La mayor donación, de 40.000 euros, para la Catedral de San Alexander Nevsky de Sofía, es de…

Dobri Dedo (Abuelo Bueno), un mendigo de 98 años, a menudo sentado frente la Catedral de Sofía (Bulgaria). En 2010, durante el rodaje de un documental sobre la iglesia, un periodista descubrió que la donación privada más generosa para la Catedral, de 40.000 euros, la hizo el propio abuelo. El mendigo no gasta ni un céntimo de la limosna que le dan y vive de su pensión de 100 euros mensuales. ¡Parece que leo el Evangelio de la viuda!

El Abuelo Dobri ha ayudado, además, a numerosas personas e instituciones: pagó las facturas de los servicios públicos de un orfanato, que estaba a punto de quedarse sin calefacción y sin luz. También ayuda a las personas sin hogar. Sin embargo, nunca se conocerán todas las buenas acciones del anciano porque nunca habla de ellas.

El policía de Nueva York Larry Deprimo esaba patrullando por la plaza Times Square cuando vio a un hombre sin hogar sentado en la acera y descalzo frente a una tienda de zapatos. El agente habló con él y averiguó qué número de calzado usaba. Se fue y al rato volvió con botas nuevas de invierno y calcetines y ayudó al vagabundo ponérselos.

Un hombre le entrega sus sandalias a una chica sin hogar en Río de Janeiro. Al recibir el regalo la niña se echó a llorar.

Los graduados de la escuela de la ciudad de Pirot, Serbia, decidieron sustituir los vestidos y trajes costosos para la fiesta de la graduación por camisetas con una inscripción: “Tus cinco minutos valen por una vida de alguien”, para donar el dinero ahorrado a los necesitados. Durante la actividad, los estudiantes y los profesores recogieron 310.000 dinares (3.500 dólares), que fueron transferidos a tres familias de niños gravemente enfermos.

Paremos un momento a cambiar el mundo:

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October baby, esa película que lo tiene todo

Mis delicias son los hijos de los hombres (Prov. VIII, 31)

Nueve de cada diez películas europeas son, si se trata de españolas, guarras y garrulas; francesas, pesadas e inacabables; alemanas increíbles; italianas medio pornográficas, incluso si tratan de la vida de algún santo/a tiene que aparecer por allí alguna madre joven que para dar a mamar tiene que enseñar las dos tetas, etc.

Pero si son americanas, ah, entonces, puede ser que sea buena película, toquen el tema que toquen. Aunque se trate de un boxeador imaginario, brutote e ingenuo como Rocky, que para todos los golpes con la cabeza, se puede ver. De forma que si se emplean bien, sí, ya lo creo que te hacen una buena película.

October baby es una de esas películas, la mar de bien, ¡un encanto! Comentaré aquí unas escenas y roles que he percatado con especial empatía, que me impactaron que disfruté un montón y que termine viendo llorando como un crío pequeño (tampoco me tuvo que dar tanta vergüenza, habíamos unos quince en la sala). Fue como una de esas películas románticas de mi juventud que te dejan soñando.

Esta me dejó soñando sobre el perdón, sobre Dios, sobre quién es Dios y quién es el hombre. Me gustó tanto.

Paso pues a continuación comentar algunos trazos de la película (ya recomendada aquí en La Esfera y la Cruz), a vosotros os dejo verla si no lo habéis hecho.

La chica en cuestión, Hanna en la película,

Jessen en la realidad

Es una chica cristiana, protestante – baptista, lo hace constar en el guión, que una vez conociendo que es fruto de un aborto fallido y que ha sido adoptada por sus padres, decide buscar y conocer a su madre biológica. Es llamativa esta necesidad que tienen los hombres de conocer su origen. El hombre tiene que saber de dónde procede y a dónde va, no puede vivir sin atender las preguntas fundamentales de su vida: ¿quién soy?, ¿de dónde provengo?, ¿hacia donde voy, cuál es el sentido y fin de mi vida? El hombre por los cuatro costados manifiesta que es un ser metafísico, y que su corazón es inquieto hasta que no descanse en Aquel que es su Padre. Las búsquedas del hombre en esta vida son la búsqueda del Padre. Diga lo que diga, no puede vivir sin esta búsqueda. Y si no busca, se convierte en un ser animalezco y desgraciado, condenado bajo losas insoportables.

La acompaña un amigo de infancia, un chico que construye  el amor hacia la que le gusta y atrae.

¡Era hermoso observar esta construcción limpia, sin que empiecen a restregarse en la cama a partir del minuto dos! La verdad es que ni se dan un beso en toda la película, pero el amor in crescendo ha sido tan educador, tan atrayente. Solidario, sacrificado, atractivo y alegre; el amor con toda su dulzura rebozaba por la pantalla. Tú querías ver que ellos se vieran, que estén juntos, que gocen de su amor y de su amistad. Era una terapia para purgar la memoria de las escenas mugrientas que se nos pegan al tener que ser caminantes en este mundo, para borrar su señal sucia y viscosa.

Los padres, cristianos, que esperan la recuperación de los hijos que van a adoptar leyendo y rezando con la Biblia ante la incubadora (el gemelo de Hanna ha sido gravemente lesionado y muere poco tiempo después). Este ningún mal ha hecho…(Lc XXIII, 41)

Era especialmente significativa la figura del padre, más presente en todo el guión. En cierto sentido representaba el amor de Dios que Hanna no comprende al principio (Elí, Elí, lamma sabachtani?), desde una natural rebeldía adolescente que encarna la rebeldía de una criatura ante el amor desinteresado que no sabe acoger. Tiene que crecer para acogerlo.

El crecimiento requiere buscar a Dios, hablar con él, estar cerca de él. Hanna va a la catedral indicada por su madre.

¿Va a ir acaso a un templo bautista, es mucho decir, o sea, a una nave con paredes frías, desnudas e iconoclastas? No, el alma sabe dónde está Dios. ¿Adónde se fue tu Amado, oh la más hermosa de las mujeres? ¿Adónde se marchó el que tú quieres, y le buscaremos contigo? (Cant V, 17)

Efectivamente, se fue a una catedral construida en 1893. No a una catedral de las de ahora, modernas y distantes. En esta el alma fue prendida por el misterio y por la belleza, por el Ser. ¿Puede la mujer olvidarse del fruto de su vientre, no compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvidara, yo no te olvidaré. (Is XLIX, 15)

Necesita buscar, necesita preguntar, necesita hablar. Pater mi (Mt XXVI, 39), Abba, Patter! (Mc XIV, 36)

El sagrario, con Dios y Señor nuestro, está allí como el imán, en el centro, no escondido. Si no está Él delante, es como si Rocky de verdad te hubiese encajado uno de los golpes suyos en las costillas, provocando hemorragia interior. Suplicamos e imploramos, no hagáis, por favor, que tengamos que gemir: ¡Oh vosotros cuantos pasáis por el camino: mirad y ved si hay dolor comparable a mi dolor! (Lam I, 12),Tengo sed (Ioh XIX, 28).

Aparece en la escena un sacerdote católico, vestido como debe. Tras decirle que tiene que cerrar la iglesia y que mañana hay misa otra vez, Hanna le dice que es bautista.

Se entabla un verdadero diálogo, un ecumenismo ejemplar. ¿No habéis leído cómo el Señor se presenta a Moisés como Dios de Abraham, Isaac y Jacob?… le dice el Señor a los saduceos que no aceptaban a los profetas. Desde aquello que ellos aceptaban, el Señor les recuerda que Dios es Dios de los vivos, y no de los muertos. A esta mujer herida, el sacerdote le comenta el pasaje de San Pablo (la catedral lleva su nombre) a los Colosenses (III 13), Del mismo modo que el Señor os perdonó, perdonaos también vosotros. Veía que eso era lo que necesitaba y lo que reclamaba. En cierto sentido, toda la película resalta la idea del perdón con una fuerza que penetra dentro.

La enfermera que estuvo en su parto-intento de aborto,

Presenta la maldad del sistema asesino en el cual estaba involucrada, no sin su culpa, que se palpaba y que dolía. “Nos decían que era tejido lo que se eliminaba, pero… ¿qué tejido?” Todo es una exhortación a acabar con esta locura, aunque la película es una invitación constante, una puerta abierta al retorno, a la cara de Dios, a la vida, a volver a empezar.

Sin duda, de las escenas más fuertes son las del encuentro con su madre biológica.

Se da la circunstancia que la misma actriz abortó en su juventud y reconoció que en la escena se saltó el guión, era suficiente tener presente su propia realidad. La gente, considerando lo que había hecho, se vuelve dándose golpes de pecho (Lc XXIII, 48). Ojalá terminase ella y ellas también todo el camino: Ciertamente que el día de hoy ha sido de salvación para esta casa, pues que también éste es hijo de Abraham. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que habría perecido (Lc XIX, 40).

Una película muy recomendada.

Más preservativos, más sífilis

Por eso, Dios los entregó también a pasiones vergonzosas: sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por otras contrarias a la naturaleza. Del mismo modo, los hombres dejando la relación natural con la mujer, ardieron en deseos los unos por los otros, teniendo relaciones deshonestas entre ellos y recibiendo en sí mismos la retribución merecida por su extravío. (Rom 1, 26-27)

Nos encontramos hoy en Murcia con la noticia, a toda página, sobre el impresionante, alarmante según epidemiólogos, aumento de las enfermedades contagiosas (disponible solamente en la edición impresa). Pero lo más llamativo, es la interpretación – no pudo ser otra – de los datos, puesta en el mismo titular: La relajación en el uso del condón dispara los casos de sífilis y de otras infecciones.

¿La relajación en el uso del condón? Pero si os falta ponerlo en la sopa de los chavales, o como la sopa no les gusta a los jóvenes de hoy en día, os falta salir por los parques, por las calles y darlo gratis junto con el folleto adecuado. Porque en los institutos ya lo hacéis. ¿Vais a dar charlas sobre el sida, o sea pro preservativo, cada semana? Porque es lo que os falta.

Dice la noticia que los casos de sífilis han vuelto a los niveles de los principios de 80; por otra parte en el 2000 había en la Región de Murcia solo 1,3 casos de sífilis por cada 100.000 habitantes, en 2011 la tasa de incidencia subió a 4,7 casos. En una década la cifra se ha multiplicado casi por cuatro. Si seguimos así, ¿cuánto vamos a tener en 2021?

Pero el preservativo que no falte. En ningún momento se cuestiona el condón. ¿Qué van a hacer ahora? ¿Fabricarlo en forma de traje de buzo? Con la boca tapada, claro está y con la ventilación adecuada.

Ocurre señores míos, algo tan simple que los jóvenes se ponen, en su jerga, calientes y el macho quiere a la hembra pero ya. Al acostumbrarlo en las clases a esas charlas, al dar los preservativos gratis en los pasillos de la universidad (a mi hijo se lo ofrecían), al llenar la publicidad minuto tras minuto con anuncios de condones; al llenar las películas con el divino sexo,… lo interpretan solamente de una única manera: a hacer el sexo porque sí. Salvo honrosas excepciones, gracias a Dios. Y el resultado es: unas veces se lo ponen, otras no. Y eso no hay forma de controlarlo, solamente puede ir a más. Pero esa conclusión no queréis sacar. Tabaco no, sexo sí. No se puede fumar, pero toma la píldora. Ha pasado en Madrid, a mí no me miréis.

Dono la sangre habitualmente, al menos una vez al año. Cuál es mi sorpresa cuando hace poco me pregunta la enfermera: “¿Usted tiene relaciones extramatrimoniales?” Le contesté que soy una persona normal, me mortifiqué y no le dije que no soy una bestia, pero me quedé con ganas. Eso será la próxima vez si me pregunta. Al ver mi expresión de sorpresa y desagrado por la pregunta, la enfermera se disculpó y me dijo, “Perdone Usted, pero es que a mí a veces me dicen que van de putas y en ese caso debemos hacer un análisis pormenorizado”. ¡Ya! Pero por otra parte lógico. Leí hace poco que aproximadamente un 40% de los españoles en la edad adulta van a los clubes en los que se pierde el alma, aparte del cuerpo. Con esas costumbres, señores míos, no hay preservativo que valga. Con esas, señores míos, los preservativos son la ruleta rusa, al menos desde el punto de visto de “seguridad”. Por eso en las cajetillas de preservativos deberíais poner con más razón que en el caso de las de tabaco, lo siguiente: “usar el preservativo puede matar”.

La relación con la homosexualidad

Así son las cosas, datos recogidos de la misma noticia: “Las estadísticas muestran, además, que tanto el VIH como la sífilis están afectando en la Región de forma muy especial a jóvenes homosexuales. Tanto es así que el 68% de los seropositivos de 20 a 24 años diagnosticados durante los años 2009 y 2010 eran gays o bisexuales. Para los especialistas, es complicado manejar esta información. Primero, por el peligro de volver a la estigmatización de tiempos pasados y, segundo, por la posibilidad de que haya quien piense que el riesgo se reduce a determinados grupos y que la cosa no va con ellos. Algo que sería completamente falso.”

Especialista mío, yo no quiero estigmatizar a nadie. Pero no voy a desenchufar mi cerebro al comentar ciertos datos. Algo parecido ocurre con el tabaco y, con razón, sacáis la conclusión: si fumas, puedes tener cáncer. Lo mismo podéis hacer con la homosexualidad: si eres homosexual, amigo mío que sepas que va por ti, eso sí, con más probabilidad que con otros, que también tienen lo suyo.

Con un agravante más, que callan como callan aquellos que no quieren que se sepa algo. ¿Acaso es el mismo número de homosexuales que los heterosexuales? Sabemos que son muchos menos. Pero sin embargo de ese número más reducido procede el 68% de todos los casos. Con lo cual, la condición de homosexual es de alto riesgo. Aunque sea por cuestión de salud corporal, que es lo que tú, especialista, quieres defender, deberías decirlo. Pero eso callarás.

No solamente tú estás callado, especialista. Callan muchos padres, católicos incluidos. No hay ni movilizaciones, ni protestas, excepto la de cuatro gatos de siempre. Con más razón esos cuatro deben seguir protestando, pero es de pena, ¡cobardes que sabéis quiénes sois!

Invasión de la ed. sexual en los centros educativos. Aciertos de MEL, ADVCE y PpE. ¿Qué más se puede hacer?

No solamente bajo el gobierno del PSOE, sino del PP también, se trata de un asunto generalizado. El proyecto consiste en el cambio de la sociedad, “a modo de un calcetín” como plásticamente lo dijo Felipe en su día. ¿Consiste ese proyecto acaso en conseguir un grupo humano animalesco generalizado, movido por instintos y conducido por dónde se indique? El hombre es materia, y solamente eso. Sus relaciones son “química”, “buena” o “mala”. ¿Acaso ocurre que no es que estén doblegados bajo la presión del lobby gay, sino que es Saruman, o más todavía, el ojo que todo lo ve el que los utiliza como herramienta para su fin desde la eterna lucha en contra de Dios y su Cristo? ¿No es por eso también que se amotinan las naciones, ahora en esta forma, otrora en otra?

La excelente actuación de Madrid Educa en Libertad que puso al descubierto lo que se cocía en Madrid, territorio liberal Aguirre-Gallardoniano, publicado en La Razón con todo lujo de detalles, necesarios para que más de uno se de cuenta de la desvergüenza reinante y no aislada de algún que otro lugar de España. La asociación cántabra de defensa de valores católicos en la enseñanza (ADVCE) también puso de ejemplo la lucha enconada de padres (uno en concreto) en contra de la invasión. Los no muchos, pero valientes y siempre presentes Profesionales por la Ética anuncian que estudian denunciar el Gobierno por actuaciones similares. Una denuncia más que justificada.

¿Pero podemos hacer algo más? Un puñado de militantes no es suficiente para parar la marea verde y roja que invade y no cede. ¿De quién son los hijos?

Pues ahora os comentaré al oído un truco que os puede ser útil. Los profesores de a pie, tutores, son de los que pueden parar muchas embestidas de estas. ¿Cómo? Hay que ayudarles, aunque sean cobardes. El truco consiste en que un funcionario teme a la denuncia como al demonio. A diario se dan amenazas de denuncias por padres que humillan al profesorado por cuestiones absurdas. El hijo de alguien salta la valla de dos metros y medio, tiene un accidente en la calle y lo primero que se le ocurre al padre es decir que cómo no fue avisado que su hijo se escapó del centro. Pero es que nadie lo vio y no había tiempo material de pasarle y notificarle la falta. Pero no se le ocurre pensar al padre que es un educador frustrado y no capaz de orientar a su hijo en lo básico. Para no reconocer la culpa, carga con ello al profesor. Y cosas como estas, a millares.

Pero para un porcentaje altísimo de los padres sus hijos parece que tienen solamente cuerpo, pero sin alma. Y esa alma, como no existe, no la cuidan. O sencillamente son unos grandes cobardes, capaces de exigir para el alma mucho más que para el cuerpo. No se les ocurre exigir el respeto por el alma de sus hijos.

De allí que, los que están en su sitio, tienen esa arma realmente poderosa. Es suficiente que amenacen, y en el determinado caso de obstinación de quien corresponda, a la dirección del centro en el que se imparten esos talleres, o al tutor por no avisar los padres de que esos van a tener lugar. Los directores que están en su sitio no admiten tales charlas, o buscan la de amistad y castidad, que las hay. Los que no las admitirían, pero tienen miedo a manifestarlo, en las quejas presentadas por escrito por los padres, tienen un arma muy eficaz.

No se trata solamente de nuestros hijos. Se trata de todos los hijos, debemos proveer que no queden contaminados por esta influencia. Al menos en algo. Porque aunque a tu hijo no impartan esta “enseñanza”, a tu hijo le tocará vivir en una sociedad sosa y basada en lo instintivo. Una sociedad que agradecerá la actuación de los que se oponen a la invasión verde y roja.

Los argumentos de “arguments”

Dios es aquello que tiene (San Agustín, La ciudad de Dios, XI, 1)
O sea, no solamente es bueno, es la Bondad, y lo mismo pasa con la Justicia, el Amor, y con otros atributos que lo describen.
En otras palabras, el cómo define en él el qué. El modo define la esencia.
Con el hombre no ocurre lo mismo, es la criatura, pero también nos es natural que el modo de su actuar hable de su ser.
Por eso considero que el modo en el que se transmite un mensaje, llega a formar parte de alguna manera de su esencia.
La sociedad de hoy está abrumada, saturada, aburrida con los mensajes anticristianos, con los mensajes en los que es el vicio y la podredumbre lo que se propone. Pocos, pocos son los testimonios contrarios, sea porque no hay muchos que los vivan, sea porque no se les permite estar presente en los medios de comunicación.
Un grupo de jóvenes que trabaja en una excelente, de tantas páginas muy buenas que hay, web de contenidos cristianos “arguments”, se ha propuesto llegar a sus coetáneos su forma de el mundo, de vivir en cristiano simplemente, de la mejor manera que lo supieron hacer. Y creo que lo hicieron bastante bien, tanto que lo recomiendo a los padres, catequistas, educadores, como ejemplos de “ganchos” de cuestiones siempre actuales, de las que se habla por activa y por pasiva, para que les pueda servir en el tratamiento de las cuestiones tan importantes para jóvenes y no tan jóvenes, como es el por qué creer, celibato, moral sexual, etc.
Como se dice en un vídeo, la doctrina católica se encuentra en el Catecismo, pero la cuestión es: ¿y qué dice usted? O, ¿cómo lo dice, a ver qué tal?
En una conferencia reciente sobre la comunicación, Juan Manuel Mora, vicerrector de la Un. de Navarra subrayaba: “Tomás de Aquino afirma que hay dos tipos de comunicación: la locutio, un fluir de palabras que no interesan en absoluto a quienes escuchan; y la illuminatio, que consiste en decir algo que ilustra la mente y el corazón de los interlocutores sobre algún aspecto que realmente les afecta.”
Me decían hace poco unos padres, no muy cristianos, al menos no “practicantes” por mucho que me moleste utilizar esa palabra, que en estas JMJ ellos vieron algo diferente en estos jóvenes, veían la ilusión, ganas de hacer cosas, veían su alegría no fingida. Y decían que querían eso para su hija, así de simple.
La naturalidad y la alegría no se pueden fingir, se traslucen con bastante facilidad. Como decía el Cardenal Ratzinger: : “La fuerza con que la verdad se impone tiene que ser la alegría, que es su expresión más clara. Por ella deberían apostar los cristianos y en ella deberían darse a conocer al mundo”. Creo que precisamente esa es la fuerza de estos vídeos, creo que lo pueden entender aquellos a los que está destinado el mensaje.
La gente no es tonta, o, por lo menos, no es tan tonta. No es tan difícil ver dónde hay autenticidad, dónde hay “gancho” y el interés.
Dios siempre sorprende, los que aburren somos nosotros. No es verdad que los jóvenes ya no oyen a Dios, que ya no son capaces de seguirlo. Si las cosas se hacen bien, no faltarán en la viña del Señor. Aquí tenéis algunos, que Dios los proteja y bendiga.

Más vídeos.

Los recursos educativos olvidados, pero insustituibles

Me cuenta un amigo que su padre, un maestro a punto de jubilarse, cuando empezaba a trabajar como maestro hace casi cuarenta años (entonces se pudo empezar con los 18 años), tenía una clase de cincuenta alumnos, de modo que algunos no se podían ni sentar en las sillas, sino estaban escribiendo sentados en el suelo. Con todo eso, con su edad de 18 años que no le podía aportar experiencia, y a pesar de tratarse de una enseñanza obligatoria – no se podía oír ni una mosca en la clase.
Hoy ese mismo maestro tiene una clase de veinte alumnos, que no le da problemas especiales – la experiencia cuenta – pero son las quejas de los padres que han hecho que tiene que pedir el cambio del centro escolar.
¿Dónde está el problema? Antes de abordar el asunto, expresaremos esta situación mediante una caricatura bastante ilustrativa:

Hay una sola respuesta fundamental: porque se ha abolido la autoridad. Pero toda autoridad legítima proviene de Dios, la de los padres, profesores, autoridades civiles,… con lo cual, expulsado Dios del proyecto de la sociedad, es necesario buscar un sustituto.
Ese sustituto es el hombre, su razón a secas, su pedagogía, psicopedagogía, pedagogía social, etc.
Pero he aquí el problema: el hombre no puede imponer su criterio a otro nombre. Pero si no se le impone, esto no funciona. Por eso, se recurre a “razonar”, se pretende que los que tengan menos dinero y menos poder, “acepten razonablemente” lo que se les está instruyendo.
En la última instancia, llegamos a la situación en la que la ideología ha sustituido a Dios. Hasta tal punto que se le dan atributos de Dios mismo, en resumen, todo debe ser sometido a una determinada ideología.
Por eso, como un botón de muestra, la “aconfesionalidad” de Cayo Lara es en la realidad anticonfesionalidad, sobre todo respecto a la fe católica.
Pero nos ocuparemos principalmente del tema educativo. Estas nociones de “reflexión”, “pedagogía”, etc. meramente humanas, han penetrado también en el ambiente cristiano. Lo noto en la desnaturalización del comportamiento de los padres respecto a los hijos. En definitiva, los niños se han hecho niñatos en muchos casos. Tanta comprensión, tanto juego, tanta diversión y al final los niños parecen tiranos maleducados. Tengo muchas veces la sensación de que a los padres les cuesta reñirles, como si se les va a ir la vida en ello. El castigo físico moderado ha desaparecido del uso, y eso me parece muy desacertado. ¡Pero ojo! Solamente el que ama, puede castigar. Ama, y haz lo que quieras, dice San Agustín. “Corrijo a quien amo”, dice la Escritura, y San Pablo recuerda, cuando todavía estas palabras, “todo padre educa a su hijo con la disciplina” se podían oír con toda naturalidad.
Pero, ¡si todo el mundo sabe que esto es cierto! Pero al mismo tiempo, dices hoy en día esto y se oye: “uyyyy, lo que ha dichooo”. Y eso porque se ha ofendido a dios-ideología dominante. Se pongan como se pongan, no debemos olvidar lo elemental: si no hay autoridad, habrá anarquía, y con ella el sin sentido, la desorientación más absoluta.
Naturalmente, nosotros no podemos seguir a los ídolos, sino a Cristo Jesús, a quien rendiremos cuentas por toda palabra y acción cometida. Se trata de nuestra fe y de nuestra misión en esta tierra, también la educativa, también aquella llamada a poblar la faz de la tierra de personas educadas y constructivas, las que agradan al Corazón de Dios.

La ciudad sin Dios

“Por el inminente derrumbe de la sociedad, cerramos a las seis”

Los ilustrados llevan ya dos largos siglos intentando construir la sociedad sin Dios. Y lo han conseguido en buena medida, porque es más fácil ir cuesta abajo, que cuesta arriba. Pero se han olvidado de una cosa, como por otra parte es natural ya que no tienen fe; si no se construye con Dios, se destruirá con el diablo.
Si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerza el constructor…
Dejar a Dios no sale gratis. Y no es porque Dios castigue, que como castigar puede, pero es sencillamente por dejarle la espalda, por no querer contar con él es como viene la consecuencia de las tinieblas que lo invaden todo. Primero el corazón, luego el exterior del hombre, su sociedad entera.
Los frutos del Espíritu son: la caridad, el gozo, la paz, la longanimidad, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre, la continencia (Gal, 5; 22-23).
Con lo cual, cuando no está el Espíritu tenemos: el odio, la angustia, la turbación, el cutrerío, la maldad, la malicia, el ateismo, la irascibilidad, la lujuria.

Se ha querido construir la sociedad sin Dios y le han puesto el nombre la sociedad de bienestar. Al no conocer a Dios, no pueden conocer al hombre, es imposible. Por eso se creen que dando al hombre bienes, este será bueno. Por eso en Noruega castigan a los criminales como Brevik con mansiones de cinco estrellas.

Luego es inútil que Cameron se queje: “como si la sociedad les debe algo”. Pues sí, señor. Es así, porque eso es lo que se le ha enseñado. Y se ha destruido el concepto de mérito, saliendo al reclamo de los que se mueven por envidia (nada nuevo), ¿por qué ha de tener más que yo? Pues sí, si se esfuerza más que tú.
Pero es imposible explicarlo en términos materialistas que se suelen utilizar. No se explica que una millonaria, y no era la única acomodada, se lance al saqueo,

Como los demás, blancos contra negros, estos contra árabes, contra turcos, y estos otra vez en contra de los primeros, y así sin parar. Es la ciudad sin Dios, y son sus reglas. No te canses más, no busques otra respuesta, que no la hay.
Aquí, en nuestra ciudad sin Dios, tenemos otras circunstancias, y las reglas impregnadas de un estilo similar, hombre, con su toquecito:

Solo, como somos menos liberales y más institucionales, aquí desde las instancias del estado se deja nota. No hay días ni meses para hacer la huelga de metro, sino cuando venga el Papa. Allí mismo, que no falte. Y si algunos se atreve a estar alegre y proclamar la razón de su esperanza en una plaza pública, ah no amigo mío, yo pasaré por allí, que eso es solamente mío, eso me pertenece,

Y por los cuatro vientos proclamaré mi odio al Papa, a la Iglesia, a la Inquisición eterna que está y no cesa. No toleraré que alguien esté alegre siendo cristiano, ¡pero si está dicho que la religión es el opio del pueblo!, y esa solamente es la verdad que vale, esa es solamente la verdad que debe ser vigente, que se debe oír y proclamar.
Sé que estos ambientes pretenden que salgan los que nos “deben” gobernar,

Pero sé que eso es una calle sin salida digna.
Sé, queridos hermanos, cristianos jóvenes, a quienes hemos de pasar la antorcha de la fe, que os ha tocado un mundo malo, nunca fue bueno, pero que os espera. No os podéis imaginar lo que tenéis que aportar, no podéis ni soñar ni imaginar el tesoro que lleváis dentro sin que todavía ni siquiera os deis cuenta, pero os aseguro que os necesitamos, más todavía, que el mundo de los de arriba os necesita, necesita aquel algo esencialmente distinto, que solamente puede venir de arriba. ¡Ánimo! ¡Estamos orgullosos de vosotros!

P.D. Pido a los comentaristas moderar su complejo de superioridad.