibilidades físicas disponibles sirvieran a sus necesidades públicas y privadas. ¿Por qué, una vez en función, Mackensie King inmediatamente nombró como Ministro de Finanzas al presidente del Banco Barclay Internacional, el Sr. Charles Dunning, quien ni siquiera era un miembro del Parlamento y tampoco había participado en la elección? ¿Quién le impuso esta elección a Mackenzie King?… Por tanto, aún estamos esperando hoy día presenciar “la más grande batalla entre el poder monetario y la gente de Canadá, como no se haya visto jamás.”
El artículo previo fue escrito por Louis Even en 1958. En otro artículo que escribió en 1952 el Sr. Even revela información muy interesante sobre el mismo tema. He aquí la conclusión de dicho artículo: Estas declaraciones de Mackenzie King crearon una sensación atrás en los años 1935, al menos en los círculos informados sobre la dictadura del dinero y del crédito. Años más tarde, una australiana que estaba de visita en Canadá, la Sra. Bearne, pidió y obtuvo una entrevista con el Primer Ministro Mackenzie King. Ya en confianza por la afabilidad del Primer Ministro, ella le inquirió: ¿Puedo hacerle directamente una pregunta sin formalidad alguna?

Mackenzie King: Por supuesto señora

Sra. Bearne: Sr. Primer Ministro, hay muchos ciudadanos en Australia y ciertamente en todos lados, que se quedaron asombrados en 1935 cuando supieron sobre su declaración sobre el control del dinero y del crédito y la necesidad de regresarle este control a la nación si se quiere una verdadera democracia. Nos decíamos a nosotros mismos: “Al fin, he aquí al Primer Ministro de una nación de la Comunidad de Naciones Británica que pondrá a temblar a la dictadura que ha hecho tanto daño a todo el universo civilizado.” Ya estábamos aclamándolo como el más grande estadista de los tiempos modernos. ¿Por qué nuestra esperanza no se ha cristalizado todavía?

Mackenzie King: Señora, hacemos lo que podemos.

De acuerdo a la presión

Mackenzie King sabía pero “no podía” o pensaba que no podía. ¿De dónde venía la oposición, sino de aquellos que disfrutaban del control del dinero y del poder que éste otorga? ¿De qué apoyo o de qué presión careció el Sr. King para realizar su cambio, sino el apoyo y la presión de una población informada que deseaba liberarse a sí misma?
Lo anterior fue escrito por Louis Even (En esta era de abundancia, cap. 24),

cofundador de los Peregrinos de San Miguel, una asociación de fieles católicos con dedicación especial a la promoción de la Doctrina Social de la Iglesia. Volveremos a esta iniciativa en seguida. Antes, presentamos el capítulo 23 del mismo libro:

EL PODER MONETARIO RESIDE EN LOS BANCOS

El poder legislativo tiene su sede en los Parlamentos, dado que es ahí donde las leyes son discutidas y votadas.
El poder ejecutivo reside en las oficinas ministeriales, dado que son ellos, los Presidentes o Primeros Ministros y sus gabinetes, quienes toman las decisiones a ser ejecutadas por los servidores civiles.
El poder judicial reside en las cortes, dado que es en ellas donde los jueces ejercen sus obligaciones.
Y ¿dónde reside entonces, el superpoder, el poder monetario?

El poder monetario reside en los bancos. Es ahí donde el crédito financiero es creado y cancelado.
Es cuando un banco otorga un préstamo, ya sea a un industrial, ya sea a un comerciante o a un gobierno, que el nuevo crédito financiero es creado. El banquero acredita la cuenta del prestatario con el préstamo otorgado, tal como si el prestatario lo hubiese depositado personalmente en su cuenta. Pero el prestatario no llevó ni realizó ningún depósito de dinero, ya que él llegó al banco para obtener un dinero que no tenía.
Ahora el prestatario será capaz de emitir cheques de una cuenta que no tenía cuando entró al banco, pero que ahora ya tiene.

Sin embargo, ninguna cuenta de ningún cliente del banco ha sido reducida. Es pues una cuenta más que se añade a las otras cuentas ya existentes. La suma de los créditos en las cuentas totales del banco ha sido incrementada por la cantidad de esta nueva cuenta.
Hay, por tanto, un incremento en el crédito financiero, dinero reciente que será puesto en circulación mediante los cheques que el prestatario emitirá sobre este nuevo crédito.
Al contrario, cuando el prestatario viene a pagar el préstamo (crédito que ha sido previamente solicitado) se reduce en concordancia, la cantidad de crédito en circulación. La cantidad total de sangre en la vida económica es así reducida por la misma cantidad.
Una simple operación contable, hecha con nada más que el trazo de una pluma, ha creado el crédito financiero. Otra simple operación de la misma naturaleza destruye el crédito cuando se paga el préstamo.

Es fácil darse cuenta que si durante un periodo de tiempo dado, el total de los préstamos exceden el total de los pagos, esto pone más crédito en circulación que cuando es cancelado. Al contrario, si el total de los pagos excede el total de los préstamos, esto causa un período de reducción del crédito en circulación.

Si el período de reducción persiste, el cuerpo económico en su totalidad resulta afectado: a esto se llama una crisis – crisis causada por la restricción del crédito.
Estos períodos de incremento o reducción en el crédito no se deben a la mera casualidad, sino a la acción de los bancos. Los años de vacas gordas o de vacas flacas no son debido a causas naturales, se deben a la tasa de creación o cancelación del crédito.
Dado que el prestatario debe devolver más de lo que se le prestó a causa del interés, que se le exige, necesita sacar de la circulación más dinero del que ha puesto. Por tal motivo debe retirar de la circulación dinero extra del que ha sido puesto por otros prestatarios. Como todo nuevo crédito procede del banco, bajo la condición de regresar más dinero que el total de los préstamos, otros también deben pedir prestado siguiendo a los primeros prestatarios. Los últimos tendrán aún más dificultades para pagar sus préstamos dado que necesitan encontrar más dinero del crédito que se encuentra actualmente en circulación, que ya ha sido reducido por la cantidad de dinero que el primer prestatario tuvo que pagar en intereses.

Esta cadena continúa de la misma forma para los siguientes prestatarios y, con el tiempo, algunos no podrán pagar los préstamos. Entonces los bancos restringen los préstamos, lo cual reduce la vida económica en su totalidad. Pero los bancos culpan de esta situación a la población, que sufre por ello.

Para tener el flujo de crédito requerido para la vida económica, la cadena de préstamos tiene que comenzar de nuevo, dándole nacimiento a una cadena de endeudamiento cada vez mayor.

UNA HERRAMIENTA DEL SUPERPODER

El sistema bancario actual es el instrumento utilizado por el superpoder monetario para mantener su supremacía sobre las naciones y sus gobiernos. Los bancos son apoyados en todo esto por la ridícula regla político – financiera que ata la distribución del poder adquisitivo al empleo, en una producción que requiere cada vez de menos y menos empleados para proveer los bienes necesarios para la vida.

Uno no debe concluir de todo esto que su banquero local es parte de esta dictadura. Él es únicamente un subordinado quien ni siquiera está consciente de que cada vez que registra un préstamo en los libros del banco, está creando crédito y que los pagos del mismo están destruyendo o cancelando dichos créditos.

Tampoco es él quien dicta las restricciones de crédito que vuelven anémica la vida económica. El únicamente actúa de acuerdo a las órdenes que recibe, sin pensar o preocuparse siquiera por las consecuencias.

Es posible escuchar a algunos estudiosos negar que el volumen del crédito en circulación dependa de la acción de los bancos. Son estos intelectuales, cuya resistencia es obvia, quienes representan un apoyo invaluable al superpoder a través de su ignorancia – (si es realmente ignorancia de su parte o se trata de intereses que los atan o a través de su confabulación con un poder que puede otorgarles fáciles promociones)

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Los banqueros de la clase alta, por otro lado, saben muy bien que el crédito financiero, que forma la mayoría del dinero moderno, es creado y cancelado en los libros de los bancos.
Un distinguido banquero británico, el Honorable Reginald McKenna, una vez canciller británico de Exchequer (el equivalente al Ministro de Finanzas de Canadá o al Secretario de Estado en los Estados Unidos de Norteamérica) y presidente del Banco Midland, uno de los Cinco Grandes (los cinco bancos más grandes de Inglaterra) asistió a una reunión general anual con los accionistas del banco, el 25 de enero de 1924 y dijo (como se registró en su libro, Post – War Banking): “Me temo que al ciudadano ordinario no le gustará saber que los bancos pueden, y que de hecho lo hacen, el crear y destruir el dinero. La cantidad del dinero en existencia varía únicamente con la acción de los bancos al incrementar o decrecer los depósitos y las compras bancarias. Nosotros sabemos cómo es que esto se efectúa. Cada préstamo, deuda o compra bancaria crea un depósito y cada pago del préstamo, deuda o venta bancaria destruye un depósito”.

Habiendo sido también Ministro de Finanzas, McKenna sabía muy bien en dónde residían los dos más grandes poderes – el poder de los bancos y el de la soberanía del gobierno del país. Y fue lo suficientemente franco para declarar lo siguiente, que es poco usual entre los banqueros de su nivel: “Ellos (los bancos) controlan el crédito de la nación, dirigen las políticas de los gobiernos y tienen en la palma de sus manos los destinos de los pueblos”.

Esta es una declaración que está en total concordancia con lo que el Papa Pío XI escribió en su Carta Encíclica Quadragesimo Anno, en 1931: “Su poderío llega a hacerse despótico como ningún otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran la sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma misma de la producción, para que nadie se atreva a respirar siquiera contra su voluntad”.

Los Peregrinos de San Miguel difunden los principios de Crédito Social desde hace 70 años. Actualmente editan el periódico San Miguel en español, inglés, francés y polaco. Si uno quiere entender el engaño bancario actual tiene tres textos básicos del señor Louis Even: la fábula “La isla de los Náufragos”, y los libros “¡Alerta Fraude Global!” y “Bajo el signo de la abundancia”. Para más profundización respecto a cómo serían los modelos micro y macro económicos con la inserción del crédito social, es recomendable la tesis realizada por la Dra en economía Diane Buchard y otros autores (información página oficial).
Para comprender la teoría del crédito social en sus líneas maestras, desde el punto de la descripción del problema y la propuesta de solución, lea primero el siguiente texto:

1. ¿QUÉ ES EL CRÉDITO SOCIAL? ¿PARA QUÉ?

Para una sociedad más justa y más cristiana

Para terminar con la pobreza espiritual y material

Por Louis Even

Hay muchas cosas buenas en un los países, pero el derecho para tener esas cosas, el permiso para obtenerlas, es lo que les falta a las personas y a las familias que los necesitan. ¿Falta otra cosa más que el dinero? ¿Qué más falta, a parte del poder de compra para que la producción pase de las tiendas a las casas?

1.1 EL DINERO NACE EN ALGUNA PARTE

Pero, ¿dónde comienza el dinero, el dinero que falta para tener los bienes que siempre están ahí?

Primera idea: hay una cantidad estable de dinero: ¡como si se tratara del Sol, de la lluvia o de la temperatura! Idea falsa. Si hay dinero, es que fue hecho en algún lado. Si no hay, significa que aquellos que lo fabrican, ya no hicieron más.
Segunda idea: cuando uno se plantea la cuestión, uno piensa que el gobierno crea el dinero. Esta idea es también falsa. Los gobiernos de hoy no fabrican el dinero. Ellos se quejan continuamente de no tener lo suficiente. Si lo fabricaran, no se cruzarían los brazos por diez, veinte, treinta años o una eternidad, en el momento que tuvieran de frente dicho problema de la escasez de dinero (y no tendríamos deuda nacional en ningún país). El gobierno establece impuestos y realiza préstamos, pero no fabrica el dinero.
Nuestro nivel de vida, en un país donde falta el dinero, no está controlado por las cosas que existen alrededor nuestro, sino por el dinero que disponemos para comprar esas cosas básicas para vivir. “Aquellos que controlan el dinero, controlan nuestro nivel de vida. Aquellos que controlan el dinero y el crédito se han vuelto los maestros de nuestras vidas… sin su permiso, nadie puede respirar.” (Pío XI, Encíclica Quadagesimo Anno)

1.2 DOS CLASES DE DINERO

El dinero, es todo aquello que sirve para pagar, comprar. Es un símbolo aceptado por toda la población de un país para el intercambio de productos o servicios.
El material con que esté hecho el dinero, no tiene importancia. El dinero ha sido fabricado en la historia de muchos materiales: de madera, de plata, de oro, de papel, de aleaciones de metales, etc. En el México prehispánico, el cacao, era el producto considerado para realizar las transacciones de productos y servicios.

Actualmente, tenemos dos clases de dinero en todos los países: el dinero de bolsillo, fabricado en metal y en papel; y el dinero virtual, que no es otra cosa que puras cifras creadas a partir del tecleo de una computadora. El dinero de bolsillo, es el menos importante, el dinero virtual, es el más importante.

El dinero virtual, es manejado por medio de las cuentas de banco. Todas las transacciones que se realizan por medio de cuentas de banco, utilizan el dinero virtual. Todas las cosas, se pueden comprar o vender por medio del dinero virtual. El dinero de bolsillo circula o deja de circular, según las transacciones que se hagan en el mundo real. Pero los negocios, no dependen del dinero de bolsillo; éstos se mantienen por medio de las cuentas de banco de los hombres de negocios.
Con una cuenta de banco, uno compra o vende sin servirse del dinero de metal o papel. Uno compra con cifras.
Supongamos que tengo una cuenta de banco con $40,000. Compro un carro que cuesta $10,000. Yo pago con un cheque y el vendedor endosa dicho cheque y lo deposita en su banco.
El banquero entonces realiza cambios en dos cuentas: primero aquella del vendedor de carros, la misma que él incrementa en $10,000; luego la mía, la misma que disminuye $10,000. El vendedor de carros tenía $500.000, él ahora tiene $510,000 registrado en su cuenta bancaria. Yo tenía $40.000 en mi cuenta y ésta ahora tiene un saldo de $30,000.
Como podemos ver, el dinero de papel o de metal no fue utilizado para dicha transacción. Y tampoco fue creado por el gobierno del país. Yo pasé cifras a la cuenta del vendedor. Pagué con cifras. En promedio, nueve de cada diez transacciones, se realiza por medio del dinero virtual. El dinero de cifras, es el dinero moderno. Es el más abundante: hay diez veces más que el de bolsillo. Es el más confiable, el más seguro, nadie lo puede robar.

1.3 AHORRO Y PRÉSTAMO

El dinero de cifras, al igual que el dinero de bolsillo, tienen un inicio. Pues el dinero virtual es una cuenta de banco que se torna existente el momento que se crea dicha cuenta, sin que el dinero disminuya ni de otra cuenta de banco, ni de otro bolsillo.
Hacemos que el dinero crezca en una cuenta de banco de dos formas: el ahorro y el préstamo.
La cuenta de ahorro es una transformación del dinero. Yo llevo dinero de bolsillo (billetes y monedas) al banquero y él aumenta las cifras correspondientes a mi cuenta. Yo ya no tengo más dinero de bolsillo, tengo dinero virtual, dinero de cifras a mi disposición. Puedo reobtener el dinero de bolsillo, disminuyendo el dinero de cifras. Simple transformación.
Pero lo que queremos es saber de dónde nace el dinero. La cuenta de ahorro, simple transformación, no nos interesa por el momento.

La cuenta de préstamo es la cuenta que el banquero abre para aquel que viene a pedir dinero. Supongamos que voy a establecer una manufactura nueva. No me falta otra cosa que dinero, así que voy con el banquero y le pido prestado US$100,000 sobre garantía. El banquero me hace firmar las garantías, la promesa de rembolsar el dinero prestado con el interés. Así que el banquero me presta $100,000.
¿Me prestará esta cantidad en billetes? Yo no lo quiero así. Sería muy peligroso. Yo soy un hombre de negocios que no se arriesga. Lo que deseo es una cuenta bancaria con $100,000, lo que facilitaría para llevar a cabo el negocio.
El banquero va entonces, a poner en mi cuenta $100,000 como si yo hubiese venido a depositarlos al banco. Pero yo no los he traído. Yo he venido a pedirlos.
¿Es una cuenta de ahorro hecha por mí? No. Es una cuenta de préstamo creada por el banquero para mí.

1.4 EL FABRICANTE DE DINERO

Esta cuenta de $100,000 no fue hecha por mí, sino por el banquero. ¿Cómo la ha creado? ¿El dinero del banco ha disminuido a raíz del préstamo de $100,000 que el banquero ha puesto en mi cuenta? Preguntémosle al banquero:

– Sr. Banquero, ¿Tiene usted menos dinero en su bóveda después de haberme prestado $100,000?

– Yo no he ido a la bóveda.

– ¿Las cuentas de otros han disminuido?

– No, las cuentas de los otros clientes están intactas.

– ¿Qué ha disminuido en el banco?

– Nada ha disminuido.

– Sin embargo, mi cuenta de banco ha aumentado. ¿De dónde viene el dinero que me está prestando?

– No viene de ninguna parte.

– ¿Dónde estaba cuando entré al banco?

– Simplemente no existía.

– Y ahora que está en mi cuenta, existe. Entonces, ¿acaba de venir al mundo?

– Ciertamente

– ¿Quién lo ha traído al mundo y cómo?

– Fui yo, por medio del tecleo de las cifras en mi computadora. Yo mismo he tecleado la cantidad de $100,000 a su crédito, como usted lo pidió.

– Entonces, ¿usted crea el dinero?

– El banco crea el dinero de cifras, el dinero virtual, el dinero moderno, el cual, hace que se desarrollen los negocios ¿Es una cuenta de ahorro hecha por mí? No. Es una cuenta de préstamo creada por el banquero para mí.

– El banco crea el dinero de cifras, el dinero virtual, el dinero moderno, el cual, hace que se desarrollen los negocios para rembolsar, es la obligación. El préstamo del dinero, es una cuenta hecha por medio del tecleo de cifras en una computadora.

Podemos citar un ejemplo. Así, en 1939, el gobierno federal del Canadá con el propósito de cubrir los gastos iniciales de la guerra, solicitó unos ochenta milones a los bancos. Los bancos le prestaron al gobierno y abrieron una cuenta por ochenta millones sin descontar un centavo a nadie, de esta manera le entregaron al gobierno una base nueva de cheques por la suma de ochenta millones.

Pero en octubre de 1941, el gobierno tuvo que retribuir ochenta y tres millones doscientos mil a los bancos, incluyendo tanto el capital como los intereses.
A través de impuestos, el gobierno tuvo que retirar del país tanto dinero como había gastado, ochenta millones. Pero además, tuvo que girar del país unos tres millones adicionales, dinero que no había puesto al servicio de país, que no había sido hecho ni por los banqueros ni por nadie más.

Aún reconociendo en el mejor de los casos que el gobierno pueda encontrar el dinero que existe, ¿cómo podría encontrar el dinero que nunca fue creado?
El hecho simplemente es, que el gobierno no lo encuentra. Es simplemente añadido a la deuda nacional. Esto explica porqué la deuda nacional se incrementa en la misma medida en que el desarollo del país requiere más dinero. Todo dinero nuevo nace como deuda, a través de los bancos, quienes reclamarán más dinero del que en realidad emitieron.
¡Y la población del país se encuentra colectivamente endeudada por la producción y servicios que ella misma produce! Es el caso para la producción de las guerras. Es el caso también para la producción en tiempos de paz: creación de carreteras, puentes, acueductos, escuelas, y demás infraestructura para el país.

1.7 EL DEFECTO MONETARIO

Una multiplicidad de bancarrotas, tanto de individuos como de compañias, hipotecas tras hipotecas, y una deuda pública que siempre va en incremento, son los frutos naturales de tal sistema.
Reclamar interés sobre el dinero a medida que éste se crea es tanto ilegítimo como absurdo, antisocial y contrario a la buena aritmética. El defecto monetario es por consiguiente, tanto un defecto técnico como un defecto social.
A medida que el país se desarrolla tanto en producción así como en población, se necesita más dinero. Pero es imposible obtener dinero nuevo sin la contratación de una deuda que, colectivamente, no puede ser pagada.

De manera que nos quedan las alternativas ya sea de detener el desarrollo o adquirir deudas; de hundirnos en desempleo masivo o en una deuda que no se puede pagar. Y es precisamente este dilema el que está siendo sometido a debates en cada país.
Aristóteles y luego Santo Tomás de Aquino, escribieron que el dinero no reproduce más dinero. Pero el banquero crea el dinero únicamente con la condición de que reproducirá más dinero. En vista que ni gobiernos, ni individuos crean dinero, nadie crea el interés que reclama el banquero. Aún legalizado, el sistema de todo este asunto permanece vicioso e insultante.

1.8 DECADENCIA Y DEGRADACIÓN

Esta manera de crear el dinero de un país, por medio de forzar tanto a los gobiernos como a los individuos a que se encuentren endeudados, establece una dictadura real sobre gobiernos e individuos igualmente.

El gobierno soberano se ha vuelto signatario de deudas de un pequeño grupo de acaparadores. El ministro ó el gobernador, que representa a millones de hombres, de niños, firma deudas impagables. El banquero, quien representa a un grupo interesado en obtener ganancias y dominar, fabrica el dinero del país.

Un aspecto muy importante que toca el Papa Pío XI, sobre el tema de la decadencia, es el siguiente: “Los gobiernos se han rendido a sus nobles funciones y se han convertido en los sirvientes de intereses privados”.

El gobierno, en lugar de guiar al Estado, se ha convertido simplemente en un recaudador de impuestos; y una gran tajada de las rentas públicas por impuestos, la tajada más “sagrada”,fuera de cualquier discusión, es precisamente para pagar el interés de la deuda nacional.

Más aún, la legislación consiste, sobre todo, en imponer impuesos a la gente y eregir en todo lado, restricciones a la libertad. Estas son leyes para asegurar que los creadores del dinero sean compensados. No existen leyes para prevenir al ser humano el morirse debido a una pobreza extrema.

En cuanto a los individuos, la escasez de dinero desarrolla en sus propios hogares una mentalidad de lobos. Frente a la abundancia, solamente aquellos que tienen el muy escaso símbolo de bienes, dinero, tienen el derecho de girar sobre esa abundancia. Por consiguiente, tienen derecho a la competencia, la tiranía del “jefe”, contienda doméstica, etc.

Un pequeño grupo maneja a los otros; gran cantidad de gente gime, muchos en la más degradante pobreza.

1.9 CONTROL SOCIAL DEL DINERO

Es San Luis, rey de Francia, quien decía: “El primer deber de un rey es acuñar dinero cuando sea necesario para la vida económica sólida de sus gobernados.”
No es del todo necesario, tampoco se debe recomendar, que los bancos sean abolidos o nacionalizados. El banquero es un experto en contabilidad e inversión; muy bien puede continuar recibiendo e invirtiendo los ahorros con ganancias, tomando su parte de las ganancias. Pero la creación de dinero es un acto de soberanía que no debería dejarse en manos de un banco. La soberanía debe ser retirada de las manos de los bancos y devuelta a la nación.

El dinero de cifras es una buena invención moderna, que debemos tomar. Pero en lugar de tener su origen bajo el régimen de un sujeto privado, en forma de deuda, estas cifras deberían venir de un organismo monetario nacional, en una forma de dinero destinado para servir a la gente.

Debemos dejar de sufrir privaciones que se presentan en todos los países, para tener la facilidad económica en cada hogar. El dinero será creado después de conocer la capacidad de producción y de servicios que la población puede ofrecer; y después de conocer los deseos de los consumidores de frente a los bienes útiles posibles.

Por lo tanto, nada debe voltearse en el campo de la propiedad o la inversión. No debe existir la necesidad de abolir el dinero actual y reemplazarlo con otros tipos de dinero. Todo lo que se necesita es que un organismo monetario social añada suficiente del mismo tipo de dinero a los dineros que ya existen, Por lo tanto, nada debe voltearse en el campo de la propiedad o la inversión. No debe existir la necesidad de abolir el dinero actual y reemplazarlo con otros tipos de dinero. Todo lo que se necesita es que un organismo monetario social añada suficiente del mismo tipo de dinero a los dineros que ya existen, de acuerdo con las posibilidades del país y con las necesidades de la población. Uno debe parar de sufrir privaciones cuando existe todo lo necesario en el país para proporcionar comodidad a cada hogar.

La cantidad de dinero debe medirse de acuerdo con la demanda de los consumidores por los bienes útiles y posibles.
Por lo tanto, los productores y consumidores en conjunto, toda la sociedad, la cual al producir bienes frente a las necesidades,deberán determinar la cantidad de dinero nuevo que un organismo, actuando en nombre de la sociedad, deberá poner en circulación de tiempo en tiempo, de acuerdo con el desarrollo del país. Así la gente recuperará su derecho a vivir, su plena vida humana, de acuerdo con los recursos del país y las grandes posibilidades modernas de producción.

1.10 ¿PARA QUIÉN EL DINERO NUEVO?

Por lo tanto, el dinero deberá ser puesto en circulación de acuerdo al nivel de producción y según lo dicten las necesidades de distribución.
Pero, ¿a quién le pertenece este nuevo dinero cuando entre en circulación en el país? – Este dinero pertenece a los mismos ciudadanos. No le pertenece al gobierno, que no es el dueño del país, sino solamente el protector de un bien común. Tampoco pertenece a aquellos que se hacen cargo de los organismos monetarios nacionales, como los jueces, quienes realizan una función social y son pagados estatutariamente por la sociedad por los servicios que proporcionan.

¿A cuáles ciudadanos? – A todos. Este dinero no es un salario. Es una inyección de dinero nuevo entre la población, para permitir al público consumidor adquirir bienes que ya han sido hechos o que sean fácilmente realizables, los mismos que están esperando solamente el poder adquisitivo suficiente para poner a esta producción en movimiento.
Con toda imparcialidad, no hay otro camino más justo de poner este dinero nuevo en circulación, que por medio de la distribución equitativa entre todos los ciudadanos sin excepción. La participación también hace posible que se logre el máximo beneficio del dinero, ya que llega a cada rincón de la tierra.

Cada vez que se deba aumentar el dinero del país, cada hombre, cada mujer, cada niño, recién nacido, tendrá así, su parte de la nueva etapa de progreso que proporciona el dinero nuevo necesario.

No es un salario por un trabajo realizado, es un dividendo para cada uno. Es su parte de un capital común: El Crédito Social. Si hay propiedades privadas, hay también bienes comunes, que a todos les pertenecen bajo el mismo título.

1.11 RESULTADO: EL ORDEN ESTABLECIDO

¿Cuál será, el efecto después de esta reforma financiera con el Crédito Social? De una manera general, a corto plazo, se tendría el establecimiento del orden financiero, y por consiguiente, el político y social.
En el orden de superioridad entre las cosas creadas, el hombre viene inmediatamente después de Dios y de sus Ángeles. El dinero, al igual que cualquier cosa sin inteligencia, viene después y debe estar sujeto al hombre.

El orden establecido en la economía es la meta, que guiaría las actividades económicas. Los bienes estarían hechos para satisfacer realmente las necesidades. El dinero dejaría de ser el fin determinante de la industria. (Y no tendríamos necesidades artifícales para vender productos inútiles, reduciendo así, el desperdicio de recursos que sólo provocan contaminación).

El nivel de vida se regularía por la cantidad de bienes disponibles, ya que la cantidad de dinero sería regulada por la cantidad de bienes. El dinero se convertiría en lo que debe ser: un instrumento para vender productos, no un arma que confiera poder a los individuos.
El medio para obtener esta reforma del Crédito Social, es evidentemente la formación de la opinión pública iluminada y al mismo tiempo motivada para poder manifestarse. No se necesita entonces, hacer una campaña electoral, sino una campaña de educación.

Esta difusión del estudio entre las masas, requiere de un gran número de apóstoles, que no tengan miedo de la abnegación y el sacrificio. Y esto es también el establecimiento del orden. El desorden actual es el resultado de egoísmos de todas clases, de la degeneración del sentido social, orgullo y fariseismo de la clase intelectual, la apatía lánguida de las masas. Todo esto debe ser expiado y corregido.

El Papa Juan Pablo II, escribía en su Encíclica Solicitudo rei socialis (n.38): “Esas actitudes y –estructuras de pecado (la sed de dinero y de poder)- no pueden ser vencidas, sin la ayuda de la gracia divina y por una actitud diametralmente opuesta: la de vivir por el bien del prójimo.”

2. EL CRÉDITO SOCIAL EN LA PRÁCTICA

“Asociaciones para el desarrollo social”

Después de estas importantísimas enseñanzas en esta primera parte, podemos aplicar el Crédito Social como solución a la pobreza en medio de esta era de abundancia que vivimos en nuestros países de Latinoamérica y en el mundo entero.
Ahora bien, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿qué debemos hacer para crear un medio de intecambio (dinero) en nuestras regiones, para realizar las transacciones, sin endeudarnos con el sistema bancario actual?

Entendiendo primeramente que el dinero es todo aquello que sirve para pagar, comprar, y que es aceptado por todo el mundo de un país (por la sociedad, en una localidad, asociación o comunidad); el intercambio de cosas o servicios, involucrará a todo el conjunto de productores, consumidores, a toda la sociedad, quienes, produciendo sus bienes de frente a sus necesidades, podrán determinar la cantidad de dinero nuevo que un organismo, como representante de la sociedad, deberá adjuntar de tiempo en tiempo, a medida de los desarrollos de la sociedad.

Esta manera de pago, pertenece a todos: cada vez que sea necesario aumentar la cantidad de dinero circulando en la sociedad, cada hombre, cada mujer, niño ó bebé, tendrán así su parte de esta nueva etapa del progreso que devuelve así, el medio de pago nuevo necesario: el dividendo para cada uno, para su parte de capital común, es decir, el crédito social.
Como el banco crea el dinero a partir de la simple escritura ó tecleo de una computadora, el organismo que se crea a nombre de la sociedad, para generar este nuevo crédito social, lo podrá fabricar, para el bien de todos de la misma manera. Este organismo local bancario, realiza mucho mejor su tarea, pues no cobra ningún interés por el dinero creado. La distribución de las ganancias debe ser realizada de la manera más justa, así como la participación en las pérdidas.

Todos sabemos que con el sistema financiero actual, muchas veces no podemos adquirir algún producto o servicio de calidad hecho en nuestro propio país, porque los precios para el consumidor final, están muy elevados pues contienen impuestos que hay que pagar. Por ejemplo en México el IVA (Impuesto al Valor Agregado) es del 15% y en el Ecuador es del 12%
Es importante subrayar que con el establecimiento del crédito social, los migrantes, los desempleados, el mercado negro, es decir, los vendedores (muchas veces ambulantes), que no pagan impuestos como en un lugar establecido y que por ejemplo, venden productos chinos de mala calidad y muy baratos; la gente que se dedica al narcotráfico y otras actividades de mala vida como la prostitución, etc., todas estas personas podrían desarrollar sus verdaderas capacidades orientadas al bienestar de la humanidad, porque la situación económica personal y comunitaria, ya no sería causa de estrés, suicidios, divorcios y toda la lista infinita de consecuencias que provoca el simple hecho de la falta de dinero. Cada uno recibiría mensualmente su dividendo, esa parte de dinero que, por el hecho de ser persona, le corresponde.

Después de varios estudios y casos reales proponemos las siguientes etapas para poner en práctica este organismo local bancario, que emitirá, “créditos sociales”, los cuales deberán representar a la sociedad local, para generar un medio de pago.

2.1 ETAPAS PARA LA APLICACIÓN

Es importante mencionar que “Los Peregrinos de San Miguel” hemos presentado los principios básicos del Crédito Social entre los funcionarios públicos de algunos países para que se consideren cambios radicales en las leyes, con las que se conciban nuevas esperanzas de vida para los pueblos; sin embargo, la clase política de todos los países, no importando su orientación partidaria, están manejados como títeres por los grandes financieros, como son el Fondo Monetario Internacional y la Banca Mundial.

Dice el dicho “la unión hace la fuerza” y México, por ejemplo, a pesar de ser más de 110 millones de personas al 2005, no nos hemos unido lo suficiente para que haya verdaderas leyes que se ocupen del desarrollo integral del ser humano. Nunca se oirán nuestras demandas porque nuestras mentes han sido manipuladas al mantenerse esclavizadas por completo a la televisión; además, no hay verdadero liderazgo que oriente hacia la auténtica justicia social. Muchas personas se cruzan de brazos sintiéndose impotentes y sólo se dedican a criticar la corrupción que hay en el sistema político, económico, religioso, pero, ¿qué están haciendo por el medio ambiente que les rodea, por los suyos, por ellos mismos, su comunidad?

“Los Peregrinos de San Miguel”, nos unimos a la demanda de S.S. Juan Pablo II: “La reforma más urgente, corregir el sistema financiero”. Y al mismo tiempo, hacemos un llamado para llevar una vida coherente con lo que se piensa, se dice y se hace mediante el rescate de los valores católicos. El desarrollo integral de la persona, es el plan de Dios.
A continuación presentamos estas etapas de aplicación, con el objetivo de unir esfuerzos y realmente “unirnos para hacer fuerza” y ser testigos del verdadero cambio que mediante el Crédito Social, se quiere lograr: cambio del corazón del hombre y por ende de las estructuras de pecado.

2.1.1 REUNIÓN DE LOS MIEMBROS

Esta etapa es muy importante porque determinará quiénes conformarán los miembros de la sociedad, comunidad. Se determinara quiénes aceptarán este nuevo medio de pago para facilitar los intercambios de bienes y servicios.
Estas comunidades deben ser pequeñas. Se debe elegir a tres directores, un presidente, un vicepresidente, un gerente, dos auditores, un secretario.
Inmediatamente se crearán los artículos de la asociación, que deberán incluir los siguientes puntos:

a) Ningún miembro podrá ser parte de la masonería ni de ninguna sociedad secreta.
b) Todos los miembros se guiarán por la Encíclica, Vix Pervenit: Prestamos sin intereses, solamente es permitido el compartir ganancias honestas.
c) Determinar y asentar por escrito los precios de productos y servicios a intercambiar, inclusive los salarios.
d) Determinar tres proyectos de inversión en un año para el desarrollo de la comunidad.
e) Las reglamentaciones establecidas por la comunidad deberán ser estrictas y seguidas fielmente.
f) El dividendo es para todos los miembros de la comunidad, sin exepción.

2.1.2 ORACIÓN

Debemos comenzar cada reunión con la oración, pues es una manera de ponerse en las manos de Dios, para agradecerle por la abundancia que nos ha dado (Salmo 32, 10), y también, para poder tomar buenas decisiones (Salmo 32,8)

El crear dinero local, por un lado, es un acto de confianza (crédito quiere decir confianza). Debemos propiciar la confianza entre los miembros de la sociedad que van a aceptar este medio de pago para facilitar los intercambios entre ellos. Por otro lado, es también un acto de fe, porque se necesita que todos los hijos de Dios, se puedan beneficiar de los bienes que les han sido dados en abundancia. Y nuestro sistema actual, como todo el mundo puede constatar, no permite ni permitirá que todos se beneficien de lo que Dios ha creado para cada uno de sus hijos (Juan 1,6 / Hebreos 4,16).

Comenzar la reunión con el Rosario, al menos un misterio. “Hijito Domingo, ¡no te asombres del fracaso de tus predicaciones! Ya que es un suelo que no ha sido regado por la lluvia divina. Quiero que sepas que, cuando Dios quiso renovar al mundo, Él envió la lluvia de la Salutación Angélica, y fue así como el mundo fue rescatado… Exhorta entonces a los hombres, en tus sermones, a rezar mi Salmo (el Ave María), y recibirás grandes frutos para las almas.” Palabras de la Santísima Virgen a Santo Domingo, en 1214.

2.1.3 LA REUNIÓN

En esta etapa, se deberá realizar la explicación sobre el crédito social (adaptado al nivel de la audiencia).

El Crédito Social, que es el dinero social, dinero emitido por la sociedad, consiste entonces, en una creación monetaria local. Se debe de tener presente la situación local, los problemas comentados por la gente de la comunidad, las necesidades verdaderas de la población para su mejor desarrollo y también, tener en cuenta los recursos naturales y humanos de los que se pueden sacar provecho en la sociedad. Para esto, hay que fijar el dividendo que es una inyección de dinero nuevo, por medio de su simple escritura.
Queremos remarcar que el objetivo es y será siempre procurar que los productores, servidores y consumidores, puedan realizar las transacciones de productos, servicios, conocimientos, etc., y tener el poder de compra suficiente. Es decir lograr satisfacer las necesidades humanas, la producción de los bienes que el hombre necesita (el rol del sistema de producción) y la distribución de estos bienes a la gente que los necesita (el rol del sistema financiero).

El dividendo no es un salario. Es una distribución, a título de coherederos de las riquezas que Dios nos ha dado. Un legado periódico para toda alma viva desde el momento de su concepción.

Con relación a los precios de los productos y servicios, diremos lo siguiente: se reunirán los miembros de la asociación para decidir los precios justos para sus productos y servicios. En común acuerdo realizarán un directorio poniendo los nombres de cada uno de los miembros, su vocación, especialidad, producto o servicio que ofrece y precio. Esta lista se repartirá a cada uno de los miembros y se publicará en una zona visible.
Luego, se procederá a hacer un inventario de lo que posea la comunidad en cuanto a bienes y servicios (PIB), su capacidad de producción y el número de personas en la comunidad. De esta manera se podrá establecer el dividendo que a cada persona le corresponderá.

2.1.4 TARJETA INDIVIDUAL

Se deben diseñar con anticipación las tarjetas individuales que se utilizarán en todas las transacciones. Un diseño sencillo como este, resulta fácil de utilizar: (Ilustración 1) (Página 12, igual que la aplicación).

ACERCA DEL NOMBRE DE LAS ASOCIACIONES

Se le puede dar el nombre que se desee a la asociación que se formará. Nosotros, los Peregrinos de San Miguel, sugerimos que si un grupo de gente católica quiere comprometerse a formar una asociación, tomen el nombre de “Asociación del Rosario y de desarrollo social de (el municipio y Estado al que pertenecen)”. Por ejemplo, las personas de El Grullo, Jalisco, México, serían la “Asociación del Rosario y de desarrollo social de El Grullo, Jalisco”.

La razón por la que sugerimos este nombre, es para que se logren dos objetivos básicos: a) que se retome en comunidad los principios católicos, mediante un seguimiento espiritual por parte de los párrocos encargados de la región a cada uno de los miembros de la asociación, y así mismo de los obispos de las regiones donde se conformen estos núcleos de gente por medio de estas asociaciones y b) se ejerza de una manera justa, responsable y con calidad humana, las transacciones de bienes, servicios y conocimientos.

Es importante mencionar que en México se quiere conformar, a partir de octubre de 2005, un directorio nacional que contenga las asociaciones, con sus respectivos miembros que se comprometan a tomar este nuevo modelo de intercambio de bienes y servicios. Con esto se pretende que haya una red de intercambio de productos y servicios cada vez más amplia a largo y ancho de la República Mexicana y por qué no, de otros países, que quieran tomar este modelo. Si usted quiere comenzar una Asociación en su región, contáctenos hoy mismo para poder asesorarle.

2.1.7 ELECCIÓN DE LOS MIEMBROS DEL ORGANISMO FINANCIERO LOCAL, PARA GENERAR EL CRÉDITO SOCIAL.

Las personas de la región de Anjozoro en Madagascar, formaron una “Asociación del Rosario y
de desarrollo social”. Al organismo financiero que se creó al interior de la asociación, se le puso el nombre de “Banco del trabajo”. En Filipinas, el Obispo de la Diócesis de Daet, ha seleccionado el nombre de “Banco del Amor” para dicho organismo. En México, hemos elegido el nombre de “Ban-comunidad” para dichos organismos financieros locales.
Realizar entonces, la elección de los miembros de la directiva del “Ban-comunidad”: Presidente (a), dos vicepresidentes (as), un tesorero (a), un (a) secretario (a), dos auditores (comisionados para verificar que la contabilidad se esté llevando a cabo de manera correcta. Estas personas jugarán el rol de los banqueros para realizar la administración del organismo financiero local. Los miembros de la asociación fijarán la manera de pago por los servicios prestados, sus honorarios, etc. Aquellos que desempeñan estos roles en Madagascar y Filipinas, son voluntarios por el momento.
Estos miembros de la directiva, decidirán cuál será el monto del dividendo y acordarán cada cuándo se repartirá. Establecerán también los precios de base, por ejemplo, para el salario de un trabajador por día.

Por otro lado, los miembros de la asociación, decidirán cuánto de las ganancias le toca a cada uno. Por ejemplo, al final de la contabilidad realizada de cada una de los miembros, habrá personas que tengan más dinero a su disposición que otras. Estas personas pueden prestar a los otros, sin interés, y al mismo tiempo, pueden decidir cómo compartirlo entre la comunidad, o por qué no, ahorrarlo para proyectos a largo plazo que beneficien a todos. Así se tendrá un mejor desarrollo social.

2.1.8 SELECCIÓN DE LOS PROYECTOS DE INVERSIÓN BÁSICA

En este momento, usted ha creado su banco de crédito social. Todo el mundo se beneficiará al aceptar el valor de este nuevo medio de pago entre los miembros. Como dijimos, no podemos olvidarnos de la oración. Es muy importante para que un programa comunitario tenga éxito; por consiguiente, los miembros que estarán a cargo del organismo financiero local, llevarán a cabo su trabajo con gran dinamismo.
Ahora bien, es necesario elegir actividades productivas para comenzar con este sistema, y tener en cuenta las capacidades, habilidades y especialidad de cada uno de los miembros. Es teniendo en cuenta el nivel de productividad, que los miembros de la dirección del organismo financiero local, decidirán la manipulación del dividendo, pues es la producción, lo que le da el valor al dinero. ¿Para qué crear dinero si no hay bienes o servicios para ser vendidos o comprados? Y viceversa. La abundancia es un signo de pobreza si no tenemos dinero para desplazar los productos. Y en este caso entra sin duda, México, Madagascar, Filipinas y todos aquellos países designados por el FMI como los más pobres del mundo, pero que son, sin lugar a dudas, los más ricos por sus recursos naturales y humanos.

Bien, esta es una propuesta católica a la crisis. Una propuesta maravillosa, ingeniosa, con personas comprometidas que entregan sus vidas con el fin de iluminar, sí, iluminar con la luz de Cristo en vez de encandilar con las tinieblas de Satanás. Van por el mundo enseñando doctrina católica luchando contra pobreza. Familias enteras. Lo que desprecian tantos ellos lo levantan, codo a codo. No dando limosna, sino enseñando trabajar, vivir del trabajo de sus manos. Lo que me encanta de esta gente es la claridad de ideas que tienen.

Entregan sus vidas con el fin de liberar a la gente de la miseria (pobreza es virtud, miseria es humillación) y al mismo tiempo son de los más conservadores en el plano religioso. ¡No queremos masones! Además, lo dicen tal cual. De por sí eso es redundante para un católico y según el Derecho Canónico, pero ellos lo dicen, no sea que se les cuelen. ¡Me encanta!

Manos a la obra amigos míos, manos a la obra.

“Los Gobiernos actúan de acuerdo a la presión ejercida sobre ellos”, dijo Franklin D. Roosevelt.
Uno puede lamentar el que las figuras públicas sepan, pero no actúen en consecuencia, pero también debemos admitir que los ciudadanos de las naciones que pretenden ser democráticas no han hecho su parte todavía. Es esta observación la que guía a los Misioneros del periódico San Miguel en su acción. (Louis Even)

Ah, casi se me olvida. ¿Tiene esto tufillo de marxismo? ¿Lo tiene Pío XI acaso? Pues no.

Tan pronto como C.H. Douglas publicó sus primeros escritos sobre el Crédito Social, los financieros hicieron todo lo posible para silenciar o distorsionar esta doctrina, ya que sabían que el Crédito Social pondría fin a su control sobre la creación del dinero. Cuando Louis Even empezó su difusión en el Canadá francés en 1935, una de las acusaciones lanzadas por los financieros fue que el Crédito Social era socialismo o comunismo. Pero en 1939, los Obispos Católicos Romanos de la provincia de Quebec nombraron a nueve teólogos para examinar este sistema a la luz de la doctrina social de la Iglesia Católica y dar su opinión sobre si tenía tintes comunistas o socialistas. Después de una considerable deliberación, los nueve teólogos estuvieron de acuerdo en que el Crédito Social no tiene tintes ni de uno ni del otro y que valía mucho la pena el prestarle una mayor atención.
Aquí está la traducción completa del texto de los teólogos, reproducida de la edición del 15 de noviembre de 1939 de “La Semana Religiosa” (La Semaine Religieuse) de Montreal.

REPORTE DE LA COMISIÓN DE ESTUDIO SOBRE EL SISTEMA MONETARIO DEL CRÉDITO SOCIAL

Nuestros lectores estarán interesados en leer las conclusiones alcanzadas, después de un serio estudio de los argumentos presentados por ambas partes, por la Comisión nombrada por los Obispos de Quebec encargada de examinar, desde el punto de vista católico, el sistema de Crédito Social y especialmente para determinar si tiene tintes de comunismo o socialismo, ambos condenados por la Iglesia Católica.

Esta Comisión presidida por el P. Joseph P.Archambault, S.J. también incluyó a: Mons. Wilfrid Lebon, P.D., Can. Cyrille Gagnon, Can. J. Alfred Chamberland, P. Philippe Perrier, P. Arthur Deschenes, P. Jean Baptiste Desrosiers, P.S.S., P. Charles Omer Garant y P: Louis Chagnon, S.J.

1. La Comisión primero delimitó el campo de estudio

a) No se trata del aspecto económico o político, esto es, del valor de esta teoría desde el punto de vista económico y de la aplicación práctica del sistema de Crédito Social en un país. Los miembros de la Comisión reconocen que no tienen competencia en estos campos, además, la Iglesia no tiene porqué pronunciarse a favor o en contra de asuntos “para los que ni tiene el equipo ni la misión”, como lo escribió el Papa Pío XI (Cf. Enc. Quadragsimo Anno).

b) No se trata de aprobar esta doctrina a nombre de la Iglesia, dado que ésta “Nunca, en el campo social ni económico, ha presentado ningún sistema técnico específico, lo cual

tampoco es su papel.” (Cf. Enc. Divini Redemptoris, n.34)

c) La única cuestión estudiada aquí es la siguiente: ¿Está la doctrina del Crédito Social,

en sus principios básicos, entintada del socialismo o comunismo condenados por la Iglesia Católica? Y, de ser así ¿debe esta doctrina ser considerada para los católicos como una doctrina que no se puede admitir ni difundir?

d) El Estado, como se menciona en el presente reporte, es considerado in abstracto, sin tomar en cuenta las contingencias que pueda sobrellevar.

2. La Comisión define al socialismo y hace notar lo que caracteriza a esta doctrina

a la luz de Quadragsimo Anno:

A) MATERIALISMO

B) LUCHA DE CLASES

C) SUPRESIÓN DE LA PROPIEDAD PRIVADA

D) CONTROL DE LA VIDA ECONÓMICA POR EL ESTADO, EN CONTRA DE LA LIBERTAD Y LA INICIATIVA PRIVADA

3. La Comisión pone en propuestas los principios básicos del Crédito Social

“El objetivo de la doctrina monetaria del Crédito Social es darle a todos y cada uno de

los miembros de la sociedad la libertad y la seguridad económica que el organismo social y económico puede asegurar. Para tal fin, en lugar de reducir la producción al nivel del poder de compra a través de la destrucción de los bienes o restricciones en el trabajo, el Crédito Social quiere incrementar el poder de compra al nivel de la capacidad de producción de los bienes.”

Propone para tal fin:

I. El Estado debe recuperar el control de la emisión del dinero y del crédito. Lo ejercitará a través de una comisión independiente con la autoridad requerida para ello.

II. Los recursos materiales de la nación, representados por la producción, constituyen la base del dinero y del crédito.

III. En todo momento, la emisión del dinero y del crédito debe basarse en el movimiento de la producción, de tal forma que se conserve siempre un balance sano entre la producción y el consumo. Este balance es asegurado, al menos en parte, por medio de un descuento, cuya tasa variaría necesariamente con las fluctuaciones de la producción.

IV. El sistema económico actual, gracias a los muchos descubrimientos e inventos que lo favorecen, produce una inesperada abundancia de bienes, mientras reduce, al mismo tiempo, la necesidad de la labor humana creando un desempleo permanente. Una importante parte de la población es así privada del poder para comprar los bienes hechos para ella y no solamente para unos individuos o grupos. Para que todos tengan una parte de la herencia cultural acumulada por sus ancestros, el Crédito Social propone un dividendo, cuyo monto es determinado por la cantidad de los bienes que serán consumidos. Este dividendo se le dará a cada ciudadano, independientemente de tener o no otras fuentes de ingreso.

4. Ahora, debemos ver si hay algún tinte de socialismo en las propuestas arriba mencionadas

i. Concerniente al párrafo I: Esta propuesta no parece incluir ningún principio socialista y, por consecuencia, no ser contraria a la Doctrina Social de la Iglesia. Esta afirmación está basada en los siguientes pasajes de la Carta Encíclica Quadragesimo Anno: “Hay ciertas categorías de bienes de los que uno debe decir, con razón, que deben reservarse a la colectividad cuando se llegue a un poder económico tal que no sea posible, sin peligro para el bien común, ser puestos al cuidado de individuos particulares.” Y la Encíclica continúa: “En primer lugar, entonces, se hace patente que en nuestros días no sólo la riqueza es acumulada, sino que un poder inmenso y una dominación económica despótica están concentrados en las manos de unos pocos y que aquellos pocos son frecuentemente, no los propietarios, sino únicamente los concesionarios y directores de los fondos invertidos, quienes los administran a su antojo. Este poder se vuelve particularmente irresistible cuando es ejercitado por aquellos quienes, debido a que tienen y controlan el dinero, son también capaces de gobernar el crédito y determinar su asignación, proveyendo, por así decirlo, la sangre de vida al cuerpo económico en su totalidad, arrebatando el alma de la producción, para que nadie se atreva a respirar sin su consentimiento.”

El querer cambiar esta situación no es, por tanto, contrario a la Doctrina Social de la
Iglesia. Es cierto que al darle derecho al Estado para controlar el dinero y el crédito, se

le otorga una influencia considerable sobre la vida económica de la nación, influencia igual a la que es actualmente ejercida por los bancos, para su propio provecho, pero esta forma de hacer las cosas no encierra, en sí misma, ningún socialismo.

Con el dinero siendo solo un medio de intercambio en el sistema de Crédito Social, cuya emisión es estrictamente regulada por las estadísticas de producción, la propiedad privada permanece intacta; más aún, la asignación de dinero y de crédito podría incluso ser menos determinada por quienes lo controlan. El reservar a la comunidad el control del dinero y del crédito, no va, por tanto, contra la Doctrina Social de la Iglesia.

Santo Tomás de Aquino dice implícitamente en su Summa Teológica (Ética, Vol.5, Lec. 4), cuando expresa que le corresponde a la justicia distributiva – la cual, como es sabido, le concierne al Estado- distribuir los bienes comunes, incluyendo el dinero, a todos aquellos que son parte de la comunidad civil.

De hecho, el dinero y el crédito han estado, en el pasado, bajo el control del Estado en varios países, incluyendo a los Estados Pontificios y continúan estándolo en el Vaticano. Así que sería difícil ver en esta propuesta un principio socialista.

ii. Concerniente al párrafo II: El hecho de que el dinero y el crédito se basan en la producción, en los recursos materiales nacionales, no parece tener ningún carácter socialista.

La base del dinero es un asunto puramente convencional y técnico. En la presente discusión este punto fue acordado en principio por varios oponentes.

iii. Concerniente al párrafo III: El principio de mantener un balance entre consumo y producción es sensato. En una economía verdaderamente humana y bien ordenada, el objetivo de la producción es el consumo y el último debe, ordinariamente, agotar al primero- al menos cuando la producción se hace, tal como debe ser, para responder a las necesidades humanas. En cuanto al descuento cuyo principio es admitido e incluso, normalmente practicado en la industria y el comercio, es solamente un medio para efectuar este balance; esto le permite a los consumidores obtener los bienes que necesiten a menor costo, sin ninguna pérdida para los productores. Hay que notar que la Comisión no expresa una opinión sobre la necesidad de un descuento causado por una brecha que, de acuerdo al sistema de Crédito Social, existe entre la producción y el consumo. Pero si tal brecha existe, el querer salvarla a través de un descuento, no puede considerarse como una medida entintada de socialismo.

iv. Concerniente al párrafo IV: El principio del dividendo es también reconciliable con la doctrina social de la Iglesia; además, puede ser comparado con el poder del Estado para otorgar dinero. La Comisión no ve por qué sería necesario para el Estado el poseer bienes de capital para pagar este dividendo; actualmente- aunque en sentido opuesto – el poder para gravar impuestos, que el Estado posee en vistas del bien común, le da aún
más derecho a esta nota y, por lo tanto, se admite. La misma afirmación aplica al descuento del Crédito Social: ambas están basadas en el principio del descuento en un sistema de cooperativa. Además, la cooperación, es tenida en alta estima por el Crédito Social.

El único control de la producción y el consumo que es necesario para la implementación del Crédito Social es el control de estadísticas, que determina el asunto del dinero y del crédito. Las estadísticas no pueden considerarse como un control real o limitante sobre la libertad individual; son únicamente un método para recabar información. La Comisión no puede admitir que el control estadístico requiera de la socialización de la producción o que éste tenga tintes de socialismo o comunismo.

Conclusión

La Comisión, por tanto, responde negativamente a la pregunta: “¿Está el Crédito Social entintado con socialismo?” La Comisión no puede ver cómo los principios básicos del sistema de Crédito Social, como se explicó arriba, puedan ser condenados a nombre de la Iglesia y de su Doctrina Social. La Comisión, sin embargo, quiere recordar a los católicos que el Crédito Social – cuyo aspecto puramente económico o político no fue juzgado aquí- sigue siendo una reforma económica, y lo que es más importante, es una reforma de las instituciones a través de la combinación de la gente que practica el mismo comercio en grupos vocacionales y de renovación moral, de acuerdo a las recomendaciones explícitas del Papa Pío XI.

Mientras los poderes ocultos te inducen en el consumismo, ver por ejemplo el concepto de la obsolescencia programada, o exprimen a los seres humanos con infernal desprecio de un sistema maligno:

El Espíritu Santo ofrece auxilio. Y para los no católicos. Quede claro que la Iglesia Católica Apostólica y Romana es la levadura para el mundo. En el trabajo de los Peregrinos se puede encontrar maravillosa iniciativa para muchos, no solamente católicos, en cuanto a la reforma financiera., por ejemplo. De hecho las ideas de Douglas han encontrado mucho eco en algunos partidos políticos con representación parlamentaria a lo largo del mundo. Aunque precisamente eso no era la idea de Douglas, ni de Even (aunque muestra el grado de preocupación e interés por el tema). La expongo a continuación, es la última parte de la Fábula para comprender el misterio del dinero:

DE LA PARÁBOLA A LA REALIDAD

El sistema de dinero-deuda

El sistema de dinero-deuda introducido en la Isla de los Náufragos hacía que la pequeña Comunidad fuera llenándose de deudas a medida que, merced al trabajo de los hombres, la Isla se iba desarrollando y enriqueciendo.
¿No es precisamente lo que ocurre en nuestros países civilizados?
Nuestro país en este siglo es sin duda más rico, de verdaderas riquezas, que hace cincuenta o cien años, o que en los tiempos de primeros colonizadores. Ahora bien, ¡comparemos la deuda pública, la suma de todas las deudas públicas del País de hoy en día, con lo que era dicha deuda hace cincuenta o cien años, o hace tres siglos!
Con todo, la misma población del País ha sido la que ha producido el enriquecimiento a lo largo de los siglos. Pues, ¿por qué razón tenerla endeudada por el resultado de su trabajo?
Consideremos, por ejemplo, el caso de las escuelas, de los acueductos municipales, de los puentes, de las carreteras y otras construcciones de carácter público. ¿Quién las construye? Gentes de aquí… ¿Quién proporciona los materiales? Los fabricantes del país. Y ¿por qué pueden dedicarse a esas obras públicas? Porque también existen gentes que producen alimentos, vestidos, calzado o facilitan servicios que a su vez pueden utilizar los constructores y los fabricantes de materiales.
Así pues se ve que la población es la que, por sus diversos trabajos, produce todas las riquezas. Si se importan cosas del extranjero serán el precio de los productos que han sido exportados.

De hecho, ¿qué es lo que comprobamos? En todas partes, se aplica impuestos a los ciudadanos por pagar las escuelas, los sanatorios, los puentes, las carreteras y otras obras públicas. La población paga pues por lo que ella misma produce..
Pagar más que el precio.

Y todo ello no para ahí. La población paga más por lo que ella misma ha producido. Su producción, un verdadero enriquecimiento, se vuelve para ella una deuda cargada de intereses. Con los años, la suma de los intereses puede igualar o sobrepasar el total de la deuda impuesta por el sistema. Hasta puede ocurrir que la población tenga que pagar dos o tres veces el precio de lo que ella misma ha producido.
Además de las deudas públicas, también existen deudas industriales que obligan al empresario a subir sus precios más allá del coste de producción para ser capaz de reembolsar capital e intereses y no hacer quiebra.
Sean deudas públicas o deudas industriales, la población siempre será la que tendrá que pagarlas en forma de impuestos cuando se trata de deudas públicas o en forma de precios cuando se trata de deudas industriales. Los precios suben al paso que los impuestos casi dejan vacío el monedero.

Sistema tiránico

Todo eso y muchas cosas más caracterizan un sistema de dinero, un sistema de finanzas que manda en vez de servir y que mantiene a la población bajo su dominio — como Martín tenía bajo su dominio a todos los hombres de la Isla antes de que se sublevasen.
¿Qué es lo que pasa cuando los que controlan el dinero se niegan a prestar o imponen a las corporaciones públicas o a los empresarios condiciones demasiado difíciles? Las corporaciones públicas abandonan sus proyectos aunque sean urgentes; los empresarios abandonan sus planes de desarrollo o de producciones que corresponderían a unas necesidades, lo que provoca el desempleo. Y para evitar que se mueran de hambre los desempleados, hace falta cargar con un impuesto a quienes todavía poseen algo o viven de un salario.
¿Puede imaginarse un sistema más tiránico cuyos maleficios se hacen sentir en toda la población?

Obstáculo a la distribución

Y esto no es todo. Además de llenar de deudas a la producción que financia o de paralizar la que se niega a financiar, el sistema de dinero es un mal instrumento de distribución de los productos.
Aunque tengamos almacenes y centros comerciales llenos de productos, aunque tengamos todo lo necesario para producir más aún, la distribución de los productos queda racionada.
En realidad, para tener dichos productos, hace falta pagarlos. Si los productos son abundantes, abundantes también tendrían que ser los billetes en el billetero. Pero no es así. El sistema pone siempre más precio en los productos que dinero en los bolsillos de quienes los necesitan.
La capacidad de pago no equivale la capacidad de producción. Las finanzas no van de acuerdo con la realidad. La realidad son unos productos abundantes y fáciles de hacer. Las finanzas son dinero racionado y difícil de obtener.

Corregir lo viciado

El actual sistema de dinero es de verdad un sistema punitivo en lugar de ser un sistema servible.
No quiere decir eso que hay que suprimirlo sino corregirlo. Es lo que haría magníficamente la aplicación de los principios de finanzas conocidos bajo el nombre de Crédito Social. (No se confundan con el partido político que toma falsamente este nombre).

El Crédito Social

El dinero ajustado a la realidad

El dinero de Martín, en la Isla de los Náufragos, ningún valor hubiera tenido si no hubieran tenido ningún producto allí, en la isla. Aunque su barril hubiera estado de veras lleno de oro, ¿qué es lo que hubieran podido comprar con este oro en una isla sin productos? Oro, o papel-moneda o cualesquiera cifras del libro de Martín, nada hubiera podido mantener a nadie sin productos alimenticios. Lo mismo en cuanto a ropas y todo lo demás.

Pero, en la isla, había productos que procedían de los recursos naturales de la Isla y del trabajo de la pequeña comunidad. Esa misma riqueza que era lo que daba valor al dinero no era propiedad personal del banquero Martín sino que pertenecía a los habitantes de la isla.
Martín les tenía endeudados por todo aquello que les pertenecía. Lo entendieron bien en cuanto conocieron el Crédito social. Entendieron que cualquier dinero, cualquier crédito se basa en el crédito de la misma sociedad y no en la actuación del banquero; que el dinero debía ser suyo en el momento cuando empezaba a ser creado, entonces, que debía serles entregado, repartido entre ellos sin perjuicio, que debía circular a continuación de los unos a los otros según el vaivén de la producción de los unos y de los otros.
Desde entonces, el problema del dinero se volvió para ellos lo que es esencialmente: una cuestión de contabilidad.

Lo primero que se exige en una contabilidad es que sea exacta, conforme con lo que expresa.
El dinero debe ser conforme con la producción o la destrucción de riqueza, seguir el movimiento de la riqueza: producción abundante, dinero abundante; producción fácil, dinero fácil; producción automática, dinero automático; gratuidad en la producción, gratuidad en el dinero.

El dinero para la producción

El dinero debe estar al servicio de los productores según lo necesitan para movilizar los medios de producción.
Todo ello es posible puesto que fue una realidad, de la noche a la mañana, en cuanto estalló la guerra en 1939. De repente acudió el dinero que tanto faltaba por todas partes desde hacía diez años. Y durante los seis años de guerra, no hubo ningún problema de dinero para financiar toda la producción posible y necesaria.
El dinero pues puede estar, y debe estar, al servicio de la producción pública o privada con la misma fidelidad que cuando estuvo al servicio de la producción de guerra. Todo aquello que resulta físicamente posible para responder a las necesidades legítimas de la población debe volverse posible financieramente.
Esto sería el fin de las pesadillas de los cuerpos públicos. Y sería el fin del desempleo y de las privaciones que acarrea mientras queden cosas por hacer para responder a las necesidades públicas o privadas de la población.

Todos capitalistas — Dividendos para cada uno

El Crédito Social preconiza para todos el reparto periódico de un dividendo. O sea una cantidad de dinero abonada cada mes a cada persona, cualquiera que sea su oficio, así como el dividendo abonado al capitalista incluso cuando no trabaja personalmente.
Se conoce que el capitalista que invierte dinero en una empresa tiene derecho a una renta, que se llama dividendo. Otros son quienes utilizan dicho dinero: se les paga en salarios. Pero el capitalista saca su renta únicamente de la presencia de su capital en la empresa. Si también trabajase en la empresa, tendría dos rentas: un salario por su trabajo y un dividendo por su capital.

Ahora bien, el Crédito Social considera que todos los miembros de la empresa son capitalistas. Todos poseen juntos un capital real que contribuye mucho mas a la producción que el capital invertido o el trabajo de los empleados.
¿Cuál es ese capital común?

Son primero las riquezas del país que no han sido producidas por nadie sino que son un regalo de Dios para quienes viven en dicho país. También es el conjunto de las invenciones, de los conocimientos, descubrimientos, de los perfeccionamientos de las técnicas de producción, de todo el progreso adquirido, acumulado, engrandecido y transmitido de una generación a otra. Es una herencia común, ganada por las generaciones pasadas y que nuestra generación utiliza y sigue engrandeciendo para pasarla a la siguiente. No es la propiedad exclusiva de nadie sino un bien común por excelencia.

Y ahí esta el mayor factor de la producción moderna. Que sólo se suprima la fuerza motriz del vapor, de la electricidad, del petróleo — invenciones de los tres últimos siglos — y vaya a ver lo que sería la producción total incluso con mucho más trabajo de todos los efectivos obreros del país y con mucho más horas.

Sin duda alguna, aún se necesitan productores para dar un rendimiento al capital y por este rendimiento están recompensados por su salario. Pero el mismo capital debe tener valor de dividendos para sus propietarios, es decir para todos los ciudadanos ya que todos son igualmente coherederos de las generaciones pasadas.

Siendo ese capital común el mayor factor de producción moderno, el dividendo debería bastar para proporcionar a cada hombre por lo menos lo que necesita para mantenerse. Luego, al paso que la mecanización, la motorización, la automatización desempeñan un papel cada día más importante en la producción, con cada vez menos trabajo humano, la parte repartida por el dividendo debería llegar a ser mayor.

He aquí otra manera de enfocar el asunto de la distribución de la riqueza que no es la de hoy en día. En lugar de dejar vivir a los unos miserablemente y de poner impuestos a los que se ganan la vida para ayudar a quienes ya no contribuyen a la producción, a cada uno le tocaría una renta básica: el dividendo. Sería un mejor reparto desde el origen.
También sería al mismo tiempo un medio bien adecuado a las grandes capacidades productivas modernas para concretizar el derecho de cada ser humano a gozar de los bienes materiales que es un derecho que cada hombre saca del solo hecho de su existencia, un derecho fundamental e imprescriptible que el papa Pio XII recordaba en su radio-mensaje del 1 de Junio de 1941:

“Los bienes creados por Dios han sido creados para todos los hombres y deben estar a la disposición de todos, según las normas de la justicia y de la caridad. Cualquier hombre como ser humano dotado de razón tiene de hecho dado por la naturaleza el derecho fundamental a usar de los bienes materiales de la tierra. Tal derecho no podría suprimirse de ningún modo ni siquiera ser sustituido por otros derechos verdaderos y reconocidos sobre los bienes materiales.”

Un dividendo para todos y para cada uno: ésta es la formula económica y social más resplandanciente que se haya propuesto jamás a un mundo cuyo problema ya no es producir sino repartir lo producido.

Que no sea un partido político

Muchos son los que, en varios países, han visto en el Crédito Social de Douglas lo mejor que se ha propuesto jamás para servir a la economía de abundancia moderna y para poner los productos al servicio de todos.
Queda por hacer que se admita esta concepción de la economía para que llegue a ser una realidad.

Desgraciadamente, en el Mundo, los políticos han estropeado las dos palabras “Crédito Social”, empleándolas para designar un partido político. Es el mayor perjuicio jamás hecho a la comprensión y a la expansión de la doctrina de Douglas. Y esto llegó a ser una causa de confusión y de desconfianza. Muchas personas no quieren oír hablar del crédito social porque ven en él un partido político y han dado ya su aprobación a otro.
Ahora bien, el crédito social, comprendido en toda su autenticidad no es de ningún modo un partido político. Es precisamente todo lo contrario. El mismo fundador de la escuela creditista, C. H. Douglas, conocía mejor la propia doctrina que cualquiera, sobre todo mucho mejor que los cabecillas engreídos que quieren aprovecharse de la idea superficial que tienen de él para abrirse camino en las esferas políticas. Pues, Douglas ha dicho que había una total incompatibilidad entre Crédito Social y política electoral. Son dos términos que se excluyen el uno al otro por su índole, sus fines, sus causas, su inspiración.

Los principios del Crédito Social descansan en una filosofía. Y es esta filosofía la que da la prioridad a la persona sobre el grupo, sobre las instituciones, sobre el mismo gobierno. Cualquier actividad hecha en nombre del auténtico Crédito Social debe ser una actividad al servicio de las personas.

Es una causa muy distinta la que anima y orienta las actividades de un partido político.
La primera meta de cualquier partido político, que sea antiguo o nuevo, es conquistar o guardar el poder, llegar a ser o seguir siendo el grupo que gobierne el país. Se trata de la búsqueda del poder por un grupo.

El Crédito Social, por lo contrario, enseña que el poder debe ser repartido entre todos: el poder económico, bajo la forma de un dividendo periódico que le permita a cada individuo hacer pedidos dentro de la producción de su país; el poder político, haciendo, del Estado y de los gobiernos de todos niveles, cosa de las personas y no, las personas, cosa del Estado.

El gobierno es lo que interesa a los partidos políticos mientras que la persona, el desarrollo de la persona es lo que interesa al auténtico creditista.
La política de partido lleva a los ciudadanos a la abdicación de su responsabilidad personal, poniendo el partido toda la importancia sobre la votación, sobre un acto de unos segundos que el ciudadano cumple escondido detrás de una cortina, después de haberse empapado del guiso electoral durante cuatro semanas.

El Crédito Social, por lo contrario, enseña a los ciudadanos a hacerse responsables tanto en política como en lo demás y en todo momento, siendo conciencia y vigilancia de los gobiernos, gritando la verdad y denunciando las injusticias sin tregua ni descanso en cualquier parte donde se encuentren.

Cualquier partido político contribuye a dividir al pueblo, luchando los partidos los unos con los otros en busca del poder. Ahora bien, toda división debilita: un pueblo dividido, debilitado no se hace servir bien.

La doctrina del Crédito Social, por lo contrario, hace a sus ciudadanos conscientes de sus aspiraciones fundamentales comunes a todos. Un movimiento creditista auténtico enseña a los ciudadanos a unirse en las peticiones que todos aprueban, a presionar a los del gobierno, cualquiera que sea el equipo que esté en el poder. Por eso el periódico “San Miguel” (en francés, “Vers Demain” — “Hacia el mañana”) — del que se han sacado estas líneas — recomienda en política la presión del pueblo agrupado fuera de los parlamentos pero presionándolos con el fin de que los hombres elegidos por el pueblo hagan leyes conformes a la doctrina del Crédito social.

Para hacer prevalecer ideas tan grandes como la concepción creditista de la economía, no se necesitan políticos ávidos de ufanía ni de dinero sino apóstoles que se entregan a su tarea sin cálculos sin tener más miras que el triunfo de la verdad y un mundo mejor para todos, apóstoles despegados de cualquier recompensa aquí en este mundo, haciendo todo lo posible por la causa abrazada y confiando en Dios por todo lo demás.
El periódico “San Miguel” trabaja para formar tales apóstoles y presenta sus objetivos, sus actividades y sus realizaciones.

Cuanto antes se cambie este sistema maligno, mejor. Veo en el trabajo de los Peregrinos un magnífico aporte para la solución de esta crisis que no tiene solución en términos del sistema financiero sobre el que está construida. De este sistema cabe solamente una acción: abandonarlo.

Como broche final dejo las palabras de S.S. Benedicto XVI (23 de noviembre de 2005): Benedicto XVI condenó la “plaga social” de la usura, y dijo que debe ser combatida a través de la prevención, solidaridad y educación.
El Papa hizo su apelación al final de la audiencia pública general de hoy que reunió a más de 25,000 peregrinos, incluyendo a 2,000 miembros de la Consultoría de la Anti-usura Nacional. Esta asociación de voluntarios de inspiración cristiana ofrece garantías a los bancos, o la ayuda técnica para librar de sus ataduras a sus víctimas o a las posibles víctimas de ser cobradas proporciones de interés excesivas, y anima los esfuerzos culturales y actividades de formación para promover el respeto a la legalidad. Ellos celebraron su décimo aniversario asistiendo a la audiencia pública en la plaza de San Pedro y a una Misa celebrada después en la Basílica de San Pedro.

“Estimados amigos,” dijo el Santo Padre, “su multitudinaria presencia me da la oportunidad de expresar mi apreciación cordial por la actividad valerosa y generosa que ustedes llevan a cabo en apoyo de las familias de personas que han sido golpeadas por la deplorable plaga social de la usura. Yo espero que muchas personas se mantengan junto a ustedes, apoyando su compromiso digno en el campo de la prevención, solidaridad, y educación,” él agregó.

En el mismo día, en Genova, Italia, el Cardenal Tarsicio Bertone también denunció las prácticas usurarias de agencias monetarias internacionales: préstamos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, así como los préstamos de país-a-país, son usurarios y deben declararse ilegales, dijo el Arzobispo de Genoa. (Zenit)