Wafa Sultan, Zakaria Botros, Imran Firasat: similitudes y diferencias

Wafa Sultan, una mujer siria residente en EE.UU., elegida por la revista Time en 2006 como una de las cien mujeres más influyentes en todo el mundo, tiene un discurso respecto al Islam de los más “radicales” del mundo. Escribí sobre ella el año pasado, aquí transcribiré un discurso suyo que cité entonces. Reside en EE.UU., y a pesar de su discurso no está expulsada del país que le acogió, que es un tema del que hablaremos aquí. Dejo su discurso para saber a lo que me estoy refiriendo:

“Damas y caballeros, siempre siento la necesidad de burlarme de mi misma. Reírme de mí misma para cubrir, para reprimir la tristeza que se encuentra impresa de modo indeleble en mi corazón, especialmente cuando se trata de hablar de las mujeres en el Islam. Ahora soy libre, pero no puedo olvidar a mi sobrina. Fue obligada a casarse con su primo cuando tenía diez años. Él tenía más de cuarenta. Su matrimonio era válido y fue legalizado bajo el Islam. Porque Mahoma, el profeta del Islam, se casó con su segunda esposa cuando ella tenía seis años. Él tenía más de cincuenta. Siempre recuerdo a mi sobrina regresando a casa de su padre, rogándole que no la enviara de nuevo con su esposo. Él le decía que en el Islam es una vergüenza que una mujer abandone la casa de su esposo. “Dios te recompensará por obedecerlo”. A los 25 años de edad mi sobrina se suicidó, prendiéndose fuego. Se quemó hasta morir dejando cuatro niños atrás. En 2002, la policía religiosa saudita evitó que colegialas abandonaran un edificio en llamas porque no llevaban puesto el atuendo islámico adecuado. Había alrededor de 800 estudiantes en la escuela cuando esta tragedia ocurrió y al menos 15 niñas murieron, según el periódico saudita a quien no creo. Yo creo que el número fue mucho más alto. Debido a ello y debido a muchas tragedias humanas de las que he sido testigo en las primeras tres décadas de mi vida, he decidido luchar contra el Islam. Por favor, presten atención a mi declaración. Luchar contra el Islam, no contra el Islam político, no contra el Islam militante, no contra el Islam radical, no contra el Islam Wahhabí, sino contra el Islam mismo. Realmente creo que Occidente ha inventado estos términos para ser políticamente correctos. Al crecer en Siria nunca oí otra cosa que el Islam. El Islam nunca fue mal entendido, el Islam es el problema, pero nadie dice la verdad. Nadie mira fríamente la raíz del terrorismo, que es la máquina lavadora de cerebros llamada Islam. El Islam no depende de mí, ni de ningún hombre o mujer musulmana, el Islam es exactamente lo que el profeta Mahoma hizo y dijo. Para poder entender el Islam es necesario leer la biografía de Mahoma. Es muy traumatizante, es muy chocante. Se casó con su segunda esposa cuando ella tenía seis años. Él tenía más de cincuenta. Acabo de regresar de Francia. Tuve un debate con una mujer musulmana paquistaní. Era la ministra de la mujer en Pakistán. Cuando comenté este dato a mi público, ella me miró y me dijo: “Esa es una gran mentira, tenía nueve, no seis”. Es como cuando un policía te detiene porque estabas conduciendo a más de 160 km/h y tú le dices: “Es una gran mentira, iba a 150, no a 160.” Tenía nueve, no seis. Él se casó con su segunda esposa que era su nuera. Su hijo era adoptado, y en esa época no era aceptado por la cultura árabe pre islámica, entonces se dirigió a sus seguidores y les dijo: “Dios me dijo que la adopción está prohibida”. Y lo crean o no, la adopción ha estado prohibida en la cultura islámica sólo para justificar su casamiento con su nuera. Su tercera esposa fue Sophia, era una mujer judía. Estaba bien documentado, bien escrito en nuestro libro escolar, que atacó a su tribu, mató a su padre, a su hermano, y a su esposo y el mismo día tuvo sexo con ella. Eso es lo que yo llamo Islam. Necesitan saber, tienen que entender que el Islam es el problema. Estoy harta de la gente aquí en Occidente que me pide que suavice el mensaje. Estoy harta de la gente que me pregunta si estoy intentando cambiar a 1300 millones de personas. El asunto no es si lo estoy intentando, el asunto es que las cambiaré. Quiero que sepan que el primer valor que aprendí cuando llegué a este gran país es que uno puede lograr lo imposible si verdaderamente cree en sí mismo. No creo en mí misma, creo en millones de mujeres musulmanas como Nonie Darwish y Ayaan Alí. Estamos trabajando juntas para cambiar a 1300 millones de musulmanes. Deben darse cuenta de que sólo tienen dos opciones, cambiar o ser destruidos. Por favor, no dejen que su modo de pensar civilizado interfiera en su gran país. Por favor, defiendan sus valores. Por favor, defiendan su libertad. Defiendan el paraíso en el que viven. No den nada por sentado. Yo no lo hago. Disfruto de cada momento de mi vida estadounidense. Caminar por la calle sola, sin que me acusen de prostituta es una bendición para mí. Conversar con mi vecino sin que me acusen de adulterio es una bendición para mí. Beber un café en Starbucks sola es una bendición. Por favor, no den nada por sentado. Por favor, defiendan a este hermoso país. Mi sueño es ver a mi país, Siria, tan libre como EE. UU., y no al revés. Cuando estaba en Siria lloraba mucho. Ahora que soy libre, aún lloro, y mucho más, por aquellas mujeres que dejé atrás. Mi sueño es que algún día todas ellas sean libres. Ese debería ser el sueño de toda la humanidad. Muchas gracias. Dios les bendiga.”

El sacerdote copto, Zakaria Botros, es considerado el enemigo público del Islam nº 1. Recordamos: ¿A qué se debe ese título? Se debe al éxito de su evangelización, ni más ni menos. Un éxito que confirmó al-Jazeera llamando la televisión del Padre Zakaria como “un ataque evangélico sin precedentes” al Mundo musulmán; lo confirmó nada menos que Sheikh Ahmad al-Qatani lamentando que al menos seis millones de musulmanes anualmente apostatan y se hacen cristianos, de forma pública o clandestina.

Sabiendo lo que les espera a los cristianos en Egipto. A continuación un vídeo recomendable sobre el calvario copto: súplicas a Dios que es el único quien les queda, testimonio de los padres de las hijas raptadas, tremendas injusticias que sufren, etc.:

Hay muy pocas personas en el mundo que conozcan el Islam tan bien como Zakaria Botros. Debate con los musulmanes en su programa de televisión partiendo siempre de los libros clásicos islámicos, de su tradición bien conocida. Y usa la cabeza. A partir de allí, su condena a muerte.

Pero su país de acogida no lo rechaza, que es de lo que vamos a hablar aquí.

Sin embargo, Imran Firasat, acogido en España, puede que lo tenga muy difícil, o sencillamente trágico. Tiene el asilo concedido en España, pero puede perderlo. Si vuelve a Pakistán, puede ser ejecutado. Separado previamente de su mujer y que iría a parar a Indonesia. Es, como Wafa Sultan, un militante anti islámico. Una situación comprensible teniendo en cuenta su historia personal de la que resalto una breve reseña:

Desde que se conocieron, Imran Firasat (pakistaní ex-musulmán) y Jenny Setiawan (indonesia budista) viven un calvario que les ha llevado de un país a otro, sin poder quedarse en ninguno. Su pecado es haberse enamorado en un lugar, Paquistán, donde la implacable «sharia» no admite matrimonios mixtos, y mucho menos convivencia o hijos fuera del matrimonio.

«Más que una religión, el Islam es un castigo», sentencia Imran con fimeza. «Pero no toda la gente en Pakistán es mala, ni todos los musulmanes lo son. Mi padre, al que mataron por mi culpa, era un hombre bueno. Pero Pakistán lleva un retraso de doscientos años respecto al resto del mundo, es una sociedad islámica estricta donde nadie puede hacer nada libremente. Antes de comenzar algo, debemos pensar cuidadosamente en la reacción de la gente. Y mantener relaciones prematrimoniales supone un delito castigado con el apedreamiento hasta la muerte», explica. Imran pidió a Jenny que se convirtiera al islam para poder casarse con ella, tal y como dicta la ley islámica. Pero Jenny ha visto morir a sus padres y a su primer marido a manos de los musulmanes indonesios. Convertirse al islam era superior a sus fuerzas, así que comenzaron a vivir juntos en casa de Imran, en espera de una solución. Pero los vecinos no lo permitieron.

A Imran fueron a buscarlo a casa y lo llevaron a la comisaría, donde le pegaron y le cortaron el pulgar de la mano izquierda en señal de castigo. A Jenny la encerraron en una habitación y la violaron varios policías. «Me dijeron que si yo podía dormir con ella sin estar casados, por qué no iban ellos a poder acostarse con ella», recuerda. Mataron a su padre en represalia y a ellos les quemaron la casa. Se salvaron saltando, con su hijo pequeño en brazos, por la ventana trasera. «Reniego del islam -afirma-, reniego de una religión que coarta mi libertad y mis derechos, que no entiende lo que es el amor, y además es hipócrita. ¿Por qué Mahoma se pudo casar once veces, y una de ellas con una niña, y a mi no me permiten hacerlo una con mi amor verdadero, solo porque la mujer a la que adoro es budista?», se pregunta.

Amenazas. «Si vuelvo, me condenarán por blasfemo. Me dicen que insulto al Profeta porque digo que se le permitieron cosas que el Islam no permite. Eso no es insultar, eso es decir la verdad. Pero los islamistas no tienen capacidad para soportar la verdad», asegura. «Estoy recibiendo amenazas de muerte por las críticas al islam que hago en los medios de comunicación. Son llamadas telefónicas imposibles de localizar, porque las hacen desde cabinas. La última fue el pasado 3 de marzo», recuerda [la entrevista es del 2010]. «No tengo miedo por mí, sino por mi familia», afirma Imran. «Si tengo que volver a Paquistán, sé que estoy en la lista negra. Me detendrán en el aeropuerto e iré a la cárcel. Jenny tendría que ir a Indonesia; mi hijo ingresará en un centro para menores en España. Al menos para la niña hemos conseguido la nacionalidad española…».

Recientemente, Imran  ha logrado el primer paso de su propósito, pedir prohibir el Corán en España. Según informa la Gaceta, la Comisión Constitucional del Congreso ha admitido el estudio de esta petición. El documento, firmado por el presidente de la Comisión de Peticiones, Gabino Puche Rodríguez-Acosta. El texto está sellado el pasado 13 de abril.

Según la petición de entrada en el Congreso, Firasat indica que:

El Corán no es un libro sagrado y religioso sino es un libro violento, llena de odio y discriminación.

El Corán es un libro horrible que provoca a una comunidad que se llama musulmanes a hacer yihad y matar a gente inocente y destruir la paz del mundo.

El Corán es responsable de todo el terrorismo que hemos visto en los últimos años donde miles de personas han perdido sus vidas.

El Corán es un libro que da mal enseñanza y fuerza a sus creyentes para capturar todo el mundo y el poder completo por cualquier precio.

El Corán es un libro que permite e incita el odio y la violencia legalmente y por eso no es compatible al mundo moderno.

El Corán es el libro que hace discriminación entre humanos.

El Corán es el libro que no permite libertad de expresión.

El Corán es el libro que no permite libertad religiosa.

El Corán es el libro que hace sufrir y torturar a las mujeres a través de sus leyes injustas y machistas.

El Corán es el libro que vez de enseñar el lección de la unidad enseña desunir y por eso. No permite a sus creyentes a hacer la amistad con los que no son musulmanes, ya que son infieles en los ojos del Corán.

Ciertamente, el derecho lo tienen las personas (Dios quiere que los tengan para que así los hombres puedan conocer y vivir según su voluntad), y las religiones en cuanto son ligadas al derecho inviolable de las personas a buscar la verdad y vivir según ella (naturalmente, este principio no va en contra de la verdadera religión a la que todo hombre tiene derecho). Si una religión o parte de ella, atenta contra la ley natural, no puede existir norma o ley alguna que le permita funcionar libremente.

Muy fácil y muy difícil para entenderlo y llevarlo a cabo. Muy fácil porque lo ve todo el mundo. Muy difícil porque pide valor para aplicarlo.

Pero el que no quiere defender el bien, se condena a ser víctima del mal.

Hace pocos meses Imran elaboró un vídeo sobre el profeta Mahoma. Se le advirtió desde las instancias jurídicas españolas que si lo presenta, se le va a retirar el asilo. Creo que al final no lo ha presentado. Pero en cualquier caso, ¿qué es lo que va a pasar con él? Tanto hablar sobre los derechos humanos y ahora a este hombre se lo quiere entregar a Pakistán… ¡para ser ejecutado!

Sobra todo comentario al respecto. Si se considera a Imran culpable de algo (creo que no ha sido afortunado buscando la relación con Terry Jones), en ningún caso puede ser condenado a muerte, que es a lo que equivale su condena. Al menos, si a usted le hubiesen hecho lo que a él, no sé lo que haría en su lugar.

Por último, me llama la atención que otro día un partido islámico pakistaní promovió un congreso sobre Jesús.

Vamos a aclarar una cosa. La Iglesia siempre tiene convocado un “congreso” sobre Jesús. Todos los días habla en sus templos que él es el Hijo de Dios, habla sobre él en sus catequesis, homilías, libros, publicaciones, etc. Es su misión. Todo el mundo puede venir a escuchar sermones en las iglesias y eso es justo lo que quisiéramos, que nos dejen vivir en paz como a cualquier otro. Digamos, en una palabra, es lo nuestro hablar sobre Jesús, lo proclamamos y creemos Dios, ¿cómo no hablar sobre él?

Con todo, les agradecemos que nos inviten a hablar sobre Jesús, pero lo que sí podrían hacer los musulmanes es convocar un congreso sobre el profeta Mahoma y entonces hablar sobre él en el mismo, con todo respeto, lo cual exige la búsqueda de la verdad. Porque cada religión debe hablar de lo suyo en primer lugar, ¿no les parece? Creo que esa sería una gran muestra de la voluntad de diálogo. Eso sería también un requisito de racionalidad que se puede y es legítimo esperar de todo ser humano. En su momento Imran Firasat también se hacía preguntas, siendo musulmán.

Desde genocidio cristiano se puede mandar una carta pidiendo al gobierno que no retiren el asilo a Imran. Si quieren ser occidentales en ese aspecto, tienen el caso de las dos personas antes mencionadas, una laica y otra religiosa. Pero no son deportadas a nadie. La geopolítica de EE.UU. se podrá juzgar y pensar lo que se quiera, pero al menos en este aspecto España podría imitar ejemplos bien claros.

Si quiere defender la civilización a la que dice pertenecer, claro está.

Una civilización que también con esta acción sería empujada hacia el corredor de la muerte.

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La caridad de Zakaria Botros

La propuesta cristiana al debate iniciado con el post de ayer sobre Wafa Sultán.

Un post ideal para la festividad de Santa Brígida, nórdica, patrona de Europa.

Zakaria Botros, el sacerdote copto de Egipto, ahora en el exilio, ha vuelto

a la escena, cuenta Raymond Ibrahim en FrontPageMagazine (08-07-11). Ha vuelto la plaga del Islam, ha vuelto su enemigo nº 1. ¿A qué se debe ese título? Se debe al éxito de su evangelización, ni más ni menos. Un éxito que confirmó al-Jazeera llamando la televisión del Padre Zakaria como “un ataque evangélico sin precedentes” al Mundo musulmán; lo confirmó nada menos que Sheikh Ahmad al-Qatani lamentando que al menos seis millones de musulmanes anualmente apostatan y se hacen cristianos, de forma pública o clandestina.

Espérate, que hay más: al-Qaeda lo proclama como uno de los más buscados infieles en el mundo ofreciendo 60 millones de dólares por su cabeza. Se exilia, la mies es mucha y pocos son obreros, todavía hay trabajo que hacer, hay que huir a Efraín porque todavía no ha llegado su hora; sigue evangelizando ahora con su propia televisión Fady TV (Redentor TV)
Pero, ¿cuál es su clave de éxito? Habla de corazón a corazón, habla amando, sin pelos en la lengua, habla porque ama, habla porque no se hace el transplante de cerebro, habla porque cree en el Evangelio y en el Enviado del Padre. Aquí enseguida abordaremos el estilo del Padre Zakaria:

“Así como amo a los musulmanes, odio al Islam”.

Lógico. Si quiero amar el bien, no puedo amar el mal, no se puede servir a dos señores. Si amo el bien, luego odio el mal. La negación de la negación, es afirmación. ¿Hay mayor mal que separar de amor de Cristo? Si Jesús es Dios, Mahoma no es profeta. Si yo a un musulmán no aclaro que Mahoma no es un profeta, más todavía, el Profeta, él puede perfectamente no tener jamás el deseo de ser salvado, de ser cristiano.

La diferencia radical en el trato que hacen a los musulmanes los críticos seculares del Islam, y el Padre Zakaria, es evidente. La crítica secular, también necesaria, a la que todas las personas tienen el derecho dentro del recto uso de la razón, es insuficiente. Para Zakaria es insuficiente. Él enfrente fuego contra fuego, como dice Raymond Ibrahim. Él habla sobre la religión en conceptos de fe y religión, habla desde la perspectiva de Dios. Él a sus oyentes habla con la Biblia en una mano, y el Corán en la otra. Lo conoce al dedillo, conoce toda la tradición islámica, él es de su gente, él habla árabe, él es árabe. Habla para que lo entiendan, pero les habla mirando a Jesús en la Cruz. La cruz siempre le acompaña, no la esconde, él habla desde la verdad, quiere que sus queridos musulmanes abandonen el engaño y vengan a la Verdad, a la Vid sin la cual no hay vida.

Él les comenta por ejemplo, que es imposible que Dios quiera que un hombre venda a otro, él les dice que el hombre está hecho a la imagen de Dios y luego les interpela: ¿es que puedes creer que un hombre puede vender a otro, tomarlo como esclavo, esclava? ¡Piensa, la cabeza es para pensar! ¡Tu alma está en juego!

Él les recuerda que Mahoma es un hombre, habla en un programa televisivo, con sus queridos musulmanes y ex musulmanes, en directo, sobre los perversos hábitos sexuales del Profeta o hace pensar sobre si Mahoma fue el Mensajero de Dios o de Satán.

¿Y por qué no? ¿Se evangeliza no pensando? ¿Es una falta de respeto analizar un hecho tan trascendental como lo es la figura central del Islam?
Él les demuestra a base de su propia tradición (Kitab Ahkam Al-Koran, sobre la tradición coránica) que en el Islam, Mahoma está en un lugar más alto que Allah. El que apostata por ejemplo, según ese manual, tiene varias ocasiones para enmendar, sin embargo, él que ofende el nombre del profeta (Mahoma) tiene que ser ejecutado en el acto.
Se lo pone y explica con total claridad: Jesús vino al mundo a sacrificarse para salvar a los hombres, Mahoma sacrifica a los hombres para construir el Imperio que esté a su servicio.

Zakaria dice: la palabra miedo no existe en mi diccionario.
Realmente, ¿para qué miedo? Debemos todos temer a Dios en primer lugar, y no a los hombres. Lo que nos debe importar es no traicionar el mandato de Jesús: “Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado se salvará; pero el que no crea se condenará. A los que crean acompañarán estos milagros: en mi nombre expulsarán demonios…”

Esto también es amar:

Varios vídeos sobre el Padre Zakaria:

Un canal: http://www.youtube.com/user/ramzoozi