Resistencia controlada de Schneider

Supongamos un reino en el que en el lugar del rey se ha impuesto un usurpador. El verdadero rey antes de su muerte tenía verdadero heredero, pero ese no consiguió llegar al poder. Tuvo que esconderse ante el usurpador y partir a un lugar seguro. Los súbditos fieles del rey esperan el retorno del verdadero heredero, pero no lo conocen. Pero, piensan que lo reconocerán fácilmente según sus hechos y palabras.

El usurpador está esperando el retorno del heredero del rey. Sabe que puede poner en peligro su efímero poder y posición. ¿Cómo conseguir que los súbditos descontentos se unan al verdadero heredero?

Así: presentará a algún siervo suyo como heredero válido, o uno de sus colaboradores más próximos. Ese hablará de modo muy parecido a lo que se esperaba del verdadero heredero, pero jamás pondrá en cuestión falsa autoridad del intruso. Con esa maniobra el usurpador limará el movimiento de la resistencia que podría derrocarlo. Los descontentos tendrán su diversión pensando que hacen lo que deben al seguir a un rebelde controlado. Y el usurpador seguirá en su puesto.

Bishop-Schneider

El obispo Schneider enseña a los católicos cómo derrocar a los pastores malos y heréticos. Fieles entusiasmados e ingenuos piensan que esa es la solución, ocuparse con las propuestas del obispo Schneider.

Pero Schneider no es castigado por Francisco, ni destituido, ni limitados sus movimientos. Mientras que otros por menos han sido puestos fuera del combate.

El obispo Schneider es una resistencia falsa y controlada por Francisco. Francisco sigue en el lugar que no le pertenece.

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